Mostrando entradas con la etiqueta Ediciones Hati. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ediciones Hati. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de octubre de 2019

Reseña: Izahi, a tus hijas

Izahi, a tus hijas.

Laura S. Maquilón.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ediciones Hati. 2019. Edición digital (ePub).

Una novela tan —excesivamente— breve como delicada y hermosa. Punto. Ya está la reseña. ¿No? Vale. Sigamos un poco más. Maquilón crea un mundo fascinante, lleno de atractivo y de interrogantes, y ofrece una bella historia sobre amistad, cambio, libertad —o las cadenas invisibles que la limitan, más  bien— y sobre aceptarse a una misma, con tanto contenido que al final sabe a poco. A veces una persona, por mucho que se esfuerce, no encaja en el mundo y entre las gentes que le rodean, por muy protegida que se sepa. A veces se siente fuera de lugar, diferente, pero no se puede explicar del todo en qué. A veces se anhelan cosas que ni siquiera se conocen. A veces hay que dar un paso en el vacío, venciendo la fuerza paralizante del miedo. A veces hay que arriesgarse y jugársela para poder cambiar aquello que se sabe erróneo, por mucho que pueda costar. A veces hay que desafiar lo establecido y buscar una nueva realidad que defina lo que de verdad se es. Y en todas esas ocasiones la amistad demuestra serlo por permanecer al lado, por apoyar las decisiones de una persona y no dejarla sola, y por saber decirle adiós por mucho que duela. La autora habla de todo ello, y de muchas cosas más, en este relato de naturalezas aparentemente irreconciliables, bosque y mar, que quizá no se encuentren tan distantes como podría intuirse.

viernes, 18 de octubre de 2019

Reseña: Cuando se fueron las bestias

Cuando se fueron las bestias.

Andrea Prieto Pérez.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ediciones Hati. 2018. Edición digital (ePub).

La autora desenvuelve una trama de misterio y de investigación en una atmósfera casi de realismo mágico, etérea y atada a la tierra a un tiempo, delicada e intrigante, de bosques umbríos donde cualquier cosa es posible, y donde las criaturas más fascinantes que se pudiera imaginar han abandonado el mundo, pero no el imaginario de sus gentes, dejando tras ellas tanta fascinación como recelo. Una atmósfera nostálgica, grisácea, de brumas y lluvia, que invita a la introspección de los largos paseos, y en el que la trágica historia de la desaparición de una joven viene a desestabilizar por un pequeño instante el status quo aceptado por todos los habitantes de un pequeño pueblo en el que cualquier cambio es obviado y el horror se esconde como si no existiese. Un lugar cargado de secretos, aparentemente detenido en el tiempo, o atemporal en todo caso, y en el que los jóvenes sueñan con marcharse lejos, pero no pueden renunciar a sus raíces. Con una intrigante y magnífica ambientación, un escenario atractivo y una trama muy interesante, la novela posiblemente hubiera agradecido un repaso y corrección, no sólo para evitar unos cuantos fallos orto-tipográficos y —al menos en la versión digital— la repetición de los últimos capítulos, sino también para corregir algunas construcciones sintácticas algo «llamativas». No entorpecen la lectura en realidad, pero sí desmerecen una construcción que pudiera haber sido espléndida y se queda por poco sin el remate debido.