miércoles, 2 de enero de 2013

Reseña: El príncipe que cruzó allende los mares

El príncipe que cruzó allende los mares.

Roberto Malo / Fco. Javier Mateos / David Guirao.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ediciones Nalvay. Col. Infantil / juvenil Nalvay # 6. Huesca, 2012. 86 páginas.

Roberto Malo y Francisco Javier Mateos son el alma del grupo de animación socio-cultural Galeón, para el que han creado multitud de atractivas obras teatrales, de guiñol o de marionetas, entre ellas la que nos ocupa. Así, viniendo de las manos de tan experimentados cuentacuentos, se hace inevitable mientras se está leyendo este relato hacerlo como si se estuviera asistiendo a una representación, escuchando las palabras más que leyéndolas, haciendo mentalmente, o incluso en alto, las voces, los tonos y las entonaciones, respetando las cadencias y disfrutando como un niño con un cuento muy apropiado para mayores.

Además, el texto viene acompañado de las personales ilustraciones de David Guirao, integradas a la perfección dentro del relato, volviéndose una parte intrínseca del mismo para deleite de niños y adultos.

Malo, Mateos y Guirao
Pues este es un cuento tradicional infantil, con reminiscencias muy clásicas, pero enormemente fresco, y refrescante, con la presencia de una princesa a la que el Malvado Hechicero ha robado su alma y se encuentra sumida en un trance del que no puede despertar, y de tres príncipes que partirán en búsqueda de lo robado con la promesa de conseguir desposar a la joven en caso de recuperarlo y sacarla así de su sueño aunque nadie parece haberle preguntado a ella qué opina de ello, es de suponer que se impone la mentalidad medieval del contexto. Una historia aleccionadora e instructiva, pero sin edulcorada moralina, optimista y positiva, llena de lecciones para la vida que cualquier niño debería aprender como el respeto por los mayores o el rechazo a la violencia y cualquier adulto recordar.

Para conseguir el objetivo de recuperar el alma de la princesa, los aspirantes deberán pasar una serie de pruebas, en las que es fácil fracasar. Pruebas que sacan lo peor y lo mejor de cada uno de los pretendiente: el orgullo, la arrogancia, el engreimiento, la belicosidad, la falta de respeto... de los primeros; y la ingenuidad juvenil, el valor bien templado, la entrega desinteresada, el afán de superación y la amabilidad del tercer príncipe.

Los jóvenes lectores van a encontrar aquí un buen puñado de aventuras, príncipes por supuesto, diosas, viajes que podrían considerarse iniciáticos, travesías maritimas, feroces guerreros, monstruos sombríos, magia, un poquito de romance, un toque de surrealismo... y mucho humor, con abundantes guiños a los mayores que compartan la lectura con los pequeños.

Y es que si algo destaca en el texto es desde luego el humor. Un humor directo pero a la vez sutil que convierte el libro, a pesar de los toques dramáticos enfrentamientos, accidentados periplos en barco, bestias crueles..., en una deliciosa comedia. Así, irónicamente, tras la arrogancia de los príncipes primero y segundo, será un inexperto jovencito quien se enfrente a todo lo que le pongan por delante para conseguir recuperar el alma de la princesa aunque su generosidad sea premiada en ciertos momentos decisivos con algo de ayuda ajena

Si en principio pudiera temerse que con unos mimbres tan clásicos los autores hubieran llevado el relato por caminos tópicos, el temor pronto se muestra infundado, con una historia tan sugerente como refrescante en su tratamiento, tirando de clichés tan solo para subvertirlos y darles nuevas orientaciones.

Los autores recurren, es cierto, como parte de la peculiar ambientación de la historia, repetidamente, y de forma muy divertida, al deus ex machina del teatro clásico, ya sea en forma de La Colera de los Dioses destinada a sacar a ciertos personajes del relato o del Visionario y su coro de seguidores quien aparece en los momentos justos para ofrecer consejo y ayuda cuando la aventura amenaza con llegar a un punto muerto. Pero lo hacen de una manera tan simpática y acertada que lo que consiguen es hacer fluir la historia de forma armoniosa.

A su lado, David Guirao se encarga de ilustrar, de forma espectacular y a todo color cada página del libro; y aunque se toma algunas licencias en sus ilustraciones, variando un tanto las descripciones incluidas en el texto como las gafas del Visionario, los ropajes del Príncipe Maravilloso o el armamento del Príncipe guerrero, la verdad es que son todo un acierto y una delicia de contemplar. El dibujo, siempre utilizando ese peculiar estilo de figuras alargadas y deformadas, muy agradable a la vista y nada grotesco característico de este autor, va variando sutilmente mientras la historia avanza, mezclando elementos que podrían considerarse greco-latinos, pasando por lo medieval, lo épico y los toques orientales, hasta la representación precolombina de lo que el príncipe va a encontrar allende los mares. 

Es una gozada visual que merece la pena contemplar con detalle, visto el mimo que transmite cada página, convirtiendo en un guiño y un juego para los "mayores" la búsqueda de todas las referencias artísticas ocultas en sus dibujos desde algunas figuras de la baraja española hasta los guerreros de terracota de Xian. Además, Guirao incluso se ha permitido incluir un cameo de Malo y Mateos dentro de la historia.

El príncipe que cruzó allende los mares es, no hay que perderlo de vista, un cuento infantil tradicional, pero con sabor a nuevo, tanto en los prosístico como en lo estético. Un librito para leer y releer, sacándole todo el jugo a una historia con mucha más profundidad de lo que pudiera parecer de buenas a primeras. Y si se hace un voz alta, mejor que mejor.


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Reseña de otras obras de Roberto Malo:



6 comentarios:

roberto dijo...

Mil gracias, Santi. Gran reseña; un lujazo.

Yago dijo...

Nah, ya sabes que no me prodigo demasiado en lecturas de libros infantiles, pero este me ha merecido mucho la pena.

Saludos

Anónimo dijo...

Hola! Soy Fco. Javier Mateos.
¡Me ha encantado la reseña!

Yago dijo...

¡Muy buenas!

Un gustazo que los autores se pasen por aquí. Me alegro de que os haya gustado la reseña; es lo que merecía el libro ;-)

Saludos

David Guirao dijo...

Hola soy el tercero en discordía, como los príncipes somos tres y me ha parecido una pasada tu reseña, madre mía que lujazo. ¡Muchisímas gracias, de verdad!
Un fuerte abrazo
David Guirao

Yago dijo...

Hola David.

sí, como los príncipes, los autores también sois tres, pero al contrario que aquellos, los tres buenos ;-)

Gracias por los comentarios. Espero poder seguir disfrutando de vuestras obras durante mucha tiempo.

Saludos