sábado, 3 de noviembre de 2018

Reseña: Las escalofriantes aventuras de Sabrina

Las escalofriantes aventuras de Sabrina.
Primera temporada.

Roberto Aguirre-Sacasa.

Reseña de: Alb Oliver.

Warner Bros.Television / Netflix. 2018, Estados Unidos. Título original: Chilling Adventures of Sabrina. Season 1. 10 episodios de 60 min. de duración aprox.

Humm... Escalofriantes, escalofriantes... Vale, aceptaré que un poco puede, pero nada que no hayamos visto en otras series que traten con éstas temáticas, véase Sobrenatural, o Buffy Cazavampiros.

Tras el éxito que ha cosechado Riverdale, la "modernización" de los tradicionalmente tradicionales personajes de Archie Cómics (yo solo los recuerdo de series de dibujos en sábados y domingos por la mañana, pero conozco el impacto que tienen aún a día de hoy en Estados Unidos), se ha dado una vuelta de rosca más, y se procede a hacer lo mismo con Sabrina, la bruja adolescente.

Si os suena el nombre, pero no de cómics o dibujos animados, quizás sea porque en España se emitió una serie del mismo nombre, que nos traía una bruja muy light, y sin muerte ni asesinatos a su alrededor, así que no nos desviemos y vayamos a por las escalofriantes aventuras.

Netflix nos trae una primera temporada de diez capítulos, así que una vez vistos, pasemos a comentar.

Ubicación, el típico pueblo americano, Greendale, que en tiempos tenía una entretenida costumbre, la quema de brujas, que claro, dejarían caer alguna maldición. Allí vive la familia Spellman, cuyo miembro más joven, Sabrina, es una mestiza de brujo y humana, al más puro estilo Harry Potter, con miembros del aquelarre utilizándolo contra ella a modo de insulto. El padre de Sabrina fue el sumo sacerdote de la organización, e intentó cambiar algunas costumbres, (para más problemas, se enamoró de una mujer humana, lo que no estaba muy bien visto) y parece ser que falleció con su esposa en un accidente de avión, o eso le han contado a Sabrina.

A día de hoy vive con sus tías, Hilda y Zelda, y su primo, Ambrose, quienes tienen la misión de "orientar" a Sabrina a entrar en su iglesia una vez cumplidos los dieciséis años. Tiene sentido, al ser una tradición familiar, y parece ser que el deseo de su padre, pero resulta que someterse al bautismo de la iglesia tiene una condición... Abandonar totalmente su vida mortal, por lo que tendría que rechazar sus amigos, sus estudios, y claro, a su novio Harvey.

Una cosa que me ha gustado sobre los personajes, es que parece existir una dualidad. Te generan unas impresiones sobre ellos, que en un momento dado pueden cambiar totalmente, o no, pero todo el mundo parece tener una segunda agenda oculta.

Entonces, teniendo ya una breve idea sobre el inicio, ¿qué nos vamos a encontrar? Pues lo clásico, un pueblo asolado por demonios, zombis, espíritus quizás vengativos, maldiciones... y cómo no, algunas leyendas locales. La parte sobrenatural no deja de ser lo que quizás hayamos visto en anteriores ocasiones o leído en infinidad de libros, obviamente con un nuevo enfoque.

Donde quizás cambie el tema, es en la otra parte de la serie. Las relaciones o interacciones humanas. Aparte de las clásicas interacciones familiares, de amistad o con superiores o figuras de poder, la serie enfoca (quizás no de forma muy original, porque últimamente se está viendo en muchas otras) temas como el bullying a un personaje no-binario, o personajes definidos homosexuales.

La temporada en sí han sido diez capítulos autoconclusivos, con una historia principal que pasa a ser bastante secundaria de fondo. Obviamente, acaba sin  resolver los principales misterios, y con bastantes personajes a mitad de desarrollar, por lo que han conseguido crear bastantes expectativas de cara a la segunda temporada.
Una de las cosas que me ha resultado inquietante, es el parecido (al menos yo se lo veo) de la actriz que encarna a Sabrina, Kiernan Sheppa con su predecesora, Melissa Joan Hart, tuve que mirar por internet para comprobar si no serían familiares.

Entonces, ¿me ha gustado? Sí, es bastante entretenida, me falta un poco de "escalofriante", quizás porque está destinada a una audiencia adolescente, quizás porque estoy curado de espanto y nada me parece excesivamente tétrico, pero es una serie que se ve bastante a gusto, y te hace conectar con los personajes. Otro de los aspectos que he disfrutado, obviamente el que te dejan a medias con los misterios y conspiraciones que plantean. Nada queda resuelto en esta primera temporada, y los destinan a complicar todo en la continuación, por lo que tendré que volver a Greendale cuando estrenen los nuevos capítulos.
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