miércoles, 29 de noviembre de 2006

Reseña: Jonathan Strange y el señor Norrell

Jonathan Strange y el señor Norrell

Susana Clarke.

Reseña de: Amandil.

Ediciones Salamandra 2005, Círculo de Lectores 2006.Título original: Jonathan Strange & Mr. Norrell. Traducción: Ana María de la Fuente. 813 páginas.

Este libro ha sido presentado más de una vez como lo mejor en fantasía inglesa desde El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien. Y lo cierto es que, pese a haber leído poco de fantasía escrita en el Reino Unido, me atrevo a aventurar que se acerca en algunos aspectos a la genialidad del profesor de Oxford.

La historia del libro se puede resumir del siguiente modo. El señor Norrell, un erudito mago inglés, pretende ofrecer sus servicios al gobierno para ayudar en la guerra contra Napoleón y devolver así a la magia al estatus que le corresponde tras ser completamente abandonada siglos atrás. A partir de ese instante comienza a desarrollarse una historia que combina sabiamente hechos reales (la guerra en la Península Ibérica, las campañas de Lord Wellington, los cambios en el gabinete inglés, la locura del Rey Jorge) con los quehaceres diarios de un mago en activo como Norrell y posteriormente su aprendiz Jonathan Strange. Y todo ello en un mundo en el que los “otros reinos” (infernales o feéricos) a veces pueden abrir sus puertas y permitir el paso de seres tan ambiguos como los duendes.

La autora no duda en imbuir a todo el relato de una nueva realidad de índole histórica, solapando a la historia real de Inglaterra toda una serie de personajes y acontecimientos remotos que existieron “realmente” y que todos los personajes del libro (inventados por ella o reales) conocen, cuando menos, a través de cuentos y leyendas. Clarke se ayuda de múltiples llamadas y notas al pie para ir explicando al lector la mayor parte de ese trasfondo “mágico-histórico” sin por ello ralentizar la lectura más de lo necesario.

La obra se divide en tres libros, siendo el personaje principal en cada uno de ellos un mago distinto… porque, en efecto, hay un tercer mago que ronda por todas las páginas del libro pero cuyo rastro es a la vez perceptible e invisible.

El resultado es una obra entretenida, sorprendente, que nos lleva de nuevo al entorno de un mundo dónde la magia es posible, creíble y hasta deseada (del mismo modo que J. K. Rowling consiguió hacer atractivo el fantástico mundo de Harry Potter), capaz de interactuar con los acontecimientos históricos que sustentan nuestro presente sin tergiversarlos en exceso y, lo más importante, sugiriendo que tras el libro podría levantarse un verdadero mundo dónde Norrell, Strange y los demás nos estarían esperando.

Recomiendo su lectura. Es cálido, entretenido y sorprendente.
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