viernes, 8 de mayo de 2009

Reseña: El Príncipe de la Noche

El Príncipe de la Noche.

Guión y dibujo: Swolfs. Color: Sophie Swolfs.

Reseña de: Jamie M.

Ediciones Glenat S.L. Colección Integral. Barcelona, 2009. Título original: Le Prince de la Nuit. Traducción: Aliénor Benoits y Pedro Riera. 296 páginas.

Cuando los hombres abjuran de los valores y de los ideales que hicieron nacer y evolucionar a su civilización… Cuando se producen los grandes tumultos, las grandes catástrofes, las epidemias…

…Entonces, él irrumpe de la oscuridad para participar en la labor de destrucción, para exigir su parte del sangriento botín y corromper a las almas vulnerables… Porque es la hora…

¡Del Príncipe de la Noche!

Así comienza, en un lugar indeterminado de la Francia medieval, una aventura a través de los siglos, donde los primogénitos de la estirpe de los Rougemont, generación tras generación, tendrán que enfrentarse en desequilibrado combate con el más poderoso y descarnado de los vampiros: Vladimir Kergan. Será a principios del siglo XX, en 1930, y en el París de entreguerras cuando Vincent Rougemont tendrá que hacerse cargo, muy a pesar suyo, del destino de la familia y entablar la lucha final contra su ancestral enemigo, una lucha que solo puede terminar la extinción de su propia estirpe o con la muerte del vampiro.

La presente edición en un volumen integral de El Príncipe de la Noche recoge los seis álbumes originales, recopilando de una tacada los dos ciclos (1994-1996 y 1999-2001) que componen el total de la serie (aunque el final deja abierta la puerta para un nuevo ciclo que, de llegar a existir, todavía no está entre los planes actuales de Swolfs). La reducción del tamaño de las planchas del original “álbum europeo” a este formato más pequeño que podría motivar cierta pérdida de detalle en la reproducción, se ve ampliamente compensada por el ajustado precio (24,00 €) que permite acercarse a la obra a un público mucho más amplio.

Swolfs crea una historia de entretenimiento puro que se apoya en la más clásica idea del vampirismo, bebiendo de la fuente del Drácula de Bram Stoker y totalmente alejada de la actual ola de vampiros “guays” atormentados por su condición y que tratan de buscar su redención. Kergan es el prototipo de vampiro clásico: amoral, sangriento, bestial, seductor manipulador, megalomaniaco… y tiene los mismos puntos débiles que aquel: debe dormir en un ataúd con tierra de su lugar natal, la luz le mata, teme a los crucifijos y demás parafernalia religiosa siempre que el que la enarbole tenga verdadera fe en lo que representan, tiene ciertos poderes metamórficos y mentales… A través de los siglos, Swolfs ha creado un relato ciertamente atractivo entre el eterno enfrentamiento entre el bien y el mal, aunque en este caso el bien esté algo diluido entre las pasiones humanas y sus debilidades.

La narración va saltando del hilo principal, el París de 1930, a tiempos anteriores para mostrar al lector las vidas de aquellos entre los Rougemont que tomaron sobre sus hombros la tarea de acabar con la existencia de Kergan, a pesar de que muchos de ellos dudaban de su misma existencia. Un enfrentamiento terriblemente desigual que producirá emocionantes episodios sirviéndose de la amplitud de épocas en las que se mueve la acción: desde combates medievales a espada hasta amagos de persecuciones automovilísticas, pasando por las más diversas situaciones y escenarios, en un relato que no se priva de nada, desde unos bien dosificados toques de erotismo hasta la inclusión de unos nazis en alza interesados en lo paranormal en la convulsa Europa de entreguerras.

El dibujo de Swolfs, de estilo realista, cargado de detalles sin hacerse recargado, siempre eficaz y atractivo, cobra especial espectacularidad en los paisajes de la campiña francesa y en sus castillos y moradas nobiliarias, en las ciudades visitadas, en los bosques, en las ruinas antiguas, así como en la recreación de ese París nocturno de callejas sombrías en el que se mueven los protagonistas, mostrando una amplia y agradecida labor de documentación (labor que el autor agradece al final de cada álbum a determinadas personas cuya colaboración, imprescindible para dar ese aire de realismo a la obra, se ve así de alguna forma recompensada). Un dibujo perfectamente complementado por la paleta cromática de Sophie Swolfs que marca con sus cambios de tonos los diferentes momentos de la historia.

Una historia de vampiros clásica, destinada al puro entretenimiento del lector y que sin duda lo consigue. Recomendable para los amantes de los seres paranormales y para cualquier degustador de un buen cómic francobelga.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Reseña: El secreto de la porcelana

El secreto de la porcelana

Emilio Calderón

Reseña de: Amandil

Roca Editorial de Libros - Círculo de Lectores. Barcelona, 2007. 216 páginas.

No se muy bien que pasa con la novela histórica española actual (o al menos con los libros que he leído de la misma) que es un quiero y no puedo permanente. Encontramos ideas originales que podrían dar para relatos entretenidos y profundos pero que, sin embargo, se quedan cortas y optan por pasar por encima de personajes y tramas que darían mucho más de sí en otras manos.

Al menos esa es la sensación que queda al leer un libro como El secreto de la porcelana.

La idea original es sencilla y llamativa: la carrera en que se vio inmersa la Europa del siglo XVIII para conseguir dar con el secreto de la creación de la porcelana, uno de los lujos más preciados de la lejana China y a cuya importación las fortunas occidentales dedicaban unos crecientes recursos económicos.

Pero ¿por qué importar algo que podría fabricarse si se supiese el modo de hacerlo? Movido por este planteamiento, Felipe V, rey de España, acuciado por los gastos de la Guerra de Sucesión contra el Archiduque Carlos, ordena a Damián Ossorio, un comerciante asentado en Filipinas, que se adentre en China y consiga la fórmula de la porcelana. Si lo consigue le hará noble y rico. Si falla, o morirá a manos de los chinos o será condenado en España por un crimen que cometió años atrás.

Así que Ossorio opta por intentar lo imposible por medio de sus socios comerciales, aunque para ello entre en contacto con lo peor de la sociedad china y se vea obligado a hacerse pasar por un asiático para poder penetrar en las ciudades dónde se encuentran los hornos y talleres imperiales. En el proceso conocerá a una bella dama, Jade, que se convertirá en su obsesión sólo superada por su aficción impuesta a las pipas de opio.

Paralelamente se nos cuenta la historia de Johann Frederick Böttger, un alquimista alemán que entró al servicio de Augusto II, Elector de Sajonia, asegurándole que era capaz de convertir plomo en oro. Sin embargo, y pese a sus esfuerzos en ese sentido, no consigue ningún resultado provechoso aunque, poco a poco, comienza a avanzar en el descubrimiento de lo que podría ser la fórmula de la porcelana como "compensación" por sus fracasos con el oro de los tontos.

La novela, por lo tanto, se mueve entre dos líneas paralelas que vienen a complicarse, en parte, porque la historia de Damián Ossorio se nos cuenta a través de otro personaje, el explorador Pablo Solorzano, quien nos cuenta las aventuras de Damián por medio de una lectura que tiene lugar en la Sociedad Geográfica de Madrid.

Por lo tanto, en conjunto, nos encontramos ante tres niveles de acción (Ossorio en China en los primeros años del siglo XVIII, Solorzano en Filipinas y España a finales del siglo XIX, y Böttger en Sajonia también en los inicios del XVIII) que vienen a contarnos de un modo u otro la búsqueda desesperada de la fórmula de la porcelana.

Hasta aquí todo correcto.

Lamentablemente la novela no alcanza a cubrir las expectativas y decae muy rápidamente en una sucesión de datos históricos y culturales por los que los protagonistas se limitan a pasar de puntillas. Se podría decir que es una sucesión de "lecciones" (tradiciones chinas, información sobre Augusto II, datos sobre la revuelta de Filipinas, etc.) que son introducidas en la narración con la excusa de los hechos de los personajes, pero comiéndose los débiles trasfondos de estos sin apenas esfuerzo.

Todo muy interesante, cierto, pero como obra literaria muy decepcionante.

Hay capítulos que parecen sacados directamente de una enciclopedia. Los "actores" son una demostración pura de lo que es ser planos y vacios. El argumento es lineal, previsible y ajeno a todo lo que pueda implicar algo de emoción y ritmo. No hay entresijos más allá de los meramente anecdóticos. En definitiva, la historia es entretenida (a su manera) pero pobre. El lector, al terminar, acaba sabiendo curiosidades sobre la porcelana pero olvida inmediatamente a los personajes y la trama. No queda poso, ni rastro, ni recuerdo sobre una historia que podía haber ido más allá en muchos aspectos pero que opta por ceñirse a lo estrictamente necesario para contar lo que el autor ha pretendido desde el primer momento (y que confiesa, abiertamente, en un epílogo muy ilustrativo sobre la levedad de su novela): que la porcelana es muy bonita y que en China ha sido considerada algo así como el cúlmen de su civilización en el pasado.

Al menos el libro no cae en el discurso relativamente oficial que exalta lo oriental como netamente superior a lo occidental, más bien pretende poner las cosas en su sitio (en eso Emilio Calderón acierta plenamente) y no duda en centrar su atención sobre aspectos brillantes y oscuros del Imperio chino. Además, tiene el valor de intentar narrar una época y una zona, la Filipinas española durante el siglo XVIII, que parece olvidada de manera constante y consciente del imaginario popular histórico de nuestro país. Así que, aunque no es un libro que vaya a pasar a los anales de la literatura española, si alguien siente curiosidad sobre la porcelana y , en menor medida, sobre la presencia de nuestro país en aquella parte del mundo, que no dude en leerlo. Pero sólo por eso. No hay más cera que la que arde.

lunes, 4 de mayo de 2009

Reseña: El mapa del tiempo

El mapa del tiempo.

Félix J. Palma.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Algaida. Sevilla, 2008. 623 páginas.

“Novela” ganadora con pleno merecimiento del XL Premio de Novela Ateneo de Sevilla, nos encontramos en realidad al abrir este volumen con la unión de tres novelas cortas que comparten una unidad temática: el viaje en el tiempo; una unidad temporal: el Londres victoriano de 1896; y lo que podríamos llamar una sorprendente unidad de “protagonista” en la recurrente aparición en el texto (en persona o a través de sus obras) del escritor H.G. Wells. A través de un narrador omnisciente que no duda a veces en interpelar directamente al lector, Palma va a desgranar una historia con diversos hilos de los que no hay que perder detalle, pues hechos o personajes que aparentemente no tienen mayor importancia en un momento dado, pueden volver a aparecer después convirtiéndose en centro de la acción.

Con una prosa muy depurada, elaborada, agradablemente bien escrita, pero alejada de amaneramientos ni excesivos recargamientos, utiliza todos los recursos de la novela folletinesca para, jugando con el lector pero nunca engañándolo, dar diversas vueltas de tuerca sobre el tema principal: la posibilidad del viaje en el tiempo; ofreciendo en las tres partes del texto tres formas distintas de contemplar su posible realización: la científica, la mágica y la de la, llamémoslo, ficción especulativa (o ciencia ficción propiamente dicha), consiguiendo sorprender en las tres facetas por igual a un lector que no puede dar nada por hecho ni por contado. El autor, ese narrador omnisciente del que hablaba antes, no se priva de guardarse en la manga ciertas revelaciones y golpes de efecto que cambian la percepción de las cosas, al tiempo que hacen mucho más interesante la narración.

Palma, en este ejercicio metaliterario en el que se encuentra embarcado dentro de El mapa del tiempo, utiliza de forma magistral la síntesis de personajes históricos y de ficción del siglo XIX (el propio H.G. Wells, pero también Jules Verne, Bram Stoker, Henry James, Jack el Destripador, Marie Kelly, Joseph Merrick más conocido como el Hombre Elefante, o el Hombre Invisible y la máquina del tiempo del mismo Wells) para ofrecer una narración que aúna multitud de géneros de forma magistral (aventuras históricas, serie negra o policiaca, romántica, fantasía y especulación, misterio, suspense, incluso algún ramalazo pseudo steampunk…) consiguiendo una amalgama en la que lo más importante. la historia en sí, atrapa la atención para no dejar al lector soltar sus páginas hasta haber completado la lectura. Demuestra, además, el autor un gran esfuerzo de documentación en la recreación de ese Londres victoriano, que tantas veces se convierte en un protagonista más de la historia, sumergiendo la acción en esas calles que tantas veces han sido retratadas por los escritores de la época (por ahí está la huella de Poe o de Conan Doyle, sin duda) y que Palma reconstruye con inusitada eficiencia para conseguir que sea algo más que un simple decorado, sino que cobra una vital importancia en el transcurso de la trama, trayendo a la memoria aquellas lecturas de antaño de tantos clásicos que nos hicieron disfrutar del descubrimiento de la existencia de otros mundos alrededor del nuestro.

Es, sin duda, esta novela un magnífico homenaje a aquellos escritores, padres de la moderna ciencia ficción, que abrían nuevos cursos a la Literatura y que asombraban al mundo con sugestivas posibilidades (¿imposibles ya hoy?) en un mundo que descubría fascinado las maravillas que la ciencia ponía a sus pies en un momento en que parecía que todo se podía conseguir y que el velo de la ignorancia iba a caer pisoteado para siempre, y el hombre de la calle ponía su fe en el aparentemente imparable progreso y en todos los increíbles descubrimientos que habrían de llegar. Cuando el viaje en el tiempo o a la Luna parecían a la vuelta de la esquina y la Tierra estaba dejando de tener rincones desconocidos y la exploración era la aventura en sí misma. Cuando el sentido de la fascinación todavía no estaba aplastado por el prosaico día a día, cuando no se dejaba que la realidad ahogase las ilusiones y donde la ingenuidad era todavía una cualidad y no un demerito.

El mapa del tiempo es una novela que conjuga a la perfección entretenimiento con calidad literaria, que plantea diversas cuestiones sobre el propio hecho de la escritura como desencadenante de hechos en la vida real (tema especialmente importante en la tercera parte), sobre la posibilidad y la moralidad de cambiar el pasado y de sus consecuencias muchas veces indeseadas, sobre el amor a través del tiempo, si es que eso es posible, o sobre la simple ilusión de trascender el poder de la ciencia. Una gran obra, sin duda, que adolece a veces, quizá, de un exceso de didactismo cuando hace mención a la aparición de un personaje histórico, pero que se le perdona gracias al buen hacer en todo lo demás. Un libro para recomendar y para releer, lo cual me parece, en el mundo literario, dos de los mejores elogios.

lunes, 27 de abril de 2009

Lanzamiento: Zeta Bolsillo "resucita" la colección blanca de Nova Cienca Ficción

Zeta Bolsillo, en su estrategia de hacer lanzamientos temáticos mes a mes, homenajea en abril a los lectores de ciencia ficción. De la mano de Miquel Barceló, se han seleccionado los siete títulos clave en la obra de los grandes autores del género: Orson Scott Card, Isaac Asimov, Dan Simmons, George R. R. Martin y Poul Anderson. Además, recuperamos la estética de la serie blanca de Nova, que marcó estilo en la edición de ciencia ficción en España durante los años ochenta y noventa.



lunes, 20 de abril de 2009

Reseña: Las aventuras del buen soldado Svejk

Las aventuras del buen soldado Svejk

Jaroslav Hasek

Reseña de: Amandil

Galaxia Gutenberg - Círculo de Lectores, Barcelona 2008. Título original: Osudy dobrého vojáka Svejka. Traducción: Monika Zgustova. 785 páginas.

Estamos ante la obra más popular de la literauta checa del siglo XX (y quizá de todos los tiempos) en la que se nos cuentan las peripecias de un idiota integral (según juicio médico) en su intención de alistarse en el ejército autrohúngaro durante los primeros compases de la Primera Guerra mundial.

Svejk es un personaje de la clase baja de Praga que sobrevive al día a día gracias a su negocio de secuestro y venta de perros callejeros. Su vida transcurre plácidamente entre su casa y las conversaciones con su "sirvienta" y la taberna y sus conversaciones con los parroquianos. La característica principal de este cándido personaje es que, debido a su simpleza de miras (como una especie de hobbit de maneras radicales) interpreta siempre todo lo que le sucede "del mejor modo posible", metiéndose constantemente en líos con las autoridades que creen haber encontrado en él un ladrón, un espía, un desertor, un insubordinado, un comunista, un hereje e incluso un pacifista o un "verdadero patriota checo leal al Emperador". Sea como fuere, y por muy catastrófica que parezca la situación a la que deba enfrentarse como consecuencia de estos malentendidos, esa misma "bondad" y apariencia bobalicona acaban siempre sacándole de unos problemas para meterle en otros aún peores (y más divertidos para el lector, por supuesto).

Y así todo el libro. De escena en escena hasta el final (inconcluso) del relato.

A través de cuatro partes bien diferenciadas Jaroslav Hasek va desgranando las aventuras de Svejk como escusa para pintarnos, a través de los personajes que van apareciendo y las situaciones que nos son narradas, un fresco del día a día cotidiano al que tuvieron que enfrentarse los checos que, sin sentir en absoluto amor y lealtad a la dinastía Habsburgo, en su mayoría, tuvieron que soportar los abusos de un régimen que hundía sus raíces en una concepción caduca y apolillada de la idea del "poder absoluto". De hecho, Svejk es, en realidad, una simple excusa con la que sacar a la luz en forma de novela las miserias, contradicciones y vergüenzas de un país que se desmoronaba bajo la atenta mirada del Emperador y sus funcionarios.

No hay que ser un lince, sin embargo, para percatarse de que el libro está escrito desde una perspectiva abiertamente antimonárquica y comunista. A fin de cuentas el autor plasma, en realidad, su propia experiencia durante la guerra mundial a través de los distintos personajes que introduce con gran acierto en las más de 700 páginas de la novela. Aunque no es imprescindible conocer la biografía de Hasek, sí que revela muchas de las claves que dotan de sentido el devenir de los acontecimientos y el modo de presentar a algunos de los "protagonistas". A grandes rasgos, Jaroslav era un bohemio checo, residente en Praga, que al principio de la Gran Guerra se alistó en el ejército austro-húngaro, pero sufrió una catarsis durante el servicio, pasándose a los rusos y luchando desde ese momento contra sus antiguos compañeros. Cuando triunfó la Revolución rusa en 1917 se unió a los comunistas y, tras el final de la Gran Guerra y la desmembración del Imperio Habsburgo regresó a su país como bolchevique y dispuesto a trabajar en pos de la revolución comunista. Finalmente, murió en 1921 sin haber terminado de escribir la que estaba siendo su gran obra por entregas sobre el soldado Svejk.

El libro se nos presenta como un todo inconcluso dividido en cuatro partes bien diferenciadas (En la retaguardia, En el frente, La paliza gloriosa y Continuación de la paliza gloriosa). Aunque Svejk es, sin duda alguna, el protagonista principal y el hilo conductor, a partir de la segunda parte van surgiendo personajes secundarios que poco a poco irán convirtiendo la obra en algo coral, quedando "el buen soldado" como una especie de nexo de unión entre anécdotas y situaciones en las que ya no será el eje central. De hecho, el libro se convierte desde los primeros capítulos en una sucesión ininterrumpidas de microhistorias que, aunque son divertidas e interesantes en su conjunto, hay ocasiones en las que son un poco reiterativas. Parecen baches que impiden que la historia avance a un ritmo vivo hacia adelante.

Sin embargo, la gran mayoría de los personajes añadidos (como el voluntario de un año Marek -imagen del intelectual respondón-, el teniente Lukás -única figura de la oficialidad imperial con dignidad y sentido de la justicia-, el gargantúa Baloun -prototipo del campesino obligado a enrolarse y, por lo tanto, sujeto a una perpetua melancolía por su hogar-, el intendente Vanek -el modelo de soldado corrupto que hace negocio durante la guerra por medio del estraperlo a baja escala-, el capitán Ságner -imagen idealizada del oficial bebedor, incopetente, rencoroso y deseoso de ascender a toda costa-, el subteniente Dub -el fánatico militarista voluntario y con intención de crearse una imagen de tipo duro-, el cocinero "místico" Jurajda -un guiño a los movimientos espiritistas y rocambolescos que sacuían Europa en esos años-, el capellán Katz -el personaje que reune todo lo malo, deplorable, asqueroso y vomitivo del ejército, la Iglesia y el catolicismo-, etc.) representan personas reales o estereotipos que el autor se encontró en su paso por el ejército, a los que ensalza o denigra en función de su experiencia, su ideología y sus creencias. Desde luego hay que tener en cuenta que el relato está escrito desde una perspectiva nacionalista checa (y por lo tanto anti-alemana, anti-húngara y anti-austriaca), comunista (abiertamente hostil a la monarquía y a los gobiernos liberales occidentales) y anticlerical (los ataques a la Iglesia católica, el clero y los valores cristianos como fuente de los valores sociales son continuos, acudiendo una y otra vez a los tópicos manidos de la permanente combinación de "alcohol, mujeres y juergas" por parte de los capellanes castrenses y el clero en general).

Se libran de las ácidas críticas, sin embargo, aquellos personajes que, como Svejk, se mueven no por motivos patrióticos o de exaltación bélica, sino que han quedado arrastrados en la vorágine e irracionalidad de una guerra que no entienden y de la que cuentan que no van a volver. La gente común, los que intentan sobrevivir en la locura de la disciplina militar, los abusos cotidianos de los mandos, la mala gestión administrativa y la caótica vida en el ejército, pasan a ser el verdadero motivo de admiración de Hasek, confraternizando con esos personajes y mostrando (a través de los actos de Svejk) que pese a la gran cantidad de "mierda" que les rodea, aún hay sitio para el humor, la camaradería y la admiración. Aunque al lector siempre le queda la duda de si Jaroslav pretendía dar un giro brutal a toda esa especie de "guerra de mentirijilla" cuando enfrentase a los personajes con las trincheras, la muerte y la desesperación. Nos quedamos con esa duda al final del libro.

En definitiva, Las aventuras del buen soldado Svejk es un libro ameno, que se deja leer, y nos muestra desde una perspectiva singular, como se vivieron los primeros momentos de la Primera Guerra mundial. Anécdotas e historietas nos describen un mundo y unos individuos que, a veces, parecen sacados de un manicomio o de una opera bufa, pero que no por ello pretenden ocultan el lado desgarrador y vergonzoso de una sociedad sometida a un poder político marchito y decadente que se enfrenta a una guerra que amenaza con convertir el mundo en un infierno aún mayor.

Algunos han comparado esta obra con El Quijote, queda en manos del lector decidir si eso es cierto o no. En cualquier caso recomiendo leer este libro y dedicar aunque sea unos minutos a dejarse llevar por el parlanchín, bondadoso y un poco puñetero Svejk.

sábado, 18 de abril de 2009

Reseña: El cuarto protocolo

El cuarto protocolo

Frederyck Forsyth

Reseña de: Amandil

Plaza & Janes, Barcelona 1984. Título original: The fourth protocol. Traducción: J. Ferrer Aleu. 350 páginas.

Aunque hace ya unos años que terminó la Guerra Fría las novelas de espías (género literario que se nutrió principalmente del conflicto entre el bloque comunista y el denominado "mundo libre" entre los años 1945 y 1991) seguirán siendo de las más entretenidas y dinámicas que se podrán encontrar en cualquier librería.

El secreto del éxito de este género es muy sencillo: mezclar en dosis adecuadas la acción, el suspense, la emoción y el anhelo de lo que a casi todo el mundo le gustaría ser al menos una vez: un agente en el extraño y misterioso mundo de los espías.

Sin embargo, autores como Forsyth (o Le Carré) parecen empeñados en mostrar en sus novelas que las cosas del espionaje no son "glamourosas" o emocionantes, sino que están integradas por una especie de mundo burocrático con destellos de algo parecido a la "aventura". En otras palabras, las novelas de espías atentan directamente con los estereotipos que el cine se empeña en sostener ante la población. No hay James Bonds, ni Bournes, ni cosas por el estilo. No, al menos, en un libro como El cuarto protocolo.

Aquí lo que encontramos son varias historias distintas que se van entrecruzando hasta llegar al clímax final en la que asistimos al desenlace de todo el asunto. Dicho de este modo, la novela no es que sea muy original. De hecho, en ese sentido, es absolutamente típica. El fuerte de El cuatro protocolo lo encontramos en que plantea de una manera verídica, amena y cautivadora un original hipotético episodio de la Guerra Fría sucedido en 1986.

Hay ritmo, vidilla, frescura. El autor sabe pasar magistralmente de un enfoque a otro sin romper la trama en ningún momento. La lectura es fácil y directa, quedando el lector atrapado en un trepidante crescendo que invita a querer saber que pasa después, desde el primer capítulo. Además, la magnífica recreación del ambiente que se vivía en los años ochenta en las cancillerías británica y soviética (con sus puñaladas, sus ambiciones, sus miserias, sus tensiones internas, etc.) se combina con un trasfondo perfectamente explicado a través de las vivencias de los "protagonistas" del relato.

John Preston es un agente del servicio de inteligencia británico que ve con cierta desidia como su excelente trabajo al frente del grupo encargado de controlar a la izquierda radical en el Reino Unido se va al garete por culpa de uno de sus superiores, Brian Harcourt-Smith. El motivo de tan aciaga situación no es otro que la lucha de poder interna para suceder al moribundo Sir Bernard Hemmings, jefe absoluto de la Inteligencia inglesa.

La caída en desgracia de Preston, sin embargo, provocará una serie de coincidencias que, a la postre, permitirán descubrir un espantoso plan orquestado por el mismísimo Secretario General del PCUS: detonar un artefacto nuclear cerca de una base americana en Inglaterra para simular un accidente y reforzar la tendencia antiamericana y anti-OTAN del electorado británico de cara a las siguientes elecciones legislativas.

Se ponen en juego tramas y subtramas que nos llevarán desde las cálidas tierras de Sudáfrica a la gélida estepa rusa en una verdadera partida al juego de los espías en la que el lector descubrirá, con cierta sorpresa al final, que nada es del todo lo que parece. Y aunque este tipo de giros en una novela de este estilo no son del todo "originales", reconozcámoslo, si que están muy bien traídos por la mano de un autor curtido en el estilo propio del género.

El modo en que Forsyth desgrana la trama (alternando en un mismo capítulo sucesos y acciones que tienen lugar en distintos países por parte de personajes contrapuestos) dota de agilidad y emoción al conjunto de la obra. Por su parte, la verosimilitud de lo que nos cuenta se une a un elenco de actores que son del todo creibles en sus distintos papeles aunque, en algunos casos, pueda caer en estereotipos machacados una y otra vez en obras similares del cine y la literatura (el prototipo de "comandante soviético" frío y absolutamente leal, el trepa redomado sin escrúpulos y que cae mal desde la primera línea, etc.). Aunque hay que reconocer que no hay cesiones en el libro a añadidos "politicamente correctos" (quizá por el año en que fue escrito) y no hay que padecer ni escenas de sexo explícito, ni romances edulcorantes o directamente pastosos, ni tampoco gritos de apoyo al buen rollismo y la "paz universal". Por todo ello, El cuarto protocolo sigue siendo, incluso veinte años después un libro de espías como la copa de un pino.

lunes, 23 de marzo de 2009

VIII Encuentros con Tolkien en Zaragoza

Del 23 al 25 de marzo, y por octavo año consecutivo, el smial de Khazad-Dûm (delegación zaragozana de la Sociedad Tolkien Española) llevará a cabo los:

VIII ENCUENTROS CON TOLKIEN

El programa será el siguiente:

Lunes 23 de Marzo, Mónica Sanz Findûriel hablará sobre "La tradición nórdica en Tolkien: de héroes, escaldas y eddas"

Martes 24 de Marzo, Proyección del documental realizado por el Smial de Mithlond (delegación de Elche de la STE) "Descubriendo a Tolkien".

Miércoles 25 de Marzo, Pilar Escalada Celebrinlas y Maya Zapatero Berúthiel compartirán sus conocimientos sobre "Tolkien y el Romanticismo".

Todas las actividades se realizarán en el Aula Magna de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, a partir de las 19:30h. La entrada es libre y gratuita, y estáis todos invitados.

¡¡¡OS ESPERAMOS!!!

martes, 17 de marzo de 2009

Convocatoria: Los Sueños del Espantapájaros

Nos hacemos eco de la siguiente convocatoria.

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LOS SUEÑOS DEL ESPANTAPÁJAROS
I Certamen Internacional de Novela Fantástica

Bases del concurso:

1. Podrá participar en el Certamen cualquier persona física que lo desee. La narración deberá ser original e inédita, no premiada en otros concursos ni presentada, con igual o distinto título, a otro premio literario pendiente de resolución.

2. Se aceptarán narraciones escritas en español o inglés.

3. La novela deberá poseer temática fantástica, de ciencia ficción o terror.

4. La obra se presentará en formato DIN-A4, mecanografiada por una cara a doble espacio, tamaño de letra de 12 puntos y con un límite aproximado de 300 folios (alrededor de 75.000 palabras). Se enviará por duplicado, en sobre cerrado bajo seudónimo, incluyendo en hoja anexa un breve resumen temático-argumental de un folio máximo de extensión. El sobre incluirá además la plica, que contendrá: nombre y apellidos del autor, dirección completa (para el envío de ejemplares a que dé derecho la publicación) con código postal, teléfono de contacto y dirección de correo electrónico, breve perfil académico-profesional y bibliografía relacionada.

5. El sobre se enviará a la siguiente dirección: PortalEditions, Los sueños del Espantapájaros, I Certamen Internacional de Novela Fantástica, c/ Aldave, 24 – Bajo, 01012, Vitoria- Gasteiz (Spain).

6. El plazo de admisión de los originales finalizará el 30 de septiembre de 2009.

7. Se otorgará un único premio consistente en la publicación de la obra original ganadora en el sello Los sueños del Espantapájaros del grupo PortalEditions S.L. Las condiciones de publicación se establecerán bajo contrato, destacándose el 7 % del P.V.P. (precio de venta al público) para el autor por cada uno de los ejemplares vendidos, la traducción a inglés, la distribución mundial a través de las mejores librerías online de los libros y e-books, y la incorporación al proyecto educativo Proyecto Espantapájaros (con elaboración de material audiovisual propio). Cabe la posibilidad de aplicar alguna o todas estas condiciones a alguna de las obras finalistas, previo acuerdo con su autor.

8. El jurado estará compuesto por doctores, profesores, investigadores, escritores y críticos literarios cercanos al mundo de la literatura tanto en la Universidad de Cambridge y Essex, en Inglaterra, como en las de Madrid, País Vasco y Valencia, en España, así como nuestros colaboradores habituales –Antonio Ballesteros, A. Slack, M. Simonson, R. M. Gilete, Mariano Villarreal, Garikoitz Knörr, Elin Simonson y Juan Ramón Montero-. El fallo del jurado, que será inapelable, se hará público antes de que finalice el año 2009 y será enviado a los medios de comunicación. A su criterio, el premio podrá declararse desierto.

9. Los manuscritos originales no serán devueltos sino que serán destruidos, junto con las plicas, tras el fallo.

10. La participación en este Certamen supone la aceptación de las presentes bases

Entidades colaboradoras:
http://www.funnyandeasy.com
http://www.portaleditions.com

Foro:
http://espantapajaros.portaleditions.com/foro/


domingo, 8 de marzo de 2009

Reseña: El lazo de púrpura

El lazo de púrpura

Alejandro Núñez Alonso

Reseña de: Amandil

Nabla Ediciones. Serie Benasur de Judea, vol. I, Barcelona 2008 (edición original Planeta, 1956). 719 páginas. Premio Nacional de Literatura, 1957.

En los últimos años venimos disfrutando una auténtica avalancha de novelas históricas de mejor o peor calidad. Entre ellas se han incrementado notablemente las de temática "mística" o en las que se revela algún oscuro misterio de la antigüedad que por muchas razones distintas ha sido ocultado hasta nuestro días.

Lo cierto es que el género histórico se está viendo saturado en los últimos años y amenaza con colapsarse bajo el peso del creciente número de obras de baja calidad histórica que parecen escritas en una cadena de montaje. Todas iguales, todas repetitivas, todas igual de insustanciales y sosas. Aburridas, en definitiva porque, sencillamente, ya no ofrecen nada nuevo.

Así que ¿cómo es que Nabla se lanza al mercado con una propuesta que tiene más de cincuenta años de edad?¿Confían en que una novela tan "vieja" sea capaz de abrirse paso ante la apabullante lluvia torrencial de títulos que colapsan el mercado del género histórico?¿Qué puede ofrecer El lazo de púrpura al lector actual?

La respuesta es muy sencilla: El lazo de púrpura ofrece, sin lugar a dudas, la mejor y más brillante aproximación al género histórico que se ha escrito nunca en lengua española. Es una novela excepcional desde la primera hasta la última página y no deja al lector indiferente gracias a su riqueza, belleza, originalidad y estructura. No hay minuto en que no se descubra algo nuevo y fascinante que te haga querer seguir leyendo sin parar. Porque los personajes, la trama, el estilo, se ponen al servicio de una narración que lleva al lector hasta los entresijos y las realidades más apabullantes del Imperio Romano en época del emperador Tiberio, de la mano de un personaje irrepetible como es Benasur de Judea, y de un autor, Alejandro Núñez Alonso, que alcanzó con esta novela la que es, probablemente, la más alta cota de calidad y belleza de las letras españolas dedicadas a la novela histórica.

El argumento del relato es tan interesante como original. Benasur de Judea, tetrarca magnífico, comerciante de riqueza sin casi parangón, perteneciente al pueblo judío, tiene un sólo objetivo en la vida que le hace embarcarse en los proyectos más inverosímiles. Benasur, el astuto judío, desea destruir el Imperio Romano a toda costa. Y para ello sólo puede hacer una cosa: convertirse en una pieza clave del mismo para lograr los contactos necesarios y los medios precisos. Pero él solo no puede llevar adelante semejante proyecto y se ve en la necesidad de rodearse de otras personas que le asistan, le ayuden y, al final, le permitan descubrir que su vida está llamada a ir mucho más allá que el horizonte que le marca su deseo.

Al lado de Benasur encontramos otros tres personajes que humanizarán y matizarán los extremos más angostos y oscuros del judío. Por un lado el esclavo griego, Mileto, llamado a ser el ayudante personal del navarca y quien presente ante el lector la perspectiva "clásica" de los acontecimientos que irán sucediendo durante toda la novela. Su punto de vista es completamente distinto al de su "amo" y se convertirá, de hecho, en el contrapeso intelectual que irá moldeando algunos aspectos de Benasur. Paradójicamente, Mileto es al mismo tiempo maestro y aprendiz, y aunque por momentos parece convertirse en el verdadero protagonista de la trama, siempre es, al final, un mero peón en las fascinantes maquinaciones de Benasur.

El personaje de Zintia, la jóven esclava alhuma, se convierte poco a poco en el contrapunto sentimental que permitirá a Benasur descubrir un lado humano hasta ese momento ajeno a su tenaz espíritu comercial y, en cierto modo, avaricioso. Zintia, la débil, la asustadiza, la dulce muchacha, se enamora de su "amo" y trata por todos los medios de alejarle de su peligroso proyecto hasta el punto de convertirse en un obstáculo que a la postre amenazará realmente los planes del judío.

Por último hay un personaje que apenas aparece pero que, actuando desde la lejanía y de un modo indirecto, desvelará muchas claves sobre Benasur, su mundo, su pasado y su ambiciones. Raquel, la prometida del navarca a la que no ha visto desde hace años y a la que sólo le unen unas cartas que llegan de vez en cuando y un compromiso establecido muchos años atrás.

El relato sigue las andanzas de Benasur desde su primer contacto con el pirata Skamín en el Egeo, hasta el magnífico y apoteósico final en Jerusalén, pasando por Roma, Gades, Garama y Alejandría. En el periplo el autor irá desvelando, con maestría y una inusitada habilidad, la estructura y composición del mundo que circundaba al mar Mediterraneo en la primera mitad del siglo I d.C. La Roma imperial, la ciudad de Gades, la travesía por Mauritania, la bulliciosa Alejandría y la mística Jerusalen quedan descritas de un modo sencillo, hermoso y realista, trasladándonos sin apenas esfuerzo por medio de una prosa amable y cautivadora. No hay palabra que sobre o frase que desencaje. Todo queda perfectamente acoplado con un estilo y un saber hacer que se muestra con toda su potente fuerza desde el primer párrafo.

El lazo de púrpura no tiene altibajos, no tiene descansos, no hay puntos muertos ni capítulos de relleno. La trama es sólida y queda perfectamente encajada en una época y un lugar sin errores históricos apreciables ni cesiones infantiles a la moralidad (o falta de ella) de nuestros días. La violencia, cuando es necesaria, se muestra sin tapujos pero sin un vacuo regocijo. La sexualidad ambigua de algunos personajes no es juzgada ni justificada. La novela no pretende ser moralizante ni rompedora, el autor describe una época y unos hechos a los que añade un relato imaginario pero sujeto a los límites de la realidad histórica que utiliza como trasfondo. Ni inventa cosas para explicar los acontecimientos (como sucede muy a menudo en otras obras como El Ocho) ni tergiversa y manipula otras (como podemos leer en casi todas las páginas de una obra como El código Da Vinci).

Alejandro Núñez Alonso, en cierto modo, escribió un libro de Historia novelado, apoyándose en tres perspectivas de la época: el mercader judío, el maestro esclavo griego y la esclava pura. Nos ofrece en su obra un modo tremendamente atractivo para descubrir un periodo tan interesante y revelador como el del surgimiento del Cristianismo y al asentamiento del Imperio romano tras la demolición de la inoperante República, sin sacrificar calidad literaria ni añadir simples y pre-establecidas moralinas.

El lazo de púrpura, en una edición cuidada y de calidad como esta de Nabla Ediciones, debe volver a convertirse en un referente literario español porque, sin duda alguna, se lo merece por derecho propio.

martes, 17 de febrero de 2009

Presentación de la web Literatura Prospectiva

Nos hacemos eco de la siguiente noticia:

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Presentación de la web Literatura Prospectiva


Literatura Prospectiva nace con la intención de convertirse en la página española de referencia en el campo del género que comúnmente denominamos como ciencia ficción.

Su objetivo es ser un portal tanto para el lector habitual del género como para quienes quieren acercarse por primera vez a él, con todos los contenidos necesarios para estar al día, y en el que además sea posible desarrollar un debate maduro en un momento en el que la ciencia ficción se enfrenta a una encrucijada que nos parece decisiva. Nuestra intención es actualizarlo diariamente con nuevos contenidos.

Literatura Prospectiva es un proyecto de la Asociación Xatafi, también responsable de la revista Hélice, las antologías Paura y Artifex, los Premios Xatafi-Cyberdark o el pasado congreso de Literatura Fantástica de la Universidad Carlos III de Getafe (Madrid). Y colaborador de Getafe Negro.

Entre otros materiales, se podrán encontrar en Literatura Prospectiva reseñas de las últimas novedades y reediciones; columnas de opinión de los más destacados expertos; reflexiones sobre temas que rodean al género; microrrelatos o relatos ultracortos; y un hit parade de la crítica.

Además Literatura Prospectiva estará permanentemente conectada a la web de noticias de ciencia ficción Stardust (www.stardustcf.com); a la web de relatos y artículos de ciencia ficción, fantasía y terror NGC 3660 (http://www.ngc3660.es/); a la web de novedades editoriales Literatura Fantástica (http://literfan.cyberdark.net/); y a la base de datos bibliográfica La Tercera Fundación (www.latercerafundacion.net). Los responsables de todas estas páginas forman parte, junto a representantes de Xatafi, del equipo fundador de Literatura Prospectiva.

Tan sólo queda invitaros a que os sumerjáis en www.literaturaprospectiva.com

lunes, 2 de febrero de 2009

Convocatoria: Recital poético en Zaragoza

Nos hacemos eco de la siguiente convocatoria:

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RECITAL de POESÍA en ZARAGOZA


ALBERTO GARCÍA-TERESA
llevará a cabo el
recital de presentación de
Hay que comerse el mundo a dentelladas (Ed. Baile del Sol)


Contará con la participación de David Jasso
y el reparto gratuito de la plaquette agotada
Las increíbles y suburbanas aventuras de la Brigada Poética (Ed. Umbrales)


7 de febrero. 18 h.


Pequeño Teatro de Libros
c/ Silvestre Pérez, 21
Barrio de Las Fuentes
[http://teatrodelibros.blogspot.com]

Entrada libre

martes, 27 de enero de 2009

Reseña: El Rey Rata

El Rey Rata.

China Miéville.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris ficción # 113. Madrid, 2008. Título original: King Rat. Traducción: María Xoubanova Vázquez. 318 páginas.

Primer libro publicado originalmente en la carrera literaria de China Miéville, nos llega traducido en español tras la publicación en nuestro país de la serie de Nueva Crobuzón. Es, por tanto, inevitable la comparación con la monumental, compleja y mucho más ambiciosa La estación de la Calle Perdido, y, lamentablemente, El Rey Rata sale perdiendo por mucho en la comparación, pues siendo una obra novel se encuentra bastantes peldaños de calidad por debajo de aquella.

De hecho, hay momentos en que (leído a posteriori, desde luego) El Rey Rata parece antojarse una especie de ensayo para lo que habría de venir después, sobre todo en la imagen algo claustrofóbica de ese Londres oculto y subterráneo en el que se mueven a su antojo los protagonistas y que anticipa de alguna manera la construcción de Nueva Crobuzón.

La trama es relativamente simple. Saúl Garamond vuelve a casa y tras una noche de sueños inquietos, descubre que alguien ha asesinado a su padre y le ha colgado a él el muerto. Encerrado en una celda de la comisaría a la que le han llevado, recibirá una visita inesperada y no permitida que le abrirá los ojos a su verdadera herencia. Y a partir de ahí su vida dará un auténtico vuelco, introduciéndose en un mundo insospechado, donde el Rey Rata y otros personajes míticos y muy peculiares extienden sus redes de poder; un mundo subterráneo, aunque también aéreo, oculto al común de los londinenses que no se percatan de su existencia, que parecen apartar los ojos cuando se cruzan con alguna de sus manifestaciones; un mundo que crece en las sombras y en los rincones, y donde se está desarrollando un cruel enfrentamiento, que dura ya muchos años y que involucrará a Saúl en toda su cruenta crudeza.

Es esta una novela emparentada de alguna forma con el universo literario de Neil Gaiman, con ese Londres oculto que se superpone al Londres real, con esas cloacas y catacumbas por las que se arrastran los protagonistas, con esos dioses arquetípicos (incluido un sorprendente Anansi) que caminan en secreto entre los humanos, con esas referencias a ciertos cuentos clásicos transformados en su versión más oscura y cruel para la ocasión, con esos personajes que deben sumergirse en medio de todo ello sin saber muy bien qué es lo que les espera y descubriendo un mundo sobrenatural que convive con el nuestro y de alguna manera influye en los destinos de quienes inadvertidamente entran en la esfera de su influencia…

Con unos buenos mimbres se nota a ratos en exceso que se trata de una primera novela, con algunos momentos muertos o algo tediosos (el exceso de explicaciones sobre el jungle y el drum’n’bass llegan a cansar al tiempo que no aportan nada una vez sentadas las bases de lo que vana a influir en la trama. No dudo que al autor le apasione ese estilo de música, pero su traslado al papel es, cuando menos, algo torpe, sin trasmitir esa supuesta pasión) y con situaciones un tanto mal resueltas, excesivamente apresuradas, y con unos personajes muy desaprovechados (caso paradigmático es el del inspector Crowley) que parecían destinados a tener gran importancia y cuya participación en la trama termina diluyéndose sin mucha explicación. El Rey Rata apunta por momentos, sobre todo en la imaginería de los decorados, en las descripciones de esa ciudad sumergida en la ciudad real, muchas de las buenas maneras que luego se confirmarían en La estación de la Calle Perdido, pero no deja de resultar algo fallida.

Destaca Miéville en la creación de ambientes, en hacer reales las sensaciones de esa existencia paralela, evidentemente fantástica, pero que salta a la mente del lector con una fuerza palpable, sobre todo en el proceso de transformación y adaptación por el que debe pasar Saúl hasta aceptar su nueva existencia. El regodeo, el efectismo de las descripciones con el que Miéville retrata su descenso al mundo de las ratas, cuando le hace revolcarse en la más abyecta porquería, comiendo los restos podridos y llenos de gusanos de las basuras o nadando entre las heces de las alcantarillas, se trasmite de forma magistral al lector, convirtiéndose en no apta, desde luego, para estómagos débiles. Es desde luego, en toda esa imaginería, en el despliegue efectivo de las descripciones de un mundo fascinante, en el fiel reflejo de los sentimientos que se van sucediendo, en la recreación de lo que se oculta tras cada esquina o cada recodo o cada ventana, más que en la trama en sí, donde El Rey Rata se desvela como una lectura realmente interesante, pues lo que es la historia en sí se ve venir desde muy pronto sin que existan apenas sorpresas o revelaciones inesperadas.

Novela entretenida, es en el uso de las palabras, de las sensaciones que provoca en el espectador donde se encuentra su fuerza. Para el que no haya recorrido las calles de Nueva Crobuzón puede ser esta una buena introducción a lo que Miéville ofrece después; siendo, no obstante, poco más que un agradable tentempié para los que ya habían disfrutado de los anteriores libros del autor publicados en español, a la espera de la edición en nuestro idioma del ya anunciado Un Lun Dun, que, aunque de temática aparentemente más juvenil, viene avalado por muy buenas críticas. Seguiremos a la espera.

jueves, 15 de enero de 2009

Reseña: ¿Listo o afortunado?

¿Listo o afortunado?
Secretos para una vida emprendedora.

Bo Peabody.

Reseña de: Amandil.

Hegemón Ediciones, Zaragoza 2008. Título original: Lucky or Smart?. Traducción: Unai Herrán Subiñas. 93 páginas.


Los libros de ayuda empresarial tradicionales, esos que vienen llenos de consejos "prácticos" para que los ejecutivos agresivos y los inversores engominados consigan ganar mucho dinero, suelen adolecer de una pretensión absurdamente científica: si sigues las instrucciones del manual "casi seguro" que te forras. Lo mismo da que seas el propietario de una ferretería que el de una compañía aeroespacial. Da igual si eres un ejecutivo o un auxiliar administrativo. No importa si eres despierto o más bien vago. Esos libros te venden la idea de que enriquecerse y construir una empresa es cuestión se seguir sus consejos. Así que es extraño que el mundo no esté absolutamente copado por ricos y más ricos. A fin de cuentas la única condición es saber leer y seguir el manual.

Y claro, aquello no funciona.

En cambio Bo Peabody (que presenta como referencias en el libro sus éxitos empresariales en compañías como Tripod) no te quiere contar qué tienes que hacer para forrarte. Tampoco te quiere llenar la cabeza de consejos que te permitan triunfar en la bolsa, las altas finanzas o las inversiones de riesgo extremo. No señala los mercados emergentes, los productos innovadores ni el modo de subirte al tren de los pelotazos empresariales.

Su filosofía es otra y su mensaje va por otro lado.

El autor se ciñe a una idea fuerza extremadamente sencilla de enunciar e, igualmente, extremadamente compleja de se cumplir: ser lo suficientemente listo como para saber cuando se está teniendo suerte.

Así que si esperas que este librito te diga los pasos concretos y definidos que hay que dar para que tenga éxito tu proyectada frutería o tienda de informática o empresa de fabricación de armamento pesado, deja el libro y cómprate un manual de finanzas o similar. Porque este libro va de otra cosa. Cuenta otra cosa. Señala otras cosas y, en definitiva, te aporta otra cosa.

El autor, amparándose en su experiencia personal a través de siete empresas de éxito creadas por él, pero ciñéndose principalmente a todo lo que le supuso Tripod, explica lo que para él ha significado la clave de su acierto empresarial. Su filosofía. Su espíritu. Y ofrece su experiencia, en un mensaje sencillo, positivo y muy ameno, para que cualquier otro "emprendedor" que lo lea se percate de que, además de los planes de negocio puros y duros, hay otros aspectos a tener en cuenta que son mucho más importantes de cara a sobrevivir.

Es mejor leer el libro, y no es tampoco la función de esta reseña resumir su contenido, pero sí que es lícito citar uno de sus "consejos" principales: crea el ambiente correcto para atraer a la gente correcta. Y no se refiere a que pongas ficus y sillones mullidos por las habitaciones como si de una partida de Sims se tratase. Sino de que crees un proyecto innovador, aceptable moralmente y filosóficamente positivo.

¿Y ya? No, claro. Hay más cosas que, desde la perspectiva de Peabody, son necesarias para salir adelante con un mínimo de posibilidades, incluyendo el asumir que los fracasos son, en realidad, fuentes de experiencia que permiten afrontar la siguiente empresa con más conocimientos.

El mensaje, sin embargo, adolece de un problema derivado de las diferencias sustanciales que existen entre los usos y costumbres económicos de EE.UU. (lugar originario del autor y escenario de sus actividades empresariales) y los españoles (o europeos). Además, como se señala en el prólogo escrito por el economista español Enrique Dans, la mentalidad es también marcadamente diferente en muchos otros aspectos que van más allá de lo meramente económico y eso, por desgracia, no tiene plasmación en el fondo de la obra. Esta omisión no es culpa del autor ni del editor, es sencillamente la realidad a la que también tiene que hacer frente la persona con ánimo emprendedor.

En definitiva, Hegemón nos ofrece un libro ameno, curioso y lleno de ideas positivas que se pueden llevar a cabo, si bien es cierto que no da las claves en el juego de los negocios, al menos sí que aporta una base distinta sobre la que plantearte negocios, ideas y proyectos.


miércoles, 14 de enero de 2009

Reseña: Tamsin

Tamsin.

Peter S. Beagle.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Nabla Ediciones. Col. Fantastika. Barcelona, 2008. Título original: Tamsin. Traducción: Daniel Aldea Rossell. 351 páginas.

Peter S. Beagle es conocido en nuestro país más que nada por su magnífica novela El último unicornio (además, recientemente reeditada), ya que es un autor poco prolífico en origen y apenas publicado en español. Tamsin viene avalada por su nominación al premio World Fantasy y por recibir el Mythopoeic Fantasy for Adult Literature, ambos en 1999, nominación y premio que me parece que ciertamente merece.

Tamsin es, sobre todo, una historia de fantasmas y experiencias sobrenaturales; pero también es una historia de amor, y una historia de adolescencia y crecimiento y de amistad, y de misterio y un poquito de terror y algo de Historia… Utilizando el recurso de la primera persona, Beagle ofrece al lector la historia de Jennifer Gluckstein, quien, como odia su nombre, prefiere que la llamen Jenny. Desde su actual vida como estudiante universitaria, Jenny empezará a plasmar por escrito los extraordinarios sucesos a los que asistió cuando era tan solo una adolescente de trece años atrapada en un cuerpo que no le gustaba, con todos los problemas que eso conlleva a esa edad. Así, todo comenzará como un relato de desarraigo; Jenny, una newyorkina de pro, ve como su madre, divorciada, planea casarse de nuevo y, por si eso fuera poco, trasladar la familia a Inglaterra. La joven se rebelará contra ese futuro y tratará de poner las cosas muy difíciles a todos aquellos que la rodean, aunque es perfectamente consciente de que está actuando por pura cabezonería. Y las cosas se le pondrán todavía mucho más cuesta arriba cuando descubra que tiene que separarse durante un buen tiempo de su querido Señor Gato (quien posteriormente adquirirá un importante protagonismo como pieza clave en una serie de descubrimientos de consecuencias insospechadas).

Pero todo irá cambiando poco a poco tras conocer a Tamsin, una joven poseedora de una misteriosa y trágica historia, y con quien Jenny iniciará una extraña relación de amistad. Una relación que le abrirá las puertas de un mundo oculto e inimaginado hasta el momento para ella. Un mundo que bebe directamente de las leyendas y el folklore ingleses, oscuro, lleno de peligros y de seres fascinantes y sobrenaturales; y una historia que se remonta en el tiempo hasta los sangrientos hechos de la Rebelión de Monmouth y la brutal represión llevada a cabo por el Juez Jeffreys en el condado de Dorset. Jenny se verá de este modo envuelta en una trama de misterio, de secretos olvidados por el tiempo, y tendrá que ir rastreando antiguas pistas y viejos relatos, y conociendo a los más variopintos personajes, para recomponer una historia de amor y horror unidos que trasciende las épocas y que llegará a poner en peligro su vida.

Utiliza el autor un estilo agradablemente poético en muchas ocasiones, que rezuma cariño por la historia que está narrando y por los personajes que tiene entre manos, desde los padres de Jenny a sus nuevos hermanastros, quienes adquieren una debida profundidad acorde con lo requerido por las circunstancias, como apoyo y ayuda, muchas veces indeseada, para la joven adolescente. La primera persona le permite a Beagle establecer una especie de diálogo entre la Jenny ya crecida y el resto de los protagonistas (por si alguno llegara a leer lo que está escribiendo) y con el propio lector, que en ocasiones se siente directamente interpelado e incluido en un juego de confidencias y secretos. Desde su existencia universitaria, tratando de plasmar los recuerdos de aquella chica que tiene que reconocer que ya no es ella misma, Jenny se permite abundantes llamadas de atención para remarcar los puntos de inflexión o de mayor importancia del relato. De alguna manera, convierte al lector en confidente y en partícipe de sus vivencias adolescentes.

Crea por momentos un sentimiento casi de nostalgia, de tristeza, cuando habla la protagonista de una chica en la que ya apenas se reconoce, aunque no pueda negar sus comportamientos muchas veces vergonzosos. Habla con ternura subyacente y de manera fiel de los cambios que se están produciendo en la vida de una chica de trece años obligada a afrontar uno de los periodos más confusos de la vida como es la entrada en la adolescencia con la inestabilidad añadida que suponen una nueva familia y un traslado a un país diferente y desconocido. Y hay momentos, en efecto, que Jenny confiesa los comportamientos algo irracionales de su yo más joven, pero ¿qué adolescente no los tiene? Es una chica que todavía no conoce su lugar en el mundo, indecisa, que odia su cuerpo, que se encuentra fea e insegura sobre su físico y su rostro, y que, por si eso fuera poco, de repente deberá enfrentarse con enorme valentía a grandes cambios en su vida, descubrirá que hay algo más allá del velo de nuestra realidad visible y tendrá que pasar por una auténtica ordalía para encontrarse a si misma.

Así, finalmente no se sabe si es Jenny quien ayuda a Tamsin a desvelar su misterio o Tamsin quien ayuda a la joven a transitar por los difíciles caminos de la adolescencia. Todo ello envuelto en una narración por momentos brillante, con una historia preciosa, lírica, aunque profundamente apegada a la tierra, con unas pequeñas dosis de terror, con la aparición de abundantes seres sobrenaturales (algunos terroríficos, unos pocos cómicos, todos fascinantes) sacados directamente del folklore británico y con la inevitable mansión encantada. Que el posible lector no se deje engañar por esa portada tan poco llamativa con la que ha sido castigada la novela; es lo que se narra en su interior lo que importa, y su lectura merece la pena.


lunes, 12 de enero de 2009

Reseña: Los hombres que no amaban a las mujeres

Los hombres que no amaban a las mujeres. Millennium I.

Stieg Larsson.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Destino. Col. Áncora y Delfín vol. 1124. Barcelona, 2008. Título original: Män som hatar kvinnor. Millennium I. Traducción: Martin Lexell y Juan José Ortega Román. 665 páginas.

Convertida en un éxito de ventas gracias al boca a boca y a la historia trágica de su autor, quien murió antes de ver publicada ninguna de las tres entregas de las que se compone esta serie de Millennium, cabe preguntarse: ¿Es Los hombres que no amaban a las mujeres la novela destinada a renovar y dar un giro radical al género negro, como ya se ha podido leer por ahí? Mi respuesta es que no. Pero, ¿se trata de un libro magnífico? Rotundamente sí.

Estilísticamente, Los hombres que no amaban a las mujeres, no es que sea gran cosa; su prosa es directa como un disparo entre ceja y ceja, sin apenas recursos literarias, con un lenguaje básico e incluso plano, sin bellas metáforas, sin grandes imágenes, con una narración totalmente pegada a la historia, casi desnuda, sin distracciones. Pero es ese un estilo que se adapta perfectamente a lo que se está narrando, dando importancia a la trama muy por encima de la prosa. Y la trama (las tramas, más bien) es realmente interesante, atrapa la atención y no la suelta hasta la última página. Es verdad que la cosa empieza un tanto titubeante, indecisa; le cuesta entrar en materia, llegando incluso a asustar al lector con algunas lecciones de economía a la sueca que pueden llevar a engaño sobre cuál va a ser el contenido del libro. Pero pronto, antes de que surjan demasiadas dudas, la trama se impone, se presentan los personajes y la investigación que debe llevarse a cabo. Y a partir de entonces la historia se embarca en un crescendo de interés, incluidos un par de buenos sobresaltos, que no cesará hasta su final.

Larsson presenta varias historias paralelas, entre las cuales la principal será la de la investigación de la misteriosa desaparición de la joven Harriet Vanger en una isla propiedad de su familia y que 36 años después sigue sin respuesta. Alrededor de esta investigación se irán entretejiendo las historias de los dos protagonistas principales: Mikael Blomkvist, un maduro periodista de temas económicos y copropietario de la revista Millennium que da título a la trilogía, firme defensor de la legalidad y poseedor de firmes convicciones morales (y que se aleja radicalmente de la imagen del investigador-detective típico y tópico de la novela negra); y Lisbeth Salander, una especie de poco común investigadora privada de 24 años, tatuada y con piercings, inadaptada socialmente, terriblemente individualista, bastante amoral y que gusta hacer “justicia” por su cuenta y según sus propios valores. La intersección de ambas historias con la principal hace de Los hombres que no amaban a las mujeres una novela muy completa y satisfactoria.

Y es que una de las más importantes virtudes del volumen es la de sorprender al lector sin hacerle trampas por el camino. Larsson va entregando las piezas del puzzle conforme los propios protagonistas las van conociendo, sin guardarse cartas en la manga, sin hurtar datos necesarios para la resolución del misterio, pero plasmándolo de tal manera que hace que se cambie continuamente de posible sospechoso conforme los distintos personajes van entrando en escena. No se puede descartar a nadie, ni se ve venir desde cientos de páginas antes la posible solución. Y hay muchos personajes, eso es cierto, pero el autor demuestra la suficiente pericia como para no hacer a nadie perderse entre todos ellos (y eso que muchos de los nombres, al ser suecos, resultan cuanto menos algo difíciles).

Dentro de la acaudalada familia Vanger, que Blomkvist tendrá que investigar como tapadera para su verdadera búsqueda, hay muchos miembros, acarreando cada cual sus secretos y sus miserias. Personajes secundarios que son apenas esbozados en dos pinceladas, justo lo necesario para sustentar sus papeles. Entran y salen, interpretan sus líneas y abandonan la historia. Algo parecido sucede con los lugares por donde se mueven todos ellos, simples esbozos, apenas decorados pintados al aire tras ellos, esquemáticos y poco descritos, tan solo sitios donde situar la acción pero que no llegan a influir en la misma No hay concesiones a “embellecer” el texto, salvo que sea auténticamente necesario para la propia trama.

Una trama por momentos muy cruda, de gran dureza sobre todo en ciertos pasajes dedicados al entorno de la disfuncional investigadora Lisbeth Salander. Una trama que mezcla hábil e inteligentemente muchos elementos para lograr un producto bastante satisfactorio, con buenas dosis de misterio, de secretos ocultos y de gentes que no quieren que los mismos salgan a la luz, de riqueza, política y corrupción, economía de altas finanzas, traiciones, enfrentamientos familiares, envidias, asesinatos sin resolver, ambiciones desmedidas, las justas dosis (parece obligado) de sexo y perversiones sexuales y de algo que parece amor. Es de destacar, por cuanto resulta un tanto aterradora, la imagen que da el autor de la situación de la mujer en Suecia en vista de las estadísticas que va ofreciendo en la entradilla de cada parte del libro, y de los descubrimientos que irá desenterrando laboriosamente Mikael Blomkvist, llegando a poner en peligro incluso su vida.

Como bien descubrirán por las duras, patear un hormiguero puede traer consecuencias inesperadas e indeseadas. Pero dejar en el olvido la memoria tampoco es precisamente la solución. ¿Es mejor el conocimiento, por muy duro que sea, o el velo y el silencio de la ignorancia? La apuesta del autor es clara, pero el lector deberá leer el libro para descubrirla. Desde luego no será tiempo perdido.

Como nota final, decir que resulta también muy interesante, aunque en principio sorprenda y pueda llamar a equívoco antes de la lectura de la novela, la elección del título, que se entiende perfectamente al término de la misma. Sí se puede afirmar que Larsson ama a sus personajes femeninos, tratándolos en la mayoría de las ocasiones mucho mejor que a los masculinos, con una dulzura y una dedicación especial. A la espera de la publicación del tercer volumen, habrá que comprobar si La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina mantiene el nivel; con que sea similar, el disfrute está garantizado.