lunes, 9 de agosto de 2010

Reseña: Vínculos sangrientos

Vínculos sangrientos.
Mercedes Thompson 2.

Patricia Briggs.

Reseña de: Jamie M.

Nabla ediciones. Barcelona, 2009. Título original: Blood Bound. Traducción: Zulema Erika Couso Ben-Mizzian. 317 páginas.

Mercedes Thompson, Mercy para sus amigos, como ya viéramos en la anterior entrega de la serie, La llamada de la luna, es una mecánico de coches Volkswagen que, además, es una cambiante, lo que le permite convertirse a voluntad en coyote, ver e interactuar con fantasmas, relacionarse con licántropos y resistirse de forma bastante efectiva a la magia y engaños de los vampiros con los que, desgracciadamente, le ha tocado convivir de cerca. Precisamente será la devolución de un “favor” que le debe a su “amigo” Stefan (un vampiro un tanto peculiar que conduce una camioneta decorada al estilo de la Mistery Machine en la que viajaban los compañeros de Scooby Doo y de la que Mercy se ocupa del mantenimiento) lo que la conducirá en esta ocasión unos ominosos sucesos que muy bien pudieran costarle la vida.

Al acudir en su forma de coyote, en calidad de simple testigo, a una reunión para identificar a un vampiro de paso por la ciudad que no se ha presentado ante el nido local, Mercy se enfrentará al horror que representa una criatura tal poseída, aparentemente de forma voluntaria, por un cruel y sanguinario demonio que personifica la idealización del Mal Absoluto. Una criatura a la que no se puede dejar campar a sus anchas, así que de una forma un tanto reticente hombres lobo y vampiros firmarán una frágil alianza para destruir a la bestia, una criatura que disfruta haciendo daño, asesinando sin objeto ni más motivo que su placer, a la que hay que poner freno cueste lo que cueste antes de que más inocentes mueran y ponga en peligro el secreto de la existencia de los seres paranormales. Pero, ¿es realmente el simple entretenimiento malsano lo que se esconde tras las brutales acciones del demonio? ¿o hay algo más, un objetivo oculto que romperá el inestable equilibrio entre los seres sobrenaturales?

Vínculos sangrientos continúa con las aventuras de Mercy transcurrido poco tiempo tras los sucesos de La llamada de la luna. Los licántropos, o al menos los más “presentables” de ellos, se han dado ya a conocer ante la opinión pública, por lo que deben cuidar mucho las formas, teniendo mucho cuidado de no verse involucrados en hechos tan truculentos como los que están sucediendo para no manchar su imagen, protegiendo con celo los detalles más escabrosos de su existencia. Y los vampiros siguen deseando vivir en la sombra, manteniendo su existencia en secreto, para no desatar una persecución que haría su existencia mucho más difícil. Así, a ambos grupos les interesa acabar con este desagradable y sangriento asunto con la máxima discreción y celeridad posibles; y por ello acudirán a las particulares habilidades de Mercy para tratar de detener a la criatura y solucionar el problema con la mínima publicidad posible.

La novela, llena de acción espectacular, no se olvida de otros aspectos como la fantasía (la magia firmemente entrelazada con la realidad), el horror, el misterio o un incipiente romance. En esta última parcela, Mercy se debate entre la atracción que siente por dos licántropos de los más poderosos de su entorno, Adam (alfa de la manada local) y Samuel (hijo del marrok, el dominante de todos los lobos de Norteamérica). Por suerte, Briggs tan solo utiliza las dudas sentimentales de la protagonista para dar una nota de color a la narración, como un telón de fondo que da un punto de tensión a las relaciones que se establecen entre los diferentes personajes, decantando en parte sus reacciones y motivaciones, pero que aparte de las debidas gotitas de erotismo y celos dada la rivalidad de los dos lobos nunca se apodera de la escena principal.

A pesar de que puede ser leído perfectamente como un libro independiente, pues cuando es necesario saber algo de lo sucedido con anterioridad la autora se ocupa de ofrecer un sucinto resumen, mi recomendación es leerse antes la novela anterior, aunque solo sea por su calidad propia dentro de la fantasía paranormal. La estructura de la serie, al menos hasta el momento, ofrece aventuras completas que dejan la trama perfectamente cerrada al final del libro, aunque sirva para ir desarrollando más el universo en el que se mueven los protagonistas e ir planteando ciertas cuestiones (como las relaciones sentimentales de Mercy) que deberán ser resueltas más adelante.

La novela le permite además presentar más a fondo la sociedad vampírica de este emocionante mundo. La política del nido, presentando a varios de sus miembros en Tri Cities y la forma de dominio que Marsilia ejerce sobre ellos, y Stefan cobrando un especial protagonismo que le convierte definitivamente en un actor principal de la historia, o mostrando las “despensas” de los vampiros en casas particulares fuera del propio nido, donde humanos más o menos voluntarios ofrecen su sangre a cambio de seguridad o de ciertos “privilegios” asociados a su entrega, como se verá cuando Mercy visité el “hogar” de Stefan.

Además Briggs aprovecha para profundizar con mayor plenitud en el personaje de la protagonista, mostrando diversos efectos de sus habilidades, algunas desconocidas incluso para ella hasta este momento dado el exterminio que los vampiros hicieron de los cambiantes precisamente intentando ocultar la amenaza que para ellos suponen. De esta manera, Mercy nunca ha tenido a nadie que le explicara o le enseñara de lo que es capaz y cuales son los dones asociados a su naturaleza. Al mismo tiempo que va mostrando mayores detalles de su pasado, dotándola cada vez de un mayor realismo y atractivo, apuntalando su imagen de mujer independiente, fuerte y valiente, pero lo suficientemente sensata para dejarse ayudad (para pedir incluso esa ayuda) cuando se ve superada por las situaciones en las que se ve envuelta sin en realidad desearlo.

El rico mundo de Mercedes Thompson incluye además de licántropos y vampiros, hadas y demás seres feéricos, brujas, hechiceros, demonios y toda clase de seres paranormales que llenan de variedad y atractivo la narración. Todos ellos introducidos sin estridencias en el mundo de los humanos “normales” conviviendo a cara descubierta (no sin fricciones en ocasiones) o en secreto entre ellos con una explicación clara y convincente de tan peculiar universo. Esta riqueza, unido a una trama trepidante de acción y misterio, convierten la serie de Mercedes Thompson en una obra destacable dentro del fantástico paranormal; una obra para leer de un tirón, entretenida, intrigante y llena de tensión y emoción, con algún pequeño bajón narrativo cuando se empeña en ofrecer ciertas explicaciones algo innecesarias y con algunas situaciones ciertamente irónicas y sorprendentes por su falta de verosimilitud dentro de la propia coherencia de la narración (y es que el que en dos libros el líder de la manada se haya “dejado” capturar ya dos veces es cuando menos contradictorio con su papel dominante), que no llegan a entorpecer el resto de la narración ni a sofocar sus virtudes. Vínculos sangrientos es una novela recomendable, sin duda, dentro de su género.

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Reseñas de otras obras de Patricia Briggs:


La llamada de la luna. Mercedes Thompson 1.

Cry Wolf. Alfa & Omega 1.



2 comentarios:

Elwen dijo...

Llámame superficial pero no puedo con las portadas de Nabla, menudo horror. Creo que lo mismo me arriesgo y los leo en inglés aunque sea con el traductor al lado. Lo que está feo es que después de 3 reseñas sobre la autora todavía no la haya traído a casa.

Jamie M. dijo...

Es algo que hay que reconocer, las portadas de Nabla son, en general, bastante horribles. La pena es que las portadas originales hayan sido utilizadas en nuestro país por La Factoría para otras novelas, porque esas sí que eran bastante más atractivas y pegan más ya que la que aparece es la protagonista (hasta se le ven las llaves inglesas en el cinturón y toda la parafernalia de mecánica aparte de su tatuaje).

A mí me está gustando un poco más esta serie de Mercedes Thompson que la de Alfa y Omega, aunque las dos se complementan a la perfección cada cual con sus virtudes propias.