miércoles, 4 de mayo de 2016

Batman vs Superman: el amanecer de la justicia

Batman vs Superman:
El amanecer de la justicia.

Zack Snyder.

Reseña de: Amandil.

Warner Bros. USA, 2016. Título original: Batman v Superman: Dawn of Justice.

Siguiendo con el diluvio de películas de superhéroes que azotan los cines en los últimos años, llega a la gran pantalla un título que aúna dos de los personajes más famosos y emblemáticos del género: Superman, que lleva coleando por salas del mundo entero desde 1978, y Batman, ídem desde 1989.

Con semejante pareja en acción no es de extrañar que la expectación estuviese por las nubes y que fuese fácil decepcionarse si la trama, los actores o la ambientación fallasen de algún modo. Los dos protagonistas, en sus múltiples y variadas apariciones cinematográficas, han sufrido altibajos a lo largo de los últimos treinta y cinco años pero, en general, las últimas películas relacionadas con ambos dejaron muy buen sabor de boca en el público.

¿Podría Batman vs Superman mantener el nivel y dar pie a la apertura organizada y sistemática en los cines de todo el universo de superhéroes que la editorial DC lleva construyendo durante los últimos cincuenta años?¿Supondría esta producción el génesis de una franquicia comercial desatada como la que Marvel/Disney está explotando con Los Vengadores? ¿Asistimos al nacimiento de una segunda saga de películas sobre superhéroes trasplantados del cómic al celuloide? Y, por último ¿es una buena película?

Vayamos por partes.

Hay que señalar que, al menos de momento, existe un enfoque muy distinto sobre cómo se desarrollan los personajes y las tramas en ambos mundos. Mientras que Marvel ha optado por la línea del género de aventuras ligeras con una mezcla socarrona de humor y acción, Warnes Bros. lleva a sus superhéroes, de momento, por un camino más trágico y sin concesiones de ningún tipo a lo cómico. Batman y Superman son presentados como dos personajes heroicos pero trágicos. Llenos de dilemas morales emanados de su condición de seres ajenos a las "leyes humanas" (en sentido biológico para Superman y como un "justiciero enmascarado" en el caso del hombre murciélago) y sujetos a sus propias tragedias personales y las consecuencias de las mismas en sus motivaciones. Es así como surgen las contradicciones entre ambos y las razones que les llevarán, a la postre, a enfrentarse.

Nota cómo late mi corazón por ti, moreno.
De hecho, son estas contradicciones el motor de la trama argumental y sobre las que se justifican en el título de la película la existencia de ese "versus", ese "contra". ¿No se supone que Batman y Superman son "buenos"? Entonces, ¿cómo es que se van a luchar entre sí? Y es en el espacio creado por esa expectación dónde se desarrolla la historia. O dónde debería, porque aquí surge el gran problema de la película: que algo falla en el guión, algo no encaja del todo bien, algo "sobra".

Se sale del cine con la sensación de que en realidad has visto dos cosas mal hilvanadas. Una película, sí, pero también algo así como un "trailer" entremezclados con poco acierto y con un resultado final que despista. Casi se podría decir que al guión original centrado en Batman y Superman, se le ha añadido una trama lateral incoherente, cuya única función es la de presentar los personajes de DC que tendrán sus películas en el futuro. De hecho, si eliminas de la película todo lo referido a ese "trailer" la trama principal no sufre ningún deterioro.

Este punto de fricción, esta confusión innecesaria introducida en la película, tiene como consecuencia que el espectador se despiste de la línea argumental principal que ya de por sí es enrevesada. Quien no conozca el mundo de DC pueda no entender correctamente, por ejemplo, por qué irrumpe de repente el personaje interpretado por Gal Gadot (Diana Prince/Wonder Woman) y quien es. De hecho, su aparición es un puro Deus ex machina sin sentido (o sin justificación). Se podía haber preparado mejor su introducción en la trama pero se optó por una serie de apariciones previas laterales, casi de mera y simple pose. Asimismo, se presenta al resto de "futuros protagonistas de películas DC" (Flash, Aquaman, Cyborg) en una serie de videoclips de apenas treinta segundos de duración que desencajan por completo en la trama de la película. Lo dicho, un trailer mal montado que sólo sirve para despistar.

En cambio, el tiempo que falta para encajar con solvencia a Wonder Woman y el resto de superiores (llamados en la trama "Metahumanos") sobra para contarnos por enésima vez el trágico origen de Batman. ¿Cuantas veces y de cuantas maneras distintas hemos visto ya en los últimos años el asesinato de los Wayne?¿Realmente era necesario recordarnos otra vez lo torturada que está el alma de Bruce Wayne (Ben Affleck)? Pues sí, resulta que es muy necesario porque sin ese inicio no hay modo de desenmarañar la trama de la película en lo que demuestra ser uno de los peores momentos de la película. Y ahí lo dejo.
¿Quién?¿Cuando?¿Cómo?¿Dónde?¿Por qué?
Explicadas la razones por las que la película no ha quedado tan redonda como podría me gustaría decir lo que sí me ha gustado.

Lo primero es la humanización de los superhéroes. Acostumbrado al regodeo de los personajes de Marvel (son cojonudos, y lo saben), Batman y Superman se nos presentan como dos seres conscientes de sus fortalezas y de sus debilidades. Dos auténticas fuerzas que se mueven más allá de los límites de la moral de la humanidad y que, llegado el momento, tendrán que colisionar. Toda esa parte de la trama, las causas del enfrentamiento, son una verdadera maravilla porque plantean las consecuencias reales de tener entre nosotros a gente como los superhéroes. En este sentido hay una magnífica parte de la película, una especie de sueño premonitorio de Bruce Wayne, en el que se nos muestra un  posible mundo futuro en el que se ha desarrollado todo el potencial tiránico que supone la existencia de un ser indestructible como Superman. Y da que pensar.

La banda sonora de la película, obra de Hans Zimmer, es otro de los grandes aciertos. La verdad es que en una película de carácter épico ya es normal que se use (y abuse) de la percusión y los instrumentos de viento pero ¿qué más da? El objetivo es que la música magnifique las imágenes y ayuden al espectador a "sentir", a romper la tenue barrera de la incredulidad y de la maravilla. En Batman vs Superman la música acompaña y engrandece la trama. Tal vez no sea una banda sonora que invite a ser escuchada por sí misma pero en la película es un elemento necesario en los momentos más impactantes.

Revisada la trama y sus aciertos (y errores) y la música ambiental, pasemos ahora a cómo se desenvuelven los actores y actrices principales durante las dos horas y media de película.

Tengo que reconocer que no he podido ver la película en versión original pero, una vez más, el doblaje es maravilloso. Confiando en que  la traducción del guión sea ajustada a la realidad, veamos como quedan las cosas.

Lex Luthor y su envidiable melena
Lo primero que llama la atención es el personaje de Lex Luthor, el malo de turno,  encarnado por Jesse Eisenberg. Si hubiese que resumir el enfoque que le da se podría hablar de una mezcla entre el Joker de Heath Ledger en Batman: El caballero oscuro y el capitán Jack Sparrow de Johnny Depp en la mega saga de Piratas del Caribe. Oscila entre lo histriónico y lo paranoico, en la línea de esos genios del mal desequilibrados que son a la vez objeto de admiración y temor. Puede decirse que ha sido una apuesta sobre seguro dentro de los parámetros que le son propios al mundo de Batman (donde los malvados suelen ser unos desequilibrados de tomo y lomo). Desde luego, no es chocante el perfil de malvado psicópata dispuesto a todo con tal de conseguir sus propósitos. Y, por supuesto, se aferra al perfil de "joven" triunfador dinámico y desenfadado al estilo de un CEO de Facebook, por ejemplo. No desentona.

Los superhéroes siguen ahondando en la línea trágica que DC inyecta en sus personajes. Ahí tengo que reconocer que Henry Cavill, Superman, se mueve muy a gusto. Desde luego, tiene que cargar con la losa de interpretar ese doble papel de Clark Kent de perfil bajo y Superman de perfil público y fenomenal. ¿Lo consigue? Bueno, lo cierto es que sí aunque es un personaje que no tiene mucho espacio para desenvolver excesos sentimentales alejados de un permanente estado de duda metódica. Quizá durante el encontronazo con Batman y todo lo que rodea esa escena es donde podemos apreciar una interpretación más elástica, incluso más relajada en el sentido de que, por un momento "Superman" acaricia los límites reales de su naturaleza.

Algún día me tiraré el pedo que me corroe por dentro...
¿Ben Affleck? En su línea. Con la expresividad justa para hacer saber a la gente que no está muerto. Aunque, dado el perfil de Bruce Wayne/Batman no hace falta mucho más. Está siempre frustrado, cabreado, enfadado o afligido así que la cara larga cumple las expectativas. ¿Desentona como Batman? Lo cierto es que acostumbrados ya al aspecto e interpretación que Christian Bale plasmó en las tres anteriores películas, esta nueva versión es mucho más anodina. Affleck se ha especializado en personajes lineales (o quizá no sabe actuar de otro modo) y no logra mostrar nada nuevo en esta ocasión. Pero como la película tiene ese aire trágico parece que consigue camuflar sus limitaciones como actor dentro de los límites narrativos.

Amy Adams, Lois Lane, tiene que hacer frente es un personaje de acompañamiento que ha quedado algo desdibujado en líneas generales. Su relación con Superman está en la base de los dilemas que agitan al héroe aunque, finalmente, su trama argumental queda supeditada a la necesidad de acción y pelea. A mi juicio deberían haberla dado más tiempo en pantalla y haberla introducido en el meollo de los tejemanejes de Lex Luthor aprovechando que se supone que es una muy buen periodista de investigación. La actriz se desenvuelve muy bien en el poco espacio que la dejan y es de los pocos personajes que logran conectar de un modo más natural con el espectador. A fin de cuenta es la única "normal" en un mundo de gigantes. Confío que, en otras películas, centren más el foco en la perspectiva de Lois.

Diane Lane repite en el papel de Martha Kent, la madre adoptiva de Superman, aunque su personaje no tiene mucho tiempo en pantalla. De nuevo su papel se centra en ser el recordatorio de la "humanidad adoptiva" de Superman, el verdadero vínculo entre los dos mundos que forman el ser esencial del héroe. Por supuesto, esta condición de "enlace" afectivo la convierte en el eslabón débil de su hijo una vez más.

Jeremy Irons entra en el mundo DC como una nueva versión de Alfred, el mayordomo/ayudante/ingeniero/filósofo de Bruce Wayne. Su presencia queda sujeta de manera inevitable a la comparación con su predecesor en el papel, Michael Caine, y hay que reconocer que sale airoso.

Resumiendo: Batman vs Superman es una película entretenida pero coja. Probablemente hubiese sido mejor desarrollar otras películas introduciendo a Wonder Woman o al nuevo Batman para, posteriormente, hacerles coincidir en una trama grupal del estilo de Los Vengadores. Confiemos que la cosa mejore con los próximos estrenos en el cine del mundo de DC.
¡¡¡Cierra bien la reseñaaaaaaaarrrrgggggggggg!!!!
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