John Brunner.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Gigamesh. Col. Gigamesh ficción # 47. Barcelona, 2012. Título original: The Shockwave Rider. Traducción: Antonio Rivas. 335 páginas.
La editorial Gigamesh recupera una obra vital para entender la ciencia ficción como herramienta de proyección pausible del futuro, en este caso con un libro, que muchos han considerado un proto cyberpunk, que adelanta la existencia de una red similar a nuestra Internet o de hackers con otro nombre. El jinete de la onda del shock
viene a refrendar el carácter predictivo del género —siempre acusado, y
con cierta razón, de no haber visto venir desde lejos el desarrollo
informático—, con la descripción de una red de datos que alcanza a
toda la población y a la que se accede mediante terminales telefónicos.
La novela, publicada originalmente en 1975, años antes del Islas en la red de Sterling o del Neuromante de Gibson,
se queda ciertamente corta al dejar fuera muchos detalles que podemos
palpar ya hoy en día y, sin embargo, quizá no tanto en lo tecnológico
—que también—, sino en lo sociológico, se encuentra de terrible
actualidad. Brunner
augura una red informática que conecta todo el país —todo el mundo, en
realidad, aunque el autor circunscriba la acción al territorio de los
EE.UU.—, cubriendo prácticamente al total de la sociedad, con el
gobierno trabajando en las sombras, hurtando la información a sus
ciudadanos y trabajando o apoyando proyectos secretos para hacerse con
los mejores cerebros no siempre para los mejores fines.












