lunes, 16 de julio de 2012

Reseña: Incansable

Incansable.
La flota perdida 5.

Jack Campbell.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría. col. Ventana abierta # 46. Madrid, 2012. Título original: Relentless. Traducción: Raúl García Campos. 318 páginas.

La quinta entrega de la serie acerca, por fin, el final de la misma dejándolo todo preparado para su sexto y último capítulo. Después de su accidentado periplo en pos de volver a espacio amigo, la Flota Perdida, comandada por el legendario John Black Jack Geary, rescatado del olvido tras cien años de sueño criogénico, está más cerca que nunca de alcanzar su objetivo. Tan solo tres sistemas estelares, tres saltos, le separan de territorio de la Alianza. Sin embargo, muy bien pudiera ser que ni eso llegaran a completar. Con los suministros, tanto de alimentos como de piezas de recambio, de combustible y armamentísticos, bajo mínimos, cualquier tropiezo con fuerzas síndicas podría dar al traste con su misión. Bajo enorme presión, Geary, siempre asesorado por la capitana Desjani y la copresidenta Rione, debe elegir el camino correcto, una decisión de la que dependen todos sus subordinados y de la que empieza a tener dudas, pues no habrá segundas oportunidades. Y debe hacerlo manteniendo sus promesas, siendo fiel a sí mismo y a la Alianza, sin traicionar sus principios ni dejarse arrastrar por las tentaciones de aquellos que le ofrecen el poder político. Una tarea francamente difícil, por no decir casi imposible, pero que nada importará si sus naves no sobreviven al combate que se avecina.

Antes de empezar la reseña propiamente, dos recomendaciones: si no se han leído los libros anteriores lo que viene a continuación puede desvelar detalles importantes de lo sucedido anteriormente. Y precisamente para no chafar sorpresas por adelantado, quizá sea mejor no leer la sinopsis de contraportada del que nos ocupa antes de introducirse en sus páginas, pues aunque todo lo que se dice es de esperar, lo cierto es que desvela parte del argumento que no sucede hasta bien adentrada la narración —y, por si acaso, dejo constancia de que es un fallo heredado de la edición original. con un resumen muy similar—.

Después de cuatro libros por supuesto todo lo que ha llevado adelante esta serie se encuentra también en esta entrega, como el realismo en torno a los combates relativistas en el espacio, con tensas horas de espera para iniciar un enfrentamiento que se dilucida en segundos. El honor, la lealtad, el discurso anti belicista con matices, las tácticas y batallas espaciales, la amenaza continua, el triángulo amoroso y los rumores malintencionados, los traidores dentro de la propia flota, el intento de comprender al enemigo, de ganarse su respeto y de «humanizar» de alguna manera la guerra, la llave hipernética y el peligro que suponen las puertas... son constantes en el discurso del autor a través de las palabras y acciones de su protagonista.

Lo cierto es que la serie ha llegado ya a un punto en que para no repetirse excesivamente debe ofrecer algo un poco distinto, y en este caso junto a un mayor contenido «político», sobre todo en el debate sobre el correcto uso del ejercicio del poder, tanto civil como militar —conforme se encuentran más cerca de la Alianza la presión para que Geary se convierta, o no, en un dictador de la misma va creciendo exponencialmente tanto entre su detractores como entre aquellos que le admiran y ven en él la solución óptima para los problemas que su sistema político ha «adquirido» en los últimos tiempos— y a una mayor introspección en la figura de Geary —la obra se abre con una emotiva escena con un flash back en torno al enfrentamiento previo a su criogenización tantas veces rememorado pero nunca antes descrito en profundidad—, las inevitables y celebradas batallas espaciales se ven acompañadas de una acción planetaria francamente emocionante —espectacular el relato de la operación de salvamento y la forma de apoyo desde el espacio para un combate en tierra— que da una nueva perspectiva de los planetas síndicos y del férreo control que sus dirigentes mantenían sobre sus poblaciones.

Después de un comienzo algo lento, acorde con la actitud dubitativa de Geary y de la tensa espera de la esperada batalla decisiva, poco a poco, página a página, crece el sentimiento de necesaria premura, de urgencia, ya que las fuerzas que actúan en su contra, tanto alienígenas como conspiradores internos, empiezan  a enfrentarse a él con menos sigilo, manipulando y atacando con mucho menos disimulo, saliendo de alguna manera a la luz. Conforme más se acercan al espacio de la Alianza más inmediatas y tangibles se hacen las amenazas.

La novela, no obstante, adolece también de algunos pequeños fallos que sin llegar a lastrar en absoluto ni la lectura ni la serie hubiese sido de desear el autor hubiera tenido un poco más de cuidado: ¿De verdad, después de cuatro entregas anteriores, es necesario describir una vez más el salón de reuniones holográfico de la flota, explicar como van apareciendo los diversos capitanes, el funcionamiento de la reunión y todo el sistema? Que levante la patita quien haya llegado hasta aquí leyendo la serie y todavía no se hubiera enterado del tema. Del mismo modo, el enfrentamiento Rione / Desjani «chirría» ya bastante, sin que se vea ningún tipo de evolución en su conflicto personal ni una auténtica razón para mantenerlo —aparte de la veleidosa personalidad de la copresidenta, que le lleva a tomar unas decisiones un tanto difíciles de entender y compartir—; y tampoco es que se profundice mucho más en el resto de protagonistas. Quizá lo más decepcionante sea que en torno a la identidad de los conspiradores existe, al menos para mí, un grave fallo narrativo, en el que sin embargo no voy a entrar para no desvelar detalles relevantes o la poca sorpresa que el autor trata de guardar para el lector.

Al final, se cierra el libro con la sensación de haber avanzado realmente en la trama después de unos volúmenes anteriores que parecían estar dilatando en exceso la acción. Este Incansable, que amenazaba irónicamente con «cansar» al lector bajo la amenaza de no obtener demasiados avances, cumple con creces y ofrece por fin cierta resolución que anticipa la conclusión de esta saga de space opera bélica con un giro que puede resultar ciertamente sorprendente. Como las anteriores es pura aventura amena, entretenida y emocionante; y además da la satisfacción que no daba la anterior al sentir que realmente el desenlace está mucho más cerca. Si se ha leído las cuatro novelas precedentes, lo cierto es que la presente remonta el vuelo, con mayor emoción y revelaciones, al tiempo que deja todo dispuesto para el gran final.

==

Reseña de otras obras del autor: