viernes, 30 de diciembre de 2016

Mis mejores lecturas de ¿a quién demonios le importa el género? en 2016

Hay obras que se disfrutan de manera especial independientemente de lo inclasificable de su propuesta. Estas son las cinco que considero "mejores" de las que yo he tenido la suerte de leer este 2016.

Monstruos rotos.

Lauren Beukes.

Siruela. Col. Nuevos tiempos # 335 / Serie policíaca. Madrid, 2016. Título original: Broken Monsters. Traducción: Rubén Martín Giráldez. 439 páginas.
Hace ya un tiempo en que las fronteras literarias entre géneros, o al menos las clasificaciones y nichos inamovibles, cada vez tienen menor sentido, mientras los escritores se empeñan en crear obras que beben de fuentes diversas para ofrecer al público lector las más interesantes propuestas. Si en su anterior Las luminosas la autora ya daba buena cuenta de este mestizaje, en Monstruos rotos vuelve a echar mano de diversos géneros —quizá de forma menos pronunciada que en aquella, eso sí— para tratar en realidad sobre los temas que más le interesan. Beukes estructura en torno a una historia de investigación criminal a modo de thriller policíaco o novela negra un relato de horror que juega con los miedos más primarios del ser humano, añadiéndole un ligero toque —muy eludible— de intriga sobrenatural. La autora utiliza algunos de los mejores y más recurrentes clichés del género y los transforma, consiguiendo llevar al lector a su terreno e invitándole a reflexionar sobre muchos de los problemas de la sociedad moderna, una auténtica fábrica de monstruos rotos.