lunes, 16 de abril de 2018

Reseña: La librería

La librería.

Penelope Fitzgerald.

Reseña de: FJ Arcos Serrano.

Impedimenta. Madrid, 2018. Título original: The Bookshop. Traducción: Ana Bustelo. 192 páginas.

Florence decide abrir una pequeña librería, que será la primera del pueblo. Adquiere así un edificio que lleva años abandonado, comido por la humedad y que incluso tiene su propio y caprichoso poltergeist. Pero pronto se topará con la resistencia muda de las fuerzas vivas del pueblo que, de un modo cortés pero implacable, empezarán a acorralarla. Florence se verá obligada entonces a contratar como ayudante a una niña de diez años, de hecho la única que no sueña con sabotear su negocio. Cuando alguien le sugiere que ponga a la venta la polémica edición de Olympia Press de Lolita, de Nabokov, se desencadena en el pueblo un terremoto sutil pero devastador.

Tenía yo ganas de hincarle el diente a una historia sobre pequeñas comunidades rurales y su cerrada estructura y justamente cayó en mis manos La librería, uno de esos títulos al que le tenía muchas ganas desde hace tiempo, pero que por unas u otras razones, no me había puesto a ello.

Como se puede comprobar el destino es a veces muy caprichoso, y en esta ocasión no podía haber dado más en la diana.

Hay que señalar que Penelope Fitzgerald fue una escritora muy tardía y no fue hasta 1977 cuando publicó su primera novela. Según he podido saber, la escritora se basó para esta obra en su experiencia como empleada en una tienda de libros de Londres, así que huelga decir que estas páginas rezuman sabiduría literaria por los cuatro costados.

A priori parece una idea estupenda abrir una librería en un pueblecito costero, pero pronto veremos como la dueña se tiene que ver con todo tipo de inconvenientes (edificio mohoso donde los haya, el recelo de ciertos sectores del pueblo, y si esto no fuera suficiente, tenemos también a un fantasma que atormentará a los clientes de la librería…), dando como resultado una radiografía pesimista y optimista a partes iguales.

Menciono lo de optimista porque contamos con la presencia de Christine, una niña de 10 años que forja un intenso vínculo con Florence, transformándose en una vía de escape hacia la esperanza y diluyendo así la soledad que afecta cada vez más a nuestra protagonista.

Una de las cosas que más me han gustado del estilo de la escritora es esa atracción innata que va surgiendo entre Florence y el lector, haciéndonos partícipes directos de su felicidad desde la primera a la última página.

Por su parte, la directora Isabel Coixet ha sido la encargada de llevar esta historia al cine en una adaptación muy cercana a la novela, así que el éxito está más que asegurado (de hecho en los Goya de este año se ha llevado tres Premios: Mejor Dirección, Mejor Película y Mejor Guión Adaptado).

En definitiva: la lectura de La librería me ha parecido un romántico homenaje hacia los libros y libreros/as de todo el mundo, amén de ser una de esas historias conmovedoras que llegan al corazón de cualquier lector.

Mención aparte merece la nueva edición por parte de Impedimenta en una cuidada publicación en cartoné con sobrecubiertas y que supone la reimpresión definitiva de este título (conmemorativa en todo su esplendor), incluyendo para la ocasión imágenes y textos inéditos; en conclusión: una auténtica delicia que merece atesorarse como se merece en cualquier biblioteca que se precie.






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