miércoles, 27 de mayo de 2015

Reseña: Un corazón atribulado

Un corazón atribulado.
Autobiografía literaria /3.

George R.R. Martin.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Gigamesh. Col. Gigamesh ficción # 55. Barcelona, 2015. Título original: GRRM: A RRetrospective. Traducción: José Óscar Hernández Sendín, Cristina Macía, Raquel Marqués, Virginia Sáenz. 474 páginas.

La tercera, y última, entrega de la Autobiografía literaria de George R.R. Martin, recoge los dos últimos apartados de la obra original, Dreamsongs. Por un lado, se inicia con una sección dedicada al universo compartido superheroico Wild Cards, donde diversos autores ofrecían antologías «mosaico» —con cuentos que se encadenaban los unos con los otros, influyéndose, fundiéndose y matizándose— en un mundo en que los superpoderes están a la orden del día; por otro, el volumen, y la autobiografía literaria en sí, se cierran con un epígrafe que recoge algunas de las obras cortas más significativas del autor en una etapa más reciente de su producción, hasta la llegada del enorme éxito de su saga Canción de Hielo y Fuego, dejando patente, como en anteriores entregas, su gusto por la hibridación de géneros y su habilidad para la creación de personajes memorables incluso en las distancias cortas. Tan interesante, o incluso más, que los propios cuentos y novelas cortas incluidas son las introducciones a cada epígrafe donde el autor desgrana sus circunstancias vitales, sus gustos literarios o cinematográficos, sus estados de ánimo a la hora de enfrentar la escritura, sus influencias y muy diversas anécdotas del periodo comprendido, haciendo de la obra una lectura imprescindible para cualquier lector que desee saber algo más del autor de moda en el fantástico.

La primera sección o epígrafe, Ocho: Barajando las Wild Cards, da cuenta de cómo, fruto de su amor por los comics de superhéroes, nació un grupo de escritores que se reunían a jugar a un particular juego de rol creado por ellos mismos, creando personajes con poderes extraordinarios, y cuyas historias empezaron a cobrar profundidad con el paso de las partidas. Una serie de antologías y novelas que, con diversos parones y continuaciones, ha sobrepasado ya hoy en día la veintena de entregas. El punto de partida se sitúa en 1946, cuando un virus alienígena se dispersó por el cielo de Nueva York afectando de diversas formas a aquellos que iba contagiando. Dicho virus es fruto de la ingeniería genética de una raza extraterrestre, parte de un experimento que busca desarrollar habilidades suprahumanas en los individuos infectados. El problema es la alta mortalidad que provoca —cerca del 90 % de los infectados— y los efectos impredecibles en los supervivientes. Por un lado están aquellos que obtienen una habilidad extraordinaria, pero siguen mostrando una apariencia totalmente humana, que serán llamados Ases. Por otro, aquellos —la mayoría— en que los cambios son principalmente físicos, deformando sus cuerpos en múltiples y generalmente grotescas, formas, y que recibirán el nombre de Jokers. Entre ambos extremos hay una multitud de «grados», tanto en la deformación como en la intensidad de los poderes, desde aquellos prácticamente inútiles hasta los enormemente valiosos. Y entre los nuevos superhombres, los habrá con una natural inclinación al bien, que utilizarán sus dones para ayudar a los demás, y otros que buscarán su propio beneficio —no dejan de ser humanos—. Y no faltarán aquellos, humanos «normales» o wild cards, que busquen sacar provecho de unos y otros, dando lugar a un buen número de aventuras.

El primer relato, En el caparazón, incluido en la primera de las antologías, presenta a la Gran y poderosa Tortuga, junto a otros personajes de gran relevancia dentro de la serie como el alienígena Taquión, culpable a la postre de la dispersión del virus. Es un cuento interesante, pero que sufre de la ausencia de aquellos otros que lo complementan, y de la ausencia de algunas de las claves y el contexto necesarios para aprehender en condiciones la profundidad del mundo.

El segundo relato, Del diario de Xavier Desmond, muestra los textos de enlace del volumen 4, El viaje de los Ases. Por un lado es cierto que sirve para presentar la profundidad del mundo compartido, pero también lo es que puede resultar algo confuso para quien no se haya introducido previamente en el mismo, al mencionar un buen número de personajes —tanto ases y jokers, como «naturales»— y de situaciones narradas en el resto de cuentos que pueden causar cierto desconcierto al dejar sin contexto algunas —muchas— de las referencias. Una delegación de políticos, periodistas, nats y afectados por el virus alienígena, tanto ases como jokers ―aunque el título del libro sólo haga referencia a los primeros― van a embarcarse en una gira mundial patrocinada por las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud. A bordo de un avión 747 especialmente fletado para la ocasión y bautizado como el «Carta Marcada» por la prensa, personajes recurrentes como Tachyon, Peregrine, Golden Boy, Hiram Worchester, al padre Calamar, Troll o el senador Greg Hartman ―también conocido como el Titiritero― junto a otros de nuevo cuño recorrerán diversos países para observar los efectos que ha tenido entre su población el wild card, interesándose por las condiciones de vida de los afectados en cada uno de ellos, con diversos resultados y muchas aventuras por el camino. Guarda importantes reflexiones sobre la discriminación, la falta de comunicación, la belleza oculta de las cosas y personas… Pero mientras se lee, para quien ha hecho lo propio con El viaje de los Ases, es inevitable rememorar el resto de historias al que se hace referencia, rellenando los intrigantes huecos y misterios que como narración independiente deja. Para quien no tenga esa oportunidad es discutible hasta qué punto se disfruta realmente como cuento independiente, sabiendo el gran número de cuestiones que se está uno perdiendo.

Una lástima que Timunmas solo publicara las cuatro primeras entregas y no vaya a continuar con una serie de la que los dos relatos aquí incluidos, dada la naturaleza compartida de la obra madre, dan más cuenta de su potencial que de su «realidad».

La segunda sección, Nueve: Un corazón atribulado, se lleva la parte del león del volumen —casi tres cuartas partes del mismo— y presenta un conjunto de seis historias que dan cuenta del gusto del autor por la hibridación de géneros, donde lo importante no es su catalogación ni el escenario ni el género en sí, sino que la trama nazca del conflicto dentro de la naturaleza humana —o lo que se podría considerar como tal—. Historias que alcanzan la década de los ochenta del siglo pasado hasta la llegada de su exitosa saga Canción de Hielo y Fuego, de la que se incluye el realto largo El caballero errante, que narra eventos acontecidos casi cien años antes de los incluidos en Juego de tronos.

El primer cuento, Asedio, recupera otro anterior, La fortaleza, incluido en Luz de estrellas lejanas, pero dotado aquí con un enfoque francamente diferente. La historia del asedio y rendición de Sveaborg, la inexpugnable fortaleza sueca, con una curiosa variante que incluye una peculiar suerte de «viajes» temporales. Un momento histórico que marca de forma determinante el desarrollo de los acontecimientos en toda Europa y en el mundo futuro; unos acontecimientos que si se pudieran cambiar darían lugar a un mundo totalmente diferente. Martin ofrece una lectura de fanatismo, incipiente nacionalismo e inevitabilidad histórica francamente llamativo.

La novela corta Tráfico de piel es una fantasía urbana, de tintes oscuros y lóbregos, anterior a que siquiera se acuñara tal término. Un relato detectivesco-policiaco con licantropía incorporada, donde unos terribles asesinatos harán descubrir a la investigadora privada Randi Wade todo un mundo sobrenatural que no podía imaginar. Como es habitual en Martin la historia encierra mucho más de lo que pudiera antojarse, con un trasfondo social y humano de intenso calado, y con unos personajes que adquieren vida propia gracias, principalmente, a su humanidad y defectos.

A continuación Variantes sin salida da rienda suelta al gusto del autor por el ajedrez —y a quien no le guste este juego el cuento posiblemente le resultará de lo más anodino y un tanto pedante—, cargado de obsesión y una particular vuelta de tuerca en torno a la teoría cuántica. A través de la venganza de uno de los personajes el autor elucubra sobre las decisiones vitales que se toman y las consecuencias que las mismas traen ¿inevitablemente? La vida como un tablero, y las piezas que se está dispuesto a sacrificar para alcanzar el objetivo final.

En La flor de cristal, el lector asiste a una historia de vida y muerte, visitando de nuevo, y quizá por última vez, el escenario de sus Mil Mundos, que habla de renacimiento y segundas oportunidades no siempre merecidas. Con la presencia del carismático Kleronomas, el sutil juego de elecciones, de crueldad manifiesta y de cierta transgresión convierten lo narrado en una aterradora reflexión sobre la naturaleza de los seres inteligentes y su deseo de perpetuarse.

El caballero errante será seguramente para muchos el plato fuerte de la antología. Casi cien años antes de los sucesos narrados en Juego de tronos, los Reinos de Poniente se encuentran unificados bajo el dominio de los Targaryen. En este entorno pacífico los caballeros deben dar cuenta de su valor, arrojo y habilidades bélicas en alguno de los muchos torneos que se organizan a lo largo y ancho de la geografía de Poniente. Dunk, un joven escudero que acaba de perder a su anciano señor, decide participar en uno de ellos como caballero errante, algo para lo que va a encontrar algunos problemas mayores de los esperados. Una delicia de relato, casi novela corta en realidad, que goza de todos los parabienes de la saga de Canción de Hielo y Fuego, su gusto por la heráldica, las gestas, el juego de alianzas y el difícil equilibrio entre honor y crueldad —y no posee sus aparentes defectos, yendo al grano sin exceso de paja— y que ha tenido posteriormente continuidad con un par de historias que seguramente no sean las últimas, glosando las aventuras de Ser Duncan el Alto y su escudero Egg.

Cierra la antología Retratos de sus hijos, con la historia de un escritor al final de su carrera que de forma inopinada recibe la visita de algunos de sus personajes, sus hijos, despertando en él una serie de obsesiones que le harán replantearse ciertos hechos de su pasado. Un particular homenaje, no exento de crítica, al oficio de escritor y de todo lo que hay que sacrificar o hasta dónde se es capaz de llegar para obtener el reconocimiento.

Terminado el auto repaso que Martin realiza sobre su vida y obra no queda sino recomendar su lectura con la debida advertencia y prudencia: quien tan sólo busque más contenidos al estilo de Juego de Tronos es muy posible que quede decepcionado, pero quien se adentre con la mente abierta dispuesto a disfrutar de historias fantásticas difícilmente clasificables seguramente quedará satisfecho. Ciencia ficción, superhéroes, fantasía de todo tipo —urbana, oscura, épica…—, viajes en el tiempo, dilemas morales, inmortalidad —en diversas variantes—, horror... Todo un mundo, y un autor, por descubrir —si es que no se había llegado a él ya con anterioridad— tanto en lo literario como en lo humano.

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Reseña de otras obras del autor y relacionadas:

    Danza de dragones. Canción de Hielo y Fuego 5.
    Luz de estrellas lejanas. Autobiografía literaria /1.
    Híbridos y engendros. Autobiografía literaria /2.