domingo, 14 de abril de 2013

Reseña: Con otros ojos

Con otros ojos.

Fabián Plaza Miranda.

Reseña de: Alb Oliver.

Grupo AJEC. Col. Arrakis Ficción # 8. Granada, 2011. 243 páginas.

Fabián Plaza, escritor y abogado, ha sido finalista de varios certámenes literarios, y Con otros ojos la novela que a continuación reseño, fue finalista de los premios Minotauro 2010.

Con otros ojos es una novela ciberpunk de género negro, contando la historia de Raimon Wang, un "policía" en una sociedad en la que los implantes nanotecnológicos han reducido el crimen a niveles mínimos, y la conexión a una red casi global o la comunicación interpersonal directa al cerebro es lo común.

Muchas de las situaciones que plantea parecen guiños a esas películas de cine noir, partiendo de un asesinato misterioso, la viuda de la víctima y una figura con poder, a la vez que una trama de intereses que poco a poco va cogiendo forma.

Estamos en una sociedad en la que la investigación policial-detectivesca se limita a explorar las mentes de los presuntos culpables para encontrar los recuerdos de sus obras, por lo que el resto de vías de actuación apenas se utilizan y se depende de los nanitas para la obtención de datos o pruebas.

El problema llega cuando tras el asesinato de Tino Vidal, activista contra el uso de los nanitas para controlar todas las acciones diarias, no se encuentra registro de lo que ha pasado, pues parece que alguien haya podido modificar u ocultar grabaciones, y ninguna de las entrevistas que realiza le aporta ninguna prueba.

Tino Vidal parece haberse convertido en objetivo cuando se iba a votar la implantación del programa Noosfera, que unificaría los sistemas a nivel mundial para que todos usaran los mismos protocolos, e intento comunicarse con políticos y un grupo religioso (los Shars) cuya meta es que todo el mundo se una a ellos en una comunión mental, lo que haría que todos compartieran todo y no existieran diferencias, por lo que se alcanzaría un mundo utópico sin disputas.

La confusión le llega puesto que al haber confiado siempre en los avances tecnológicos, el no poder seguir con lo que tiene, empieza a hacer que su instinto le guíe, pero todas las vías que va siguiendo parecen pistas falsas destinadas a que pueda ver más allá de lo que realmente hay detrás de todo.

Ésto le va a llevar a utilizar a sus contactos e incluso requerir el uso de tecnología con la que no está de acuerdo para intentar avanzar en su investigación, creándole un dilema dados sus principios.

Si bien la trama es bastante adictiva y se sostiene por sí sola, se podría hacer una segunda lectura sobre la ética del avance de la tecnología, en cuanto al respecto de la intimidad individual y la deshumanización de la gente, pues el uso escesivo de la red (en este caso a mayor escala) hace que las relaciones interpersonales se vean limitadas.

El autor juega perfectamente con la ambigüedad, creando personajes en los que no sabes si confiar o dudar, aunque hábilmente te marca las pautas de lo que va a ser el final, dejando pequeños indicios que si pasan inadvertidos, una vez leida la obra llegas a interpretar.

Por otro lado, y como curiosidad, existen una serie de capitulos numerados de forma diferente, que pasen desapercibidos si estás centrado en la lectura, y que yo interpreto de una forma tras el momento en que aparecen, aunque desconozco si esa era la intención del autor.

Realmente es interesante ver la descripción del mundo que nos presenta, y cómo imagina los avances que en un futuro podrían no parecernos tan sorprendentes. Algunos aspectos ya existen pero simplemente han sido llevados a un nivel superior, como por ejemplo las casas informartizadas, y otros son avances ideados por el propio autor para controlar la nanotecnología del relato.

Por otro lado, también se refleja la lucha de intereses entre diversos estratos sociales, basándose en el beneficio propio y el poder que puede poseer quien domina la tecnología avanzada y la dependencia que se genera.

Fabián Plaza incluye términos basados en una tecnología que a día de hoy parece un sueño, como ités (inspecciones telepáticas) o tepés (transmisión de datos entre cerebro y máquina) creando una atmosfera futurista en la que nos sumergimos de pleno, pues poco a poco podemos ir deduciendo el significado de cada cosa, y si no fuera el caso, disponemos de un glosario propio de los términos.

El relato se va poco por las ramas, con algún pasaje personal del protagonista, pero a la larga relacionado con la trama, por lo que mi recomendación sobre la obra va por su equilibrio, y el uso de la ficción en términos bastante creíbles. Si os gustan ambos géneros, el ciberpunk y la novela detectivesca, puede ser una buena elección.