Alberto M. Caliani.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Cazador de Ratas Editorial. Cádiz, 2017. 362 páginas.
Tercera novela del autor, La iglesia es un thriller de misterio sobrenatural, no tanto de terror —aunque ramalazos haya y sea inevitable pensar en obras como El exorcista—, sino de la aparición de una presencia maligna y de personas enfrentadas a eventos fuera de lo «normal», que les superan ampliamente, pero con los que van a lidiar lo mejor que puedan. La idea de forma habitual asociada a una iglesia, a cualquier templo, es la de un lugar de silencio y recogimiento, de paz, de meditación, así que la elección de una de ellas como punto de partida y escenario para los sucesos más terroríficos y malignos no deja de tener un gran atractivo y acierto. Sobre todo cuando el autor consigue llevar a buen puerto el relato sin caer en tópicos, descalificaciones o controversias fáciles. Caliani construye con acierto y una cercanía cotidiana una sólida historia de misterio, ocultismo y fuerzas malignas, que atrapa la atención en el incomparable marco de una Ceuta que se desvela un escenario de lo más singular.











