viernes, 5 de noviembre de 2010

Reseña: Sobrenatural

Sobrenatural.

Eric Kripke / McG - Robert Singer.

Reseña de: Alb Oliver.

Aquí tenemos la típica serie que te comentan, ves unos cuántos capítulos y te acabas enganchando. En España conocida como Sobrenatural, Supernatural en la versión original, nos trae la historia de los hermanos Winchester, una pareja que nunca ha conocido una vida normal.

Dean (Jason Ackles) y su hermano Sam (Jared Padalecki), fueron entrenados desde su infancia para enfrentarse a seres sobrenaturales, bajo la consigna de que todo aquello a lo que tenían miedo era real. Todo comenzó cuando varios años atrás la madre de los protagonistas encontró un demonio al lado de la cuna de Sam y fue asesinada. A partir de ese momento, su padre consagró su vida a encontrarlo para poder vengarse, arrastrando a sus dos hijos a una vida de vagar por las carreteras de Estados Unidos luchando contra las fuerzas de la oscuridad..

Cuando conocemos a los personajes, descubrimos que Sam había discutido con su padre y se había alejado del “trabajo” de cazador. Queriendo tener una vida normal se encuentra a punto de matricularse en la universidad, cuando aparece su hermano Dean para comunicarle que su padre lleva un tiempo desaparecido y le pide ayuda para localizarlo. Ese es el comienzo de un cúmulo de situaciones que llevará a los dos hermanos a proseguir la caza que su padre inició.

Con Dean, vemos un joven que simboliza el espíritu rebelde, con una estética a lo James Dean y conduciendo un Chevrolet Impala del 67 negro que su progenitor le cedió. Poco a poco vamos viendo que su meta parece ser que su padre se sienta orgulloso de él, dejando de lado su faceta de tipo duro. Dean tiene la obsesión de complacerle con la promesa que le hizo de cuidar de Sam. La actitud de Dean es la del que pega primero y pregunta después, pero vamos descubriendo que su nivel de agudeza e ingenio es muy alto, no inteligente como su hermano, pero sí un hombre que ha aprendido de la vida. Dean tiene sus vicios, es un gran aficionado a los coches, la cerveza, y por supuesto las mujeres.

Sam por el contrario parece representar el lado lógico, bueno en el combate pero más hábil en la investigación. La decisión de querer llevar una vida normal le hizo alejarse de su familia, pero se mantiene fiel a ellos por lo que pasó cuando él apenas era un bebé. En muchas ocasiones duda de su misión, pero ya sea por la relación con su hermano o las circunstancias que lo empujan, no retrocede.

Lo que vamos viendo en la primera temporada es como una toma de contacto, en ella se ocupan de casos menores, por llamarlos de alguna forma, en los que se van dando pistas sobre lo que irá ocurriendo. Algunos de esos capítulos resultan curiosos, ya que se enfrentan a las típicas leyendas urbanas que hemos visto en diversos libros o películas. Conforme avanza la serie esta clase de capítulos va disminuyendo, centrándose en una trama principal por temporada. Poco a poco vamos viendo que las temporadas no son inconexas, sino que van siguiendo un plan maestro en el que los dos hermanos estaban involucrados sin saberlo desde el principio.

Lo que comienza como la caza del demonio que mató a su madre, al que bautizan como “el de los ojos amarillos” va acercando a los Winchester a una serie de eventos mayores, que sobrepasa todo a lo que se han ido enfrentando. Poco a poco nos va siendo revelado que lo ocurrido en su infancia no fue por casualidad, sino el detonante de algo mucho mayor que termina complicando aún más la historia. Todo llega a su clímax cuando conocen a representantes del Cielo y del Infierno para explicarles cual será su papel en el futuro.

A pesar de que vemos un fuerte vínculo entre ellos y parece que solo se necesitan el uno al otro para resolver las situaciones a las que se enfrentan, los Winchester no están solos en su lucha. Descubrimos una comunidad de cazadores, cuyo mejor representante es Bobby Singer (Jim Beaver). Para los hermanos, Bobby podría considerarse su segundo padre. Es el hombre al que recurrir si la cosa se complica o necesitan determinada información, pues por el afecto que siente por los chicos dejará todo por socorrerlos. Por otro lado, llegado su momento contarán con un aliado en las alturas, el ángel Caspiel (Misha Collins), que es enviado a la tierra para llevar a cabo una misión en la que entrará en conflicto con Dean.

¿Dónde reside el atractivo de esta serie? Como ya pasara con Buffy Cazavampiros, tenemos dos héroes que luchan contra las fuerzas demoníacas, pero rodeados de situaciones cómicas y diálogos ocurrentes. Desde luego no con el mismo nivel de sátira, pero encontramos gags que te hacen olvidar la triste situación que viven. Ejemplos de ello son los nombres que usan para hacerse pasar por cualquier tipo de agente de la ley, todos ellos nombres de músicos de rock (agente Bonn y agente Scott, agente Bruce y agente Dickinson…).

También vemos continuas referencias a series de temática parecida, como Expediente X (Dean llamando Scully a Sam) o la anteriormente nombrada, que enfrentaba a Sarah Michelle Gellar con tipos con colmillos que chupan sangre a la gente. De una forma u otra acaban siendo homenajeadas, haciendo guiños a los seguidores.

Otro elemento que resulta un punto humorístico es la adaptación de Caspiel al mundo humano, sin entender costumbres o tomándose al pie de la letra las palabras de los demás. Para situaciones surreales, tenemos a Trickster (Bromista) un ser que proporciona justicia mediante castigos que responden a la “justicia poética”, y que alterando la realidad a su alrededor pone más golpes cómicos en una serie en la que por su título daría para pensar que no tendrían cabida, pero aún así los tiene. Cada aparición del Trickster destaca por la forma en la que géneros son parodiados, dando toques diferentes y desenfadados a las tramas.

Otro de los aspectos que se deberían mencionar es el cómo adaptan mitos sobre criaturas. Retoman algunos como que el hierro es un metal que afecta a algunos seres místicos, o la plata a otro tipo de criaturas, pero sin embargo rechazan los medios de Bram Stoker para acabar con los vampiros, aceptando únicamente la decapitación. La lista de seres a los que se enfrentan, va aumentando progresivamente, desde los menores, como espectros, hombres-lobo o cambia-formas, hasta los más peligrosos, demonios o sus superiores en jerarquía. La serie muestra interés por brujería, rituales, o procedimientos para hacer tratos por almas, cogiendo siempre un poco del folclore popular, fácilmente reconocibles para cualquiera.

Resulta difícil sacarle aspectos negativos, porque tal cual ocurre en la serie House cuando Hugh Laurie dice en un brillante episodio: “No es Lupus, nunca es Lupus”, los guionistas hacen autocrítica en algunos de los episodios más divertidos, como cuando se comenta el hecho de que por sistema son derribados por sus enemigos y el arma que necesitan cae a varios metros de ellos.

He dicho que resulta difícil, pero no imposible. Desde mi opinión personal, la serie es bastante predecible, siempre tiene alguna sorpresa que no esperas, pero en ocasiones los clichés se multiplican hasta límites insospechados, y lamentablemente son repetidos posteriormente. Por otro lado, algunos capítulos de los que siguen la trama principal, parecen de relleno, y sectores entre sus seguidores echan de menos el estilo de la primera temporada, en la que simplemente iban de caso en caso.

Por último hay que comentar la banda sonora de la serie, todas las canciones son clásicos del heavy-rock o rock, encontrando joyas de AC/DC, Survivor, Bad Company, Rolling Stones, Poison… u otros estilos, como Barry White, Eric Clapton o Bob Dylan. Ya sea de fondo en una secuencia o el propio Dean escuchándolos en su Impala, los temas que aparecen encajan perfectamente en cada ocasión. Mención especial para la canción Carry on my wayward son de Kansas, que aparece en varios comienzos y finales de temporada y podría decirse que es la mejor elección posible.

Actualmente la serie se encuentra en su sexta temporada en Estados Unidos, en la que parece que se están abriendo muchas nuevas subtramas, por lo que sus seguidores esperamos con ansia el ver si nuevamente queda todo enlazado de forma magistral, o se están quedando sin ideas. También se está comentando que se está preparando una serie de animación, como se dijo con otras series como Reaper o Buffy Cazavampiros (de la que se llegó a hacer un metraje de cinco minutos del episodio piloto), lo que ha llevado a mucha gente a pensar que tal cual ocurrió con dichas series, pudiera encontrarse cerca del final.

En conclusión, es una serie que entretiene, dado que tiene de todo, humor, intriga, acción, suspense… A pesar de formar parte de una línea argumental mayor, casi todos los capítulos son autoconclusivos, y alternan los llamémoslos “serios” con los más relajados. Vemos personajes a los que han dedicado tiempo en construir, y rompen los estereotipos que representan dándonos sorpresas con las decisiones que toman, cambiando completamente los roles que se les suponen. En cuanto a las tramas, como ya he indicado previamente, aunque por un momento parezcan muertas, más adelante reviven y cobran más protagonismo del que pudiéramos esperar, todo esto mezclado con unos guiones que en pocas ocasiones lograrían aburrir.