La Trilogía de Roma, libro III.
Santiago Posteguillo.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Ediciones B. Col. B de Bolsillo. Barcelona, 2014. 872 páginas.
En el momento de mayor poder y celebridad de Publio Cornelio Escipión, tras la gran victoria en la batalla de Zama frente a los cartagineses, se estaban sentando ya en Roma las bases de su caída. Cártago había sido vencida, pero no arrasada como algunos senadores habrían deseado, y voces maledicentes seguían atacando a la familia de los escipiones por actos reales y ficticios. Posteguillo ofrece en este último volumen de su Trilogía de Roma las postreras andanzas de los dos grandes generales, y de las personas que más cercanas estuvieran a ellos, que tanto respeto habían levantado el uno en el otro, en un periodo difícil para ambos. Uno victorioso, demasiado henchido de orgullo y rodeado de envidias y conspiraciones que a la postre marcarían su destino. El otro derrotado y, aún contando con el apoyo de su pueblo, abandonado por sus gobernantes y forzado a marchar en busca de otros horizontes y otros dirigentes. Y mientras tanto, en el Mediterráneo Oriental las ambiciones de un nuevo monarca, heredero de las posesiones del gran Alejandro, crecen con el ansia de recuperar la grandeza y los dominios de aquel Imperio. Con pulso firme el autor desgrana los acontecimientos, los enfrentamientos y las traiciones que llevaron al final de las vidas de unos hombres que habrían de escribir algunas de las páginas más apasionantes de la Historia Clásica, brindando a los lectores, tal y como merecía, un cierre muy emotivo para este apasionante relato histórico.


