domingo, 14 de mayo de 2017

Reseña: Encuentro fortuito

Encuentro fortuito.
La enseña del Elefante y el Guacamayo 1.

Christopher Kastensmidt.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Sportula. Gijón, 2017. Edición digital (ePub) Título original: The Fortuitous Meeting. The Elephant and Macaw Banner. Traducción: Rodolfo Martínez. 44 páginas.

Primera de, hasta el momento, siete entregas, esta podría haber sido perfectamente la introducción a una novela, pero es una historia completa y autoconclusiva en sí misma. Un relato que, eso sí, «sabe» a aperitivo, delicioso, pero que deja con mucha hambre. Por suerte, hay más historias por venir. Como bien dice Elias F. Combarro en la Presentación a esta edición, al introducirse en estas aventuras es de alguna manera inevitable, desde el propio título, que no vengan a la memoria las peripecias de la pareja formada por Fafhrd y el Ratonero Gris, del escritor Fritz Leiber, aunque una vez leídas se aprecia que el tono y ambientación son decididamente distintos. Donde una es Espada y Brujería, la que nos ocupa es una Fantasía histórica con amplio contenido de mitos, leyendas y bestiario fantástico africanos y sudamericanos. Donde una presenta un mundo subcreado, la que nos ocupa se sitúa en un Brasil colonial lleno de colorido, fascinación y retos peligrosos, aunque también de miseria y esclavitud. Una historia que hace de la brevedad virtud.

En un siglo XVI que —por lo visto en esta primera entrega— poco se diferencia del nuestro en cuanto a la situación geo-socio-política del mundo, Gerard van Oost es una aventurero  de los Países Bajos que arriba a la ciudad de Salvador, en Brasil, en busca de unos horizontes menos anquilosados que los europeos. Sin embargo, sus anhelos de formar parte de alguna de las expediciones que se adentran en el todavía poco explorado continente van a chocar con la animadversión del capitán Antonio Dias Caldas, uno de los hombres más destacados del lugar gracias a su fama, y la de su compañía, de cazador de monstruos implacable. Consciente del rechazo Gerard decide plantearse crear su propio estandarte, pero en realidad su destino parece abocado a ser expulsado de la ciudad y del país acusado de vagancia, la fortuna da un giro en forma de inesperado encuentro con el esclavo Oludara, de mente despierta e ingenio afilado. Ahora sólo falta que un bromista sobrenatural como Saci-Pererê les eche una mano para lograr sus objetivos.

Kastensmidt, mediante una mezcla explosiva entre mitologías, diálogos muy bien escritos, algo de acción y misterio, mucho humor, tensión y peligro, ofrece una aventura de corte clásico que sobresale por el poco explotado exotismo de folclore, cuentos populares y bestiarios «fantásticos» africanos y brasileños. Pero cabe destacar que el ingenio y la inteligencia, más que la fuerza pura y dura, cobran especial importancia en la resolución de los entuertos en que se van a ver envueltos los personajes. Ya de entrada se presenta un dilema de ingenio sobre la forma en que la compañía de Dias Caldas ha vencido a una aterradora criatura mágica que amenazaba la región, el boitatá: «Una serpiente increíblemente larga; ancha como una carreta y larga como un palo mayor, te lo juro. Su cuerpo parecía cubierto de una llama azul que quemaba a los animales pero no la maleza y que el agua no apagaba. Las llamas hacían que la bestia pareciera azul, pero cuando la iluminamos vimos que las escamas brillaban con todos los colores del arcoíris. Sus ojos eran como gigantescas bolas de fuego del tamaño de peñascos. Dos de nuestros compañeros, Alfonso y Paulo, cometieron el error de mirar a la bestia a los ojos y ambos enloquecieron. El boitatá ardía y atacaba sin cuartel y su mero contacto causaba la muerte.» Precisamente gracias a la solución propiciada por un encuentro no previsto se gestará en la mente de Gerard la idea de hacer equipo con el esclavo.

Con un tono desenfadado y divertido, que no evita ciertas reflexiones sobre la esclavitud o los prejuicios religiosos, con un enfoque muy fresco y un ritmo rápido, los personajes se encuentran muy bien trabajados —dentro de lo que la brevedad del relato permite—, mostrando las necesarias diferencias y complementariedad, aunque también es cierto que Oludara se lleva la mejor parte, inteligente, honorable y consciente —y orgulloso— de su origen africano, de sus mitos y leyendas, destaca por encima del prototipo de aventurero europeo deseoso de labrarse fama y fortuna que representa Gerard. El autor presenta dos protagonistas que se necesitan el uno al otro, pero cuya alianza resulta muy complicada de conseguir, pues Oludara está valorado en un precio que Gerard difícilmente podría conseguir. Así que tendrá que echar mano de nuevo del ingenio para tender una trampa ingeniosa para buscar la colaboración del voluble y pícaro «espíritu» Saci-Pererê, uno de los señores de la selva junto a su primo Curupira.

La estructura de la obra se revela muy clásica y a la vez efectiva: Presentación de uno de los protagonistas, Gerard, y de la localización que va a marcar la pauta de sus aventuras. Encuentro con el segundo protagonista, Oludara, descubriendo que ambos se encuentran en situación precaria. Relato de una aventura en flasback cuya acción sirve para documentar el ingenio y fortaleza del esclavo, retrotrayendo a años más felices cuando Oludara vivía todavía en su aldea. Aventura de Gerard en la selva que rodea Salvador, demostrando que tampoco se queda atrás en cuanto a recursos. Y finalmente, recopilación, puesta en común y cierre dejándolo todo preparado para partir hacia una nueva aventura donde por fin el lector podrá ver cómo se adaptan el uno al otro y actúan juntos —no es destripar nada, ya se sabe que hay al menos seis entregas más—. Así que lo mejor es la forma de narrarlo y reunirlo todo.

A pesar del evidente carácter introductorio de la noveleta, con la presentación de los protagonistas principales y del escenario en que, es de suponer, van a vivir sus aventuras, la obra es totalmente autoconclusiva, conteniendo una historia completa en sí misma que, eso sí, se lee como el principio de algo que puede ser mucho mayor. Las principales cuestiones de la trama son bien resueltos, la trama es debidamente cerrada, pero deja a los protagonistas preparados y dispuestos para adentrarse en lo desconocido. Y, principalmente, viene a responder a la pregunta de la elección de una enseña tan estrafalaria para encontrarse en África como la elegida por los dos aventureros. Encuentro fortuito se revela como una gran entrada a la serie, con dos protagonistas que prometen mucho, un inteligente uso de los bestiarios fantásticos africano y brasileño, una ambientación relativamente exótica o, por lo menos, poco explotada, una buena escritura —y traducción, entiendo—, y una aventura que deja con muchas ganas de más. ¿Lo bueno si breve dos veces bueno? En este caso, sí. Las cosas no podían comenzar mejor.
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