sábado, 2 de septiembre de 2017

Reseña: Tres enanos y pico

Tres enanos y pico. 

Ángel Sanchidrián.

Reseña de: Amandil.

Editorial Planeta. Barcelona, 2017. 477 páginas.

En su primer asalto al género fantástico desde una perspectiva meramente cómica, Ángel Sanchidrián, mundialmente conocido por sus Sinopsis de cine en Facebook y posteriormente en un libro publicado por Poe Books, opta por adentrarse en la fantasía utilizando un estilo paródico y muy ágil.

La novela nos presenta a un joven, Wifo Medroso, el cual consigue una beca para estudiar la cultura de los enanos de la ciudad de Villa Trifulcas. Pese a la oposición de su madre, a fin de cuentas la señora Ramona ya sufrió la pérdida de su esposo por motivos relacionados con los estudios y el conocimiento, el enfermizo muchacho parte en un viaje que será de todo menos aburrido.

Lo primero que se descubre al leer esta novela es que esta llena de referencias y guiños a multitud de libros, películas, series y videojuegos que es muy probable que sean conocidos en su totalidad o, al menos, en buena parte por el tipo de lector que puede estar interesado en este tipo obras de ficción. Así, de memoria, recuerdo relaciones con El Hobbit, El Señor de los Anillos, Juego de Tronos, Mundodisco, Guardianes de la Galaxia y la franquicia Assasins Creed, aunque en el momento de la lectura descubrí alguna más.

De un modo parecido, el mundo de ficción en que se desarrolla la trama está enlazado físicamente con el nuestro hasta el extremo de que podríamos situar la acción en unas tierras emergidas al norte de Galicia y Asturias. De hecho se producen algunas referencias más o menos sutiles a situaciones y tópicos que podríamos decir que son propios de la España actual.

Me gustaría destacar que, paradójicamente, aunque la novela es muy fresca, no es extremadamente novedosa en algunos de sus planteamientos. Incluso se puede afirmar que solo funciona si el lector está previamente familiarizado con el mundo de la fantasía medieval y los "tópicos" que suelen presentarse casi como intrínsecos a la misma. Por ejemplo, la caracterización general de los elfos obedece en un grado extremo una caricaturización de los mismos presentándolos como racistas y xenófobos. Del mismo modo los enanos se extreman hasta ser poco más que unos violentos borrachos de buen corazón pero comportamiento casi suicida. Lo mismo sucede con los trolls, que son presentados como salvajes atontados pero que intentan aparentar ser relativamente educados y formalistas. Así pues, el autor juega con la exageración de los roles que las razas fantásticas suelen presentar en obras como Dragonlance, El Hobbit, etc, pero si el lector no conoce previamente esos tópicos literarios se encuentra con una novela de excesos que corre el riesgo de deslizarse por el mismo camino embarrado de aquél engendro vomitivo que fue la supuestamente paródica obra El sopor de los Anillos.

Dicho esto, tengo que decir que, gracias a Dios, Tres enanos y pico, no se convierte en ningún momento en un engendro literario sino que consigue desarrollar una trama amena, propia y que invita a seguir leyendo. Además, existe un constante guiño al lector haciendo referencias a situaciones de la actualidad (políticas, sociales, económicas) que establecen una cierta complicidad con el autor.

Sin embargo, hay algunos detalles que se quedan un poco cojos.

Los personajes principales del libro son Wifo, su madre Ramona, el rey de los elfos Velarion, el gobernador de Hacefresco, Holgón Flojín, y los enanos... que son un tropel. De hecho a medida que se lee, son tantos y tan poco caracterizados de manera individual que al final se confunden todos salvo uno de ellos: Grosa. Así que, en cierto modo, los que dan nombre al título del libro son una masa de personajes intercambiables entre sí. No es que sea muy grave, desde luego, a fin de cuentas su parte de la trama es comunal, por lo que el relato no se resiente al final.

Otra característica que el autor introduce en el relato es la idea de la personificación de conceptos abstractos como el Karma, que viene a ser un funcionario místico que aparece y desaparece. Este personaje se mueve en la línea de Muerte y similar de la saga Mundodisco para que nos entendamos. Me ha gustado su introducción, no queda mal y le da una capa de profundidad al mundo que abre mucho el campo para futuras novelas ambientadas en este mismo lugar, si es que las hay (que espero que sí).

De hecho es muy interesante el esbozo del mundo que se nos presenta en Tres enanos y pico. Cómo ya se ha señalado, geográficamente podría localizarse en unas tierras al norte de Galicia y Asturias. Se nos explica también que existen dragones, elfos de varias razas, incluso un submundo en las capas inferiores o subterráneas dónde se extienden los reinos de los trolls, los orcos y cosas aún peores. Asimismo, existen dioses y entes espeirituales que interactuan en mayor o menor medida con los seres vivos. También hay espacio para las dríadas, los ogros (caracterizados en el modo de expresarse como poligoneros o gitanos), los fantasmas (trama inconclusa en el libro) y, los peores de todos los seres: los filólogos. En definitiva, en apenas 500 páginas el autor despliega un trasfondo muy extenso que puede dar juego a más incursiones literarias en el futuro.

Finalmente, sí quiero señalar que la conclusión de la novela es muy floja. De hecho, desluce todo lo bueno de la trama y deja una sensación de cierre con prisa, como falto de ideas o de tiempo o de espacio. Esta es, a mi juicio, la gran debilidad de la historia si es que no es el enganche a una continuación que justifique muy detalladamente cómo se llega a ese final tan flojo.

Para ir concluyendo: Tres enanos y pico es una historia divertida, gamberra en ocasiones, llena de referencias externas y muy fácil de leer. Para ser la primera novela de este estilo de Ángel Sanchidrián hay que reconocer que se mantiene en pie con bastante dignidad. Eso sí, hay que leerla como lo que es, una parodia. Pero, desde luego, hay que leerla.
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