Izahi, a tus hijas.
Laura S. Maquilón.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Ediciones Hati. 2019. Edición digital (ePub).
Una novela tan —excesivamente— breve como delicada y hermosa. Punto. Ya está la reseña. ¿No? Vale. Sigamos un poco más. Maquilón crea un mundo fascinante, lleno de atractivo y de interrogantes, y ofrece una bella historia sobre amistad, cambio, libertad —o las cadenas invisibles que la limitan, más bien— y sobre aceptarse a una misma, con tanto contenido que al final sabe a poco. A veces una persona, por mucho que se esfuerce, no encaja en el mundo y entre las gentes que le rodean, por muy protegida que se sepa. A veces se siente fuera de lugar, diferente, pero no se puede explicar del todo en qué. A veces se anhelan cosas que ni siquiera se conocen. A veces hay que dar un paso en el vacío, venciendo la fuerza paralizante del miedo. A veces hay que arriesgarse y jugársela para poder cambiar aquello que se sabe erróneo, por mucho que pueda costar. A veces hay que desafiar lo establecido y buscar una nueva realidad que defina lo que de verdad se es. Y en todas esas ocasiones la amistad demuestra serlo por permanecer al lado, por apoyar las decisiones de una persona y no dejarla sola, y por saber decirle adiós por mucho que duela. La autora habla de todo ello, y de muchas cosas más, en este relato de naturalezas aparentemente irreconciliables, bosque y mar, que quizá no se encuentren tan distantes como podría intuirse.

