lunes, 3 de mayo de 2010

Redifusión: Elantris

Recuperamos la reseña de esta novela que publicamos con fecha de 18 de julio de 2007 con ocasión de su reedición en Zeta Bolsillo:

Elantris

Brandon Sanderson

Reseña de: Amandil

Ediciones B - Círculo de Lectores Barcelona. 2006. Título original: Elantris. Traducción: Rafael Marín Trechera. 616 páginas.


Elantris es el nombre de una ciudad maravillosa habitada por criaturas que en el pasado fueron hombres pero a los que un día alcanzó una especial bendición que les convirtió en semidioses. El color de su piel era plateado, su pelo de un blanco níveo y sus vidas auténticas emulaciones de la inmortalidad. Pero de ellos lo que más impresionaba era el poder de su magia y su paternal benevolencia. Ayudaban a todos aquellos que acudían a verles y se encargaban de que en las tierras vecinas, conocidas como Arelon, la población "humana" no sufriese ningún mal más allá de su propia e inevitable mortalidad. La Shaod podía alcanzar a cualquiera y alzarle por encima de su mortalidad hasta el grado de semidiós.

Pero todo eso terminó diez años atrás. "Algo" sucedió y Elantris sucumbió por completo. Su magia se esfumó, sus habitantes se convirtieron en seres horripilantes y la antigua Shaod pasó a ser una maldición que, por las noches, podía convertir a cualquier habitante de Arelon en un monstruo. La ciudad de los dioses pasó a ser una cárcel donde los "humanos" desterraban para siempre a los nuevos elantrinos.

Y el final de Elantris supuso el inicio de una nueva era y el surgir de una terrible amenaza. Desde el este una antigua y poderosa religión reclamaba las tierras de Arelon ahora que sus dioses se habían esfumado . El reino se tambalea y sólo podrá salvarlo su recién firmada alianza con Teod...

En este contexto tan sugerente, Brandon Sanderson sitúa la acción de la novela. Por medio de tres lineas argumentales paralelas, y en ocasiones convergentes, el autor nos va desvelando los misterios de la ciudad de Elantris al tiempo que suceden a su alrededor luchas de poder en torno al trono de Arelon. El medio usado son tres personajes que persiguen fines distintos pero están abocados a enfrentarse o colaborar.

Por un lado la joven princesa Sarene, recién llegada desde el reino de Teod para casarse con el príncipe Raoden descubre que su prometido ha muerto pero ella, a causa del contrato matrimonial, debe permaneces en Arelon si quiere que las clausulas de alianza militar entre los dos países perduren. Ella sospecha algo y con la ayuda de su "seon" (una especie de duende volador) comienza a investigar los misterios que rodean la muerte de su prometido.

Por otra parte llega a Arelon un clérigo derethi de nombre Hrathen con la sagrada misión de convertir el reino a su religión en un plazo de noventa días para evitar que los ejércitos del Wyrn (el sumo sacerdote de su dios) arrasen el país por hereje e infiel.

En último lugar está el propio príncipe Raoden, un joven listo, bondadoso, justo y amado por su pueblo, al que una mañana el destino le deparó la maldición de haber sido alcanzado por la Seod convirtiéndose en un elantrino al que desterraron a las ruinas de la antigua ciudad.

El motor de la historia, más allá de los enfrentamientos políticos entre el clérigo y la princesa, es el misterio que envuelve a la ciudad de Elantris y que Raoden intenta descifrar mientras, al mismo tiempo, pretende conseguir que los malditos salgan de la miseria en la que han de vivir como auténticos condenados que son. La ciudad y las descripciones de su pasado son lo más evocador del libro y lo que consigue mantener en vilo al mayor parte del tiempo al lector.

Por lo demás la historia es relativamente novedosa aunque en determinados momentos da la sensación de sacarse demasiados ases de la manga según los va necesitando. También le resta atractivo el uso de un determinado vocabulario que desentona con un ambiente pretendidamente medieval y algunas situaciones y descripciones que parecen consecuencia de la americanización del medievo que padecen muchos autores de EE.UU. Aunque uno se queda con la duda de si en el original pasa lo mismo o es un efecto producido por la traducción al español (cosa que dudo ya que Rafael Marín es uno de los mejores traductores que hay en el ámbito de la literatura fantástica).

Por todo ello Elantris se puede definir como entretenida, a ratos evocadora y sencilla de leer, lo resuelve todo en el último capítulo y deja abiertas las puertas a una serie de continuaciones de manera muy descarada.
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