Spellwright II.
Blake Charlton.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Versátil. Col. fantasía. Barcelona, 2012. Título original: Spellbound. Traducción: Daniel Aldea Rossell. 519 páginas.
Nos encontramos ante la segunda novela del autor, segunda entrega a su vez de las aventuras del lexicomago Nicodemo Weal
en ese mundo fantástico donde los hechizos se componen literalmente de
las propias palabras, formulándose mediante la elaboración de frases en
muy diferentes lenguajes mágicos de los que depende el resultado
obtenido. La amenaza de la llegada de los demonios sigue vigente, y Tifón
persevera en sus planes de crear al dragón mágico que lo haga posible;
pero lejos de retomar la acción allá donde quedara en la obra anterior, La profecía del Alción, Charlton
decide avanzar temporalmente y al inicio del libro han pasado ya diez
años desde los sucesos conocidos —y si no se conocen por no haber leído
la primera novela es mejor no entrar en esta hasta haberlo hecho—, y el
relato se localiza ahora más al norte, en la ciudad de Avel,
donde bajo una aparente calma bullen enfrentadas corrientes
subterráneas que podrían dar lugar a un violento estallido. Cambiada la
localización geográfica, el autor parece decidido a dar un vuelco total
focalizando la acción en un nuevo personaje, Francesca DeVega,
quien se va a convertir en el principal hilo conductor de la narración
dejando un tanto en un segundo plano al anterior protagonista, Nico, quien no obstante —que nadie se preocupe por ello— va a mantener su buena ración de atención.












