viernes, 7 de agosto de 2009

Reseña: Los Viajes de Tuf

Los Viajes de Tuf.

George R. R. Martin.

Reseña de: Matt Davies

Zeta Bolsillo
. Col. Nova. Barcelona, 2009. Título original: Tuf Voyaging. Traducción: Alberto Soler. 556 páginas.

Si hay algo que el buen lector siempre ha de agradecer es el asombro y la ilusión que produce el encontrarse con libros como Los Viajes de Tuf. Y escribo esto pensando precisamente en la agradable sorpresa que me llevé al caer en mis manos la reedición de la obra de Martin. Siete relatos - uno de ellos casi una novela corta- que comparten protagonista y temática, y que resultan ser totalmente disfrutables del primero al último.

Haviland Tuf es un comerciante, poco mas que un buhonero, de apariencia extraña y casi ridícula y mente racional y práctica hasta extremos exasperantes. Es vegetariano, enorme y calvo, y muestra un especial cariño por los gatos. En el primero de los relatos, por verse involucrado en circunstancias ajenas a sus deseos, acaba en posesión del Arca, una nave descomunal que contiene el laboratorio genético mas grande de la galaxia. A partir de ahí, seguimos a Tuf en sus andanzas de un planeta a otro, usando el enorme poder que ha caido en sus manos casi por casualidad con una muy inteligente mezcla de sentido práctico e inocencia.

El punto de partida es, pues, bastante sencillo. A excepción del primero de los relatos, el resto encajan en el mismo esquema: Tuf llega a un planeta que sufre una grave crisis ecológica, ofrece sus servicios a cambio de un generoso pago o unas reparaciones a su nave, los representantes del planeta aceptan a regañadientes y la crisis es finalmente solucionada. Simple, si, pero en ningún momento se tiene la sensación de que los relatos vayan perdiendo frescura u originalidad, sino justo al contrario: la oposición entre la personalidad extravagante y analítica de Tuf y sus distintos patrones- que van desde los muy honorables a los directamente malvados-, y la cercanía de los problemas presentados- el control de natalidad o la introducción de nuevas especies en un ecosistema- es lo que sirve de motor a las distintas historias, dejando Martin las florituras narrativas a un lado y centrándose en su personaje principal, enfrentado a problemas que buscan la reflexión, y no solo el divertimento, del lector.

Los relatos que componen Los Viajes de Tuf están ordenados no por fecha de publicación, sino por continuidad de la propia historia. Somos testigos de como Tuf aprende a utilizar el poder casi ilimitado del Arca (de monstruos horribles a cosechas resistentes a la polución, pasando por plagas bíblicas; todo puede cultivarse en los tanques de genética de la nave), y como ese poder casi divino y las decisiones que ha de tomar a la hora de utilizarlo lo van cambiando relato tras relato. Aun así, Tuf es un personaje completamente positivo, y Martin no puede escribir acerca del poder absoluto corrompiendo a su protagonista. Tuf, noble y honrado antes y después de adueñarse del Arca, acaba siendo una especie de deidad menor a ojos de aquellos que requieren de sus servicios. En ocasiones un poco caprichoso y extraño, pero siempre justo. Utilizando a Tuf como un alter ego mas que obvio, Martin no tiene reparos en criticar todo aquello que no le gusta, y ataca a los gobiernos llenos de burócratas holgazanes, a los extremismos religiosos y al maltrato continuo al medio ambiente, pero sabe darle a sus relatos un tono irónico y amable y un final siempre esperanzador.

En fin, si añadiera como conclusión final lo hábilmente escrito que está, lo mucho que me ha gustado o lo inteligente de sus argumentos me repetiría, asi que acabo con una reflexión personal: Metido como estoy (aunque sea de refilón) en el mundo de la enseñanza, y después de ver las lecturas obligatorias de mis alumnos...¿no se podrían leer libros como este en los institutos y colegios? Bien hecho, divertido, crítico y didáctico, pero sin ningún tipo de falsa moralina. Pero me temo que la mía solo es una pregunta retórica...

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