domingo, 27 de julio de 2014

Reseña: Constantine (la serie de TV): Episodio piloto

Constantine.
(Episodio piloto).

Daniel Cerone / David S. Goyer.

Reseña de: Alb Oliver.

Ever After/Phantom Four Productions / DC Entertainment / Warner Bros. Television. USA, 2014. Título original: Constantine (TV Series): Pilot.

Creado por Alan Moore y Stephen Bissete, de casualidad leí su primera aparición en Swamp Thing, “La cosa del Pantano”, colección que estaba por casa y hojeé por simple curiosidad. Aparecía en un capítulo un tipo con una gabardina explicándole a Alec Holland, el monstruo del pantano, que sus habilidades iban más allá de lo que creía.

John Constantine, inglés, mago, farolero y adicto al tabaco se ganó el afecto del público, y de La Cosa del Pantano pasó a su propia serie, Hellblazer. Para conocer al personaje, la mejor palabra para describirlo es “odioso”. Infinidad de secundarios o personajes que han compartido viñeta con él, le guardan rencor por algún motivo, habitualmente el que los manipulara en su provecho en alguna ocasión.

Deberíamos mencionar la película protagonizada por Keanu Reeves, versión para mi gusto muy desacertada. Tratamos con un Constantine moreno, con gabardina negra en lugar de beige y cuya única cosa en común con el personaje de cómic es que se dedica a investigar lo paranormal. Siempre he dicho que si se hubiera llamado Juan Smith, el resultado hubiera sido el mismo, una película entretenida pero sin el sarcasmo ni la gracia del personaje.

DC Cómics separó lo que consideraba cómic adulto en su propio sello, la línea Vértigo, que los “separaba” de la línea superheróica, dejando The Sandman, Shade o el propio Hellblazer en un microverso (que se cruzaba ocasionalmente). Recientemente, el evento Flashpoint reunió ambas líneas junto con el universo Wildstorm, devolviendo al amigo John al mundo de Supermán y Batman.

Ahora pasamos a lo que nos ocupa, el episodio “filtrado” de la serie de televisión. Nos encontramos a John recluido en el centro Ravenscar, una institución mental en la que ingresó voluntariamente pretendiendo alejarse el mundo oscuro que le rodea, pero parece ser que el destino no quiere que se pre-jubile.

Encomendado a una nueva misión, podremos ver retazos de su pasado, como el famoso incidente en Newcastle que le enseñó a John el precio de jugar con la magia. A partir de ahí, podemos disfrutar de un John Constantine que parece casi sacado del cómic, con la excepción de que no lo veremos fumar sus Silk Cut, por lo visto por motivos de campaña antitabaquismo, pero si nos fijamos, podremos verlo apagar un cigarrillo en un cenicero. John es famoso por su socarronería y sarcasmo, cosa que aquí realmente apenas se aprecia, pero llegado el momento, sí veremos su lado manipulador, lo que da esperanzas para que la serie sea una buena versión.

Viene siendo habitual en Arrow o en el propio piloto de Flash el que el espectador se mantenga atento a la caza de guiños, ya sean evidentes o de los que puedan pasar inadvertidos. En este caso donde más cosas he podido encontrar, es en una cabaña de un antiguo compañero, en la que si se conoce el mundo mágico de DC Cómics, se debería intentar prestar atención.

Gente con la que he comentado la serie me dicen que les recuerda mucho a Supernatural, y razón no les falta, aunque desconocían que en bastantes ocasiones la serie de Eric Kripke se ha inspirado en elementos del propio Hellblazer. Otra de las quejas parece ser que el John de TV no se pega todo el rato soltando sus gracietas. Sí he encontrado algo de falta de ese humor, vale, pero habiendo leído “Hábitos Peligrosos” considerada como una de las mejores historias del personaje, encuentro bastante parecido con la serie, y en ella precisamente no encontramos a un Constantine que dedique mucho tiempo a ofender a los demás. Tengo claro que espero ver esa faceta en los próximos episodios, pero como toma de contacto no me ha parecido algo demasiado errado.

El aspecto de los personajes no deja de ser contradictorio, mientras que el de John me parece un total acierto, tanto físico por el actor elegido como por la forma de actuar, y en este caso haber podido verlo en versión original y disfrutar de un acento inglés, no comprendo la elección del actor de Chas, ni el rol que le otorgan, para mí muy lejos de un gran secundario.

Quitando los elementos de cómic, y habiendo visto solo el episodio piloto, creo que es una serie que se va a dejar ver, y puede dar mucho entretenimiento. No abusa de efectos especiales y sin embargo la trama, a pesar de parecer algo simple y clásica (no olvidemos que es un piloto) puede llegar a embarullarse de muchas formas, todas rodeadas de una gabardina beige y acento británico.