Aroha Travé.
Reseña de: FJ Arcos Serrano.
La Cúpula. Barcelona, 2020. 228 páginas. B/N.
El Kilian se ha comido un meco contra el canto de la mesa que ahora se desangra a chorros y casi se le puede ver el cerebelo. A la Yanira, que es la hermana mayor, se le ocurre pedir auxilio a los jevis de abajo, que son un par que huele raro. El Jose, entretanto, permanece abducido por su casiotone. Un casiotone a pilas. Un casiotone de mierda.
Así empieza Carne de cañón. Acabar acabará como el rosario de la aurora, eso es lo único seguro.
Aroha Travé debuta de la mano de la editorial La Cúpula en el mundo del cómic por todo lo alto, con una historia de barrio bruta, divertida, llena de cariño y muy muy real…, obra que a la autora no le ha hecho más que traer satisfacciones una tras otra (ahí queda su reconocimiento como Autora Emergente en los ACDComic y el Premio a la Autora revelación del pasado Salón del Cómic de Valencia).

En el apartado gráfico lo que más llama la atención es la composición de página ya que cada una está formada por únicamente dos viñetas, dando como resultado un ritmo de lectura muy adictivo que nunca cae en la monotonía. No hay que olvidar que cada uno de los capítulos en los que se divide el tomo tiene una divertida portadilla, con sendos homenajes a la mítica El Víbora.


Este Carne de Cañón confirma las sospechas de que Aroha Travé es una autora con mucho por ofrecer. Con este tebeo demuestra que puede cargar a sus espaldas con una obra larga, creando un mundo creíble, unos personajes entrañables y unas historias con gancho.
La edición de La Cúpula es muy buena con un tamaño similar al manga, que se ajusta como un guante a la narrativa del cómic, que cuenta además con un diseño muy cuidado y una gran reproducción.
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