miércoles, 1 de julio de 2015

Reseña: The X Files: Conspiracy

The X Files: Conspiracy.

Guión: Paul Crilley, Erik Burnham, Ed Brisson, Denton J. Tipton.

Dibujo: John Stanisci, Salvador Navarro, Michael Walsh, Dheeraj Verma, Vic Malhotra.

Reseña de: Alb Oliver.

IDW Publishing. USA, 2014. Contiene: The X-Files: Conspiracy issues #1–2, The X-Files/Ghostbusters: Conspiracy, The X-Files/Teenage Mutant Ninja Turtles: Conspiracy, The X-Files/Transformers: Conspiracy, y The X-Files/The Crow: Conspiracy.

Mientras los Truebelievers esperamos con ansias los 6 nuevos capítulos que Chris Carter nos ha prometido (y esperamos sirvan para dar un final digno a las tramas de la conspiración) podemos disfrutar de un interesante cómic con las aventuras de Mulder y Scully. O no, quizás el título no debería haber sido The X Files: Conspiracy, sino The Lone Gunmen: Conspiracy.

A nivel de cómic podemos decir que es una rareza, pues se trata de un multicrossover, en el que en casi cada capítulo, los Tiradores Solitarios se cruzan con otros personajes pop de años pasados (aunque algunos hayan tenido remakes recientes en cine). ¿Qué diríais de ver a Langley, Byers y Frohike, codeándose con Los Cazafantasmas, Las Tortugas Ninja, El Cuervo o Los Transformers?

Seguramente eso ya os ha dejado bastante impresionados, por no decir otras cosas, por lo que hagamos una pequeña introducción al mundo de los Lone Gunmen.

Quienes siguierais todas las temporadas de Expediente ­X ya los conocéis, son un grupo de "genios" informáticos a los que Mulder y Scully recurrían cuando necesitaban información o asistencia tecnológica, aportando en ocasiones un toque ligeramente cómico que cuajó bien dentro de la atmósfera oscura que rodeaba a nuestros agentes especiales federales favoritos. En la serie se dedicaban a publicar "The Lone Gunman" un tabloide en el que escribían teorías conspiratorias, tributo a la teoría del tirador solitario, que gira en torno al asesinato del presidente Kennedy.

Tal fue la aceptación que tuvieron los tres informáticos que se ganaron un spin-off propio, la serie The Lone Gunmen, que tristemente solo consiguió estar en el aire durante 13 capítulos. ¿Qué falló con un proyecto que básicamente se escribía solo? Desde mi perspectiva, que se abusó del humor. Tuvo un comienzo bastante fuerte, pero enseguida los capítulos derivaron en querer excederse con la parte cómica, si se puede llamar así, y presentó algunos capítulos que rayaban lo absurdo.

Tras semejante choque frente al muro de la audiencia, Chris Carter decidió darles un final épico, más que merecido por su rol dentro de Expediente X que se pudo ver en el capítulo "Jump the shark" de la serie original, en el que presenciamos el sacrificio definitivo de los tres protagonistas.

Vamos ahora a comentar sobre The X ­Files: Conspiracy.

Los personajes se encuentran en su oficina, donde les ha llegado un archivo encriptado desde el CERN, y lo poco que han logrado visualizar habla de un virus que diezmará a la población en fechas próximas, junto con recortes de prensa de seres que consideran imposibles. Todo ello viene con fechas que aún no han ocurrido, por lo que deciden contactar con Mulder y Scully. Los agentes estrella se encuentran en una zona cero, donde han encontrado cadáveres víctimas del virus que más tarde identificarán como el mismo del que habla el archivo... Por lo que no queda otra más que investigar sobre ello. Un análisis del virus encuentra elementos anómalos, que a priori necesitan ser localizados para poder intentar conseguir la cura mediante ingeniería inversa.

La segunda parte les lleva a las famosas oficinas de cierto parque de bomberos de Nueva York, en las que descubren que si una nota dice "No Tocar", quizás sea buena idea no hacerlo. Tras un incidente, el doctor Egon Spengler empieza a divagar, y les postula su teoría de que cree que el viaje en el tiempo es posible, vistas las pruebas del Bosón de Higgs, y lo sería más para entes ectoplásmicos, por lo que no ve impedimento para que les pueda haber llegado información del futuro.

En la tercera parte, nos encontramos con que una pareja que buscaba un culto vampiro ha logrado una foto de un extraño ser al que llaman "manphibian" (hombre – anfibio) que los lectores rápidamente identificarán como Leonardo. Las tortugas se encuentran en un refugio huyendo de sus enemigos, y mientras Casey Jones y April O'Neill han salido a comprar pizzas (¿vaya sorpresa, no?) han sido envenenados por un joven pelirrojo, con pecas, ojos brillantes, obsesionado con desatar zapatos... Esperad. Eso me suena... Correcto, se trata del pueblo vampiro itinerante del capítulo Bad Blood.

La cuarta parte comienza con un encuentro clandestino entre los Tiradores y ciertos "robots in disguise". Langly utilizó las redes para intentar contactar con ellos, y la palabra Skylogic, una empresa que parece ser la que inició el proyecto del virus según han podido desencriptar de los archivos del CERN, hizo saltar sus alarmas. Aquí presenciaremos la infiltración más aparatosa de la historia, que de nuevo proporcionará información valiosa para avanzar con el caso.

Comenzamos la quinta parte recordando las palabras de Egon, de que para que sus teorías espacio temporales pudieran funcionar, se necesitaría un ente ectoplásmico inteligente y de gran poder, lo que nos lleva a presenciar una situación de venganza, en la que un sheriff local ve morir a su prometida en un accidente de coche a resultas de un altercado... Quizás el espíritu de El Cuervo decida tomar cartas en el asunto...

Llegados al final, toman un poco las riendas Mulder y Scully. Con todas las piezas en su sitio, Mulder descubrirá el porqué del origen del virus y Scully intentará detener el virus, vinculando todo a una trama de la serie que todos conocemos...

Además contaremos con un epílogo que nos explicará el cómo y por qué recibieron el email con la información que podría evitar la muerte de millones en el planeta.

A pesar de lo extravagante que resulta semejante mezcla de iconos en un solo cómic, lo he disfrutado, y mucho. Podemos apreciar muchos elementos reconocibles, como la afición de Mulder por el porno, los enamoramientos de Frohike con las pelirrojas, véase Scully o en este caso Jeanine, la recepcionista de los Cazafantasmas, y un fiel reflejo de las interacciones entre los Tiradores y los agentes, mediante conversaciones telefónicas.

Con los demás personajes, también podemos hablar de buenas adaptaciones, quizás unos Cazafantasmas más serios, que meten pequeñísimas puyas en comparación con las películas, unas Tortugas recelosas de las intenciones de los humanos, o unos Transformers bastante rígidos, pero también una historia clásica de lo que conozco de El Cuervo.

Obviamente, si te gusta alguno de ellos, va a ser una historia cuanto menos curiosa, y puede que ello haga que te guste, aunque la mala noticia es que aún no ha sido publicada en España, por lo que se tendrá que obtener importada de USA.

El apartado gráfico es bastante idóneo, aunque cuenta con diversos dibujantes para cada número de la historia, cosa que en este caso es bastante perdonable, pues la labor de los dibujantes es perfecta, adaptando lo oscuro de las tramas en cada situación.

Entonces, si eres un nostálgico de estos hitos del pasado (aunque resurjan ahora en forma de películas o nuevas series) podrías arriesgarte a darle la oportunidad, obviamente no son historias de acción al uso, pero no deja de tener la esencia de los Expedientes­ X, adaptando a los diversos personajes a su mundo propio.