Mostrando entradas con la etiqueta Nabla Ediciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nabla Ediciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de agosto de 2010

Reseña: Vínculos sangrientos

Vínculos sangrientos.
Mercedes Thompson 2.

Patricia Briggs.

Reseña de: Jamie M.

Nabla ediciones. Barcelona, 2009. Título original: Blood Bound. Traducción: Zulema Erika Couso Ben-Mizzian. 317 páginas.

Mercedes Thompson, Mercy para sus amigos, como ya viéramos en la anterior entrega de la serie, La llamada de la luna, es una mecánico de coches Volkswagen que, además, es una cambiante, lo que le permite convertirse a voluntad en coyote, ver e interactuar con fantasmas, relacionarse con licántropos y resistirse de forma bastante efectiva a la magia y engaños de los vampiros con los que, desgracciadamente, le ha tocado convivir de cerca. Precisamente será la devolución de un “favor” que le debe a su “amigo” Stefan (un vampiro un tanto peculiar que conduce una camioneta decorada al estilo de la Mistery Machine en la que viajaban los compañeros de Scooby Doo y de la que Mercy se ocupa del mantenimiento) lo que la conducirá en esta ocasión unos ominosos sucesos que muy bien pudieran costarle la vida.

Al acudir en su forma de coyote, en calidad de simple testigo, a una reunión para identificar a un vampiro de paso por la ciudad que no se ha presentado ante el nido local, Mercy se enfrentará al horror que representa una criatura tal poseída, aparentemente de forma voluntaria, por un cruel y sanguinario demonio que personifica la idealización del Mal Absoluto. Una criatura a la que no se puede dejar campar a sus anchas, así que de una forma un tanto reticente hombres lobo y vampiros firmarán una frágil alianza para destruir a la bestia, una criatura que disfruta haciendo daño, asesinando sin objeto ni más motivo que su placer, a la que hay que poner freno cueste lo que cueste antes de que más inocentes mueran y ponga en peligro el secreto de la existencia de los seres paranormales. Pero, ¿es realmente el simple entretenimiento malsano lo que se esconde tras las brutales acciones del demonio? ¿o hay algo más, un objetivo oculto que romperá el inestable equilibrio entre los seres sobrenaturales?

Vínculos sangrientos continúa con las aventuras de Mercy transcurrido poco tiempo tras los sucesos de La llamada de la luna. Los licántropos, o al menos los más “presentables” de ellos, se han dado ya a conocer ante la opinión pública, por lo que deben cuidar mucho las formas, teniendo mucho cuidado de no verse involucrados en hechos tan truculentos como los que están sucediendo para no manchar su imagen, protegiendo con celo los detalles más escabrosos de su existencia. Y los vampiros siguen deseando vivir en la sombra, manteniendo su existencia en secreto, para no desatar una persecución que haría su existencia mucho más difícil. Así, a ambos grupos les interesa acabar con este desagradable y sangriento asunto con la máxima discreción y celeridad posibles; y por ello acudirán a las particulares habilidades de Mercy para tratar de detener a la criatura y solucionar el problema con la mínima publicidad posible.

La novela, llena de acción espectacular, no se olvida de otros aspectos como la fantasía (la magia firmemente entrelazada con la realidad), el horror, el misterio o un incipiente romance. En esta última parcela, Mercy se debate entre la atracción que siente por dos licántropos de los más poderosos de su entorno, Adam (alfa de la manada local) y Samuel (hijo del marrok, el dominante de todos los lobos de Norteamérica). Por suerte, Briggs tan solo utiliza las dudas sentimentales de la protagonista para dar una nota de color a la narración, como un telón de fondo que da un punto de tensión a las relaciones que se establecen entre los diferentes personajes, decantando en parte sus reacciones y motivaciones, pero que aparte de las debidas gotitas de erotismo y celos dada la rivalidad de los dos lobos nunca se apodera de la escena principal.

A pesar de que puede ser leído perfectamente como un libro independiente, pues cuando es necesario saber algo de lo sucedido con anterioridad la autora se ocupa de ofrecer un sucinto resumen, mi recomendación es leerse antes la novela anterior, aunque solo sea por su calidad propia dentro de la fantasía paranormal. La estructura de la serie, al menos hasta el momento, ofrece aventuras completas que dejan la trama perfectamente cerrada al final del libro, aunque sirva para ir desarrollando más el universo en el que se mueven los protagonistas e ir planteando ciertas cuestiones (como las relaciones sentimentales de Mercy) que deberán ser resueltas más adelante.

La novela le permite además presentar más a fondo la sociedad vampírica de este emocionante mundo. La política del nido, presentando a varios de sus miembros en Tri Cities y la forma de dominio que Marsilia ejerce sobre ellos, y Stefan cobrando un especial protagonismo que le convierte definitivamente en un actor principal de la historia, o mostrando las “despensas” de los vampiros en casas particulares fuera del propio nido, donde humanos más o menos voluntarios ofrecen su sangre a cambio de seguridad o de ciertos “privilegios” asociados a su entrega, como se verá cuando Mercy visité el “hogar” de Stefan.

Además Briggs aprovecha para profundizar con mayor plenitud en el personaje de la protagonista, mostrando diversos efectos de sus habilidades, algunas desconocidas incluso para ella hasta este momento dado el exterminio que los vampiros hicieron de los cambiantes precisamente intentando ocultar la amenaza que para ellos suponen. De esta manera, Mercy nunca ha tenido a nadie que le explicara o le enseñara de lo que es capaz y cuales son los dones asociados a su naturaleza. Al mismo tiempo que va mostrando mayores detalles de su pasado, dotándola cada vez de un mayor realismo y atractivo, apuntalando su imagen de mujer independiente, fuerte y valiente, pero lo suficientemente sensata para dejarse ayudad (para pedir incluso esa ayuda) cuando se ve superada por las situaciones en las que se ve envuelta sin en realidad desearlo.

El rico mundo de Mercedes Thompson incluye además de licántropos y vampiros, hadas y demás seres feéricos, brujas, hechiceros, demonios y toda clase de seres paranormales que llenan de variedad y atractivo la narración. Todos ellos introducidos sin estridencias en el mundo de los humanos “normales” conviviendo a cara descubierta (no sin fricciones en ocasiones) o en secreto entre ellos con una explicación clara y convincente de tan peculiar universo. Esta riqueza, unido a una trama trepidante de acción y misterio, convierten la serie de Mercedes Thompson en una obra destacable dentro del fantástico paranormal; una obra para leer de un tirón, entretenida, intrigante y llena de tensión y emoción, con algún pequeño bajón narrativo cuando se empeña en ofrecer ciertas explicaciones algo innecesarias y con algunas situaciones ciertamente irónicas y sorprendentes por su falta de verosimilitud dentro de la propia coherencia de la narración (y es que el que en dos libros el líder de la manada se haya “dejado” capturar ya dos veces es cuando menos contradictorio con su papel dominante), que no llegan a entorpecer el resto de la narración ni a sofocar sus virtudes. Vínculos sangrientos es una novela recomendable, sin duda, dentro de su género.

==

Reseñas de otras obras de Patricia Briggs:


La llamada de la luna. Mercedes Thompson 1.

Cry Wolf. Alfa & Omega 1.



sábado, 3 de julio de 2010

Reseña: La llamada de la luna

La llamada de la luna.
Mercedes Thompson 1.

Patricia Briggs.

Reseña de: Jamie M.

Nabla ediciones. Barcelona, 2008. Título original: Moon Called. Traducción: Daniel Aldea Rossell.317 páginas.

Mercedes Thompson, más conocida como Mercy, es una mecánica especializada en vehículos Volkswagen, que disfruta con su trabajo y solo busca que el mundo le deje en paz con lo suyo. El problema es que, debido a sus ascendencia nativo-americana, también es una cambiante, con la capacidad de transformarse a voluntad en coyote, en un mundo donde las hadas (y no hablamos precisamente del tipo “Campanilla”) y duendes, los seres “feéricos”, han dado el paso de darse a conocer a la humanidad ante la amenaza de su desaparición, y donde también existen los hombres-lobo, los vampiros, las brujas y un buen número de otras criaturas sobrenaturales.

Cuando Mac, un licántropo recién transformado llega a su taller en busca de trabajo, sin saber lo que ella es, los problemas vienen con él. Pero Mercy es incapaz de darle la espalda a pesar de que sabe que el joven no pertenece a la manada local y que debería dejar en manos de Adam, el alfa local (el lobo dominante), toda la historia, más que nada porque es perfectamente consciente de que los recién transformados son muy peligrosos al no ser capaces todavía de controlar el cambio ni las reacciones instintivas del nuevo lobo, cosa que solo el alfa puede enseñarles. Cuando las cosas se tuerzan, y se van a torcer pero que mucho, Mercy se va a ver envuelta en una oscura trama para la que no está preparada y en la que, en principio, no tiene ningún interés. Sin embargo, cuando la vida de su joven amiga, Jesse, la hija humana de Adam, lider de la manada de Tri-Cities, Washington, se vea amenazada, Mercy se lo tomará como algo personal, involucrándose en una lucha que va mucho más lejos de lo que en principio parecería y que la enfrentará a un complot que podría poner en riesgo toda la estructura de las manadas de licántropos.

La historia está salpicada de abundantes muestras del humor caústico y ácido de la protagonista, que sirven para aligerar la tensión, dejando por momentos en suspenso el dramatismo en que se desarrolla la historia. Mercy es una auténtica heroína en contra de lo que le dicta su cerebro; una mujer valiente, inteligente, un poco bocazas, que da muestra de grandes recursos y mucha confianza en sí misma, aunque no le duele prendas pedir ayuda cuando se da cuenta de que la necesita, con gran sentido de la responsabilidad y un arraigado sentido de la amistad.

Es una mujer independiente, pero muy normal, no es una cazadora de monstruos, ni una cazarrecompensas, ni una justiciera al uso, ni una luchadora contra el crimen; es una simple y muy competente mecánico con dificultades para llegar a fin de mes y pagar todas sus deudas que, como detalle adicional, tiene la capacidad de cambiar de forma. Mercy es muy capaz de reconocer sus limitaciones, aunque solo sea porque en su forma de coyote es más pequeña, pesa bastante menos y tiene una fuerza inferior que cualquier lobo, mientras que como humana no le importa dejar la lucha a los más cualificados para ello. A la par que no necesita ridiculizar a los hombres que se encuentran cerca de ella para sentir que se encuentra realmente a su altura.

Además, conoce los entresijos de las manadas porque cuando era una niña se quedó huérfana y, dadas sus especiales habilidades, fue criada por la manada del Marrok, el jefe de todos los licántropos de Norteamérica, de donde escapó huyendo de un romance que no era lo que ella creía.

La llamada de la luna es una fantasía urbana, mezcla de thriller de acción y aventura paranormal, que se desarrolla en un universo muy parecido al nuestro, salvo por la existencia de ciertas criaturas sobrenaturales, algunas de las cuales han salido a la luz y otras podrían verse obligadas a hacerlo si quieren sobrevivir en los nuevos tiempos de internet y de rápido acceso a la información, donde muy pocos secretos (y menos uno tan grande) pueden esconderse del conocimiento público. Hay una cierta tensión romántica entre Mercy y Samuel, su antiguo amor de la adolescencia (y quien motivó su huida de la manada del Marrok), pero en muy pequeñas dosis, cosa de agradecer. Sí se intuye para el futuro un tenso triángulo entre estos dos personajes y Adam en el tercer vértice. Es algo que sirve como trasfondo, pero que afortunadamente, porque sería innecesario dada la historia que se nos está contando, en momento alguno se adueña de la narración.

Al tratarse de la primera novela de la serie, Briggs se demora en ciertos pasajes para establecer las bases de su mundo, del funcionamiento de la magia, de la interacción entre las diversas criaturas sobrenaturales, de sus relaciones con la humanidad, de las luchas internas por el dominio y la posición dentro de manada y nido entre los hombres-lobo y los vampiros respectivamente..., pero eso no le impide en absoluto llegar enseguida a la acción vertiginosa, planteando un misterio que debe ser resuelto (muchas veces por medios violentos) antes de que les vaya definitivamente de las manos.

Es muy interesante el tratamiento que la autora hace, aunque solo sea de pasada, de la situación de los feéricos que han salido a la luz. Una vez que se dieron a conocer, fueron marginados y “encerrados” en reservas del gobierno en un evidente paralelismo con la sucedido con los indios americanos. Cabe decir que estas “hadas” no son el estereotipo actual, sino que beben más de una tradición antigua de seres poderosos, no exactamente malignos pero sí bastante volubles y oscuros, y que solo gracias a su glamour pueden aparentar ser totalmente humanos cuando en su verdadera forma darían mucho, pero que mucho miedo. De alguna forma la definición englobaría a las propias hadas, trolls, duendes y otros tipos de criaturas francamente terroríficas.

Otras criaturas sobrenaturales que, sin ser en absoluto protagonistas, tienen un importante papel en la trama son los vampiros. Y los vampiros de Briggs son criaturas bastante desagradables, crueles y sangrientas. Pueden mostrarse encantadores, como Stefan, un vampiro nada típico vestido con vaqueros rotos que se muestra como un amigo de la protagonista, pero que sin embargo también debe plegarse a los deseos de su señora Marsilia, y actuar según su voraz naturaleza. Los vampiros del mundo de Mercy están más cercanos a la idea tradicional que a la moderna. Seres amorales, que buscan tan solo su propia satisfacción y contemplan al resto de seres como una especie de ganado de la que alimentarse y que solo por eso son tolerados, algo para usar y tirar según su voluntad.

Y sin llegar a convertirse en los auténticos protagonistas, pero casi, aparecen los hombres-lobo, un complot en cuyas filas desencadena la trama. Los licántropos de La llamada de la luna comparten algunas características de los lobos reales (la manada, el territorialismo, la sumisión a un líder...), pero son drásticamente diferentes en otras, sobre todo en lo físico en su forma transformada (son más grandes, más rápidos, tienen unos sentidos muy aumentados, más fuertes, más ágiles...). Buena parte de la tensión dramática de la novela proviene precisamente de los juegos de poder que se establecen dentro de las manadas, de las luchas soterradas y las discriminaciones nada sutiles entre sus miembros más fuertes. Briggs crea un mundo de relaciones complejas pero muy bien definidas y desarrolladas en el que da gusto sumergirse.Amalgama perfectamente todos los elementos de los que dispone y ofrece al lector una narración francamente entretenida donde destacan de forma harto llamativa todos los secundarios, que lejos de ser comparsas de la protagonista adquieren un interés propio que refleja el buen hacer de la autora.

Al terminar la lectura de la novela se hace evidente que La llamada de la luna realmente no llega a innovar nada dentro del género paranormal, que bebe de muchas de las ideas y planteamientos de los relatos más clásicos de criaturas sobrenaturales, y que las historias de ambición y traiciones son tan antiguas como el propio Hombre; pero Briggs imbuye a la narración de una fuerza y energía realmente refrescantes, con una escritura firme y agradable, con suficientes giros argumentales y misterios como para mantener en todo momento el interés del lector, con una trama y unos personajes perfectamente definidos y muy bien construidos que consiguen que la novela de alguna manera sobresalga sobre otros productos del mismo género, y una medida del éxito que ha cosechado en los EE.UU. es que le han dedicado incluso su propia adaptación al cómic en forma de novela gráfica. Lo cierto es que su lectura ha sido una sorpresa muy agradable y sin duda voy a hacerme con las continuaciones, empezando por la inmediata Vínculos sangrientos y por los libros de Alfa & Omega, la serie paralela. Hay lectura para rato, y nosotros que la disfrutemos.

==

Reseñas de otras obras de Patricia Briggs:


Cry Wolf. Alfa & Omega 1.

Vínculos sangrientos. Mercedes Thompson 2.


martes, 10 de noviembre de 2009

Reseña: La Guardiana

La Guardiana.

Tanya Huff.

Reseña de: Jamie M.

Nabla Ediciones. Col. Fantastika. Barcelona, 2008. Título original: Summon the Keeper. Traducción: María Pardo Vuelta. 447 páginas.

De Tanya Huff en nuestro país se había publicado previamente la serie de Los libros de la Sangre (La Factoría), donde ofrecía nuevas visiones de los monstruos clásicos (vampiros, hombres lobo, momias, zombies…) desde una óptica más humana, aunque sin llegar a despojarlos de su capacidad aterrorizadora, y que también serían convertidos en serie de TV bajo el título de Hijos de la Noche (Blood Ties). Fueron cinco libros que pasaron —injustamente en mi opinión— muy desapercibidos debido quizá a su desafortunada inclusión dentro de la colección de Vampiro que seguramente hizo que no llegasen a encontrar a su público objetivo: los seguidores del juego de rol no los compraron al no pertenecer al mismo y los lectores que hubieran podido estar interesados los pasaron por alto al pensar que formaban parte de la franquicia. Más recientemente también llegó a las librerías la aportación de la autora al mundo de Ravenloft: La venganza de Aurek.

Ahora, Nabla ediciones nos ofrece una nueva serie —aunque originalmente ya tiene sus añitos—, en este caso trilogía, sobrenatural de Huff, que se abre con este La Guardiana y han continuado ya con La segunda llamada.

Es esta una novela que lo más fácil sería enclavar dentro del género de la Fantasía Urbana, y que sin embargo se escapa de la etiqueta y es algo más difícil de clasificar que eso. Con ciertas pinceladas —algo diluidas, eso sí— de terror, con guiños a las historias de mansiones encantadas, con un toque de romance paranormal… lo cierto es que lo que finalmente domina el libro es el humor y la comedia. Un humor socarrón e irónico muchas veces, pero también muy sutil en ocasiones, que recuerda de alguna manera —salvando las incuestionables distancias— al de Gaiman y Pratchett en Buenos presagios.

Claire Hansen es una guardiana, perteneciente a una rama de la humanidad que desciende de Adán y Lilith, que poseen grandes poderes mágicos y que tienen la tarea de evitar los “desgarrones” en nuestra realidad, sellando las fugas o agujeros en el tejido del universo desde los que el mal trata de escapar hacia nuestro mundo. Al comenzar el libro, Claire, cargada de maletas bajo la lluvia en las calles de Kingston, Canadá, ha sido “convocada” a una pensión de mala muerte llamada «Campos Elíseos». A la mañana siguiente de su llegada descubrirá, para su consternación, que se ha convertido en la nueva propietaria del lugar y que el mismo incluye un agujero al infierno en el sótano, una mujer que lleva dormida desde 1945 en la habitación 6, un fantasma en el ático y un ascensor entremedio que no siempre parece llevar a la planta solicitada. Así que el mundo parece venírsele encima al hacerse consciente de la posibilidad de verse anclada durante mucho, mucho tiempo —incluso de por vida— en la pensión dado el peculiar equilibro de fuerzas.

Para ayudarla en tan singular tarea, Claire cuenta con la “inestimable” asistencia de Austin, un sarcástico y poco políticamente correcto gato parlanchín, de edad avanzada, que parece más preocupado en hacer chistes a costa de la Guardiana y en recibir comida no geriátrica que en los problemas de su compañera; situación que da lugar a algunos de los mejores y más divertidos diálogos de la novela.

La Guardiana se desarrolla casi como una obra de teatro, en la que en apenas un único escenario —son pocas las ocasiones en que los protagonistas se alejan de la pensión— van entrando y saliendo los diferentes actores: por un lado los principales, los residentes permanentes en el lugar, incluida Claire, y por otro los secundarios que dan el contrapunto entre los esporádicos huéspedes y la vecina cotilla y molesta que no para de personarse en el lugar en los momentos más inoportunos.

Entre el plantel de protagonistas, además de a Claire —una mujer valiente e ingeniosa, aunque algo insegura en ocasiones, dotada de gran decisión menos cuando las cosas parecen afectar a su vida personal, con un gran corazón que a veces parece querer abarcar demasiado— y del mencionado Austin, el lector va a encontrarse con Dean McIsaac, el joven —20 añitos— cocinero y chico para todo que la Guardiana hereda con la pensión y con el que establecerá una atracción sexual no resuelta al ser “demasiado joven para ella”, y con Jacques Labaet, un libidinoso fantasma franco-canadiense de épocas pasadas que suspira por ser corpóreo de nuevo, más que nada para disfrutar de los placeres carnales una vez más.

Entre la clientela, diversos seres de la noche y un grupo de olímpicos jubilados en viaje de la tercera edad realmente hilarantes. Y no podemos olvidar a la señorita Abrams, la vecina metomentodo e inoportuna siempre acompañada de su agresivo doberman que encontrará un hueso duro de roer en Austin; ni a Diana, la problemática hermana de Claire, estudiante también para convertirse en Guardiana, poseedora de un enorme poder y muy poco sentido común, y a la que los desastres parecen seguir dondequiera que vaya. Mención aparte merecen las conversaciones que un desquiciado Infierno mantiene consigo mismo a través del agujero del sótano y su peculiar interacción con la Guardiana.

Huff, consciente de lo que tiene entre manos, estira sin embargo en ocasiones excesivamente ese lado cómico de los personajes o de las situaciones, adentrándose de lleno en la caricatura y desdibujando el realismo de los mismos —el caso de Jacques sería el más evidente—, lo que hace que se pierda un tanto la tensión necesaria en los momentos más “serios”, donde el terror debiera haber dominado la escena sin llegar a conseguirlo. Tal vez no era su objetivo.

La Guardiana es un libro divertido, difícil de clasificar, frenético en muchas ocasiones, que se aleja sin duda de la actual “fantasía urbana”, un tanto dado a la exageración y con un puntito perverso muy refrescante. Es una comedia de enrredos en medio de una carrera contra el Infierno. Claire, si no quiere verse atada para siempre al «Campos Elíseos», deberá encontrar la manera de sellar la brecha del sótano sin despertar a la huésped de la habitación 6 mientras lidia con la atracción que siente por dos hombres que se le antojan equivocados —uno es demasiado joven y el otro está demasiado muerto— y aún así encuentra tiempo para embarcarse en la reforma de la pensión y dar alojamiento a la más variopinta clientela. Casi nada. ¿Podrá con todo ello Claire? Tendréis que leer el libro para saberlo, pero al menos la diversión —creo yo— está garantizada. Me voy a por el segundo.

domingo, 8 de marzo de 2009

Reseña: El lazo de púrpura

El lazo de púrpura

Alejandro Núñez Alonso

Reseña de: Amandil

Nabla Ediciones. Serie Benasur de Judea, vol. I, Barcelona 2008 (edición original Planeta, 1956). 719 páginas. Premio Nacional de Literatura, 1957.

En los últimos años venimos disfrutando una auténtica avalancha de novelas históricas de mejor o peor calidad. Entre ellas se han incrementado notablemente las de temática "mística" o en las que se revela algún oscuro misterio de la antigüedad que por muchas razones distintas ha sido ocultado hasta nuestro días.

Lo cierto es que el género histórico se está viendo saturado en los últimos años y amenaza con colapsarse bajo el peso del creciente número de obras de baja calidad histórica que parecen escritas en una cadena de montaje. Todas iguales, todas repetitivas, todas igual de insustanciales y sosas. Aburridas, en definitiva porque, sencillamente, ya no ofrecen nada nuevo.

Así que ¿cómo es que Nabla se lanza al mercado con una propuesta que tiene más de cincuenta años de edad?¿Confían en que una novela tan "vieja" sea capaz de abrirse paso ante la apabullante lluvia torrencial de títulos que colapsan el mercado del género histórico?¿Qué puede ofrecer El lazo de púrpura al lector actual?

La respuesta es muy sencilla: El lazo de púrpura ofrece, sin lugar a dudas, la mejor y más brillante aproximación al género histórico que se ha escrito nunca en lengua española. Es una novela excepcional desde la primera hasta la última página y no deja al lector indiferente gracias a su riqueza, belleza, originalidad y estructura. No hay minuto en que no se descubra algo nuevo y fascinante que te haga querer seguir leyendo sin parar. Porque los personajes, la trama, el estilo, se ponen al servicio de una narración que lleva al lector hasta los entresijos y las realidades más apabullantes del Imperio Romano en época del emperador Tiberio, de la mano de un personaje irrepetible como es Benasur de Judea, y de un autor, Alejandro Núñez Alonso, que alcanzó con esta novela la que es, probablemente, la más alta cota de calidad y belleza de las letras españolas dedicadas a la novela histórica.

El argumento del relato es tan interesante como original. Benasur de Judea, tetrarca magnífico, comerciante de riqueza sin casi parangón, perteneciente al pueblo judío, tiene un sólo objetivo en la vida que le hace embarcarse en los proyectos más inverosímiles. Benasur, el astuto judío, desea destruir el Imperio Romano a toda costa. Y para ello sólo puede hacer una cosa: convertirse en una pieza clave del mismo para lograr los contactos necesarios y los medios precisos. Pero él solo no puede llevar adelante semejante proyecto y se ve en la necesidad de rodearse de otras personas que le asistan, le ayuden y, al final, le permitan descubrir que su vida está llamada a ir mucho más allá que el horizonte que le marca su deseo.

Al lado de Benasur encontramos otros tres personajes que humanizarán y matizarán los extremos más angostos y oscuros del judío. Por un lado el esclavo griego, Mileto, llamado a ser el ayudante personal del navarca y quien presente ante el lector la perspectiva "clásica" de los acontecimientos que irán sucediendo durante toda la novela. Su punto de vista es completamente distinto al de su "amo" y se convertirá, de hecho, en el contrapeso intelectual que irá moldeando algunos aspectos de Benasur. Paradójicamente, Mileto es al mismo tiempo maestro y aprendiz, y aunque por momentos parece convertirse en el verdadero protagonista de la trama, siempre es, al final, un mero peón en las fascinantes maquinaciones de Benasur.

El personaje de Zintia, la jóven esclava alhuma, se convierte poco a poco en el contrapunto sentimental que permitirá a Benasur descubrir un lado humano hasta ese momento ajeno a su tenaz espíritu comercial y, en cierto modo, avaricioso. Zintia, la débil, la asustadiza, la dulce muchacha, se enamora de su "amo" y trata por todos los medios de alejarle de su peligroso proyecto hasta el punto de convertirse en un obstáculo que a la postre amenazará realmente los planes del judío.

Por último hay un personaje que apenas aparece pero que, actuando desde la lejanía y de un modo indirecto, desvelará muchas claves sobre Benasur, su mundo, su pasado y su ambiciones. Raquel, la prometida del navarca a la que no ha visto desde hace años y a la que sólo le unen unas cartas que llegan de vez en cuando y un compromiso establecido muchos años atrás.

El relato sigue las andanzas de Benasur desde su primer contacto con el pirata Skamín en el Egeo, hasta el magnífico y apoteósico final en Jerusalén, pasando por Roma, Gades, Garama y Alejandría. En el periplo el autor irá desvelando, con maestría y una inusitada habilidad, la estructura y composición del mundo que circundaba al mar Mediterraneo en la primera mitad del siglo I d.C. La Roma imperial, la ciudad de Gades, la travesía por Mauritania, la bulliciosa Alejandría y la mística Jerusalen quedan descritas de un modo sencillo, hermoso y realista, trasladándonos sin apenas esfuerzo por medio de una prosa amable y cautivadora. No hay palabra que sobre o frase que desencaje. Todo queda perfectamente acoplado con un estilo y un saber hacer que se muestra con toda su potente fuerza desde el primer párrafo.

El lazo de púrpura no tiene altibajos, no tiene descansos, no hay puntos muertos ni capítulos de relleno. La trama es sólida y queda perfectamente encajada en una época y un lugar sin errores históricos apreciables ni cesiones infantiles a la moralidad (o falta de ella) de nuestros días. La violencia, cuando es necesaria, se muestra sin tapujos pero sin un vacuo regocijo. La sexualidad ambigua de algunos personajes no es juzgada ni justificada. La novela no pretende ser moralizante ni rompedora, el autor describe una época y unos hechos a los que añade un relato imaginario pero sujeto a los límites de la realidad histórica que utiliza como trasfondo. Ni inventa cosas para explicar los acontecimientos (como sucede muy a menudo en otras obras como El Ocho) ni tergiversa y manipula otras (como podemos leer en casi todas las páginas de una obra como El código Da Vinci).

Alejandro Núñez Alonso, en cierto modo, escribió un libro de Historia novelado, apoyándose en tres perspectivas de la época: el mercader judío, el maestro esclavo griego y la esclava pura. Nos ofrece en su obra un modo tremendamente atractivo para descubrir un periodo tan interesante y revelador como el del surgimiento del Cristianismo y al asentamiento del Imperio romano tras la demolición de la inoperante República, sin sacrificar calidad literaria ni añadir simples y pre-establecidas moralinas.

El lazo de púrpura, en una edición cuidada y de calidad como esta de Nabla Ediciones, debe volver a convertirse en un referente literario español porque, sin duda alguna, se lo merece por derecho propio.

miércoles, 14 de enero de 2009

Reseña: Tamsin

Tamsin.

Peter S. Beagle.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Nabla Ediciones. Col. Fantastika. Barcelona, 2008. Título original: Tamsin. Traducción: Daniel Aldea Rossell. 351 páginas.

Peter S. Beagle es conocido en nuestro país más que nada por su magnífica novela El último unicornio (además, recientemente reeditada), ya que es un autor poco prolífico en origen y apenas publicado en español. Tamsin viene avalada por su nominación al premio World Fantasy y por recibir el Mythopoeic Fantasy for Adult Literature, ambos en 1999, nominación y premio que me parece que ciertamente merece.

Tamsin es, sobre todo, una historia de fantasmas y experiencias sobrenaturales; pero también es una historia de amor, y una historia de adolescencia y crecimiento y de amistad, y de misterio y un poquito de terror y algo de Historia… Utilizando el recurso de la primera persona, Beagle ofrece al lector la historia de Jennifer Gluckstein, quien, como odia su nombre, prefiere que la llamen Jenny. Desde su actual vida como estudiante universitaria, Jenny empezará a plasmar por escrito los extraordinarios sucesos a los que asistió cuando era tan solo una adolescente de trece años atrapada en un cuerpo que no le gustaba, con todos los problemas que eso conlleva a esa edad. Así, todo comenzará como un relato de desarraigo; Jenny, una newyorkina de pro, ve como su madre, divorciada, planea casarse de nuevo y, por si eso fuera poco, trasladar la familia a Inglaterra. La joven se rebelará contra ese futuro y tratará de poner las cosas muy difíciles a todos aquellos que la rodean, aunque es perfectamente consciente de que está actuando por pura cabezonería. Y las cosas se le pondrán todavía mucho más cuesta arriba cuando descubra que tiene que separarse durante un buen tiempo de su querido Señor Gato (quien posteriormente adquirirá un importante protagonismo como pieza clave en una serie de descubrimientos de consecuencias insospechadas).

Pero todo irá cambiando poco a poco tras conocer a Tamsin, una joven poseedora de una misteriosa y trágica historia, y con quien Jenny iniciará una extraña relación de amistad. Una relación que le abrirá las puertas de un mundo oculto e inimaginado hasta el momento para ella. Un mundo que bebe directamente de las leyendas y el folklore ingleses, oscuro, lleno de peligros y de seres fascinantes y sobrenaturales; y una historia que se remonta en el tiempo hasta los sangrientos hechos de la Rebelión de Monmouth y la brutal represión llevada a cabo por el Juez Jeffreys en el condado de Dorset. Jenny se verá de este modo envuelta en una trama de misterio, de secretos olvidados por el tiempo, y tendrá que ir rastreando antiguas pistas y viejos relatos, y conociendo a los más variopintos personajes, para recomponer una historia de amor y horror unidos que trasciende las épocas y que llegará a poner en peligro su vida.

Utiliza el autor un estilo agradablemente poético en muchas ocasiones, que rezuma cariño por la historia que está narrando y por los personajes que tiene entre manos, desde los padres de Jenny a sus nuevos hermanastros, quienes adquieren una debida profundidad acorde con lo requerido por las circunstancias, como apoyo y ayuda, muchas veces indeseada, para la joven adolescente. La primera persona le permite a Beagle establecer una especie de diálogo entre la Jenny ya crecida y el resto de los protagonistas (por si alguno llegara a leer lo que está escribiendo) y con el propio lector, que en ocasiones se siente directamente interpelado e incluido en un juego de confidencias y secretos. Desde su existencia universitaria, tratando de plasmar los recuerdos de aquella chica que tiene que reconocer que ya no es ella misma, Jenny se permite abundantes llamadas de atención para remarcar los puntos de inflexión o de mayor importancia del relato. De alguna manera, convierte al lector en confidente y en partícipe de sus vivencias adolescentes.

Crea por momentos un sentimiento casi de nostalgia, de tristeza, cuando habla la protagonista de una chica en la que ya apenas se reconoce, aunque no pueda negar sus comportamientos muchas veces vergonzosos. Habla con ternura subyacente y de manera fiel de los cambios que se están produciendo en la vida de una chica de trece años obligada a afrontar uno de los periodos más confusos de la vida como es la entrada en la adolescencia con la inestabilidad añadida que suponen una nueva familia y un traslado a un país diferente y desconocido. Y hay momentos, en efecto, que Jenny confiesa los comportamientos algo irracionales de su yo más joven, pero ¿qué adolescente no los tiene? Es una chica que todavía no conoce su lugar en el mundo, indecisa, que odia su cuerpo, que se encuentra fea e insegura sobre su físico y su rostro, y que, por si eso fuera poco, de repente deberá enfrentarse con enorme valentía a grandes cambios en su vida, descubrirá que hay algo más allá del velo de nuestra realidad visible y tendrá que pasar por una auténtica ordalía para encontrarse a si misma.

Así, finalmente no se sabe si es Jenny quien ayuda a Tamsin a desvelar su misterio o Tamsin quien ayuda a la joven a transitar por los difíciles caminos de la adolescencia. Todo ello envuelto en una narración por momentos brillante, con una historia preciosa, lírica, aunque profundamente apegada a la tierra, con unas pequeñas dosis de terror, con la aparición de abundantes seres sobrenaturales (algunos terroríficos, unos pocos cómicos, todos fascinantes) sacados directamente del folklore británico y con la inevitable mansión encantada. Que el posible lector no se deje engañar por esa portada tan poco llamativa con la que ha sido castigada la novela; es lo que se narra en su interior lo que importa, y su lectura merece la pena.