lunes, 9 de abril de 2012

Reseña. La Liga de los Caballeros Extraordinarios

La Liga de los Caballeros Extraordinarios.

Guión: Alan Moore.

Dibujo: Kevin O’neill.

Reseña: Alb Oliver.

World Comics / Planeta DeAgostini Cómics. Barcelona. Color. Varios Volúmenes, en distintos formatos.

Los primeros volúmenes fueron publicados hace ya varios años, editados originalmente en grapa, no tardaron en ser recopilados en tapa dura, y más tarde en formato Absolute.

La historia, como casi siempre en los trabajos de Moore, es lo que puede captar la atención del lector. Por él, conocemos que Gran Bretaña durante gran tiempo de su existencia ha tenido un servicio secreto de lo más peculiar, formado por personas (o cosas) con características especiales, siendo así el primer equipo de “superhéroes”. Lo que caracteriza a este singular grupo, es que se trata de personajes clásicos de la literatura victoriana, que son fácilmente reconocibles por cualquiera.

Éste concepto hace que nos encontremos con una lectura simpática con la que inmediatamente nos sentiremos cómodos, pues sobradamente estamos al corriente de la historia previa de los personajes.

Como no podía ser de otra forma, Alan Moore se encarga de cargar cada viñeta con numerosas referencias, (véase cuadros, objetos o personajes que son nombrados) que harán las delicias de los amantes de la literatura. Los miembros de la liga son:

Allan Quatermain (Las minas del Rey Salomón, H. Rider Haggard)- Famoso aventurero, se encuentra en sus últimos años de vida, dedicado al alcohol y las drogas, solo Mina logra devolverle su carácter.

Mina Murray (Drácula, Bram Stoker)- Aunque en la novela de Drácula no pasa de ser una simple comparsa y personaje femenino, aquí tras dejar a su marido Jonathen Harker, tenemos a un personaje fuerte, dotada para el liderazgo, y acosada por su traumático pasado.

Henry Jeckill/Edward Hide (El Extraño Caso del Doctor Jeckill y Mr. Hide, Robert louis Stevenson) – Allan y Mina tienen que ir a investigar a la Calle Morgue, pues se cree que se repiten los sucesos de años atrás. Descubren que el responsable es un ser simiesco, con fuerza exagerada. Mr Hide ya no es un personaje enclenque, como en al novela, sino que la parte oscura del Doctor que representa ha crecido. A su vez, la imagen que dan del Doctor Jeckyll no es la de un anciano, siendo más joven, y atemorizado por su transformación. Mr Hide sin embargo representa violencia, y a su vez algo de honor retorcido. Podría compararse con el personaje Hulk de Marvel Cómics, salvo que éste prefiere entregarse a su propio placer.

Capitán Nemo (20.000 Leguas de Viaje Submarino, Julio Verne)- El Capitán Nemo se daba por muerto, pero no puede rechazar la llamada a las armas, de carácter arisco se trata del más noble de los miembros.

Griffin (El Hombre Invisile, H.G. Wells) Cuando salen a su búsqueda, se cree que van a reclutar a un fantasma en un internado femenino, pero Allan y Mina descubren que se trata de algo muy diferente, el hombre invisible dando rienda suelta a sus perversiones.

Son innumerables los personajes secundarios que podemos reconocer de diferentes obras, como por ejemplo algunos de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle, lo que te lleva a querer investigar sobre aquellos que desconoces.

VOLUMEN 1

Los miembros son reclutados por un personaje solo conocido por M (de quien sospechan se trata de Mycroft Holmes, hermano más inteligente del detective más famoso del mundo), para enfrentarse a una conspiración que atenta contra Gran Bretaña, la madre patria. En éste volumen se establecen las relaciones entre los personajes, con las dosis justas de humor, emoción y misterio. Todo un acierto en cuando a lo que la narración se refiere. Se van viendo pequeños detalles que tendrán más peso en la continuación.

VOLUMEN 2

Bastante más espesa, en cuanto al desarrollo de la acción, la tierra ha sido invadida por unos artilugios mecánicos de 3 patas. Mientras unos miembros se ocupan de la defensa, otros se desplazan a buscar un arma especial contra ellos. De nuevo, la cantidad de personajes literarios que se utilizan para seguir con la historia, hace que sea gratamente entretenido leerla. En este volumen contamos nuevamente con episodios cómicos, a los que sumamos traición y sacrificio. Como resultado del plan del gobierno para eliminar la amenaza, los miembros del grupo se separan, y por un tiempo les perdemos la pista.

VOLUMEN 3 CENTURY 1910

El grupo ha sido disuelto y no cuentan con el apoyo del Gobierno. Eso no impide que Mina y Allan sigan en activo, y recluten nuevos miembros, como Orlando. Tenemos dos tramas paralelas, en las que vemos por un lado como siguen una conspiración con el mundo mágico de la época, y por otro cómo la hija de un anciano y moribundo Capitán Nemo se abre al mundo exterior con drásticas consecuencias. Realmente se podría considerar un prólogo, pues apenas ocurre nada salvo la anticipación de alguna pequeña trama para posteriores volúmenes.

VOLUMEN 4 CENTURY 1969

Aquí Alan Moore se desata e implica a los personajes en la temática que le gusta, la magia negra. Vuelve a ser un capítulo sin apenas peso, en el que lo único destacable es cómo los personajes se han separado a lo largo del tiempo de sus roles, y cómo han cambiado su moral y percepción del mundo. Siguen enfrentándose a una amenaza que aparece por primera vez en el volumen anterior. La saga Century se anunció como una trilogía, por lo que pronto podremos conocer el desenlace. Realmente en mi opinión personal, el desmarque con los primeros volúmenes convierte ésta saga en algo que pierde toda la gracia, que te deja con ganas de volver a esas primeras historias.

A su vez, Alan Moore incluyó narraciones al final de los volúmenes que cubrían espacios de tiempo entre las obras o incluso lanzaban a los personajes a aventuras en el futuro, narrados en forma de diarios. En ocasiones daba pistas sobre lo que ocurriría a continuación, y en otras se limitaba a contar historias perdidas, seguramente proyectos que no llegaron a incluirse.
Por otro lado, deberíamos comentar que la saga tuvo su adaptación cinematográfica (dirigida por Stephen Norrington, 2003), con Sean Connery interpretando a Allan Quatermain.

Versión bastante decepcionante para los que la esperaron ansiosos tras leer el cómic, dadas las libertades que se tomaron los estudios, para convertirla en algo más comercial, y compensar la lentitud del cómic, convirtiéndola en una película más de acción.

Los cambios en los personajes son más que evidente:

Quatermain: Pasa de ser un anciano que ya se había despedido de la vida y se dedicaba a fumar opio a un héroe hollywoodiense, protagonista y líder de la Liga.

Mina Murray: Ya no es una mujer fuerte y la líder, se limita a ser el personaje femenino morboso (interpretada por Peta Wilson), y como extra, ahora es una vampiresa.

Tom Sawyer: Siendo USA los que hacen la película, no dudan en incluir un personaje americano, completamente innecesario, que a grandes rasgos se convierte en el pupilo de Quatermain.

Obviamente tras esos cambios de roles, y algunos argumentales, pasando a ser una película de acción, no se logró el éxito esperado, y cada vez comprendo más a Alan Moore cuando se niega a que adapten su obra al cine.

No se puede decir nada del estilo literario de Alan Moore que no conozcamos ya, bastante claro, y respetando la mayoría de las personalidades de los personajes, dominando las situaciones de tensión y en muchas ocasiones guardándonos sorpresas finales. En esta ocasión yo creo que lo más destacable es el dibujo de Kevin O’Neill, de trazo algo sucio, pero que se adapta a la perfección a la historia que ilustra.

Solo queda esperar a la aparición en España del tercer volumen de la saga Century, y el ansiado Black Dossier (Dosier Negro) en el que se dará un pequeño salto atrás y volveremos un poco al statu quo previo de algunos de los personajes, cosa que tendrá más acogida que la que tuvo el segundo volumen de Century.