lunes, 1 de febrero de 2016

Reseña: Hellblazer de Paul Jenkins, núm. 01 (de 2)

Hellblazer: Paul Jenkins, núm. 01 (de 2).

Guión: Paul Jenkins.

Dibujo: Sean Phillips.

Reseña: Francisco José Arcos Serrano.

ECC Ediciones. Barcelona, 2015. Edición original: Hellblazer núms. 89-107 USA. 480 págs. A color. Cartoné.

En mayo de 1995, Paul Jenkins se convirtió en guionista titular de Hellblazer. Durante cuatro años, formó un equipo creativo de excepción junto al dibujante Sean Phillips (Sleeper). El resultado fueron 40 espléndidas entregas recopiladas ahora en dos volúmenes imprescindibles.

Hoy os traigo por aquí el primer tomo que recopila la etapa de Paul Jenkins en Hellblazer, primorosamente editada en un tomaco de 500 páginas de similares características a las que ya nos tienen acostumbrados ECC en esta cabecera.

Garth Ennis fue el antecesor de Jenkins, así que ya os podéis imaginar la responsabilidad tan difícil de continuar Hellblazer tal y como lo dejó el guionista irlandés.

En estas historias se nota un estilo intenso y sombrío que casa a la perfección con las apariciones en estas páginas de Satán, trama que desemboca en uno de los mejores finales que recuerdo de Hellblazer. Ya por este desenlace urdido de manera magistral por Paul Jenkins merece la pena la adquisición de este tomo.

No nos podemos olvidar del fantástico elenco del que se rodea John Constantine para esta ocasión: Rick, Straff o el médium Weeble, todos ellos formando parte de un microcosmos íntimo donde no faltan los elementos de denuncia hacia la sociedad de Gran Bretaña.

Otro de los grandes alicientes de este volumen es que podemos disfrutar del arte de un jovencito Sean Phillips en uno de sus primeros trabajos como dibujante. Indudablemente en estas páginas aún no es el artista que todos conocemos en la actualidad, pero ya se puede comprobar en estado embrionario ese estilo sucio y noir que es su gran sello diferenciador.

En definitiva: un primer tomo donde encontramos a un Paul Jenkins primerizo que intenta emular en ocasiones a Jamie Delano o Neil Gaiman sobre todo en el aspecto espiritual y humano de un John Constantine un tanto diferente de lo que estamos acostumbrados a ver (¿más tristón, quizás?).

Desde aquí os animo a que (re)descubráis esta etapa que bien merece más atención de la que se le ha brindado en ocasiones; Hacedlo, aunque sea por el mero hecho de que en estas historias tenemos el primer trabajo como guionista de Paul Jenkins (tras ser editor de las Tortugas Ninja!).