martes, 21 de abril de 2015

Reseña: Submun-dos

Submun-dos.

Kaz.

Reseña de: Francisco José Arcos Serrano.

Autsaider Cómics. 2015. Cartoné. 288 págs. B/N.

Una vez finalizado este segundo tomo de Kaz (excelentemente publicado por la gente de Autsaider en un cuidado y llamativo formato cuadrado), queda claro que Kaz es todo un maestro en el gag visual de una sola página, amén de controlar un gran abanico de géneros en cada una de estas microhistorias que harán que nos deshuevemos (incluso en los chistes más macabros y chungos: os lo puedo asegurar).

Es difícil hablar de humor, y más si nos centramos en uno tan particular; Kazimieras G. Prapuolenis (Kaz para los amigos) es un autor que no se casa con nadie, políticamente incorrecto y cuando quiere, una bestia parda que genera mala baba con un especial sentido del humor cafre que no puede ser para todo el mundo.



El elenco que habita este submundo no tiene desperdicio alguno: Petit Mort, Sam Snuff, Nuzzle o Creep nos deleitan con sus aventuras donde cabe prácticamente de todo y en un formato inviolable de cuatro viñetas por página que (casi)siempre sorprenden y dejando al lector un tanto “picueto”.

Visualmente el estilo de Kaz recuerda al de Herriman, unido a reminiscencias del cómic de los años 50, sobre todo en sus parodias de personajes icónicos como Popeye o Mickey Mouse.

Autsaider siempre piensa en el lector y en esta ocasión este SUBMUN-DOS, además de continuar la saga de Underworld publicada en USA (los vols. 4 y 5), contiene casi 100 páginas páginas inéditas, las cuales habrían conformado la sexta entrega americana que nunca llegó a publicarse; y si esto no fuera suficiente, la editorial mallorquina tira la casa por la ventana con un póster de tamaño 80×60 (2 caras y a 2 tintas) especialmente creado por Kaz para los lectores españoles.

El único consejo que os puedo dar: Adéntrate en el (sub)mundo de Kaz repleto de extraños seres y viaja con estos personajes durante el viaje lisérgico de tu vida.¿Una desternillante y alocada metáfora sobre el mundo podrido donde vivimos?; sólo el tiempo lo dirá….