martes, 6 de abril de 2010

Reseña: La magia muerde

La magia muerde.
Kate Daniels 1.

Ilona Andrews.

Reseña de: Jamie M.

Versátil. Barcelona, 2010. Título original: Magic Bites. Traducción: Daniel Aldea Rossell. 333 páginas.

La magia muerde es la primera novela del tandem formado por el matrimonio de Gordon e Ilona Andrew, que se han dado a conocer como Ilona Andrews, en la que presentan a su protagonista Kate Daniels, una mercenaria en un mundo lleno de magia que bien pudiera haber derivado hacia productos como los libros de Anita Blake o similares, pero que pronto demuestra que posee una entidad propia y diferenciadora de otros productos dentro del género de la Fantasía Urbana, al que esta obra bordea y se acerca, pero sin inscribirse decididamente en él. Los autores, en efecto, han creado un personaje femenino de fuerte carácter, independiente, con ciertas habilidades especiales que bien podría haber terminado como tantos personajes paranormales sino fuera por el ambiente en el que se desenvuelven sus aventuras, por el giro que adopta toda la parafernalia vampírica (tan distinta de lo habitual) y por una ágil trama de misterio que consigue sorprender incluso al más avezado lector jugando precisamente con los mayores clichés del género negro.

A primera vista, incluso se podría decir que hay demasiados tópicos. La protagonista, de principio, casi es un estereotipo de esta clase de personajes: es una joven decidida, poderosa, hermosa sin destacar, valiente incluso más allá de sus posibilidades, combativa, ingeniosa, rebelde ante la autoridad, que trabaja mejor en solitario que en grupo, con un pasado misterioso que oculta numerosos secretos. El parteneire masculino es un hombre poderoso, muy masculino y atractivo, que choca con la protagonista por sus fuertes personalidades pero creando una atractiva tensión entre ambos conforme avanza la acción. Hay malos físicamente repugnantes, los buenos suelen ser agraciados. Y la historia parece abocada a seguir los caminos que tantas veces hemos visto ya: la investigación de un asesinato que llevará a la joven a bajar al submundo paranormal para descubrir al asesino. Pero enseguida podemos darnos cuenta de que hay algo diferente, que tal vez no sea la misma senda trillada de siempre.

Kate es una mercenaria con ciertos poderes que trabaja resolviendo entuertos mágicos. Cuando, a través de la visita de un vampiro a su casa, recibe la noticia de que su tutor Greg Feldman, el poderoso caballero-místico, ha sido asesinado en circunstancias extrañas, decidirá investigar el crimen y vengarse de quien se encuentre tras el asesinato. Pronto irá descubriendo que hay mucho más detrás del crimen de lo que podría parecer y se embarcará en una carrera hacia adelante que no podrá abandonar por mucho que lo desee. En contacto con los dos grupos antagónicos dominantes dentro del mundo sobrenatural, la Nación y la Manada, descubrirá una serie de sistemáticos asesinatos y desapariciones de miembros de ambos grupos que les conduce a un, aparentemente, inevitable enfrentamiento. Saber quién se encuentra detrás de todo este entramado y cuáles son sus intenciones se convertirá en la prioridad de Kate, para lo que contará con la reticente ayuda de Curran, el jefe de la Manada.

Si, en principio, nada sorprendente en la trama, el escenario es ciertamente intrigante conformando una narración que casi puede ser adjudicada al género de la ucronía. Un mundo alternativo, una realidad similar a la nuestra pero donde la magia y la tecnología luchan por la supremacía ―y parece que, después de un largo periodo desaparecida, actualmente la magia va ganando―, enfrentándose en oleadas donde una y otra prevalecen durante un tiempo indeterminado para dejar paso luego a la otra. Los autores nos muestran una Atlanta aparentemente post apocalíptica, con sus grandes rascacielos desmoronados, convertidos en ruinas por el efecto de la magia en ellos, refugio de lo peor de la sociedad mágica, de los marginados, de seres demasiado horribles o malignos para convivir con los humanos “normales”, una zona peligrosa donde entrar es siempre un riesgo y donde una vida humana vale poco.

Y hay gran cantidad de seres sobrenaturales, pero es un acierto de los autores el haber intentado darle una nueva visión a este mundo. Los vampiros, en lo físico, no son seres sexys y oscuramente atractivos, sino seres deformes (más cercanos al Nosferatu de Murnau que a los no muertos de Entrevista con el vampiro), sedientos de sangre, sin voluntad propia que son son “cabalgados” por los Señores de los Muertos (poderosos nigromantes), casi como simples esclavos sin personalidad ni inteligencia. En el otro bando, los cambiaformas u hombres bestia tienen una enorme variedad, y aún siendo los más numerosos los hombres lobo, también hay muestra de otros tipos de animales, como osos, panteras, ratas, leones... y también existen bestias-hombre, animales que por la magia se pueden transformar en humanos. Los enfrentamientos entre unos y otros son ciertamente cruentos.

Para descargar un tanto la sangrienta historia, los autores se permiten una pequeña subtrama romántica que da más juego del que podría parecer, pero que no se convierte en el centro de la narración en absoluto. Desde luego, La magia muerde no se puede inscribir en absoluto en el Romántico Paranormal, si no más bien en una fantasía oscura con tintes de misterio. En el mundo de Kate es verdaderamente importante acertar con la elección de amigos y aliados, pues es muy difícil saber de quién puedes fiarte, si es que puedes fiarte de alguien. El objetivo es resolver el misterio de estas muertes y desapariciones antes de que haya más o que la cosa se ponga todavía más tenebrosa. No pinta bien para la protagonista, quien en su búsqueda de venganza o justicia tendrá que implicar mucho más de su propia persona y de sus secretos de lo que en principio podía pensar. Hay bastantes escenas sangrientas, enfrentamientos a vida o muerte narradas con suficiente truculencia como para revolver los estómagos más tiernos. Y acción, mucha acción que no decae, pero que también permite ciertos momentos de introspección y reflexión, para reorganizar las filas y seguir el combate contra las fuerzas oscuras. Pero, ¿cuándo los dos «bandos» son oscuros, cuál será el mejor para situarse a su lado? Difíciles elecciones, sin duda. Tanto la Nación como la Manada son peligrosos, monstruosos, valoran poco la vida humana, son territoriales, cuidan de los suyos y desprecian al resto.

En el transcurso de la trama, los autores van dejando caer ciertos detalles sobre la protagonista que no hacen sino profundizar en su misterio, empezando por la identidad de sus padres muertos o la causa de que la magia de la sangre es tan poderosa en ella (¿por qué debe quemar cualquier rastro de la sangre que gotee de sus heridas ―y son unas cuantas a lo largo del libro―?), y por qué existen tantos secretos en torno a sus orígenes. Hay constantes alusiones, pero no terminan nunca de concretarse, así que supongo que tendremos que esperar a los siguientes libros para ir conociendo mejor a Kate. Una heroína algo diferente a las que nos ha acostumbrado el género, sin ropas ceñidas ni tacones de aguja, lenguaraz y desenfadada, portando un todo momento una larga espada enfundada a su espalda... es una mujer bastante normal si no tienes en cuenta su peculiar profesión

El ritmo rápido, los abundantes y acertados diálogos, y la relativa brevedad del volumen no da tiempo al aburrimiento. Conforme la investigación avanza, como si de un relato policíaco se tratase, cada vez parece más claro que hay un plan siniestro tras todos los sucesos, y el enfrentamiento entre ambas facciones parece inevitable. Sin embargo, para los lectores recelosos, cabe decir que a pesar de tratarse de una serie que cuenta actualmente, en inglés, con tres volúmenes (el cuarto se publica en mayo de este año), este queda perfectamente cerrado (salvo en los detalles del pasado personal de la protagonista) pudiendo leerse de forma totalmente independiente. Se hecha en falta que nos mostrase algo más del mundo en el que se desenvuelve Kate, de los humanos «no mágicos» que deben vivir sus vidas en un entorno radicalmente cambiado por la magia en el que la tecnología funciona tan solo a ráfagas y ya no se puede depender de ella (como los coches que solo funcionan a ratos y que parecen forzar la vuelta de los caballos como medio de transporte), algo que hubiese dado algo más de profundidad y trasfondo al relato, pero que tampoco impide en absoluto disfrutar de esta lectura. Si te gusta la fantasía oscura que se aparta de la habitual fantasía urbana, con criaturas sobrenaturales sangrientas y despiadadas con poco resquicio para el romance y con una protagonista fuerte y decidida, pero muy humana, este sin duda es un libro que puede resultarte interesante. Yo quedo a la espera de la próxima aventura, me ha convencido.


2 comentarios:

Chemari-Wan dijo...

Yo lo pillé con ciertas ganas, pero me dejó frío.
http://guardiandelcapitulo.blogspot.com/2010/03/la-magia-muerde-kate-daniels-1-de-ilona.html

Jamie M. dijo...

Pues a mí me convenció. Es un "pasapáginas" muy agradable y entretenido, que además se aleja un tanto de lo acostumbrado.
Pero claro, amí Buffy sí que me gusta y parece que a tí no ;-)
(Aunque debo decir que tampoco le veo el parecido con Buffy que comentas en tu reseña, la verdad)