viernes, 14 de marzo de 2008

Reseña: Harry Potter y las Reliquias de la Muerte

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte.

J.K. Rowling.

Reseña de: Jamie M.

Salamandra. 2008. Título original: Harry Potter and the Deathly Hallows. Traducción: Gemma Rovira Ortega. 636 páginas.

Al pasar la última página y cerrar el libro de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte la sensación que le viene a la mente a uno es la de “¡por fin ha terminado!”; y es que tras la pendiente descendente en que se había embarcado la serie en sus últimas entregas y después de observar cómo algo que te había gustado mucho en su origen iba perdiendo lentamente toda su credibilidad, es un alivio que se acabe y deje de hacernos sufrir. Lástima que la entrega final no consiga levantar el vuelo sobre las dos anteriores y deje un muy amargo sabor de boca en el paladar de este lector.

Desde luego, esta reseña está realizada desde la visión de un lector adulto, con un poso de lecturas a sus espaldas, y supongo que muy diferente de las impresiones que sacará un adolescente del mismo texto. Para el lector avezado esta novela está llena de agujeros, de trampas, de soluciones inesperadas sacadas de la chistera y de deux ex machina difícilmente digeribles. El máximo exponente de todo ello lo podemos encontrar en la creación de personajes nuevos (y mira que ha tenido páginas antes para hacerlo) según lo va requiriendo el nuevo giro de la trama, o en el exceso de “casualidades” sin venir a cuento que se producen: “alguien” que no había aparecido hasta el momento en ningún libro lleva un símbolo que tampoco había aparecido en toda la serie y ya sabes que el tal símbolo tendrá posteriormente una vital importancia; o Harry le pide a otro alguien como “última salvaguarda inspirada sobre la marcha” que realice una acción y ya sabes que ese alguien resolverá todo el embrollo aunque sea algo cogido por los pelos.

El tema principal de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, como se podría ya aventurar viendo el título es, precisamente, la Muerte. Y la pena es que pudiendo haber realizado una inteligente reflexión sobre la misma, Rowling lo que ha hecho es convertir la novela en una triste defensa de la eutanasia y, casi, del suicidio; rompiendo, además, por el camino muchas de las premisas que había establecido hasta el momento. Con su controvertida acción, convierte de paso el recuerdo de Dumbledore en el de un cobarde, egoísta y totalitario, mezquino manipulador y mentiroso: podría parecer que la acción que solicita Dumbledore fuera la de un sacrificio altruista en pos del bien común, pero a mí tan sólo se me antoja como la salida fácil de quien tiene mucho miedo al dolor y prefiere la muerte al sufrimiento, arrastrando además en su cobardía a los que le rodean y aprecian. Me gustaría saber dónde sitúa Rowling la línea entre el sacrificio y el suicidio, entre entregar la vida por los demás y el entregarse a la muerte sin más.

El lector juvenil-adolescente, sin duda, se pierde muchas de estas lecturas, lo que convierte el “adoctrinamiento” en algo mucho más grave. Si sus “héroes” ven el tema como algo normal y perfectamente asumible, incluso deseable, cómo no va a parecérselo a ellos.

Hay, además, tantas muertes de personajes secundarios más o menos “importantes” que al final se pierde la emoción y la tristeza; el lector se inmuniza ante la carnicería y la cosa casi se convierte en un concurso de “¿a ver quién cae ahora?”. Eran desde luego de esperar las defunciones en el enfrentamiento definitivo entre Harry y Voldemort, pero falta mucha, mucha implicación emocional en lo que se está narrando.

De todas maneras, si dos pecados imperdonables tiene esta novela es, por un lado, que tiene trozos auténticamente aburridos, sobre todo en el eterno (al menos a mí así me lo pareció) periplo dando saltos mágicos por Gran Bretaña y las largas e infructuosas discusiones sobre lo qué hacer a continuación. La única manera que tiene Rowling de hacer avanzar entonces la trama es sacarse una ayuda externa de las mangas y catapultarlos en una dirección “inesperada” (y es que todo es demasiado predecible en este libro) que no conduce salvo a otro impass de espera del que de nuevo saldrán con otro truco de prestidigitación literaria; y es que toda la trama avanza a trancas y barrancas, conduciendo a trompicones la acción hacia el final deseado por la autora; final que se hubiera agradecido que llegase un buen montón de páginas antes.

El segundo pecado es el cambio de personalidad de algunos de los personajes principales, incluido Harry, permitiéndose acciones que van mucho más allá de lo que sería lógico por todo lo que se nos había mostrado de ellos hasta el momento. Es cierto que la situación extrema en la que se mueven obliga a comportamientos desesperados, pero hay líneas que el Harry, la Hermione, el Ron y tantos otros personajes que conocemos (o creíamos conocer) jamás habrían cruzado, y aquí lo hacen.

Una pena. Yo aún tenía la esperanza de que hubiera un cierre digno para tantas aventuras. En mi personal opinión, no lo tiene, pero reconozco que a otros lectores sí que les ha convencido y hasta han disfrutado con la novela. Quizá es que he perdido la mirada de niño por el camino, o que tanta incongruencia me ha impedido encontrar esa magia que otros sí han visto. A mí, desde luego, me ha defraudado profundamente. Lástima.

Cuando uno cierra el libro, tras ese “emotivo” epílogo, le queda, además de la sensación de alivio porque todo ha terminado, la idea de que Rowling tendría un filón en contar nuevas historias situadas en Hogwarts (no nos engañemos, al fin y al cabo, su mejor creación), en un ambiente similar al que tanto disfrutamos en las primeras entregas de la serie, pero esta vez sin un protagonista titular, sino como novelas corales, con las vivencias y estudios de los alumnos. Pero tal vez lo mejor sea que se dedique a disfrutar de sus millones, pues difícilmente va a encontrar de nuevo un pelotazo como Harry Potter.

Reseñas del resto de la serie:

Harry Potter y la piedra filosofal.

Harry Potter y la cámara secreta.

Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Harry Potter y el cáliz de fuego.

Harry Potter y la Orden del Fénix.

Harry Potter y el misterio del príncipe.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Santi:

La verdad es que coincido contigo en algunas partes de tu critica a la ultima de las novelas de la serie, sobre todo en el abuso del deux ex machina para salir de ciertos apuros, pero en general se deja leer. Como tu, llevo bastante leído por ahí y supongo que mi punto de vista es distinto de algún mozalbete que ve las cosas desde el prisma juvenil, pero no me ha parecido tan negra la historia y tampoco veo elementos de "suicidio" más que de "sacrificio" en la trama. Si es una historia más oscura que las otras, y la escabechina de personajes es trementa, pero no desentona demasiado teniendo en cuenta que ya ha liquidado a varios principales en las anteriores entregas y que esta es la última.

Sadalsuud Dixit.

Yago dijo...

Muy buenas,

tan sólo decir que la reseña no es mía, aunque yo sea el encargado de subirlas a la página.

De todas maneras sí que comparto la visión de Jamie sobre esta novela y en general sobre toda la serie.

Creo que Las Reliquias de la Muerte tiene algunas cosas buenas, pero que las malas las superan y anulan ampliamente.

Saludetes

Kandela dijo...

muy buena reseña y muy buen blog en general los felicito estoy creando un blog de fantasia y estoy bastante estusiamada me pueden dar algunos consejillos...me encanta harry potter me encanta este blog gracias por todos esos libros ^-^

Jaris dijo...

bueno, al final de cuentas, cualquier basura de literatura vale mas que la reseña que se hace de ella.

comparto algunos puntos como el abuso del deux ex machina para salir de los problemas, pero siento al mismo tiempo que Rowling penso bien el final, y aunque no es tan epico como se esperaria, cumple expectativas y no es simplista para nada.

la obra esta bien, me gusto a pesar de los problemas, y siento que es un digno final a Harry Potter

Jamie M. dijo...

Hola, Jaris,

no he terminado de entender el sentido general de tu primera frase. Si quieres decir que la reseña es una basura es una forma un tanto rebuscada de hacerlo; sobre todo porque en ningún momento hay en ella una intención "literaria".

Y sobre el resto, pues me parece perfecto. Como los gustos son personales y, normalmente, intrasferibles, a tí te ha gustado y a mi no. Ya está, no pasa nada. En la reseña indico las razones por las que me parece una novela fallida y poco recomendable. No obligo a nadie a compartirlas.

Que tú has disfrutado de la novela, pues mucho mejor para ti. Yo no pude.

Saludos

Cathy_Nephilin dijo...

Tema antiguo lo sé, pero no pude evitar comentar.
Ame la reseña a pesar de que el libro para mi tuvo el mejor final que Rowling pudo dar a la saga. Me explico, estoy aquí en mi PC buscando reseñas antiguas del libro para ver la recepción y encuentro 1 reseña que es diferente a las demás y realmente aprecio eso, yo tan solo tengo 16 años y la primera saga que leí fue Harry Potter a los 9 y terminándola a los 14 (influyo mucho en mi), estoy segura que mi fanatismo por estos libros pudo haber nublado mi criterio, y por ello siempre pensare que fue la mejor. Tal vez cuando tenga a mis espaldas unos cuantos años mas y muchos libros en mi haber veré algún error pero creo que no, para mi esta bien. Libros que leí hace 2 años ahora no me parecen sorprendentes sino mas bien sosos y creo entender lo que dices.
En defensa de Rowling solo digo que al principio escribió un mundo original y bello, el problema fue que sus primeros libros obtuvieron tanto éxito que la editorial se sintió con el derecho de redirigir sus pasos y se convirtió en algo comercial, una gran historia pero incluso yo reconozco esto. O tal vez solo pienso en crepúsculo x_x
De momento el libro seguirá siendo fenomenal xD
Me gusta leer cosas distintas a lo general, me gusto tu blog y reseñas, un gusto leerte!