Oryx y Crake.
Margaret Atwood.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Ediciones B. Barcelona, 2004. Título original: Orix & Crake. Traducción: Juanjo Estrella. 425 paginas.
En esta época dada a poner etiquetas a todo hay muchas para calificar una obra como esta: ficción especulativa, anticipación, literatura prospectiva, distopía... pero, sin duda, todas podrían resumirse en una: ciencia ficción. Lo que sucede es que la SF está todavía mirada con cierta suficiencia y superioridad por la Literatura «seria», con lo que decir que toda una Premio Príncipe de Asturias de las Letras escribe obras de este género es algo que no está bien visto en según qué círculos, teniendo que buscar algo que suene mejor a críticos y expertos «serios».
Desde mi particular perspectiva, una obra que discurre en un futuro indeterminado (aunque no excesivamente lejano), que habla de la evolución del ser humano, de experimentación biológica e ingeniería genética ―incluida la creación de nuevas especies animales fruto de cruces diversos― , de sobrevivir en un mundo post catástrofe, de prolongación de la juventud, de desarrollo social... es ciencia ficción y, además en el caso de Oryx y Crake, de la buena.















