El Libro de Sombra.
La saga de la Ciudad /2.
Juan Cuadra Pérez.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Fantascy. Barcelona, 2015. 491 páginas.
El libro de Sombra comienza justo en el momento en que termina su predecesora El libro de Ivo, y los eventos que van a tener lugar son consecuencia directa de lo allí acaecido; así que, como advertencia, cabe decir que, si bien la presente reseña intentará no destripar detalles relevantes de la novela que nos ocupa, quizá lo más recomendable sería haberse leído el primer libro de la saga antes de hacer lo propio con las líneas que vienen a continuación. En esta novela Sombra, el reticente Sombra, mago poco dispuesto a involucrarse en los dramas que le rodean, aislado de todo apoyo, va a verse obligado a tomar las riendas de la situación y a actuar en consecuencia, llevando sobre sus hombros prácticamente todo el peso de la trama. Así la narración difiere bastante de su precedente, pasando de una coralidad en el protagonismo y una alternancia de diferentes escenarios, a tan sólo un actor principal, cuyo punto de vista domina la mayor parte de la acción de la novela, con algunos «secundarios» a través de los cuales el lector podrá ir completando partes de la trama, y a una sola localización, la Ciudad, eso sí, con dos aspectos de la misma bien distintos y apenas conectados, y un par de lugares circunstanciales que Sombra visita con una vital importancia para el relato, pero con muy poca presencia en el grueso de lo narrado. Cuadra también cambia el enfoque y el tono de la historia, pasando a ese ambiente cerrado, limitado, enigmático, por momentos claustrofóbico e, incluso si cabe, más oscuro, si bien no menos sangriento, que lo acaecido hasta ahora. Magia, crueldad desatada, terribles e insondables profundidades del alma humana, un improbable héroe contra natura, y una fantasía que navega entre la urbana, la oscura y la feérica, llena de matices, más cercana al referente del Clive Baker que al de Gaiman que primaba en El libro de Ivo.