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martes, 31 de agosto de 2021

Reseña: ARN, el navegante

ARN, el navegante.

Házael González / Raúlo Cáceres.

Reseña de: FJ Arcos Serrano.

Dolmen. Palma de Mallorca, 2021. Cartoné. 72 páginas. B/N.

ARN el navegante ¡Las Historias de la Tierra Incontable dan el salto al cómic!

Para narrar la azarosa existencia de Arn, el Navegante, un humano que fue capaz de perseguir sus sueños y de convertirlos en realidad, más allá de los límites y las distancias de la inabarcable Nayrda, y más allá de las diferencias entre las criaturas que la habitan.

Historias de la tierra incontable de Házael González da el salto al cómic, cuyo resultado es este ARN el navegante, con el propio González en el guión, poniéndose en manos del excelente dibujante Raúlo Cáceres a las viñetas.

martes, 10 de agosto de 2021

Reseña: Desde la penumbra

Desde la Penumbra.
Eclipse en Comics Forum 1989-1992.

Antonio Martín.

Reseña de: FJ Arcos Serrano.

Dolmen. Palma de Mallorca, 2021. 208 páginas.

Por primera vez la historia de Cómics Forum se nos desvela de la mano de uno de sus principales protagonistas.

Antonio Martín fue el director de Comics Forum entre los años 1982 y 2001, una etapa más que nostálgica que innovó en la forma de publicar cómics Marvel en nuestro país.

De hecho podríamos decir que en su día el sello editorial Comics Forum fue la que más y mejor comics Marvel publicaba del mundo.

domingo, 18 de agosto de 2019

Reseña: El cazador de rayos

El cazador de rayos.

Kenny Ruiz.

Reseña de: FJ Arcos Serrano.

Dolmen Editorial. Palma de Mallorca, 2019. Edición especial “Aniversario”. Cartoné, 184 páginas. Color.

El mundo se halla en su crepúsculo. Asfixiados por un cielo de nubes perpetuas que no dejan de arrojar lluvia, los seres humanos han tenido que adaptarse a esta nueva era de oscuridad.

Sin embargo, de la desesperación surge la esperanza: Kaín porta la marca del Cazador de Rayos, aquel al que la profecía señala como el encargado de devolver la luz al mundo. Pero ¿logrará cumplir con la profecía o sumergirá a la humanidad en un abismo aún más tenebroso?

Con motivo del 25 aniversario de la editorial Dolmen, se recupera la obra cumbre de Kenny Ruiz en un tomo integral que se edita por primera vez en el tamaño de la edición original francesa, permitiendo así admirar la belleza del dibujo y el detalle del trazo del autor.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Reseña: El libro de Sarah. La Fortaleza del tiempo

El libro de Sarah.
La fortaleza del tiempo.

Vicente García.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Dolmen Editorial. Palma de Mallorca, 2015. 512 páginas.

¿De dónde viene la «inspiración» de los escritores? ¿De dónde sacan sus historias? ¿Dónde alimentan su imaginación? ¿Se debe todo a las musas? Quizás…, pero, ¿y si todas las historias literarias fueran tan sólo el reflejo de historias reales que tienen lugar en otros planos, en otros mundos muy parecidos al nuestro? ¿Y si todas las obras consideradas de «ficción» no fueran tales? ¿Y si todos los personajes de las grandes novelas tuvieran su contrapartida real de la que todas sus historias no son sino ecos devaluados? ¿Y si todo ese Multiverso estuviera conectado por una serie de portales que unos cuantos «iniciados» supieran, o pudieran, atravesar para ir de un mundo a otro transmitiendo también de esa forma ciertos arquetipos del imaginario común? Sarah va a descubrir de forma inesperada que vive en un mundo mucho más amplio y complicado de lo que suponía. Vicente García, autor entre otras de la tetralogía zombi Apocalipsis Island, ha escrito para la ocasión una historia de fantasía juvenil de aventuras para todo tipo de públicos, que bebe de muchas fuentes, ofreciendo un relato que hunde sus raíces en los clásicos y los funde sin rubor con referencias de lo más actuales, y que el mismo autor define como «La Historia Interminable se encuentra con Matrix.»

miércoles, 2 de abril de 2014

Reseña: Chelston House

Chelston House.

Laura Falcó Lara.

Reseña de: Jamie M.

Dolmen editorial. Col. Stoker. Palma de Mallorca, 2014. 271 páginas.

Siendo la tercera novela de Falcó Lara, a pesar de la colección en que se encuentra publicada, no se puede decir en puridad que Chelston House sea una novela de terror u horror, no es una novela de casa encantada al uso ni contiene realmente elementos de fantasía sobrenatural (aunque algún detalle más que truculento sí que haya). Antes bien se trata de una bien trazada historia de misterio y suspense, que basa su fuerza en la creación de la atmósfera, de las dudas y descubrimientos inquietantes que llenan el relato de intriga.

Una joven estadounidense, Amanda, tras un año de noviazgo, viaja con su novio Edward a Inglaterra para conocer a la madre de este, Meredith, y visitar el hogar familiar, la mansión de Chelston House, un hermoso enclave en medio de la idílica campiña británica. De entrada, pese al un tanto estrafalario comportamiento de Meredith, y la frialdad del mayordomo, Thomas, el lugar conquista el corazón de la joven. Pero, poco a poco, conforme ciertos detalles salen a la luz, mientras las mentiras y los secretos amenazan la felicidad de la pareja, el ambiente cambia y el atractivo del lugar se convierte en un opresivo sentimiento que tan sólo invita a salir corriendo. Algo que, muy posiblemente, no sea tan sencillo como pudiera parecer.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Reseña: Peta Z. Una antología de zervilleta

Peta Z.
Una antología de zervilleta.

VV.AA. Coord. Víctor Blázquez.

Reseña de: Santigo Gª Soláns.

Zportula / Dolmen ediciones. Gijón, 2013. Edición digital (epub). 242 páginas.

Esta antología es, ante todo, fruto de una «locura» colectiva, y no lo intenta ocultar en ningún momento. Una cena, un grupo de autores y una proposición un tanto demencial, de esas que se lanzan como una broma y sin saber muy bien cómo van tomando forma e ímpetu hasta convertirse en realidad. Zombies y series de animación «clásicas». ¿Puede haber algo más antagónico? Pues resulta que la cosa no era tan demencial después de todo. El resultado, muy dispar y ecléctico como era de esperar, demuestra sin embargo la total implicación de los autores involucrados en el proyecto que, con abundante humor, se han tomado muy en serio la tarea. Es evidente la irreverencia de alguna de las propuestas, pero también el enorme respeto de otras y el cariño de todas, o casi, hacia los «homenajeados». No son relatos escritos sobre la marcha, sino cuentos profundamente meditados, buscando encajar coherentemente ambas partes de tan complicada ecuación y, en la mayoría de ellos, consiguiéndolo más que satisfactoriamente.

jueves, 5 de mayo de 2011

Reseña: Sondela

Sondela.

Rodolfo Martínez.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Dolmen editorial. Palma de Mallorca, 2011. 365 páginas.
 
Resulta evidente que en los últimos tiempos Rodolfo Martínez, literariamente hablando, está viviendo un momento dulce. A su «experimento» editorial con la creación del sello Sportula, donde se autopublica tanto novelas inéditas ―como El adepto de la reina, por ejemplo― como obras antiguas que merecen estar al alcance de su público ―como la recuperación en curso del corpus literario del universo de Drímar al completo―, se une ahora la edición de no una sino dos novedades en diferentes editoriales prácticamente de forma simultánea, esta que nos ocupa y Fieramente humano en NGCficción!

A falta de leer esta última, Sondela ha sido una experiencia muy satisfactoria, colocando el listón del autor realmente alto. Martínez ofrece a sus lectores una novela sorprendentemente ambiciosa en lo formal y muy interesante en lo narrativo. Desde hace tiempo, las obras del autor asturiano navegan entre la fantasía y la ciencia ficción jugando un tanto al despiste genérico, tomando recursos y haciendo guiños a ambos sin circunscribirse realmente a ninguno, incluso llevándolos a terrenos tan supuestamente alejados como los pastiches de Sherlock Holmes. En Sondela da un paso más allá y ofrece un relato con dos vertientes aparentemente irreconciliables, una fantástica y otra tecnológica, que sin embargo confluyen de forma perfecta llenando cada una los huecos de la otra. Ambas son igual de importantes y la historia no podría haber sido contada si faltase alguna de las dos.

La aparición ―o reaparición, más bien― de la mítica ciudad de la Atlántida en medio del Atlántico unos veinte años en el pasado del momento en que se inicia la narración, en una Tierra que ha avanzado tecnológicamente desde nuestros días, sumergiéndose en una era de la información que incluye persochips implantados en las palmas de las manos de cada humano y que mantienen en contacto permanente a los individuos, causó una evidente y lógica sorpresa en todo el mundo. El hecho de que la vuelta también trajese consigo un retorno de los antiguos dioses helénicos ―o pre helénicos―, de la magia y de la existencia de ciertos seres que hasta entonces se habían considerado míticos o fantásticos ―como los faunos, centauro, sátiros...― no hizo sino aumentar el choque cultural.

En el área de influencia de la Atlántida la tecnología se desconectó dando paso a la preponderancia de la magia, mientras en el resto del mundo la ciencia seguía reinando. Dos culturas tan antagónicas parece que estaban destinadas a luchar por la supremacía de una sobre la otra, aunque en la actualidad parecen haber llegado a un difícil, e inestable, equilibrio donde ambas formas de entender el mundo conviven de forma incómoda. La propia realidad está obligada a «acomodarse» a la nueva situación, desechando en ciertas zonas las leyes físicas y aceptando un nuevo escenario donde cobran fuerza hechos hasta entonces imposibles. Es precisamente en este equilibrio no exento de tensiones donde la trama se interna de forma intrigante, jugando con las posibilidades y límites de ambas para, aprovechándose de los recovecos que cada sistema causa en el otro, ofrecer al lector un thriller político con el destino del mundo en el fiel de la balanza.

En esta situación el asesinato de un sirviente de un importante cargo atlante, un esclavo que encima es un fauno, y la posterior investigación en busca de su asesino, va a desencadenar unos acontecimientos imprevisibles que pueden hacer tambalear los ya inestables cimientos del mundo. En el camino del detective Campos, el «terrano» ―en contraposición a «atlante»― encargado de desentrañar las causas que llevaron a la muerte del fauno, se cruzarán las vidas de dos humanos, Quirón y Akademos, nacidos terranos y convertidos en ―o más bien «renacidos» como― atlantes tiempo ha, la de Nerea, la hija de un filósofo que tiene una historia previa con ambos, y de una conjura siempre en las sombras que busca cambiar el status quo de la situación actual.

Formalmente, Martínez en vez de acomodarse como autor ya veterano que es y ofrecer una narración más «clásica», decide arriesgar en una estructura de cierta complejidad, con variedad de narradores en primera persona, desde presenciales hasta ausentes, cambiando continuamente de estilo según el punto de vista desde el que el lector asiste a los sucesos, ofreciendo variadas piezas del puzzle, cada una en posesión de los diferentes actores de este drama, para conseguir una imagen mayor. El autor consigue dotar además a sus personajes de un pasado que extiende sus ramas hasta el presente, influyendo en él y motivando en muchas ocasiones las acciones en las que se ven envueltos o las decisiones que toman según los circunstancias. El recuerdo de un amor no del todo correspondido, de un amigo demasiado ambicioso y competitivo, de una esposa y una hija que tomaron otro camino abandonando el hogar matrimonial... van a ser piedras fundamentales en el empedrado del camino que lleva a su futuro. Nada importa la mano manipuladora que se intuye tirando de los hilos de sus vidas, lo que tenga que ser será y ninguno podría, ni querría, evitarlo.

Cada capítulo, siguiendo a uno de los protagonistas, tiene su propio estilo y voz, desde la investigación policíaca al más puro estilo novela negra hasta la épica mítica de los dioses de la Grecia clásica e incluso anteriores, tocando palos como el cyberpunk, la intriga y el romanticismo. Mas que nadie se asuste, que el romance es lo suficientemente rompedor como para marcar las distancias con cualquier novela «rosa», ya sea paranormal o no; la tensión del triángulo romántico, aparentemente ya disuelto, pero todavía indudablemente latente, es un poderoso motor que transmite su energía por debajo de todo el relato, siempre presente pero pocas veces en primer plano...; la cualidad competitiva, los detalles no resueltos, las palabras no dichas, pesan sobre las decisiones posteriores de los protagonistas, quienes parecen en todo momento estar persiguiendo encontrarse a sí mismos alejándose sin embargo de los demás. El autor, irónicamente dada la mezcla de géneros «fantásticos», imprime en el relato un tono sorprendentemente realista, con personajes con motivaciones y reacciones muy humanas y cercanas, perfectamente comprensibles para el lector, transmitiendo de forma espléndida los sentimientos de dolor y pérdida y, sobre todo, de confusión e incomprensión en que viven sus vidas y que no les impiden, no obstante, tomar las decisiones que consideran correctas. Hay también en todo ello un soterrado mensaje anti racista ―o anti «clasista», más bien― y a favor de la integración y el mestizaje como forma de abordar un futuro más halagüeño que el presente.

En Sondela Martínez da una lección de magisterio literario mostrando una amplia paleta de estilos y registros, ofreciendo una prosa a un tiempo profunda y amena, rompedora en ocasiones ―como cuando da voz al Oráculo―, atractiva y llena de recursos, y lo hace poniéndola al servicio de una historia francamente interesante que atrapa la atención del lector desde el principio hasta el desenlace, implicándolo emocionalmente en la suerte de los protagonistas y en el destino de su mundo. Un brillante ejercicio que consigue salir triunfante de la difícil tarea de fundir sin fisuras los distintos géneros haciendo que nada rechine, que cada historia vaya encajando en las demás y que la trama fluya de forma emocionante hasta la certera conclusión. No es la primera vez que lo digo con un libro de este autor, pero... Sondela es, desde luego, muy recomendable.

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Reseñas de otras obras del autor:


domingo, 6 de julio de 2008

Reseña: El diablo que ya conoces

El diablo que ya conoces.

Mike Carey.

Reseña de: Jamie M.

Dolmen editorial. Palma de Mallorca, 2007. Título original: The Devil you Know. Traducción: Tina Parcero. 396 páginas.

Mike Carey fue durante un buen número de años el guionista del cómic (entre otros muchos) Hellblazer, donde se narran lasa aventuras (o más bien desventuras) de John Constantine, especie de mago desfacedor de entuertos sobrenaturales. Y lo cierto es que se nota. Yo no sé si es que se quedó con ganas de más, si se dejó historias por contar en el “tintero” o si es que se ha quedado anclado en el registro…, pero este Félix Castor, protagonista de El diablo que ya conoces, se me antoja un trasunto excesivamente parecido a aquel (chistes sobre gabardinas incluidos) como para marcar una distancia real que separe a uno de otro. Y si te gustan o te gustaron, como es mi caso, las historias de Hellblazer, lo cierto es que tampoco hay mayor problema, es muy posible que el libro no te defraude; pero también es cierto que se le debería pedir algo que el simplemente vivir de los clichés establecidos por el cómic.

El mundo de Félix Castor no es el de Constantine (eso faltaría). En El diablo que ya conoces el mundo de lo sobrenatural ha empezado a manifestarse libremente a plena vista, mostrándose fantasmas o zombies abiertamente ante la mirada de las personas “normales” (cosa que no sucedía en el cómic, donde todo el mundo mágico permanece mucho más secreto), pero lo que es el personaje, su caracterización, sus reacciones, su actitud vital pasota y descreída ante todo y todos los que le rodean, sus diálogos cáusticos, su cinismo y el toque de amargura… beben sin rubor de la personalidad que durante tantos años y a lo largo de tantos comic-books ha ido forjándose John Constantine.

Verdad es, también, que el formato “novela” permite al autor una mayor libertad, una mayor expansión para profundizar en los detalles, en la psicología o en los estados anímicos que en la versión gráfica, más centrada en otros aspectos visuales; pero también lo es que Carey tampoco parece excesivamente preocupado de caracterizar a su personaje o a sus secundarios.

El diablo que ya conoces es un thriller fantástico, donde Félix Castor, de profesión exorcista (aunque en medio de un periodo “sabático”, dedicándose cuando se inicia la novela a hacer funciones de magia disfrazado de payaso), se ve forzado por ciertas deudas (propias y ajenas) a aceptar, contra su voluntad y todo lo que le dictan sus instintos, un caso aparentemente sencillo: expulsar un espíritu femenino que se ha instalado en la sede del Archivo Bonnington, apareciéndose a los trabajadores y dificultando el normal desarrollo de sus tareas. Cuando Castor, como previo paso al exorcismo, empiece a indagar sobre las motivaciones que han llevado al fantasma a morar en tal lugar o qué es lo que la ata a ese edificio en particular, las cosas comenzarán a complicarse, y mucho, llegando a correr peligro su propia vida.

Con una prosa más que correcta, aunque excesivamente directa, sin ningún artificio literario, Carey irá haciendo aparecer a los distintos personajes implicados, dejando caer pequeñas pistas (que muchas veces confunden más que ayudan al lector a desentrañar el misterio, como callejones sin salida) sobre los oscuros secretos que se ocultan tras la, en apariencia, apacible fachada del Archivo Bonnington.

Castor se verá envuelto en un asunto que le supera, donde su auténtico problema serán los vivos y no los muertos, donde un jefe mafioso con turbios negocios de prostitución con ramificaciones hacia los países del este de Europa se tomará un interés muy personal en su investigación, y donde hombres bestia, súcubos y fantasmas parecen haber cogido número en la fila para hacer de su vida un infierno. Afortunadamente para él, también encontrará algún amigo por el camino, desde su sicodélica y medio bruja casera hasta la bibliotecaria enrollada cuya ayuda resultará imprescindible, porque sin ellas su futuro habría sido pero que muy negro.

Llega un punto en que el libro, a pesar de su escritura algo plana, ya no se puede soltar metido uno de lleno en la emoción de lo narrado. A los seguidores de Hellblazer y Constantine (como, ya lo he confesado, es mi caso) sin duda les gustará, pues se antoja un guión del citado cómic engordado y desarrollado en forma de novela, aunque poco más. Es una lástima que Carey no consiga despojarse del manto (o la gabardina) de Constantine para facturar una obra algo más original; aunque lo cierto es que El diablo que ya conoces entretener, entretiene. A veces no se le puede pedir más a una novela (¿o a un autor?).