lunes, 14 de octubre de 2013

Reseña: Gravity

Gravity.

Alfonso Cuarón.

Reseña de: Amandil

Warner Bros, Esperanto Filmoj & Heyday Films, 2013. Título original: Gravity. Duración: 90 minutos.

El director mejicano Alfonso Cuarón se ha tirado cuatro años de su vida rodando Gravity bajo la perspectiva de utilizar la tecnología 3D de un modo perfectamente integrado en una película. Él mismo ha afirmado que su modelo a seguir en este aspecto fue la galardonada Avatar, de James Cameron, poniendo los efectos especiales al servicio de la trama y la imagen. Y hay que decir que, desde este punto de vista, la película que ha estrenado recientemente no consigue destacar especialmente. De hecho, no destaca ni en 3D, ni en trama, ni en guión, ni en interpretación, ni en casi nada. Quizá en la espectacularidad de las imágenes de la Tierra desde 600 km de altura pero, para eso, no hace falta ir al cine y pagar las gafitas de rigor. Si te gusta eso te puedes ir al Planetario o ver la gran cantidad de documentales que hoy en día utilizan imágenes tomadas desde la Estación Espacial Internacional (por ejemplo, la hermosísima Home).

Gravity nos cuenta la aventura de 80 minutos (en tiempo de narración se supone que son cuatro horas y media) de la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock), quien debe sobrevivir en el espacio tras irse al carajo la misión que llevaba a cabo en el telescopio espacial Hubble. Su nave y casi todos sus compañeros de tripulación pasan a integrar la nómina de "basura espacial en órbita a la Tierra" y ella, como un marinero aturdido, se las ve y se las desea para encontrar el modo de bajar a la superficie acudiendo al resto de artilugios espaciales que tiene (sospechosamente) a tiro de piedra (o meteorito, en este espacial supuesto).

Y esa es toda la trama. La reseña podría terminar aquí pero noooooo. Ahora toca empezar a desmontar la inmensa sobrevaloración que esta película trae consigo (incluyendo un generalizado entusiasmo por parte de la crítica especializada que debería parecernos que oculta algo).
George, te veo poco futuro en esta peli...
Gravity es una película de acción cuyo director intenta por todos los medios que no lo parezca. El eje de la trama son las explosiones, la tensión y la agonía de una protagonista con menos carisma que un berberecho vestido de torero. Cuarón, intentando seguir la estela de la famosa 2001: Una odisea en el espacio, cree que el espectador va a alucinar si en un ambiente eminentemente tecnológico (naves, trajes de astronauta, tecnicismos) mete el viejo truco de la "introspección" y el personaje "quebrado por el dolor de una perdida irreparable". Muchos momentos de silencio absoluto, de música chill out, de primeros planos de Sandra Bullock (cuya cara operada tiene menos expresividad que una pared con gotelé) y de lagrimita fácil, pero a la postre es imposible que el espectador empatice con lo que está sucediendo en esta especie de carrera de obstáculos. 

He mencionado que el 3D no destaca. Cabe señalar que se nota el esfuerzo del director por usarlo de manera que se note que está ahí. Vemos gotitas de agua y lágrimas que se nos vienen encima. Algún resto espacial que parece que viene, que viene, ¡que viene!... y nada más. Y cuando digo nada más, es que nada más. Ni los títulos de crédito siquiera. Que esta película está pensada para fastidiar la vida al que la ve con los traumas de la protagonista, no para divertir o entretener. Para eso te vas a ver Toy Story 3 u otra cosa, Gravity se va a ver con las gafas de pasta y el yo profundo a flor de piel.
Creo que ha estallado la olla exprés. Me quede sin callos a la madrileña...
La mejor parte, a mi (mermado) juicio, de esta producción son las hermosas imágenes que se ven de la Tierra (de día, de noche, al anochecer, al amanecer, el río Nilo, el sur de Italia, las nubecitas, los tormentones, etc.). Seguramente el director ha pretendido que esa belleza aporte profundidad  narrativa (¡oh, que hermoso mundo, y que egoístas somos los humanos!) y sirva para que el espectador piense: Sandra Bullock "labio paralizado por la toxina botulínica", lo tienes muy jodido para volver a cagar con gravedad. El contraste entre la inmensidad del espacio y la pequeñez de la astronauta no sirve para nada porque aunque los diálogos están pensados para dotar de cierto trasfondo dramático a la trama al final se quedan en cháchara entre explosión y explosión.

Vale, sí, es cierto. Los efectos especiales están muy bien PEEEEERO ¿en qué superproducción actual no lo están? En este caso no aportan nada que no se haya visto antes. Refuerzan la sensación de agobio y muestran de manera muy gráfica y nítida los peligros que acechan a la doctora Stone pero ¿no hacían eso mismo en la viejuna El coloso en llamas? Los efectos no convierten a Gravity en una buena película, ni siquiera en una película entretenida y la razón es muy sencilla: están al servicio de una trama demasiado simple y extremadamente repetitiva. 

La trama es de Primero de educación infantil. He leído cuentos a mis hijos más complejos que la simplona linea argumental de esta producción. Y hablo de cuentos de TRES páginas y con ilustraciones que ocupan el 75% de la hoja. Alfonso Cuarón y su hermano Jonás (el coguionista) se han mofado lo que han querido de la Warner Bros (o de los espectadores) con una película cuya trama cabe en una servilleta de papel. El director se ha justificado diciendo que lo que ha querido es que los espectadores se metan en la piel de Sandra Bullock y agonicen con ella y que para eso no hace falta mucha trama ni ser Shakespeare. ¡Ya te digo! Pero es que con esa idea en la cabeza casi mejor me compro un videojuego de los de pegar tiros "en primera persona"y así al menos me entretengo. ¡Qué caradura tienen! 
Mi labio superior parece una estantería del Ikea. Lo que sea por ser joven.
¿Y qué decir de la interpretación de los protagonistas? Bueno, la película usa como banderines de enganche a George Clooney y a Sandra Bullock. Al bueno de George lo podían haber omitido porque tiene un papel de esos de "estrella invitada": en el primer tercio de la película lo archivan (ustedes ya me entienden...). Y Sandra ¡oh, Sandra! ¿Qué has hecho? Has pagado el precio del paso de los años en una industria tan cruel como la del cine y te has dejado la cara en ello. No esperen encontrar a aquella actriz de sonrisa pegadiza y expresividad natural de películas como Speed o Miss Agente Especial. Bullock ha querido dar el salto al cine "profundo e introspectivo" al mismo tiempo que se ha "hecho unos retoques". Es difícil lograr dar el salto al drama viniendo de la comedia, pero es comprensible que una actriz de talento no quiera quedarse limitada a un sólo género, vale. Pero lo de estirarte la piel, paralizarte el labio superior, quitar arrugas aquí y allá y perder 15 kilos de peso en un cuerpo que pide a gritos varios kilos de más, es de traca. El resultado lo vemos en 3D y en primer plano en Gravity. La actriz que trata de conmovernos parece llevar una mascara. Algo que sólo agudiza la sensación de artificiosidad de todo lo demás. Falla la actriz aunque, quizá, sencillamente queda arrastrada por una trama limitada, inocua, estéril en su propia limitación.

Concluyendo y sin ánimo de ser pesado, Gravity no es una película revolucionaria, entretenida quizá, pero no es novedosa digan lo que digan. Sales del cine pensando "me han timado" y eso, en cualquier caso, es señal inequívoca de que, en efecto, TE HAN TIMADO. Le pronostico entre 5 y 8 Oscars.
Sandra, por Dios, tienes menos expresividad que mi mano abierta.


4 comentarios:

Unai Herran dijo...

Lo que eche en falta al final es que en el lago hubiese tiburones...

Sandra es una chica con suerte...

Último Íbero dijo...

Sí, el remate final es un gran resumen de la película: ¡QUÉ LA DIÑA, AH, NO!

Anónimo dijo...

Acertaste, entre 5 y 8: 7
Jajajajaja

Carolina Gómez dijo...

Hace tiempo ninguna película me había enganchado tanto y ésta vez Gravity me atrapó de principio a fin, sin duda una película espectacular.