martes, 25 de mayo de 2010

Reseña: Crepúsculo. La novela gráfica volumen 1

Crepúsculo. La novela gráfica volumen 1.

Stephenie Meyer.

Adaptación e ilustraciones de Young Kim.

Reseña de: Élanor (con una pequeña ayuda de Yago).

Alfaguara. Madrid, 2010. Título original: Twilight. The Graphic Novel, Volume 1. Traducción: Julio Hermoso Oliveras. 224 páginas.

Después de la adaptación cinematográfica era casi inevitable que el éxito de Crepúsculo fuera trasladado también al medio de las viñetas y, en efecto, la primera novela de esta afamada serie de literatura juvenil que se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas ha sido "traducido" a imágenes a través de la pluma y los pinceles de la artista coreana Young Kim con un estilo manhwa de bella factura y acertadamente detallado que ha sabido captar a la perfección el espíritu de la novela, con trazos suaves y un hábil uso de las sombras y las luces.

Esta adaptación oficial, que en todo momento ha sido supervisada y aprobada por la propia Stephenie Meyer, constará, en principio, de dos volúmenes, siendo el primero de ellos el que ahora tenemos entre manos, para ofrecernos el principio de esta romántica historia donde los seres humanos conviven con otras criaturas sobrenaturales como vampiros y hombres-lobo.

Es difícil que alguien no esté al tanto, pero por si acaso, decir que esta es la historia de Bella (Isabella Marie Swan), una joven de 17 años, que deja la calurosa Phoenix para trasladarse al pueblo de Forks, en el estado de Washington, para vivir con su padre después de que su madre se haya casado de nuevo. En su primer día de clase en su nuevo instituto Bella conocerá a cinco “hermanos”, los Cullen, que llaman la atención por su misterio, su atractivo y su palidez. Pero el que más llama su atención es Edward, con el que pronto establecerá una atracción mutua a pesar de los secretos que se intertponen entre ellos. Cuando Edward la salve de ser aplastada por un coche, las sospechas de Bella irán creciendo hasta que los indicios que surgen a su paso no le dejen llegar más que a una aterradora sospecha: el “joven” es en realidad un vampiro...

Esta adaptación, plenamente controlada y aprobada por la propia Meyer, contiene pasajes y escenas del libro que no salen en la película y deja fuera otras que sin embargo sí salen en pantalla, con lo cual casi se podrían considerar que ambas, cómic y película, son complementarias. De todas maneras, el tono general aquí es mucho más cercano al original, con una adaptación más acertada y menos acelerada, apresurada (sobre todo en la historia de amor entre Bella y Edward) o podría decirse que abreviada que en la cinematográfica, buscando quizá menos la espectacularidad de las escenas de acción que ocupan una buena parte del metraje en la película y más el transmitir las sensaciones de los protagonistas, dando una mayor profundidad a sus sentimientos.

Los dibujos de Young, de trazo fino, suave y detallado, reflejan a la perfección el relato de Meyer, con una gran expresividad. Por mi parte hubiera preferido que todo el libro fuera a color y no en los mayoritarios tonos grises-sepias, que sin embargo suelen ser lo habitual en el tipo de cómic de la ilustradora. El tono monócromo apagado consigue sin duda dar una sensación “crepuscular” a la obra, de tristeza, de nostalgia, muy otoñal acorde con el lugar donde se desarrolla la historia, haciendo además que la irrupción de los colores pastel en contadas ocasiones marque los puntos culminantes o álgidos de la narración. Así es más impactante cuando entran los rojos, los verdes o los toques dorados de la hora del crepúsculo.

Se podría decir que se trata, desde luego, de un producto mayoritariamente dirigido a aquellos que ya han disfrutado previamente de la novela o a aquellos jóvenes que quieran darle una oportunidad a la saga antes de decidirse a leer el libro, a los que hay que advertir, sin embargo, que así se perderán algunas de sus facetas y sorpresas. Al ser un primer volumen la historia se queda a la mitad y espero que no pase mucho tiempo hasta la segunda entrega para completar la adaptación de la novela. No defraudará a los que disfrutaron del libro; para los demás puede ser una buena introducción al mundo de Bella.