sábado, 23 de enero de 2016

Reseña: Los Invisibles Libro 5 y 6

Los Invisibles Libro 5 y 6 (de 7):
Contar hasta la nada / Besos para el señor Quimper.

Guión: Grant Morrison.

Dibujo: Phil Jimenez y Chris Weston.

Reseña de: Francisco José Arcos Serrano.

ECC Ediciones. Barcelona, 2015. Título original: The Invisibles vol. 2 núm. 5 a 13 USA y Vertigo Winter's Edge núm. 1 USA + The Invisibles vol. 2 núms. 14 a 22 USA. Color. Cartoné. 240 y 224 páginas, respectivamente.

De 1924 a 2012, y con Nueva York, San Francisco o París como escenarios, el grupo de ocultistas subversivos conocido como Los Invisibles viajan a través del tiempo y el espacio, revelando durante el proceso nuevos detalles sobre el origen y las motivaciones de Ragged Robin, Edith Manning y Boy.

Continuamos con nuestro repaso a esta auténtica locura “made in Grant Morrison”, reeditada por ECC en 7 tomos en cartoné, edición altamente demandada por los fans de este escritor.


A estas alturas del cotarro ya os habréis dado cuenta que en estas páginas puede pasar prácticamente de todo y, en algunos casos, sin entender del todo qué narices está pasando, con lo que la confusión en el lector está a la orden del día.

El tomo 05, Contar hasta la nada, está prácticamente dedicado a los viajes en el tiempo, tema que a nuestro guionista escocés parece gustarle mucho; una vez comprobado a dónde nos quiere llevar el autor sólo puedo decir que aprovecha al máximo las características de esta temática dejándonos pistas por aquí y por allá para que todo tenga un sentido un tanto “abstracto”, todo sea dicho.

El amigo Morrison continúa ampliando el vasto universo de Los Invisibles con nuevos conceptos que van enriqueciendo la mitología de la serie, la cual se está tornando cada vez más inverosímil y alocada.

Aquí encontramos a Phil Jimenez, un dibujante que se prodigó poco en los años 90 y que aquí realiza un meritorio trabajo. En este aspecto decir que es uno de los mejores dibujantes que han aparecido por esta cabecera desde el principio.

El tomo 06, Besos para el señor Quimper, continúa con la paranoia de algunos de estos Invisibles, donde se tocan temas tan poliédricos como pueden ser la metaficción referencial en el cómic. Grant Morrison parte de esta idea para narrarnos de una manera totalmente desatada un montón de microhistorias cuyo resultado final termina por confundir al lector, obligando por tanto a releer de nuevo todo lo anterior para intentar descifrar qué es lo que nos intenta decir Morrison.

Chris Weston es el dibujante encargado de plasmar al papel esta auténtica ida de olla que sinceramente me ha dejado igual de descolocado o más que cuando lo leí por vez primera.

Como ya he comentado en anteriores ocasiones el estilo de dibujo que define a esta serie no es del agrado de prácticamente nadie que conozca. Creo que la culpa de todo ello estriba en el baile de entintadores, resultando de todo ello un acabado formal un tanto irregular que lastra sin lugar a dudas la calidad de la serie en líneas generales.

Viendo la cara de ciertas personas al cerrar este penúltimo tomo tan sólo una recomendación: depositar vuestra plena confianza en el autor para intentar disfrutar de una experiencia que quizás no esté al alcance de muchos: sólo el tiempo lo dirá…