viernes, 26 de abril de 2013

Reseña: Días de sangre y resplandor

Días de sangre y resplandor.
Hija de humo y hueso II.

Laini Taylor.

Reseña de: Jamie M.

Alfaguara. Madrid, 2013. Título original: Days of Blood and Starlight. Traducción: Montserrat Nieto Sánchez. 523 páginas.

Si en la primera parte de la saga, Taylor ofrecía un romance fantástico a lo Romeo y Julieta paranormal, en esta continuación el romance queda aparcado a un lado, mientras cobra mayor protagonismo el ambiente “bélico” (o postbélico, cuando la gran batalla ya ha tenido lugar y quedan los pequeños combates y enfrentamientos entre los vencedores y grupúsculos de los vencidos supervivientes).

Días de sangre y resplandor comienza apenas unos días después de finalizada la primera entrega, con Zuzana intentando asimilar la desaparición de Karou; y con Akiva convenciéndose contra su voluntad de que la joven ha muerto. El dolor, la pena, la culpa y el arrepentimiento, pero también un mínimo rastro de esperanza, lastran sus acciones.

Mientras en nuestra Tierra los medios de comunicación andan alborotados después del avistamiento en el puente de Praga de unos ángeles enfrentándose a una misteriosa adolescente de pelo azul; en Eretz las quimeras no combatientes, tras la debacle que ha supuesto la caída de Loramendi, intentan huir de las patrullas de serafines que peinan el territorio convirtiendo en esclavos a los supervivientes.

La novela toma una decidida dirección hacia la fantasía épica, que ya se encontraba apuntada en cierta medida en el tramo final de Hija de Humo y Hueso, abandonando el protagonismo del enfoque de romance paranormal presente en toda la trama de aquella, y trayendo al primer plano el enfrentamiento entre los rebeldes quiméricos, ocultos y golpeando donde menos se les espera, y los triunfantes serafines, embarcados en una campaña de exterminio de toda criatura que escapase a la destrucción de su capital fortificada. Después del cierre de la anterior novela, el amor que había vuelto a nacer entre Karou / Madrigal y Akiva se ha convertido en cenizas, una víctima más de la traición, del odio irracional y de una guerra a la que antaño ambos soñaron poner fin.

La autora tiene la valentía de no repetir los esquemas y ofrecer una senda nueva y diferente para el relato, muy coherente sin embargo con lo narrado al final de la anterior. Y es que las consecuencias de la recuperación por parte de Karou de los recuerdos de cuando era Madrigal pueden ser devastadoras, sobre todo para una mente confusa que de repente descubre que en cierto modo vivía una fantasía, que su mundo puede esconder verdades horribles y que se culpa en cierta manera de lo sucedido al pueblo quimérico juzgándose a sí misma merecedora de castigo. Para ser considerado un libro de literatura juvenil cabe decir que hay algunas escenas o situaciones realmente duras y difíciles, incluyendo una secuencia de violación o unos cuantos asesinatos y mutilaciones muy gráficos.

La novela empieza con un tono lleno de melancolía, de pérdida y tristeza, con un relato sin duda mucho más sombrío y cargado de amargura que el anterior. Akiva busca reconciliarse consigo mismo, consciente del horror que sus acciones han desatado y de lo que suponen para la raza de su amada, e intenta iniciar un camino de redención con todo en su contra.

El sueño de paz que compartía con su amada Madrigal se encuentra destrozado y ambos vuelven a estar en bandos enfrentados con posturas aparentemente irreconciliables. La “traición” de Akiva destruye cualquier posibilidad de reconciliación, trocado todo el amor en desprecio y odio. La ira lleva a tomar decisiones erróneas, a hacer precisamente lo que se condena en el “enemigo”, a ayudar a aquellos a quienes se desprecia como intento de expiación de los pecados cometidos, cerrando el camino a la redención y la paz interior.

El enfrentamiento entra en una espiral de venganzas, donde los “inocentes” caen como víctimas colaterales y lo único importante parece ser derramar la sangre del enemigo sin preocuparse por los no combatientes. La autora tiene el acierto de no forzar un decidido partido por ninguno de los dos bandos, pues, aunque es evidente que las quimeras han sufrido mucho más, también hay malas personas en sus filas, al igual que la crueldad supuestamente sin fisuras de los serafines podría ser cuestionada.

Y es que el Lobo Blanco, el cruel Thiago (quien rechazado por Madrigal ordenara su ejecución al descubrir su preferencia por un serafín), se encuentra tras la muerte de su padre al frente de los escasos combatientes quimera que sobreviven; pero en su mente no está defender a los indefensos restos de su pueblo, sino que todo su afán y fuerzas van a ser dedicadas a golpear a los serafines causando el mayor dolor posible. Su lema, "Victoria y venganza", deja claras sus intenciones.

En el lado contrario, el emperador Joram, no se encuentra satisfecho con la aplastante victoria y busca la total erradicación de las “bestias”, secundado por su cruel hermano Jael y sus Dominantes, la legión de élite del Imperio. Los Ilegítimos se encuentran en medio del fuego cruzado, obedeciendo unas órdenes con las que muchas veces se encuentran en franco desacuerdo. Liraz y Hazael se descubren así como el mayor apoyo de Akiva, “hermanos” a pesar de los reproches por su conducta y de la incomprensión de aquello que le ha llevado a actuar de esa manera.

En un escenario de profundo desamor, de corazones rotos, de drama, combates y traiciones, la parcela de romance queda de alguna forma cubierta con las apariciones de Zuzana y Mik, con su relación ya consolidada, y, amigos fieles, con la decisión de descubrir qué le ha sucedido a su amiga por muy lejos que tengan que llegar. Es una pareja que humaniza el relato entre tanta brutalidad, asesinatos, enfrentamientos, horror y violencia física, ofreciendo un pequeño contrapunto de esperanza y alegría en un mundo plagado de dolor, incluso aportando algo de humor a un relato no demasiado propenso a las sonrisas. Y es que entre el resto de implicados reina en todo momento la desconfianza, la cautela ante el no saber de quién puede uno fiarse (si es que se puede hacerlo de alguien); una paranoia bastante justificada en el juego de sospechas al no poder compartir con nadie los pensamientos, los sufrimientos, las sospechas e intenciones.

La novela comienza de forma “suave”, pausada, presentando la nueva situación, saltando entre varios focos narrativos siguiendo a los principales protagonistas, y planteando nuevos interrogantes, pero enseguida entra en materia, con las primeras misiones de los guerreros quimera, y la acción se hace dueña del relato. Hay un cierto “bache” en el ritmo de la narración hacia mitad de la novela, pero por suerte no dura mucho y la autora consigue retomar el pulso hasta el intenso desenlace.
La autora profundiza en esta ocasión mucho más en la “construcción” del mundo de Eretz, en el funcionamiento del Imperio, de sus disposiciones políticas y militares, de la geografía del continente (incluso incluye el mapa que se puede ver arriba) y sus culturas, dando cuenta de la presencia de otras civilizaciones (como los stelians, primos lejanos de los serafines separados hace tiempo, o las muy diferentes razas quiméricas)..., y también en el pasado de Akiva, en sus años de formación, en su origen “familiar” (bastardo de Joram y una mujer stelian de desconocido destino; aunque lo más sospechado es que fuera eliminada); y de Madrigal, con apuntes de sus orígenes quiméricos.

El final de Días de sangre y resplandor deja las tramas en un punto de tensa espera, con todo preparado para que se desencadene de nuevo la guerra (lo cierto es que nunca ha cesado), aunque en esta ocasión los bandos pueden cambiar radicalmente. Tensa espera también en el lector hasta la publicación de la tercera entrega.

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Reseña de otras obras de la autora:

 

5 comentarios:

Lorena dijo...

Hola:
La primera parte superó mis expectativas, y estaba esperando la continuación con ansias.
¿Ofrece algún resumen del anterior? No creo acordarme todos los detalles. (Pasaron varios libros desde entonces.)
Sldos.

Jamie M dijo...

Hola Lorena.

Pues aunque va incluyendo algunas referencias a sucesos anteriores dentro del propio relato, lo cierto es que un resumen, como tal, antes de empezar propiamente no lo hay, no.

Sí refresca algunas cosas, pero lo va haciendo conforme avanza la propia trama; así que es mejor acordarse de los personajes y demás, porque se dan ya como "presentados".

Saludos

Lorena dijo...

Gracias, Jamie.
Seguro que si va refrescando, bastante me va a volver a la memoria.
Un abrazo.

Veronica Gray dijo...

Hola Jamie, esta es la primer reseña hecha por ti que leo y tengo la obligación de admitir que es muy buena,detallada y sumamente completa, en resumen me encantó. Quitó muchas de las dudas que tenía respecto a esta continuación y ahora al menos sé a que atenerme, aunque sinceramente no tengo mucha ilusión de leer el libro conociendo lo que sucede, pero claro eso es independientemente de la reseña y de ti. Saludos y espero encontrar otras reseñas como esta.

Jamie M. dijo...

Verónica, muchas gracias por tu comentario.

Si sigues curioseando por Sagacomic seguro que encuentras otras reseñas mías ;-)

Saludos