Kendare Blake.
Reseña de: Jamie M.
Alfaguara. Madrid, 2012. Título original: Anna Dressed in Blood. Traducción: Montserrat Nieto. 333 páginas.
Es esta una novela de terror
destinada, en principio, a un público juvenil, de esos lectores
pertenecientes a ese cajón de sastre al que se ha dado en colocar la
etiqueta de adultos-jóvenes,
aunque lo cierto es que puede ser disfrutada plenamente por cualquier tipo
de lector al que le atraiga el género de fantasmas y casas encantadas.
Pudiendo colgarle de cierta manera la denominación de romántica
paranormal (más paranormal que romántica, también hay que decirlo), de
hecho, se narran a lo largo del relato una buena cantidad de situaciones violentas e impactantes, que no suelen ser lo habitual en
aquel tipo de propuestas y que marcan distancias con otras obras que
podrían considerarse más "light". A un mismo tiempo, la autora incluye
en su prosa junto a sangrientas descripciones ciertos pasajes que se
cubren de un bello lirismo muy de agradecer. Anna vestida de sangre
es una trágica historia de fantasmas, llena de tensión y de muerte que,
sin embargo, habla del amor a la vida. Una historia cargada de acción y
de misterio, con muertes brutales y duras revelaciones.













