viernes, 29 de enero de 2016

Reseña: Ash Vs. Evil Dead

Ash Vs. Evil Dead.

Ivan Raimi, Sam Raimi, Tom Spezialy.

Reseña: Alb Oliver.

Renaissance Pictures / Starz. USA, 2015. Título original: Ash Vs Evil Dead (2015) (TV series).

Ash ha vuelto, y de qué forma... Seamos sinceros, si recordamos a Bruce Campbell no es por sus apariciones recientes en series o películas, sino por su rol como Ash J. Williams, aquél que hace 30 años vivió una aventura de serie B en una cabaña del bosque, que contó con dos continuaciones de la que cabría destacar la "fantasía medieval" de El Ejército de las Tinieblas.

Si de algo podemos hablar de esa saga, es de su surrealismo, aparte de efectos especiales de la época (o quizás peores), pero que nos hicieron cogerle cariño al tipo sin mano que se enfundó una motosierra.

La historia nos sitúa 30 años después, y tenemos a un Ash envejecido (en serio, el tiempo ha pasado y se le nota mucho...) con barriga, y unos cuantos traumas pendientes. En todo este tiempo, Ash ha seguido la máxima de eludir responsabilidades, viviendo la vida en todo lo posible, alojado en un parque de caravanas, y manteniendo su empleo en la ferretería.

Pero claro, si juegas con las fuerzas del mal, sabes que tarde o temprano ellos volverán a por ti, más cuando los has humillado en varias ocasiones, por lo que un recuerdo de una noche de diversión en la que casualmente hay marihuana y alcohol de por medio en el que acaba recitando alguna frase de cierto libro llamado Necronomicón, le servirá de advertencia de que vuelve a ser objetivo del mal... Eso y que su último ligue se transforme en un demonio y le diga que vuelve a ser objetivo del mal.
Su nueva mentalidad de que no es su problema, por qué ha de ser él quien se enfrente a la amenaza, le lleva a la cobarde actitud de reunir todo el dinero que pueda, y simplemente coger el coche e irse, pero mientras está lidiando con su supervisor para que le de su paga, son atacados, y eso le da la oportunidad de ser quien siempre ha disfrutado siendo, Ash, el héroe. Aun así pretende huir de nuevo, pero el elenco de secundarios que le han añadido le llevan a tomar la decisión correcta.

Dichos secundarios, Pablo y Kelly, son compañeros suyos de la ferretería, y desde luego cargan con bastante peso del asunto, en ocasiones obligando a Ash al dejarle sin salida, o en otras apelando a su conciencia, lo que nos da esperanzas de que a pesar de vivir atormendado durante tanto tiempo, su degeneración no es algo total.
A destacar la presencia de Lucy Lawless, que quizás recordemos de Xena la Princesa Guerrera, cosa que aunque en un principio me resultó chocante, pues creo que la última vez que la vi por televisión fue en un capítulo de las últimas temporadas de Expediente X, luego al recordar que su serie la producía Sam Raimi, y el propio Campbell apareció como personaje recurrente (sí, su personaje era Autólycus, el ladrón) pasa a ser algo más comprensible.

De todo esto solo encontré como algo que no encajaba en la serie la presencia del personaje de Jill Marie Jones, que hace de detective de policía (en un principio en una trama paralela) cuya interacción con la trama principal no influye para nada... Pero siempre da juego que Ash conozca a un personaje femenino atractivo, y le da opción a usar sus "encantos".

Pasando al atractivo que tuvieron las películas en su día, sí, podamos hablar de litros de sangre, gente que transforma en monstruos, amputaciones varias, muertes espectaculares, una mano que anda sola... Todos esos elementos que le proporcionaban el gore del que pudimos disfrutar por aquél entonces.

Tras varios encontronazos con enemigos, escenas que le den un trasfondo místico a la situación, y más litros de sangre... Volvemos a los orígenes, y Ash vuelve a la cabaña donde empezó todo para enfrentarse a su pasado, luchar por el presente, y si todo va bien, conseguir un futuro en el que el mal haya sido derrotado.

Antes la he mencionado, pero creo que merece remarcarlo... Momento épico en el que Ash se reencuentra con dos viejas amigas, una va injertada en su brazo derecho, y no es otra que su motosierra, y ya quizás para equilibrar, pongámosle una escopeta de dos cañones en el otro brazo... Con ese equipo, ya estamos preparados, ¿no?

Desde el primer momento nos encontramos con un guión fresco, cargado de humor, quizás absurdo y en otras ocasiones burdo, que nos lleva de nuevo a algunas de las situaciones más grotescas de la primera película. Incluso las situaciones cotidianas llevan su dosis, en ocasiones de un machismo simplón, que viendo la nueva personalidad de Ash, encaja en un cuadro humorístico absurdo.

El punto positivo viene a ser precisamente eso, encontrarnos con irreverencias que se ven más remarcadas que en otras series de este tipo de humor, a ratos de mal gusto, pero luego contrastando con otras actitudes, por lo que la veo como la serie perfecta para desconectar, aunque eso sí... tiene que gustarte la violencia gratuita.