lunes, 26 de febrero de 2007

Reseña: El antropólogo inocente. Notas desde una choza de barro.


El antropólogo inocente. Notas desde una choza de barro.

Nigel Barley.

Reseña de: Amandil

Anagrama, serie Crónicas, Barcelona 1989. Título original: The Inoccent Anthropologist. Notes from a Mud Hut. Traducción: María José Rodellas. 237 páginas.

Lo primero que hay que tener en cuenta al leer este libro es que estamos ante un peculiar libro de antropología. De hecho casi se puede decir que referencias a la antropología sólo tiene en el título. No es un ensayo sesudo, ni un análisis comparativo estricto, ni siquiera es una obra de estilo académico. Y sin embargo al leerlo descubrimos que es mucho más que un simple (y aburrido) ensayo, lleva la comparación a un nuevo nivel cercano a la ironía y utiliza un estilo tan cercano a nosotros que "enseña" mejor que muchos académicos de estilo engolado.

El origen de este singular relato se encuentra en la necesidad de todo antropólogo de realizar un "trabajo de campo" para ser considerado un igual por sus colegas más veteranos. Ese trabajo engrandece y pule las habilidades del neófito convirtiéndolo en un experto capaz de dirigir cualquier conversación a temas relacionados con sus años de convivencia con tribus tan exóticas como desconocidas para el oyente.

El autor, en cambio, se revela contra esa realidad que él percibía en Oxford al licenciarse y narra, con un estilo ameno, divertido y muy irónico, su emocionante convivencia con la tribu de los dowayos en el norte de Camerún. Aunque en realidad relata sus desgracias, luchas, conflictos lingüísticos y problemas de abastecimiento en una tierra hostil y desconocida para el hombre occidental.

Y entre anécdota y anécdota va desentrañando el complejo mundo socio-cultural de un pueblo al acaba convirtiéndose en familiar para el lector. Las peripecias del jefe de la tribu, del brujo, del ayudante del antropólogo, del misionero americano, del subprefecto camerunés o de la mujer del jefe pasan de ser sujetos de estudios a ser personajes principales en una aventura antropológica única.

Gran parte de la gracia del relato reside en su facilidad para explicar situaciones que parecen inverosímiles de un modo que se conviertan en historietas tan cómicas como creíbles. Momentos como la visita al dentista, la primera reunión con los brujos más importantes o el viaje de Londres a Duala, son auténticos homenajes al clásico sentido del humor de un inglés perdido en un mundo sin té de las cinco.

El libro es muy ameno, divertido y sorprendente. Y lo mejor es que responde a un estudio antropológico serio. Quien lo diría.

sábado, 24 de febrero de 2007

Reseña: Mindscan

Mindscan.

Robert J. Sawyer.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ediciones B. Col. Nova nº 197. Barcelona, 2007. Título original: Mindscan. Traducción: Rafael Marín Trechera. 356 páginas.

Me parece que en los últimos tiempos estoy reñido con los premios o, mejor dicho, con los premiados. Mindscan recibió el John W. Campbell Memorial 2006 y lo cierto es que después de leer el libro yo me he quedado con la enorme duda de qué sería lo que pudo ver en esta novela el jurado que se le otorgó que a mí se me ha pasado totalmente por alto. Lo mejor que puedo decir de ella es que me ha dejado absolutamente indiferente, lo peor es que por ratos se me antojó bastante tediosa, carente de interés, pedante y aburrida. Lo mejor, que la fluida escritura de Sawyer, plagada de diálogos, con un vocabulario sencillo y pocas explicaciones “técnicas” (o la buena traducción de Rafael Marín, que también pudiera ser), hace que pases las hojas casi sin enterarte, en un suspiro y el libro se acaba enseguida; lo que en las estas circunstancias no deja de ser de agradecer.

Y dicho esto debo añadir, como corolario general aplicable también a este caso particular, que estoy un poco hasta las narices de las múltiples aplicaciones de la teoría cuántica en la literatura de ciencia ficción, demasiado extendidas últimamente, ya que parece que la misma se ha convertido en la panacea universal, en el deus ex machina salvador, donde para llevar adelante cualquier trama basta con sacarse de la manga un “algo cuántico” (mundos paralelos, ordenadores, gemelos, teleportación…) que lo justifique todo y a partir de ahí a echar a correr; como en el caso que nos ocupa en el que una “niebla cuántica” (sea eso lo que sea) sirve para copiar las pautas cerebrales del sujeto interesado y transferirlas a un cuerpo robótico de apariencia “casi” humana y copia del individuo transferido en el periodo de vida que más desee. De este modo, por un buen pellizco de dinero, eso sí, los viejecitos ricachones pueden eludir su fallecimiento y seguir disfrutando de sus fortunas.

Así la novela trata sobre un individuo con un defecto genético que hace pender sobre él una amenaza de muerte (o en todo caso de quedar en coma vegetal de por vida, como le sucediera a su padre) y que por ello decide, a pesar de su relativa juventud (está en la cuarentena, cuando los destinatarios de la transferencia suelen ser personas en el final de su vida), pagarse el novedoso tratamiento y poder vivir así de forma casi inmortal, dado que el nuevo cuerpo cibernético es prácticamente indestructible e infinitamente reparable, adaptable y mejorable según avance la propia tecnología.

Y como no podía ser menos en toda aplicación de una técnica novedosa y recién descubierta la misma empieza a generar problemas, en este caso morales y legales, avocando a la narración hacia el terreno del best seller judicial que tan buenos resultados ha dado a algunos autores en otros géneros (¿alguien ha dicho John Grisham?). De esta manera, el libro se separa en dos líneas que se irán entremezclando, más que nada por los personajes comunes, pero en la que se llevará la parte del león el seguimiento del juicio contra uno de los Mindscan en los que las partes irán presentando sus argumentaciones básicamente sobre si los transferidos son la misma persona que el original o no, si siquiera son humanos o dónde se encuentran sus derechos. Se entra así en una discusión moral bajando hasta el terreno de la propia definición de lo que hace humano a un ser humano o a cuándo una persona comienza a ser persona, la existencia (o no) del alma y otros temas más filosóficos y etéreos. Y entre explicación y explicación, algunas interesantes y otras francamente soporíferas, en la otra parte del libro hay un poquito de acción, casi al final, para dar una gota de emoción que no consigue levantar ya a esas alturas el interés, pero que se agradece para pasar el rato.

Es una lástima, estoy convencido de que la novela me ha defraudado más de lo que debía o se merecía por lo que había disfrutado de los libros anteriores de Sawyer. De todas maneras el libro me parece muy flojo, con unas discusiones filosóficas, morales y éticas bastante superadas, que no aportan nada nuevo, salvo, quizá, ratificar las propias ideas del autor, quien parece volcar y defender aquí una buena parte de sus gustos, pensamientos y concepciones morales (y vitales), rozando en algún momento lo dogmático y demagógico.

Una lástima, insisto, pues sin duda el tema era interesante y creo que daba para más, mucho más que en lo que al final se queda. Otra vez será.

Reseña: Las setenta grandes batallas de todos los tiempos.

Las setenta grandes batallas de todos los tiempos.

Jeremy Black

Reseña de: Amandil.

Círculo de Lectores
, Barcelona 2006. Título original: The Seventy Great Battles of All Times. Traducción: Remedios Diéguez Diéguez. 304 páginas.

Esta obra nos presenta una selección de setenta batallas que, según el criterio del autor, han significado hitos imprescindibles en la Historia. Su excepcionalidad radica o bien en que estos enfrentamientos han significado un choque de civilizaciones (como Maratón, Poitiers o Lepanto) o en que han cambiado el rumbo de guerras que han decidido la configuración actual de nuestro mundo (como Saratoga, Verdún o la Ofensiva del Têt).

La selección aunque pretende no ser eurocentrista se decanta preferentemente por batallas que han tenido lugar o bien en Europa o bien en el ámbito cultural de la civilización occidental. No por ello quedan fuera enfrentamientos decisivos en Asia (como Gaixian, Tsushima o Gaugamela) pero se nota que la perspectiva adoptada por el seleccionador está condicionada por su propio origen cultural. Esto no es una reproche pero si una advertencia para saber a que atenernos al cotejar las batallas elegidas con el devenir del mundo en su conjunto. Hay setenta pero faltan muchas otras.

El libro, pese a lo grandilocuente del título, no deja de ser un somero y veloz repaso de todas esas batallas (a una media de tres páginas por cada una), incluyendo mapas, ilustraciones, una tabla resumen de los ejércitos enfrentados y una breve valoración de la consecuencia que tuvo el resultado en la guerra. Como resúmenes son válidos pero adolecen de una cierta carencia de datos que hagan más comprensibles las cosas que cuenta así como el contexto en que ocurrieron.

Este libro se engloba dentro del subgénero histórico de las "recopilaciones de los hechos/líderes más trascendentales" que se pusieron de moda a partir de los años ochenta en el mundo anglosajón especialmente.

viernes, 23 de febrero de 2007

Reseña: La casa infernal

La Casa Infernal.

Richard Matheson.

Reseña de: Matt Davies.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris Terror # 5. Madrid, 2003. Traducción: Isabel Merino Bodes. 342 páginas

Hace muchos, muchos años, cuando era un crío, contemplé la adaptación de esta novela al cine (o una de ellas al menos, la del año 72 con Rody MacDowell). Estaba tan aterrado por la historia que mi madre, al darse cuenta de que aquella noche iba a tenerme despierto con la luz encendida para espantar a los fantasmas hasta las tantas, decidió apagar la televisión y dejarme sin el final de aquella historia espeluznante, donde cuatro personajes, casi arquetipos del subgénero de casas encantadas −el científico escéptico, su esposa, la médium apasionada y el tipo taciturno de pasado misterioso− se encierran en la maldita Mansión Belasco para demostrar la posible existencia (o no) de vida más allá de la muerte. Mi madre, a pesar de sus buenas intenciones, no solo no consiguió que no tuviera pesadillas aquella noche, sino que, durante años, mi mente infantil imaginó morbosamente múltiples conclusiones para aquella historia, a cual mas truculenta. Ahora, tiempo después, por fin he leído la novela y me he encontrado con el final original (curiosamente, menos cruento de lo imaginado)

A pesar de que el argumento no pueda parecer más tópico, con los cuatro protagonistas sufriendo poltergeist, visiones y ataques de presencias sobrenaturales, Matheson no es precisamente un jovenzano inexperto, y tiene experiencia y oficio de sobra para sacar el mejor partido a las situaciones y a los personajes, evitando los preámbulos y las convenciones clásicas del género y pasando directamente a la acción. Los personajes son vapuleados mental y físicamente desde el principio, aun antes de entrar en la casa, y Matheson se recrea en sus debilidades, obviando cualquier detalle luminoso de sus vidas para convencernos de que la supervivencia de los cuatro desgraciados en el interior de la Mansión Infernal es poco menos que imposible.

El uso del elemento sobrenatural es también destacable. Mientras que en la mayoría de obras anteriores la casa encantada se “limitaba” a aterrorizar a sus ocupantes, aquí la Mansión Belasco sorprende por la crudeza física de sus ataques. No hay (tan apenas) voces de ultratumba, y sí cuchillos voladores, espectros libidinosos y una criatura reptante y pegajosa en una sauna que casi parece un homenaje a Lovecraft o a F. Marion Crawford. Todo ello, y la maestría de Matheson para alternar momentos de calma tensa y amenazante con explosiones de puro terror, le otorga un vigor sorprendente a la novela (sorprendente al menos por tratarse de una trama ya manida), llevándola a un in crescendo de horror hasta el obligatorio giro final, que después de los horrores pasados puede parecer un poco forzado, pero que resulta perfectamente coherente dentro de la historia. El único punto flaco (que a mi entender no es tal, pero que seguramente lastrará la lectura de algunos) es que las explicaciones a los fenómenos paranormales se han quedado algo pasadas de moda al estar la novela escrita en los años 70, con apuntes acerca de la materia ectoplásmica y demás que poco tienen que ver con el espiritismo de los 90.

Quizás el complemento perfecto para la violencia y los espectros desatados de La Casa Infernal sea La Guarida, de Shirley Jackson, donde la posesión diabólica de la casa es sugerida de forma tan vaga que siempre queda a la interpretación del lector, y que es, junto a la obra de Matheson, la otra gran novela sobre mansiones encantadas de los últimos cincuenta años (Vale, también está El Resplandor de Stephen King, pero ahí era un hotel encantado, ¿no?)

lunes, 19 de febrero de 2007

Reseña: El extranjero

El extranjero.

C.J. Cherryh.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Ventana abierta # 18. Madrid, 2006. Título original: The Foreigner. Traducción: Cristina Rufilanchas Solares. 376 páginas.

El volumen se abre con un principio cuando menos chocante que hace que la novela parezca comenzar tres veces y hace desear que la autora se hubiera demorado un poco más en los dos primeros “libros” que sirven de introducción para la verdadera historia que compone el “Libro 3”. En el primero de ellos vemos como una nave que había partido desde la Tierra para colonizar un nuevo planeta pierde su destino y queda varada en medio del espacio desconocido; en el segundo libro asistimos al descenso de un primer contingente de los humanos de la nave a un planeta (que no era al que iban en principio) y al primer contacto con la especia inteligente que lo habita; y es en el tercer libro, a partir de la página 57 del volumen, donde quedan atrás los prolegómenos que ponen en antecedentes al lector y comienza propiamente la historia. Descubrimos que han pasado unos 500 años desde que los humanos pisaran por primera vez el planeta y contactaran con los “atevi”, los habitantes del mismo, y unos 200 años desde que terminara la terrible guerra que enfrentara a ambas razas y en la que sólo el enorme adelanto tecnológico humano impidió el total exterminio de los nuevos “colonos”. Finalmente se firmó un inestable pacto por el cual se permitía a los humanos habitar una región concreta del planeta, sin poder salir de ella, a cambio de ir compartiendo la tecnología con los atevi. Para ello se permitió a un único humano vivir entre sus “anfitriones”, al “paidhi”, que vendría a ser una especie de embajador – intérprete – consejero – mediador – dosificador de tecnología – investigador – historiador y, en definitiva, hombre para todo entre los atevi.

En esta situación se encuentra Bren Cameron, el actual paidhi, cuando alguien por motivos desconocidos intenta asesinarlo, en una sociedad en la que el asesinato es algo totalmente lícito y a veces se convierte en la única ley a respetar. Para su supuesta protección el dirigente atevi, Tabini-aiji, lo enviará lejos de la ciudad donde reside, a las montañas, donde deberá enfrentarse a nuevos e incómodos retos. Comienza así para Cameron una insólita aventura donde la incomprensión será todo lo que tenga, sin respuestas a las que agarrarse para mantener la cordura o saber siquiera el porqué alguien desea su muerte.

Desarrolla la autora perfectamente la incomunicación entre dos especies entre las cuales, a pesar de poder compartir una fisiología similar y un lenguaje con el que “entenderse”, la diferente evolución social y natural en ambientes distintos ha marcado unos abismos de pensamiento y conducta aparentemente irreconciliables. Así, Cameron no podrá sentirse en todo momento sino como un pelele al que fuerzas ajenas a su entendimiento y voluntad no cesan de empujar de un lado para otro, hasta el punto de que cuando intente realizar alguna acción por su propia iniciativa la misma termine abocada al desastre, a la reprobación o al desprecio sin que sepa en ningún momento a qué se deben las reacciones de aquellos que lo rodean.

Vivirá así en un constante desasosiego, sin saber quiénes son sus enemigos ni quiénes sus amigos (palabra que al parecer no existe en el lenguaje de los atevi, por lo cuál el mismo reconoce que ninguno de ellos puede ser amigo suyo). Asiste el lector entonces al descubrimiento de un mundo extraño y fascinante, poblado por extrañas criaturas, por peligros insospechados y por muchas aventuras en las que el protagonista se verá envuelto muy a su pesar. Consigue la autora salir victoriosa en su tarea de reflejar y describir una sociedad alienígena que, a pesar de las similitudes que a priori se podrían apreciar con la humana, resulta totalmente ajena en sus modos de pensar y actuar; una descripción que, envuelta en ese ropaje aventurero, a veces se convierte en una dura crítica a la poca voluntad de comprender al “otro”, al que es distinto, al “extranjero”, que muchas veces se da en nuestro propio mundo.

Y tristemente no puedo terminar la reseña sin hacer referencia a la defectuosa edición de la novela. Por un lado la traducción está plagado de forzadas construcciones sintácticas que evitan la debida fluidez de la narración y que, habiendo leído prácticamente todo lo que de Cherryh se ha publicado en castellano, dudo mucho que estuvieran así en el original. Por otro, el texto se encuentra plagadito de errores tipográficos: artículos que cambian de singular a plural sin que cambie el sujeto al que están unidos, faltas de letras (en un momento dado al protagonista no lo “golean” demasiado, cuando en verdad debería haber sido “golpean”; y ejemplos así a patadas), personajes que cambian de sexo con sorprendente facilidad, signos de puntuación que no están en su sitio (muchos puntos donde deberían ir comas)… Alguien dirá que soy demasiado puntilloso o es que odio a La Factoría porque ya antes había lanzado comentarios similares sobre otro de sus libros, pero no sería cierto, no tengo nada contra esta editorial, antes bien, me suele gustar mucho su selección de autores y quizá sea precisamente eso lo que me lleva a ser más crítico con estas pifias. Y es que hacía mucho, mucho tiempo que no había leído un libro tan mal editado (en su forma, no en su contenido), tanto quizá como llevaba esperando un nuevo libro de Cherryh, y es que a mí todos estos errores y fallos, fácilmente subsanables con algo menos de prisa y una buena corrección, me interrumpen, me sacan de la lectura (debe ser que tengo poca capacidad de concentración) y me impiden disfrutar en su totalidad de la lectura de esta más que aceptable novela de aventuras de ciencia ficción.

sábado, 17 de febrero de 2007

Reseña: En el país de los ciegos

En el país de los ciegos.
Michael Flynn.

PREMIO LOCUS, PREMIO PROMETHEUS, PREMIO COMPTON CROOK.

Ediciones B, S.A. Col. NOVA 169. Barcelona, 2004. Título original: In the country of the blind. Traducción: Rafael Marín, 508 páginas.

Ante todo no voy a decir casi nada de la historia que cuenta el libro; y preguntareis el porque, este libro es tan absorbente desde su primera página que hay que leerlo por uno mismo. Esencialmente nos traslada a una Tierra en la cual los ordenadores y por consiguiente las matemáticas, están mas de 100 años avanzadas que en la nuestra, lo cual permite, por medio de esos ordenadores y cálculos estadísticos, a unas sociedades oligárquicas secretas controlar el devenir de la historia, lo demás lo tendréis que leer.

Como he comentado anteriormente es una novela que a medida que uno se adentra en ella absorbe por su riqueza y por ser un tema poco tratado, y que nos hace pensar en una cuestión fundamental en nuestra vida cotidiana, ¿estamos dirigidos por grupos elitistas que conociendo los parámetros fundamentales de la historia nos dirigen?, creo que la contestación es : “Sí”.

La Estadística denostada (por trabajar con probabilidades, tendencias y no dar cálculos exactos) y considerada una ciencia menor esta presente en todos los ámbitos de la vida. En la novela cuando nacemos hablan de tanto por ciento de sobrevivir al primer año de vida y cual es la duración prevista de nuestra vida, nos habla también de si pertenecemos a un estamento situado en un percentil económico, estadísticamente hablando, cual es nuestro posible nivel de escolarización; nos dicen la probabilidad de conseguir metas como vivienda, coche, vacaciones, también nos dicen, valga la redundancia, de nuestras tendencias platónicas, sexuales, matrimonio, fidelidad, etc...

Pero, ¿hay alguien que piense que nuestras vidas no están orientadas por grupos políticos, económicos, religiosos que usando los potentes medios estadísticos e informáticos actuales calculen el devenir de nuestras vidas aun antes del nacimiento?.


Esta respuesta es personal de cada uno, únicamente voy a terminar con la frase siguiente.

“Despertemos y no seamos ingenuos; lean esta novela y recapaciten”.

Novela de 10 en todos sus aspectos.


Miguel Ángel Loscertales Abenoza.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Reseña: Guardianes de la noche

Guardianes de la noche.

Serguéi Lukyanenko.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Plaza y Janés.
Barcelona, 2007. Título original: Nochnoi dozor. Traducción: Jorge Ferrer. 511 páginas.


Guardianes de la noche viene avalada en España por el relativo éxito que tuvo la película que con el mismo título se basó en este libro. Confieso que no he visto la versión cinematográfica, así que me enfrentaba bastante libre de prejuicios a la lectura del mismoo. El volumen se compone de tres historias, de las cuales, lamentablemente, la mejor es, sin duda para mí, la primera y luego la cosa va en descenso, siendo la última la más flojilla. Digo lamentablemente porque empezar por lo bueno e ir luego cuesta abajo siempre deja un cierto mal sabor de boca.

El planteamiento, presentando una vez más el eterno enfrentamiento entre el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, es dentro de lo que cabe bastante original. Se supone que las dos fuerzas, para evitar la desaparición de ambas, han llegado a un gran pacto por el cual todo acto malvado llevado a cabo por uno de los Otros, las criaturas con poderes excepcionales y fantásticos que viven entre nosotros o sumergiéndose en un mundo particular y superpuesto al nuestro que es el Crepúsculo, debe ser compensado por un acto bondadoso y viceversa. Con el propósito de vigilar el cumplimiento de ese pacto se crearon hace tiempo dos grandes organizaciones: la Guardia Nocturna, en la que los luminosos velan porque no se comentan maldades no admitidas o sancionadas por las altas esferas, y la Diurna, en la que los tenebrosos vigilan para que no haya desviaciones hacia la Luz fuera de lo pactado o de las licencias permitidas.

Es dentro de la Guardia Nocturna donde vamos a encontrar al protagonista principal (o a uno de ellos) de la historia, Antón, quien será el encargado de relatar en primera persona sus vivencias y (des)venturas. Digo que es uno de los protagonistas principales, porque a mí entender, a pesar de aparecer mucho menos en la narración, el personaje básico llamado a convertirse en piedra angular de la trama es Svetlana, llamada a grandes cosas dentro de la Guardia y motor que moverá las piezas en la particular partida de ajedrez que los jefes de ambos bandos parecen estar jugando desde tiempos inmemoriales. Y junto a ellos encontraremos un buen número de personajes secundarios, ciertamente curiosos y extraordinarios, desde un vampiro buena persona vecino de Antón, pasando por el jefe y los compañeros de la Guardia Nocturna, hasta los sicarios y operativos de la Guardia Diurna y su jefe, Zabulón..

El tratamiento es, como digo, bastante original, a pesar de que todos podremos traer a la mente referencias de otras historias en que el Bien y el Mal llegan a ciertos acuerdos y, por supuesto, tratan de interpretar los términos a su favor; o donde los seres extraños: vampiros, hechiceros, grandes magos, cambiaformas y otros muchos conviven entre nosotros sin que seamos capaces de reconocerlos, llevando una existencia paralela a la nuestra y formando una sociedad al margen de la establecida por los humanos, aunque con muchos puntos de contacto con la misma. Sin embargo, lo importante aquí es el enfoque, el de una historia fantástica, llena de conjuros, maldicones y amuletos mágicos a la que se imprime un giro hacia un thriller casi policiaco, detectivesco se podría decir, que el autor da a las historias que componen el volumen, donde las Guardias son casi un cuerpo policial dirigido a controlar las infracciones del otro lado, y donde la intriga reside en cómo tensar, sin llegar a romper, los términos del Gran Pacto, para llevarse el gato al agua en su largo lucha por controlar el destino y los designio de los humanos. Humanos de los que los Tenebrosos se aprovechan y que los Luminosos tratan de defender en una pugna que se nos muestra aparentemente muy desigual.

Y es en esta pugna en la que se encuentra de pronto sumergido Antón, un operativo novato, que ve como su vida se convierte en un rompecabezas o en un tiovivo que no para de dar vueltas, llevándolo de un lado a otro sin que consiga encontrar las claves de todo lo que le está pasando y sin saber del todo a quién o a qué bando pertenece la mano que está tirando de sus hilos. Como ya he comentado, todo se nos desvela como una gran partida de ajedrez, y en pos de conseguir las piezas mayores, los peones son, como siempre, sacrificables, aunque en última instancia una vez cruzado todo el tablero los mismos puedan llegar a convertirse en piezas superiores.

De esta forma las tres historias que componen el volumen no son en absoluto independientes, sino que se van apoyando las unas en las anteriores para ofrecernos tres momentos de un relato mayor que sólo está completo al terminar de leerlas las tres. Lo malo es que el interés y emoción de lo narrado va decreciendo conforme se avanza en la lectura, yendo de más a menos y que acaba con un final que más que satisfacción produce alivio por haber terminado. Y es que la última historia es bastante sosita, sobre todo comparada con la primera. Se pasa de la originalidad del planteamiento, del descubrimiento y descripción de un mundo ciertamente intrigante, y del interés por la investigación, los giros de la trama, la acción y el puro estallido de magia, a un relato que cae casi en la pseudo filosofía, con unos personajes que a fuerza de querer ser introspectivos y atormentados se convierten en algo pedantes, y con unos problemas existenciales de patio de colegio. Se cambia acción por debate interno, y la narración pierde bastante por el camino.

Una lectura, en definitiva, bastante entretenida para pasar el rato, que empieza muy bien pero que decae conforme se avanza en las historias para terminar casi en la indiferencia. Si alguien quiere darle una oportunidad a este autor mi recomendación es que se lea Línea de sueños, libro publicado por Bibliópolis, y que es una novela en la que merece realmente la pena que se invierta un tiempo de lectura en ella.

martes, 13 de febrero de 2007

Convocatoria Premio Avalón 2007

Avalón, Asociación Asturiana de Ciencia Ficción, convoca el Premio Avalón de relato fantástico 2007, que estará sujeto a las siguientes bases:

  1. Podrán presentarse al Premio Avalón de relato fantástico todas aquellas narraciones escritas en castellano que puedan ser encuadradas dentro de los géneros de ciencia ficción, fantasía o terror.
  2. Las obras deberán ser inéditas, no estar premiadas en otros concursos ni pendientes de resolución en ningún otro certamen durante la convocatoria de este premio.
  3. La extensión de cada relato no superará las ocho mil palabras.
  4. Las obras se remitirán en papel, en una sola copia. Se enviará también un CD-ROM con el relato en formato Word o RTF.
  5. Cada autor podrá presentar tantas obras como desee, entendiendo siempre que deberá realizar un envío separado para cada uno de los relatos que quiera presentar al certamen.
  6. Los miembros de Avalón, Asociación Asturiana de Ciencia Flcción no podrán presentar obras al certamen.
  7. Los relatos se enviarán bajo lema, acompañados de una plica en cuyo exterior se leerá el título y lema, y en cuyo interior figurarán los siguientes datos: titulo, nombre completo y DNI del autor, dirección, e-mail y teléfono de contacto.
  8. Se establece un premio de seiscientos (600) euros y un diploma acreditativo. El jurado podrá, si así lo considera conveniente, declarar un máximo de tres menciones honoríficas, que no estarán dotadas económicamente. El premio no podrá ser declarado desierto.
  9. El plazo de presentación de originales finalizará el 28 de abril de 2007; se admitirán aquellos originales que lleguen antes del 20 de mayo siempre que en el matasellos figure la fecha en que expira el plazo de presentación o una anterior.
  10. El fallo del jurado se hará público durante la celebración de la AsturCon 2007, en julio de ese año.
  11. Durante el espacio de un año a contar desde el fallo del jurado, Avalón, Asoclación Asturiana de Ciencia Ficción, se reserva el derecho de publicar el relato premiado. Pasado este periodo el autor del relato podrá disponer de él libremente. Así mismo los organizadores del certamen estudiarán la publicación de aquellos relatos presentados que consideren de calidad suficiente, entendiendo que tal publicación se hará siempre con permiso de los respectivos autores, quienes en todo caso cederán los derechos para una única edición.
  12. Los originales se remitirán a la siguiente dirección:
    Marisa Cuesta
    c/ Manuel Junquera 19, 4ª C
    33209 Gijón
    España
    En el exterior del sobre deberá constar: «Premio Avalón de Relato Fantástico 2007».
  13. Cualquier caso no previsto por estas bases será resuelto por el jurado y su decisión será inapelable.
  14. La presentación al concurso implica la total aceptación de las bases.

Convocatoria del Premio UPC 2007

La Universidad Politécnica de Cataluña Ha hecho público el siguiente comunicado sobre
la convocatoria del Premio UPC 2007

Premio UPC de Ciencia Ficción 2007

Bases:

1.- Pueden optar al Premio las narraciones inéditas que se puedan enmarcar dentro del género de la ciencia ficción.

2.- Las obras presentadas, escritas en catalán, castellano, inglés o francés, deben ser enviadas por duplicado, mecanografiadas a doble espacio, y tendrán una extensión aproximada entre 70 y 115 hojas de 30 líneas de 70 caracteres (entre 150.000 y 240.000 caracteres). No se devolverán los originales recibidos.

3.- El autor debe firmar su narración con un lema o seudónimo y adjuntar un sobre cerrado que contenga los siguientes datos: Nombre completo, número de identificación personal (DNI o similar), dirección y teléfono o fax de contacto. En la parte exterior de este sobre se hará constar el título de la narración y el lema o seudónimo de la firma.
Los miembros de la UPC señalarán también esta condición con la indicación: «Miembro UPC» en el exterior de dicho sobre.

4.- Los originales deben dirigirse a:
Consell Social de la UPC.
Edifici NEXUS.
Gran Capità 24
08034- Barcelona

Tel. 93 401 63 43 - Fax: 93 401 77 66

consell.social@upc.edu

En el sobre se debe indicar claramente:
Premio UPC de Ciència Ficció 2007

5.- El plazo de presentación de los originales de la edición de 2007, acaba el 14 de septiembre de 2007. La decisión del jurado, que será inapelable, se hará pública antes de finalizar el año 2007.

6.- De acuerdo con la opinión del jurado, se concederá un premio de 6.000 euros y, si el jurado lo cree oportuno, una mención especial de1.500 euros. Opcionalmente, se podrá conceder también una mención de1.500 euros a la mejor narración presentada por un miembro de la UPC.

7.- El premio, que se concederá anualmente, podrá ser declarado desierto.

8.- Los ganadores de los premios y menciones ceden los derechos de la primera edición en castellano y en catalán a la UPC y renuncian a cualquier otra remuneración económica procedente de dichas ediciones.

9.- La novela ganadora será publicada por la UPC si hay acuerdo con alguna editorial.

10.- La participación en el Premio UPC de Ciencia Ficción 2007, supone la aceptación de estas bases. Para más información www.upc.edu/cienciaficcion

Barcelona, enero de 2007

viernes, 9 de febrero de 2007

Reseña: Olympo

Olympo.

Dan Simmons.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Olympo I: La guerra. Ediciones B. Col. Nova nº 194. Barcelona, 2006. Título original: Olympos. Traducción: Rafael Marín Trechera. 415 páginas.

Olympo II: La caída. Ediciones B. Col. Nova nº 195. Barcelona, 2006. Título original: Olympos. Traducción: Rafael Marín Trechera. 475 páginas.

Es imposible hacer una reseña de Olympo sin hacer referencia a su predecesora: Ilión, y por lo tanto es muy posible que a lo largo de esta reseña se me escape algún spoiler de ésta. Debo reconocer que, aunque me gustó mucho, Ilión también me decepcionó un tanto, no estaba a la altura de lo que esperaba. Leído ya Olympo, su lectura me ha confirmado la impresión que tuve al terminar de leer el anterior libro, que simplemente se trataba de una mera, y larga, introducción para éste que nos ocupa ahora. Simmons se había de alguna manera limitado a ir presentando a los personajes y había ido colocándolos en posición para dar el pistoletazo de salida de esta impresionante narración épica que es Olympo.

En efecto, preparados y dispuestos ya los protagonistas donde Simmons los quería, el libro es una sucesión de aventuras, revelaciones, descubrimientos y peripecias que no han de dejar indiferente al lector. El de Olympo sí que es Simmons en estado puro, en estado de gracia, con ese toque maestro al que nos acostumbró con Hyperion.

La narración, dejado ya atrás el seguimiento de la guerra de Troya que no por menos interesante no dejaba de ser algo tedioso, se centra por un lado en la guerra de griegos, troyanos y moravecs contra los supuestos dioses: posthumanos que con su mal uso de la tecnología del teletransporte cuántico estaban poniendo en peligro la misma existencia del sistema solar y de todos los que en él habitan; y por otro, continuamos asistiendo al brusco despertar de los “humanos antiguos” de su existencia idílica sobre la Tierra donde pasarán de ser una especie de “elois” despreocupados a ser una especie en peligro de extinción.

Simmons echa mano de los amplios recursos narrativos que ya había demostrado en obras anteriores para mantener la atención sobre un buen número de personajes sin que el interés, la emoción o la tensión decaigan en ningún momento, sea la trama que sea la de que se ocupe en ese momento, ya sea en la superficie de Marte o en su alto Olimpo, en la Tierra del futuro o en la de esa Troya paralela que por fin descubriremos para qué y dónde existía. En un momento dado, un personaje dice algo así como que en la Iliada no hay nadie que muera sin que Homero cite su nombre; aquí viene a suceder algo parecido y muchos son los llamados a tener su instante de gloria.

Todas las preguntas, los muchos misterios que se habían planteado en Ilión se van desvelando poco a poco a lo largo de estas páginas, deparando muchas sorpresas inesperadas y muchas vueltas de tuerca magníficamente justificadas.

Utiliza Simmons, además, dos de sus temas más queridos. Por un lado nos encontramos con el desarrollo de la teleportación, tema que ya fuera central en Hyperion y, sobre todo, en su continuación, Endymion, y que aquí obtiene una importancia vital para la trama, casi se podría decir que convirtiéndose en el motor de la misma, y sin la cual el libro no hubiera podido existir. Nos encontramos con varios tipos, desde el “faxeado” de los humanos antiguos hasta el TCear de los posthumanos (abriendo caminos cuánticos para trasportarse de un lugar o tiempo a otro). El uso de esta tecnología, motivo que impulsó a los moravecs a viajar hasta Marte y ahora hasta la Tierra, es la palanca que mueve la narración y permite los más espectaculares pasajes que podamos imaginar (y si no, que se lo pregunten al pobre Aquiles en sus viajes en pos de su intento de asesinar a Zeus). Es cierto que el autor se apoya más en la “tecnojerga” que en la ciencia conocida, pero no deja de ser muy interesante la justificación que nos expone.

Por otro lado, nos encontramos, aunque con una menor relevancia aparente, con otro de los temas recurrentes en Simmons: la crítica a cualquier manifestación del fanatismo religioso; esta vez ejemplarizado en la cerrazón mental del mundo musulmán en genérico. Es un tema que se manifiesta mucho menos a lo largo de la narración, no ocupa tanto lugar, pero se demuestra tan vital o más que el teletransporte para configurar ese mundo futuro al que el autor aboca a la humanidad. Un mundo que luchará por la supervivencia al enfrentarse a la inmensa amenaza que puede llevar a la extinción de la propia especie humana.

Y junto a ello, multitud de detalles más, como no podía ser menos con Simmons, incluidos ciertos descensos a la metafísica, o la enorme cantidad de referencias literarias que van soltando los protagonistas o que están hábilmente entretejidas con la trama: desde la muy evidente Iliada a otra ingente cantidad de clásicos helenos hasta la muy mencionada En busca del tiempo perdido de Proust o la repetidas veces citada La tempestad de Shakespeare. Cabe decir, sin embargo, que el lector lego en estas lecturas disfrutará igualmente con la obra, pues su conocimiento no es en absoluto necesario para comprender la trama y cuando sí lo es, viene convenientemente explicado.

Al final, como también es habitual, quedan unos cuantos flecos sueltos (algunos muy gordos) en un final que, a pesar de dejar todo bastante bien atado, deja abierto el futuro para (¿quién sabe?) una posible continuación como ya hiciera con Hyperion al prolongarlo en los libros de Endymion. Quizá no hay tanto dónde agarrarse aquí, pero yo no me opondría en absoluto. He disfrutado mucho con la lectura de Olympo, esta vez Simmons no me ha defraudado en absoluto.

martes, 6 de febrero de 2007

Reseña: Franco y sus Generales. La manicura del trigre.

Franco y sus Generales. La manicura del tigre.

Gabriel Cardona.

Temas de hoy. Colección Historia. Madrid 2001. 341 páginas.

El militarismo dominante en la Historia de España de los siglos XIX y XX, da pie a este breve pero intenso análisis de la relación entre Franco y el Ejército al que sirvió y del que se sirvió.

La tesis central del ensayo afirma que durante la Guerra Civil española y la posterior dictadura el verdadero "partido" que apoyó el régimen de Franco fue el Ejército. Los cuarenta años de franquismo fueron posibles gracias a las hábiles maniobras del dictador, que pasó de ser conocido como Franquito a ser el Caudillo, Maniobra que le permitieron sortear las divisiones internas del bando rebelde y la posterior presión de sus colegas para que tras la guerra diera paso a un nuevo régimen y se retirase.

Desde el plan para dar un rápido golpe de Estado en 1936 hasta el 23-F de 1981 y la intentona involucionista y golpista de Tejero, el autor nos narra rápidamente y sin querer enredarse mucho en detalles "menores", la evolución del Ejército. Aunque la brevedad con que toca algunos momentos claves se compensa con lo ágil de las descripciones y las explicaciones, lo cierto es que acompaña a la lectura un cierto aire de confusión sobrellevable causada por el incesante baile de nombres y rangos militares.

Para los legos en temas de la Guerra Civil y el franquismo, el libro puede convertirse en un verdadero galimatías. La rápida sucesión de nombres de Generales importantes (Kindelán, Mola, Muñoz Grandes, Queipo de Llano, Varela, etc.) se ve reforzada por la presencia de nombres de integrantes de la Falange (en especial el cuñadísimo Serrano Suñer), el carlismo tradicionalista, monárquicos o republicanos desencantados. Por ello la narración parece, a ratos, un híbrido entre un baile de personajes secundarios y la Iliada.

Y pese a ello es un libro que sabe explicar, paso a paso, como Franco sometió a su poder la enorme (y mal dotada) maquinaria del Ejército al mismo tiempo que manejaba a los demás Generales rebeldes para asentar su poder personal evitando las múltiples presiones a que fue sometido.

Gabriel Cardona, exmilitar de carrera y fundador de la UMD (Unión MilitarDemocrática), acierta con el resumen que hace en este libro de casi cincuenta años de historia española. El libro, escrito antes de la vorágine de títulos relativos a la Guerra Civil que han aparecido (y re-aparecido) desde 2004, apenas cae en el actual estilo "tendencioso" de muchos libros que abordan desde la Segunda República hasta la muerte de Franco. Si buscas polémicas gratuitas, politización de la Historia o justificaciones revolucionarias o reaccionarias no leas este libro: es serio.

sábado, 3 de febrero de 2007

Reseña: METROPOL.

METROPOL
WALTER JON WILLIAMS


Bibliópolis. Colección Bibliópolis Fantástica nº 37. Madrid, 2006. Traducción: Antonio Rivas.

Primero reseñar que no es una novela típica de ciencia-ficción; ¿cuál es objetivo de este libro:

-Ciencia-ficción.

-Filosofía barata.

-Novela simplista.


La novela nos mete en una sociedad en la cual toda su superficie es una metrópolis divida en varios “estados”, y por arriba hay una barrera donde viven los Elevados ,y dependiente exclusivamente de una fuente de energía , el plasma, controlada por La Compañía de Plasma, quien controle más plasma, más poder tiene.

Cuándo uno termina de leer esta novela, por puro empeño que se ponga no se sabe quienes son los Elevados, (escogidos, también seres superiores de otra dimensión...).

El comportamiento de la protagonista como heroína es tan simplista en su labor que no produce ningún sentimiento de valor en sus acciones, antes bien sumisión a una persona que a pesar de ser un perdedor en una ocasión por intentar acumular más poder se le deja deambular y vivir en situación privilegiada.

Por otra parte la novela no explica la convivencia entre los diferentes estados que sólo tienen en común el plasma que eleva su posesión a posiciones dominantes; aquí hay una pregunta que no se especifica en la novela. ¿Tienen acceso a el todos los estados por igual?, ¿algunos estados más que otros, depende de lo que paguen?, ¿qué papel específico desempeña La compañía de Plasma?.

Resumiendo, novela no recomendada ni por sus planteamientos, ni por su desarrollo, ni por su resolución final.

Miguel Ángel Loscertales Abenoza.