miércoles, 7 de noviembre de 2007

Presentación: La marea del despertar

Hegemón ediciones, después de hacer lo propio en la Fnac de Donosti (ver fotos al final) y en el HispaCon de Sevilla, se complace en invitar a todos los interesados a acudir a las próximas presentaciones de su nuevo lanzamiento editorial: La marea del despertar, del escritor zaragozano Roberto Malo.

La presentación más cercana tendrá lugar en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza (Pº de la Independencia 11, 2ª planta) el próximo lunes día 12 a las 19:30 horas. Se contará con la presencia del autor y de Unai Herrán y Santiago Gª Soláns por parte de Hegemón.

Un poco más adelante, el sábado día 24 del presente, la novela será presentada en Madrid, en la librería Estudio en escarlata (Guzmán el Bueno, 46 [Esq. Fdez. de los Ríos]) donde a las 19:30 el autor representándose a sí mismo y Unai Herrán y David Sanz representando a la editorial harán los honores y agotarán sin duda las existencias de La marea del despertar, así que nos comentan que es conveniente reservar el libro.

Estáis todos invitados.

A continuación os damos los datos del libro:

Título:
La marea del despertar.

Autor:
Roberto Malo.

Sinopsis:
Jesús, un joven músico, descubre para su sorpresa que tiene la facultad de, al dormirse, ir al mundo de los sueños con las mismas ropas, o falta de ellas, con las que se ha acostado en la realidad. De semejante modo, pronto se dará cuenta de que si se adormece en nuestro mundo con cualquier tipo de objeto el mismo irá con él al universo onírico; e incluso, una vez allí, puede traerse de vuelta algo del ensueño…
Como la curiosidad mató al gato, Jesús enseguida empezará a experimentar con los límites de su insólita capacidad, viéndose envuelto en las situaciones más delirantes, peligrosas y divertidas que se pudiera imaginar.
La marea del despertar es una novela de fantasía y humor subyugantes, sembrada de imágenes fascinantes y situaciones surrealistas, donde el lirismo de Roberto Malo brilla en todo su esplendor.

El autor:
Roberto Malo (Zaragoza, 1970) es escritor, cuentacuentos y animador sociocultural. Ha publicado el libro de relatos Malos sueños (Certeza, 2006) y la novela Maldita novela (Mira, 2007). Asimismo, ha publicado más de cincuenta relatos en revistas, periódicos y diversas antologías.
La marea del despertar es su segunda novela.

Portada:
Xaifu / David Daza.

Formato:
14,5 x 23 cm.

Cubierta:
Papel: Cartulina estucada de 250 g/m2.
Tintas: 4 / 0 colores.
Acabado: PLASTIFICADO MATE.

Interior:
192 Págs.
Papel : OFFSET AHUESADO de 80 g/m2.
Tintas: 1 / 1 colores.

Encuadernación:
Rústica con solapas.

Y a continuación algunas fotos de la presentación de la novela en la Fnac de Donosti, donde se puede apreciar al autor, Roberto Malo, y a uno de los editores, Unai Herrán, hablando de lo humano y lo divino. El público asistente se lo pasó fenomenal, ya que Roberto, además de un excelente escritor, es un gran comunicador y todo un "showman" que anima cualquier cotarro:









lunes, 29 de octubre de 2007

Reseña: El hombre que fue Jueves

El hombre que fue Jueves.

G.K. Chesterton.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Valdemar. Col. El Club Diógenes # 140. Madrid, 2006 (4ª edición). Título original: The Man Who Was Thursday. Traducción: José Rafael Hernández Arias. 311 páginas.

Sin duda, una pequeña gran joya. Una obra por la que no han pasado en absoluto mal los años y cuyo mensaje sigue siendo igual de interesante hoy que en el momento en que fue escrita. Es cierto que, por lo que sé, a más de uno se le ha atragantado ese críptico capítulo final en que la historia se resuelve con una vuelta de tuerca más que metafísica; pero eso no impide que, leído con las debidas claves, su vigencia siga plenamente presente. Afortunadamente en la edición que nos ocupa (Valdemar, el Club Diógenes) la novela viene acompañada de un interesante y esclarecedor (quizá en exceso) prólogo a cargo de José Rafael Hernández Arias y de tres relatos/ensayos que sirven para ahondar en las motivaciones de Chesterton como persona y escritor, y que pueden proyectar algo de luz sobre muchas de las claves para entender correctamente el enfoque, la filosofía y el mensaje que se esconden dentro de la entretenida trama de El hombre que fue Jueves.

La novela, con una escritura brillante, detallista y llena de matices, parte de una trama policial en la que el personaje principal, Gabriel Syme, luego conocido como Jueves, tendrá que infiltrarse en una peligrosa conspiración anarquista y evitar los tenebrosos propósitos de su maquiavélico líder, un hombre tan sólo conocido como Domingo, verdadero protagonista en la sombra de la novela. Cargada de un humor cáustico y brillante, muchas veces irónico y no exento de cierta negrura, las aventuras, y desventuras, de Syme son una continua huida hacia adelante en un enfrentamiento de voluntades e inteligencias en el que no todo, o más bien nada, es realmente lo que parece.

La trama se lee en dos niveles, aunque es en todo momento (salvo quizá en ese sorprendente último capítulo) la trama policíaca la que prima sobre el resto de elementos de la narración. Jueves, con una suerte de dispares aliados que irán sumándosele, o abandonándolo, por el camino, habrá de perseguir y enfrentarse a las fuerzas del mal personificadas en la enorme figura de Domingo con todas las armas que encuentre a su paso, sin dar nunca nada por sentado, pues la perfidia de su adversario es capaz de confundir al más pintado. Muchas veces el lector asiste a lo narrado como si de una comedia de enredo se tratase, un juego de equívocos en el que el autor va colocando a los personajes en las situaciones más inverosímiles y difíciles para, muchas veces, tener que retroceder antes de poder avanzar. No se puede nunca dar nada por sentado, pues los giros se suceden con una lógica endemoniada y una coherencia muchas veces sorprendente.

En un segundo plano más profundo, camuflado casi hasta el final aunque siempre presente, el lector es testigo de una búsqueda sin duda metafísica en la que el autor vuelca todas sus creencias sin convertirse en dogmático en momento alguno, dejando en cada instante caer pinceladas y detalles que han de conducir al lector atento hasta esa revelación final contra la que algunos se estrellan, motivo por el cual reniegan de este libro. En ningún caso esta lectura, podríamos decir que religiosa, se sobrepone a la acción policíaca, a las peripecias detectivescas y a las aventuras llenas de humor en las que se encuentra embarcado Symes-Jueves, pero está presente en todo momento como un telón de fondo que nos muestra un tapiz más rico en cada página de la novela.

Entre medias de ambos planos, entremezclándose de manera intrincada, hay mucho más que descubrir: desde la crítica política y social contra los movimientos filosóficos que empezaban a extenderse por el mundo en aquel entonces, y que todavía hoy venimos arrastrando, hasta el eterno enfrentamiento entre el Bien y el Mal, curiosamente difusos a veces. No en vano el propio autor dio en llamar “comedia alegórica” a su obra.

Hace ya unos cuantos años, en el HispaCon de Barcelona de 1991, tuve la fortuna de compartir una comida con unos pocos amigos y con Terry Pratchett y su hija, comida en que, entre otras muchas cosas, Pratchett nos confesó que su novela favorita era precisamente esta que nos ocupa. No sé si seguirá siéndolo ahora, pero no me extrañaría. El humor que destila cada capítulo es algo que la hermana con el creador de Mundodisco, aunque sea un humor y una forma de narrar total, casi se podría decir que frontalmente, diferente. Confieso avergonzado que para mí Chesterton era una asignatura pendiente, a pesar de las muchas recomendaciones que me habían llegado, pero puedo asegurar que ahora que he comenzado con él no será ésta la última novela que lea del autor; en absoluto, creo que me queda mucho Chesterton en el futuro. El hombre que fue Jueves es, desde luego, una novela para disfrutar y para releer, para ir a la busca y captura de todos los matices que el autor supo imbuir en ella y que pienso es imposible captar en un primer vistazo. Una gozada, ya digo, ojala hubiese muchos más libros como este.

martes, 23 de octubre de 2007

Reseña: The Ultimates Vol. 2

The Ultimates Volumen 2

Mark Millar y Brian Hitch

Panini Cómics, 48 págs. Ocho números dobles mas dos anuales.

Reseña de: Matt Davies

Cuando a mediados de 2002 Marvel publicó el primer volumen de The Ultimates, compuesto por catorce números, la crítica y los lectores lo aclamaron rápidamente como mejor cómic del año. Y lo cierto es que el elaborado guión de Mark Millar y el dibujo detallista hasta casi ser obsesivo de Brian Hitch combinaron a la perfección, otorgándole a la serie un ritmo de película de gran presupuesto, con escenas espectaculares pero sin caer en el error de olvidarse de los personajes. Los autores jugaban con la nostalgia de los lectores, ofreciéndoles iconos clásicos convenientemente modernizados y actualizados, inmersos en la cotidianeidad, de manera que parecieran más “reales” que sus homónimos del universo Marvel tradicional, el que idearon Lee y Kirby hace ya más de cuarenta años.

El único "fallo" que se le puede achacar a este segundo volumen de The Ultimates es que ha perdido el factor sorpresa de la primera parte. El problema de crear escuela es que lo que has ideado pronto dejará de ser original. Así, durante los últimos años nos hemos acostumbrado tanto a la linea Ultimate y a su estilo narrativo que el regreso de los Ultimates ya no viene precedido por la emoción y el asombro de la primera parte. Da una sensación de ya leído, de repetición de esquemas, que en ningún momento lastra la lectura pero que ya no tiene la frescura del primer volumen.

Cuidado, que eso no quiere decir que Ultimates vol. 2 sea un mal cómic o sea aburrido. De hecho, los autores, conscientes de lo que hicieron en la primera parte y de que la serie que ellos crearon pasará a otras manos al finalizar este volumen, se esfuerzan porque no decaiga la acción. Introducen traidores en el grupo, juegan al despiste (de forma un poco tramposa, eso sí, pero perdonable) y, sobre todo, buscan la espectacularidad, tanto en las numerosas batallas como en los momentos de calma. El dibujo de Hitch sigue siendo brillante, quizás algo más sucio que en etapas anteriores, pero es un cambio que se adapta bien a la historia. Los dos anuales, dibujado el primero por Steve Dillon y el segundo por Deodato Jr., con guión de Charlie Huston, simplemente cumplen con su función de relleno, aunque Huston sabe dejar su impronta personal en la historia, con un ritmo y unos diálogos brillantes.

En mi opinión, un gran (en todos los sentidos) cómic de supergente, que, a pesar de haber perdido el brillo de la novedad, sigue siendo lo mejor de la linea Ultimate. Ahora solo nos queda esperar temerosos el volumen 3. Y es que las últimas páginas de estos Ultimates cierran de forma tan perfecta la historia comenzada hace años- con homenaje a Lee y Kirby incluidos- que Jeph Loeb y Joe Madureira, futuros autores de la continuación, lo van a tener difícil para estar a la altura.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Reseña: Blood Royale

Blood Royale

Derek Carver


Reseña de: Amandil

Games Workshop 1987

De 3 a 5 jugadores. Duración media de una partida: pactado al inicio por los jugadores hasta un máximo de 10 horas.

Blood Royale es un juego muy simple que nos traslada a la Europa del siglo XIV. Cada uno de los jugadores manejará una de las potencias (España, Inglaterra, Francia, Italia y Alemania) en su afán por conseguir ser el bando que más dinero consiga al final del juego. Para ello, además de recaudar impuestos, es necesario acumular los tres recursos "básicos" (grano, hierro y lana) que se producen en distintas casillas del tablero y trasladarlos a la capital de cada reino, allí se convierten en dinero. Si además de los tres recursos también se dispone de "Semi-lujos" o "Lujos" se ingresa una mayor cantidad de dinero en cada intercambio.

La gracia del juego (que lo eleva por encima de este aspecto más tipo monopoly) reside en que cada jugador tiene que gestionar, además, su propia familia real. De tal modo que habrá que ingeniárselas para engendrar herederos, concertar matrimonios con otros jugadores e intentar asegurar que la dinastía propia no se extinga (o, peor, ¡que herede el reino otro jugador!). Y es que la política matrimonial y la suerte con los nacimientos y defunciones de los distintos miembros de la familia real convierte las partidas en una especie de programa del corazón en plena Edad Media. De hecho es aconsejable que cada jugador a la vez que juega lleve el árbol genealógico de su familia para saber quienes son los herederos en cada momento y que enemigos potenciales, en manos de otros jugadores, pueden llegar a convertirse en pretendientes al trono fuera de nuestro control.

El sistema de Blood Royale es muy sencillo. La partida comienza en el año 1300, representando cada turno un periodo de cinco años, siendo el año 1400 el límite máximo de cada partida. Completar un turno suele llevar entre 20 y 30 minutos, con jugadores experimentados. Existen tres fases separadas que completan cada turno:

- La fase "dinástica", dónde se chequean los nacimientos y muertes de miembros de todas las familias reales, se concertan matrimonios entre jugadores y se pactan los "acuerdos de boda" (por escrito y plenamente vinculantes e inquebrantables).

- La interfase, en la que se cobran impuestos, surgen los recursos en las casillas dónde estén señalados y se alistan ejércitos y flotas.

- La fase de movimiento y combate, en la que se descubren los eventos de ese turno (plagas, rebeliones, hambrunas y tormentas en el juego básico, y muchas otras cosas en el avanzado) y se mueven los ejércitos y los recursos, pudiendo provocarse batallas entre jugadores.

Gana el juego quien haya reunido más dinero al final de último turno, aunque muchas veces lo divertido no es conseguir enriquecerse sino ver las distintas vicisitudes de cada familia real lo largo de la partida.

Con Blood Royale, Games Workshop hizo sus pinitos en el mundo de los juegos de tablero (Talismán fue su verdadero buque insignia en este mundillo), presentando un reglamento ágil y muy sencillo (lo más complicado y extenso es, precisamente, la parte que regula los matrimonios y las herencias dinásticas) que permite disfrutar tanto a los que prefieren la parte "estratégica" y militar del juego, como a los que se entretienen más con la parte "dinástica" y un tanto "rosa" de los matrimonios y nacimientos.

Fácil, sencillo y entretenido.

Descatalogado y relativamente sencillo de obtener, no obstante.

viernes, 5 de octubre de 2007

Reseña: Kingmaker

Kingmaker

Don Turnbull & Mick Uhl

Reseña de: Amandil

Avalon Hill 1976

De 2 a 6 jugadores. Duración media de una partida 4 horas.

Kingmaker es uno de los juegos clásicos de la primera etapa de la firma americana Avalon Hill. Aunque actualmente está descatalogado es relativamente fácil conseguir un ejemplar de cualquiera de sus cuatro ediciones (una de ellas británica y de bastante peor calidad) por un precio muy bajo.

El juego nos traslada al siglo XV inglés durante la conocida como Guerra de las Rosas entre los York y los Lancaster. Los jugadores representan facciones nobiliarias en su lucha por controlar a alguno de los miembros de las dos familias y conseguir que sea coronado único Rey de Inglaterra. Para ello no basta con la intención ya que hay que eliminar por completo a la familia rival (si apuestas por los York debes liquidar a los pretendientes Lancaster y viceversa) y además debes tener en tu poder al miembro de la familia de más edad ya que sólo él (o ella) puede ser coronado.

Para lograr este objetivo cada jugador recibe al principio de la partida una serie de cartas entre las que podrá obtener nobles, títulos, cargos públicos, vasallaje de ciudades, barcos, mercenarios y obispados. Cada turno recibirá otra carta de este grupo y podrá de ese modo ir reforzando su facción aunque también deberá revelar una carta de "evento" (distintas a las anteriores) en la que podrá tener lugar alguna circunstancia que puede ser beneficiosa o terriblemente perjudicial para cualquier jugador (desde tormentas en el mar, hasta embajadas del Papa, pasando por incursiones escocesas o por brotes de peste e diversas ciudades).

Las inevitables batallas se pueden resolver siguiendo dos sistemas (básico y avanzado) y son terriblemente sangrientas, pudiendo cambiar el rumbo de la partida en un solo enfrentamiento, además de ser caldo de cultivo para traiciones y engaños. Exactamente igual que cuando se convoca el Parlamento y se reparten los cargos, títulos y propiedades que nadie haya podido reclamar (o que haya perdido el bando derrotado en una batalla), las votaciones a dos vueltas (en las Cámaras de los Lores y los Comunes) consiguen extrañas alianzas que no suelen durar más allá del fin del propio Parlamento.

Kingmaker es un juego que no facilita en absoluto que se produzcan dos partidas iguales. Las puede haber muy cortas (si la fortuna se alía con un jugador) o muy largas si no existe ninguna fuerza hegemónica ni "alianzas inquebrantables". Además el sistema de juego es muy sencillo y simple (las reglas no superan las seis páginas en inglés) y permite combinar las reglas básicas con algunas o todas las reglas avanzadas. Obviamente las partidas ganan mucho al introducir las variantes avanzadas, tanto en realismo como en diversión.

Finalmente la presentación del juego apenas ha variado en los casi treinta años que ha estado en el mercado. Avalon Hill cambió la portada exterior tres veces pero mantuvo la calidad gráfica y material. No así con la versión británica del juego, en la que el mapa era un puzle de cartón muy fino y combado que se rompía al poco de empezar a darle uso.

Kingmaker, en defintiva, es un juego muy ameno, rápido y entretenido que, siguiendo el principio de Avalon Hill, instruye mientras divierte.

martes, 25 de septiembre de 2007

Reseña: La visigoda

La visigoda

Isabel San Sebastián

Reseña de: Amandil

La esfera de los libros, Madrid 2007. 393 páginas.


Entre los picos y los valles de Asturias transcurre buena parte de esta novelita ambientada en el siglo VIII y los primeros años de la Reconquista cristiana. Alana, la protagonista, nos cuenta en sus memorias de vejez la que ha sido su vida desde su infancia en un pequeño castro celta hasta su venerable madurez entre los muros de un monasterio del que es abadesa. Entre medio conoceremos aspectos de su vida que, en cierto modo, nos trasladará a algunos de los años más convulsos y menos conocidos de la Edad Media española. Visitaremos la Córdoba de los Omeyas y el Toledo recién sometido al islam. Asistiremos a algunos episodios relativos a conflictos religiosos y, sobre todo, seremos testigos de la mano de "la visigoda" de la formación del incipiente reino de Asturias de la mano del rey Alfonso y de su mano derecha, el caballero conocido como Índalo.

Y poco más, porque lo cierto es que la brevedad del relato se hace notar tanto en su extensión como en la falta absoluta de profundidad en sus tramas. De hecho no hay tramas sino una sucesión lineal de acontecimientos que buscan narrar algunos momentos históricos concretos que la autora quiere darnos a conocer. Quizá el sistema utilizado para presentar la narración (la transcripción literal de las memorias de Alana) anule en buena medida cualquier posibilidad de entrecruzar tramas y sorprender al lector con giros inesperados, pero lo cierto es que la linea cronológica está tan nitidamente marcada desde la primera página que impide que la sorpresa pueda anidar entre las páginas de la novela.


En la contraportada de la edición que he leído (en tapa blanda) hay una pequeña cita laudatoria de alguna crítica que Luis María Anson publicó sobre este libro. Dice así: "[es una obra cuya] escritura es transparente y eficaz, a ráfagas bellísima". Y no puedo estar más de acuerdo con el periodista en lo que escribe sobre su amiga, Isabel San Sebastián. Las descripciones son transparentes y sencillas, pero poco eficientes a la hora de evocar las imágenes que se nota que intenta transmitir una y otra vez al lector. Describe las escenas pero no las hace vívidas, no las hace cálidas y, en definitiva, no consigue crear una sensación realista. Es poco descriptivo, casi rácano, a la hora de afrontar los rasgos de los escenarios y de los personajes que pasan por las distintas páginas. Incluso, según pasan los capítulos, se incrementa la sensación de que la autora se ha ceñido a seguir un manual de Historia y a rellenarlo con escenas breves referidas a la protagonista y su familia. Y en un extraño giro de originalidad, Alana, o lo que es lo mismo, la narradora del relato adelanta acontecimientos clave que le restan intensidad (de la ya de por sí escasa de que está dotada la narración) y que encima luego resultan ser "claves" en el devenir de la protagonista.

Aún así el relato es ameno y entretenido, se atreve a describir una época que incluso hoy se encuentra sumida en un gran desconocimiento histórico debido a la falta de fuentes fidedignas. Además la autora, conscientemente, ha querido mostrar un periodo concreto sobre el que existen divergencias muy notables a la hora de interpretar los hechos que narra en el libro, ya que el modo de presentar a los distintos pueblos que habitaban las montañas del norte (desde los galaicos a los vascones, pasando por los astures, los cántabros y los últimos visigodos) pretende convertir todo el relato en una especie de loa al origen de España bajo el signo de la cruz y de la guerra al infiel.

En definitiva una novela histórica breve, amena y escasa en muchos aspectos de la que no se puede extraer mucho más de lo aquí expuesto.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Reseña: Las naves de la locura

Las naves de la locura.

Robin Hobb.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris fantasía # 60. Madrid, 2007. Título original: Mad Ship. Traducción: Raúl García Campos. 670 páginas.

Segundo volumen de Las leyes del mar y continuación directa del anterior Las naves de la magia. Volvemos donde se quedó aquella, a los mismos lugares y personajes que ya habían conseguido atrapar nuestra atención. Hobb ha creado un mundo complejo y lleno de detalles, tanto de su sociedad, su cultura, sus relaciones comerciales, su arte, sus costumbres... tanto en el Mitonar como en las Islas Piratas y aún más lejos... Ha creado un mundo tan completo que no ha podido sustraerse a la tentación de mostrárnoslo todo, cayendo en uno de los principales defectos de la novela, como ya le sucediera en la anterior: le cuesta demasiado entrar a fondo en la trama, ofreciendo un largo principio en que se van posicionando de nuevo los muchos protagonistas tras el explosivo final del anterior libro. Así páginas y páginas se van sucediendo conforme va adquiriendo forma la sociedad de mercaderes del Mitonar (demasiadas veces repitiendo situaciones ya explotadas en Las naves de la magia que poco aportan a la actual novela) y la autora avanza para colocar a sus personajes allí donde lo desea para, una vez conseguido, volver a facturar una interesante novela de aventuras llena de fantásticas revelaciones. El problema es que le cuesta demasiado llegar hasta allí, aunque tampoco sea en absoluto tiempo perdido.

Las naves de la locura, como ya sucediera con la anterior entrega, es una novela coral y va cambiando de punto de vista conforme pasa de un protagonista a otro, abriendo un buen número de tramas que avanzan paralelas, independientes unas de las otras, pero que, como cualquier pudiera sospechar, terminarán confluyendo en un crescendo de emoción hasta llegar a un final, a varios finales en verdad, de esos que mantienen la atención del lector sin poder soltar el libro y en los que se resuelven gran parte de los hilos abiertos en la narración, y dejando otros más generales para el cierre de la trilogía. Es, desde luego, una novela que va de menos a más, en la que quizá cuesta demasiado entrar y en la que su enorme extensión (más de 650 páginas de letra muy pequeñita) podría llevar a más de uno a echarse atrás en su lectura, aunque seguramente se equivocaría.

La fantasía de Hobb no es una fantasía al uso, no está llena de magos y de magia, de elfos o enanos u otras razas imaginarias, ni de guerreros y grandes batallas, aunque sí de unos seres extraños y fascinantes, de los que desentrañar su misterio será buena parte, si no el total, de la trama principal, pues todos los caminos parecen confluir para desvelar el secreto de la existencia de las serpientes marítimas que desde luego fueron, y pueden volver a ser, mucho más de lo que en la actualidad de la novela son: una especie que ha perdido la memoria de su pasado y que pocos de sus individuos luchan por recuperar. Si en la anterior novela no se sabía demasiado bien porque se incluía toda la trama de las serpientes, en Las naves de la locura queda mucho más clara la razón, convirtiéndose, como digo, casi en el tema troncal, aunque ocupe pocos capítulos en comparación con otras líneas, de la historia y sobre la que aparentemente se sustentarán al final el resto de tramas.

La fantasía de Hobb es, pues, algo más “mundano”, más cercano que la de otros escritores del género, aunque no por ello ni un ápice menos fascinante. Es la fantasía de barcos vivos que hablan con sus tripulantes, de civilizaciones perdidas que van desvelando sus secretos, de mercaderes que desean que todo permanezca inamovible, que nada cambie para poder seguir con sus ordenadas vidas, y de piratas que sueñan con convertirse en reyes entre los suyos. A ratos es una historia cruel, de esclavitud y emancipación, y de ambiciones equivovadas; a ratos es un viaje de revelación, de formación de la personalidad para los involucrados, de descubrimiento interior; es una aventura de piratas y una epopeya de superación personal; es un relato costumbrista, dado algunas veces al exceso descriptivo, y la narración de grandes pasiones (no necesariamente amorosas). Es en definitiva, un mundo bien construido, donde la emoción, al final, está garantizada.

Con la nao rediviva Vivacia robada por el pirata Kennit, la familia Vestrit, con Althea a la cabeza se pondrán a la tarea de recuperarla; pero desde luego no resultará en absoluto una misión sencilla. Mientras ven que toda la vida que conocen empieza a cambiar y a desmoronarse a su alrededor, pronto tendrán que descubrir quienes son sus aliados y quienes sus enemigos, viéndose inmersos en un destino que nunca sospecharon pudiera involucrarlos. Mientras tanto Kennit, manteniendo a Wintrow a su lado para poder manejar a la nave viviente, seguirá adelante con su ambicioso plan de unificar las Islas Piratas bajo su gobierno. Nuevos personajes se unen a la trama al tiempo que secundarios del anterior libro van adquiriendo un mayor protagonismo, caso de la hermana de Althea, Malta, que cobra vital importancia, o de la nao rediviva Dechado que parece destinado a cumplir un papel central en la búsqueda de Vivacia a pesar de sus reticencias y negativas. La novela irá avanzando, lentamente al principio y cada vez más rápido conforme se supera su ecuador hasta llegar a un final de impactantes revelaciones (aunque alguna de ellas se vea venir desde demasiado lejos como para causar estragos) que deja con las ganas de leer el tercer y último libro de Las leyes del mar. Es este un libro para leer con tiempo por delante, con reposo y tranquilidad, para poder disfrutar sin prisas de los muchos giros que se producen en sus, quizás, excesivamente numerosas páginas.

lunes, 10 de septiembre de 2007

I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción

Recibimos el siguiente comunicado:

I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción

Universidad Carlos III de Madrid
6 al 9 de Mayo de 2008


La Universidad Carlos III de Madrid, junto a la Asociación Cultural Xatafi para la profundización de la literatura fantástica y su difusión, invitan a reflexionar sobre lo fantástico en diversas áreas, géneros y disciplinas para generar un punto de encuentro entre especialistas del tema y un espacio académico desde el que trabajar conjuntamente sobre la literatura fantástica, de ciencia ficción y terror. La literatura fantástica funciona con una serie de mecanismos propios y exclusivos dignos de estudio. Por ello, se fomenta aquí un encuentro entre profesores, investigadores y escritores sobre literatura fantástica. Proponemos una línea interdisciplinar, a partir de la cual tener en cuenta los aspectos sociales, políticos y culturales que influyen en el género de lo fantástico. La Historia de la literatura, la Teoría de la Literatura y la Literatura Comparada serán el marco de este encuentro, para presentar una panorámica completa, rigurosa y multidisciplinar de un género de evidente interés actual y de escasa atención –hasta el momento– por parte del mundo universitario.

Las áreas temáticas sugeridas son las siguientes:

• La ciencia ficción y lo fantástico en el ámbito de la literatura latinoamericana y española.
• Ideología político-social en las literaturas fantástica y de ciencia ficción.
• Feminismo y literaturas de ciencia ficción y fantástica.
• Los discursos de lo fantástico y de la ciencia ficción desde las teorías literarias contemporáneas.
• Semiótica de lo fantástico y la ciencia ficción.
• La ciencia ficción y lo fantástico en el teatro.
• La ciencia ficción y lo fantástico en el cine.
• La ciencia ficción y lo fantástico en la cibercultura.
• Análisis de textos y de autores del género, estudios temáticos y de literatura comparada.

Condiciones de participación y plazos:

Aquellos interesados en presentar una comunicación tendrán que enviar por correo electrónico un resumen de su ponencia de entre 200 y 300 palabras, junto al cual se debe adjuntar el título, nombre del autor, institución a la que pertenece y datos personales. El plazo para el envío de los resúmenes termina el 15 de Febrero de 2008, y se enviarán a la siguiente dirección de correo electrónico:

congresoliteraturafantastica@xatafi.com

El comité organizador acusará recibo de las propuestas y antes del 15 de Marzo se notificará la aceptación de las mismas por parte del comité científico. La lectura de las comunicaciones no deberá exceder los 20 minutos y estas podrán presentarse en francés, inglés, italiano, portugués o español. Se publicarán unas actas con las comunicaciones aceptadas, cuyas normas de publicación y plazos se remitirán a los interesados por correo electrónico tras la celebración del congreso.

Inscripción:

La cuota de inscripción es de 50 euros para comunicantes y de 20 euros para asistentes sin comunicación. El ingreso se realizará tras la aceptación de la comunicación y antes de la asistencia al congreso en la siguiente cuenta bancaria:

La Caixa 2100 4116 19 2200074813

Para cualquier tipo de duda o consulta, los datos de la organización son los siguientes:

Universidad Carlos III de Madrid
Facultad de Humanidades, Comunicación y Documentación
Departamento de Humanidades: Lingüística, Literatura, Historia y Estética
Despacho: 14.02.01
Teléfono: 91-6249215
Calle Madrid nº 126 28903 Getafe (Madrid)

Coordinadores:

Teresa López Pellisa
Universidad Carlos III de Madrid
tlopez@hum.uc3m.es

Fernando Ángel Moreno
Presidente Asociación Cultural Xatafi
famoreno@xatafi.com

J. Fidel Insúa
Secretario Asociación Cultural Xatafi
jfinsua@xatafi.com

Guadalupe Soria Tomás
Universidad Carlos III de Madrid
gstomas@hum.uc3m.es

Iñaki Estella
Universidad Carlos III de Madrid
iestella@hum.uc3m.es

sábado, 1 de septiembre de 2007

Reseña: El séptimo velo

El séptimo velo

Juan Manuel de Prada

Reseña de: Amandil

Seix Barral, Barcelona. 2007. 644 páginas.

Esta novela, la primera que leo del autor, me ha dejado un regusto extraño. Confieso que me impuse esta lectura a raíz de leer algunas de las columnas que Juan Manuel de Prada escribe en el diario español ABC. Me gustó mucho la erudición y el elegante estilo del que hace gala en sus artículos y por eso decidí leer algo más largo y enrevesado que me mostrase hasta dónde podía llegar como escritor.

Y este libro, su último libro hasta el momento, me ha sorprendido en algunos aspectos mientras que en otros me ha decepcionado. Pero vayamos por partes y empezando por lo que me ha decepcionado, por decirlo de algún modo.

Juan Manuel de Prada maneja a su antojo el idioma español, no deja pasar la ocasión de demostrarlo y, en algunos momentos puntuales, llega a ponerse pesado. Reiteraciones innecesarias y repetición de metáforas hasta la saciedad ("aquella ciudad de un millón de muertos", "sus ojos de mosaico bizantino", "tenía una gota de asfalto en la mirada"...) hacen que el texto rechine y sea, por momentos, un poco cansino. Del mismo modo la búsqueda de profundidad en los pensamientos y sentimientos de los protagonistas (Julio y Julles) lleva a veces al tedio soporífero, hasta esa sensación de "esto ya lo ha dicho tres veces en las últimas dos páginas". Desconozco si con esto el autor pretendía enfatizar la interioridad de ambos personajes, pero en mi caso (y me confieso lector simplón y poco dotado) a ratos me aburría sobremanera.

Y hasta aquí lo malo.

Lo bueno, en cambio, me ha parecido doblemente atractivo por dos razones:

- El libro va de menos a más argumentalmente.
- Una vez superado el primer impacto del estilo hay momentos autenticamente memorables.

La historia, contada en tres partes desordenadas cronológicamente, nos lleva de la mano desde la Guerra Civil española hasta los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial y la caza de nazis que llevó a cabo Israel. La novela es la narración del descubrimiento del pasado de sus padres por parte de un hombre ya maduro, el tal Julio, al que sus padres ocultaron el hecho de que su verdadero padre era un francés que abandonó a su madre a los pocos meses de embarazo. Para descubrir la verdad que se oculta tras "el séptimo velo" (en honor al baile de los siete velos del mundo oriental y en concreto al baile de Salomé ante su tío, el rey Heródes), Julio emprenderá un viaje de conocimiento que le llevará a escarbar en los recuerdos de un viejo cura, de un psiquiatra de postín y de la hija de un antiguo amigo de su difunta madre. Y lo que descubrirá le pondrá contra las cuerdas, porque se entremezclará el heroísmo de un padre (Julles) que militó en la Resistencia francesa, de una madre que es hija de un republicano español exiliado y anticomunista y de los tejemanejes de la Gestapo en el París ocupado.

Juan Manuel de Prada despliega en las 600 páginas que dura el relato una historia entretenida, grave, emocionante y, por momentos, policiaca, en la que el lector se colocará finalmente en el sitio del protagonista y tendrá que decidir, para bien o para mal, si Julles merece o no el perdón y reconocimiento de su hijo.

El autor asegura en los agradecimientos que para documentarse sobre la época consultó un centenar largo de libros, artículos y monografías. Y lo cierto es que la sensación de realismo es una de las bazas que me hicieron valorar positivamente el libro. Hasta cierto punto leyéndolo se aprende, se descubre y, sobre todo, se reflexiona sobre nuestra propia naturaleza y como nos puede afectar el pasado de nuestros padres a la hora de situarnos en el presente.

Léanlo y disfruten... si consiguen superar las más de cuarenta páginas de "prólogo" que a mi (insisto que soy blando y débil) casi me dejan KO.

lunes, 27 de agosto de 2007

II Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas

Nos llega el siguiente comunicado:

El segundo encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas, este año bajo el título de "Caminantes de otros mundos", va a tener lugar el próximo 29 de septiembre.
La sede será la Biblioteca Pública Pedro Laín Entralgo.

El programa es el siguiente:

Programa:

Viernes 28
De 10.00 a 20.30 horas:
Recepción de participantes y reparto de credenciales y documentación en la Biblioteca.

Sábado 29
9.00 h.:
Reparto de credenciales y documentación.
10.00 h.:
Inauguración y palabras de bienvenida a cargo de la Delegada de Juventud y Cultura, Dª Rosario Sánchez Jiménez.
10:30 h.:
Conferencia de Rafael Marín: "No es la ramita de perejil: es Literatura"
11:45 h.:
Café.
12:15 h.:
Conferencia "Universos imaginarios de creación española" a cargo del escritor David Mateo (Tobías Grumm). El autor presentará su nueva novela Encrucijada; La Tierra del Dragón volumen 3, publicada por Sirius.
13:30 h.:
Presentación del libro "Fantástica Televisión" (AJEC) de Alfonso Merelo.
14.00 h.:
Almuerzo de convivencia par todos los participnates.
16:30 h. Sala 1:
Mesa redonda Literatura fantástica: "¿Qué se vende? ¿Qué se lee? Un binomio a debate". Modera Alfonso Merelo y participan Inés Martín, propietaria de la librería La Araña y los escritores Joaquín Revuelta y José María Carrasco.
18:00 h. Sala 1:
Conferencia Puentes al pasado: El arte de escribir fantasía histórica a cargo de los escritores Juan Miguel Aguilera y Javier Negrete.
19:00 h. Sala 1:
Conferencia Puentes a lo que pudo ser: Ucronías a dos voces a cargo de los escritores Juan Miguel Aguilera y Javier Negrete.
16.30 a 20.30 h. Sala 2:
I Taller de Fantasía (creación literaria) a cargo de David Mateo.

La inscripción es de 10 euros.

Para inscribirte, ponte en contacto con la biblioteca Pública Municipal "Pedro Laín Entralgo"
(Edificio Huerta palacios s/n, Dos Hermanas) a través del correo electrónico:
biblioteca@doshermanas.es o en el teléfono 954919579.

Para más información visita:
http://www.elautor.com/jornadasDDHH2.htm
http://www.doshermanas.es/bibliotecamunicipal/index.htm


jueves, 16 de agosto de 2007

Finalistas de los Premios Ignotus 2007

Desde la AEFCFT nos llega el siguiente comunicado:

Una vez hecho el recuento de los votos válidos en la primera fase de
votación para los Premios Ignotus del año 2007, promovidos por la
Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, los
finalistas de cada categoría serían los siguientes (cada categoría
está ordenada por orden alfabético):

NOVELA

-Jitanjáfora, Sergio Parra (AJEC)
-Juglar, Rafael Marín (Minotauro)
-La silla, David Jasso (Equipo Sirius)
-Señores del Olimpo, Javier Negrete (Minotauro)
-Su cara frente a mí, Luis Ángel Cofiño (Ediciones Parnaso)

NOVELA CORTA

-Armada redentora, Ramón San Miguel (Silente)
-El estruendo del silencio, Bernardo Fernández (Ediciones Parnaso)
-Gel azul, Bernardo Fernández (Ediciones Parnaso)
-Kretacic Rap, Vladimir Hernández (Espiral)
-Semiótica para lobos, Vladimir Hernández (Ediciones B)

CUENTO

-Camino del cielo, Santiago Eximeno (Franco, una historia alternativa,
Minotauro)
-Lo que significa tu nombre, Victor Miguel Gallardo Barragán (Artifex,
Bibliópolis)
-Materia de sueños, Ramón San Miguel (Silente.net)
-Son de piedra, Rafael Marín (Artifex, Bibliópolis)
-Víctima y verdugo, Eduardo Vaquerizo (Artifex, Bibliópolis)

ANTOLOGÍA

-Axiomático, Greg Egan (AJEC)
-Fragmentos del futuro, VVAA (Espiral)
-Franco: una historia alternativa, VVAA (Minotauro)
-Paura 3, VVAA (Bibliópolis)
-Sueños nuevos por viejos, Mike Resnick (Alianza)

LIBRO DE ENSAYO

-Drácula vs Frankestein, Angel Gómez Rivero (Jaguar)
-El universo de la ciencia-ficción, Sergio Gaut vel Hartman (Círculo
Latino)
-Europa imaginaria: cinco miradas sobre lo fantástico en el viejo
continente, VVAA (Valdemar)
-Imágenes de la locura: la psicopatología en el cine, Beatriz Vera
Poseck (Calamar)
-La espada mágica. Cine fantástico de aventuras, Carlos Aguilar (Calamar)

ARTÍCULO

-Aprendiendo a ser Transyo, Sergio Mars (Rescepto)
-Azar, orden, método y caos en la obra de Stanislaw Lem, Juanma
Santiago (Vórtice en línea, Parnaso)
-Ciencia ficción ¿Qué es?, Alfonso Merelo (librodenotas.com)
-El otro cine europeo, Pablo Herranz (Rescepto)
-Sobre la crítica, Fernando Ángel Moreno (Hélice, A.C.Xatafi)

ILUSTRACIÓN

-El sueño de hierro, Manuel Calderón (AJEC)
-Factor psi, Alfonso Seijas (Silente)
-Hijos de la redención, Santiago Moro (Silente)
-Placeres prohibidos, Alejandro Terán (Gigamesh)
-Su cara frente a mí, Víctor Miguel Gallardo (Ediciones Parnaso)

PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL

-Anuncio Bancaja, Fran Torres (Publicidad)
-Carmen Celeste, Lagartija Nick (Música)
-El laberinto del fauno, Guillermo del Toro (Cine)
-La habitación del niño, Álex de la Iglesia (Telefilme)
-Trailer promocional de La Silla, David Jasso (Trailer)

TEBEO

-Cultistas SA, Alfredo Alamo y Fedde (Vórtice en línea, Parnaso)
-La legión del espacio, Alfredo Alamo y Fedde (Sitio de cf)
-La tira de la saga, Santiago Moro (Silente)

OBRA POÉTICA

-Mensaje Lumínico extra-láctea, Alberto García Teresa (Vórtice en
Línea, Parnaso)
-Poe, Alfredo Álamo (Vórtice en línea, Parnaso)

REVISTA

-Alfa Eridiani
-Miasma
-Rescepto
-Tierras de Acero MGZN
-Vórtice en línea

NOVELA EXTRANJERA

-El atlas de las nubes, David Mitchell (Tropismos)
-Leyes de mercado, Richard Morgan (Gigamesh)
-Kafka en la orilla, Haruki Murakami (Tusquets)

CUENTO EXTRANJERO

-Agenesia congénita de la ideación sexual, por K. N. Sirsi y Sandra
Botkin (Gigamesh)
-Aprendiendo a ser yo, Greg Egan (Axiomático, AJEC)
-El diario de cien años luz, Greg Egan (Axiomático, AJEC)
-En grupo, Robert Silverberg (Gigamesh)
-Infiltrado, Connie Willis (Omicron)

WEB

-Bemonline – www.bemonline.com
-Literatura Fantástica – literfan.cyberdark.net
-NGC 3660 – www.ccapitalia.net/ngc
-Sitio de Ciencia-Ficción – www.ciencia-ficcion.com
-Stardust – www.stardustcf.com

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Nuestra enhorabuena a todos los finalistas. Podrán participar en la
segunda fase de los premios Ignotus todos los socios de la AEFCFT, así
como los inscritos en el Congreso Anual de Ciencia Ficción, Fantasía y
Terror de este año (XXV Hispacón/Ishbiliya-Con 2007), a celebrar los
días 2, 3 y 4 de noviembre en Sevilla (más información en
www.tresculturas.org).

La AEFCFT da las gracias asímismo a Ricardo Manzanaro, administrador
de los Premios Ignotus.

viernes, 10 de agosto de 2007

Reseña: Harry Potter y la Orden del Fénix

Harry Potter y la Orden del Fénix.

J.K. Rowling.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Salamandra. 2004. Título original: Harry Potter and the Order of the Phoenix. Traducción: Gemma Rovira Ortega. 893 páginas.

El más largo de todos los libros de Harry Potter y, para mí sin duda, el más flojo hasta el momento. De las casi novecientas páginas de la novela se podrían quitar fácilmente cuatrocientas (y seguramente me quedo corto) y la narración, con un poco de síntesis, no se resentiría demasiado; muy al contrario, casi con seguridad saldría ganando mucho. El exceso es innecesario.

Harry Potter sigue creciendo, pero ahora en un mundo que parece haberse puesto contra él. Lord Voldemort se ha “recorporizado”, pero pocos son los que parecen creerlo, lo que llena de amargura al joven mago. Para terminar de estropearlo todo, Harry realiza un acto de magia cerca de casa de sus tíos al ser atacado por un dementor y desde el Ministerio deciden hacerle una vista con la intención de expulsarlo de Hogwarts. Además, sus amigos parecen rehuirle y nadie le cuenta nada de todo lo que está sucediendo, con lo que poco a poco su carácter se va agriando todavía más. Finalmente podrá reunirse con sus amigos, quienes le informarán de la existencia de una secreta Orden del Fénix, compuesta por los escasos magos que creen en el retorno de Voldemort y están dispuestos a enfrentarse a su amenaza, defendiendo a Harry en el camino. Es en este ambiente opresivo en el que Harry comienza su quinto curso en el colegio de Magia, en medio de una intensa campaña de desprestigio contra él y contra Dumbledore y el rechazo del común de sus compañeros, cosas que no contribuyen precisamente a mejorar su humor taciturno. Humor que empeora al empezar a sospechar que la extraña unión que le ata a Voldemort y que hace que le duela su cicatriz cuando el mago tenebroso siente algo intensamente se está intensificando.

La vida de Harry no es fácil en absoluto (o eso le parece a él) y el que pocos parezcan creerle no ayuda a mejorarla.

A lo largo del libro, Rowling volverá a ofrecernos un recorrido por casi todos los lugares mágicos que ya habíamos ido conociendo en anteriores novelas (Hogsmeade, el callejón Diagon, el propio Hogwarts...) y nos conduce a otros nuevos que adquirirán una gran importancia en la trama (como el Ministerio de Magia o la casa ancestral de los Black), pero lejos de antojársenos estar ante algo novedoso, la cosa se hace más bien tediosa.

Es en los nuevos personajes, o en la revisitación de algunos antiguos, donde el libro podría haber remontado algo el interés, y sin embargo tampoco aquí lo consigue. Rowling crea unos personajes realmente atractivos en su concepción, pero que no lleva a buen término en la narración de sus acciones.

Interesantes, pero desaprovechados el demencial personaje de Luna Lovegood, una compañera de Hogwarts que podía haber dado mucho más de sí, y la también algo desquiciada Tonk, una joven maga perteneciente a la Orden. Odiosa, como era su cometido, la nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, quien parece estar allí tan sólo para amargar más aún la vida de Harry; lo que sucede es que a fuer de haberla hecho tan despreciable y asquerosa, el personaje es ciertamente repelente para el lector, pero en el sentido de no querer leer más de ella, no en el de un malo odioso que hace sufrir al protagonista y que supongo que era la intención de la autora. Intrascendente la historia del “enamoramiento” con Cho Chang, retrata bien el estado alterado de las hormonas de quince años de Harry y da algún momento interesante (¡Ah, la Navidad!), pero Rowling le ha puesto unas reacciones tan extremas que a veces va más allá incluso del esteriotipo del adolescente enamorado e indeciso. Acertado el nuevo protagonismo, el paso adelante, de Neville Longbotton, uno de los personajes cuya evolución me parece más acertada. Y el resto de secundarios se encuentran dentro de su papel, lo que en esta ocasión no es decir mucho; vuelven algunos como Lupin, Sirius o el auténtico Ojoloco Moody, y siguen los de siempre, como por supuesto Ron y Hermione, Snape o Hagrid (metiéndose en líos, como siempre). Fred y George Weasley volverán a hacer trastadas de las suyas, en alguna escena que quizá sea lo mejor de la novela.

Harry está probando el lado más amargo de la vida, el rechazo, la mentira, y después del fallecimiento de su compañero Cedric Diggory en el libro anterior, en este tendrá que asumir la muerte de alguien mucho más cercano (con una reacción no del todo verosímil, es el problema de llevar las cosas a los extremos, que o lo haces muy bien o no resulta creíble); lo que sucede es que es una muerte tan poco definitiva (como quien dice, no hay cadáver) que mucho me temo que es posible que volvamos a oír hablar del personaje. El carácter de harry se resiente de todo ello, y su estado mental parece instalarse de forma definitiva en el enfado, lo que de alguna manera pagarán los que le rodean.

El problema de Harry Potter y la Orden del Fénix es que todo se está volviendo un tanto repetitivo, todo suena a ya leído, y el abuso del tamaño del libro no contribuye a hacer más atractiva la lectura. Hay multitud de situaciones repetitivas; la reiteración de los sueños o visiones de Harry cansan en vez de crear tensión; la insistencia con los TIMOS llega a aburrir (además para que al final, después de casi novecientas páginas, Rowling no haya podido añadir dos más o quitar paja de otras para decirnos las notas obtenidas por Harry y sus amigos y no dejarnos con la duda de si habrán aprobado o no); las visitas a los lugares conocidos nos suenan a ya conocidas... Y no es que La Orden del Fénix expurgada de un buen número de páginas no fuese un buen libro (de hecho creo que lo sería), porque tiene dosis de emoción, de intriga, de misterio, de tensión amorosa, de odio, de traición y de muchas otras cosas que convertirían la narración, libre del lastre de su excesiva longitud, en una novela interesante y atractiva. Tal y como está el resultado es fallido, y aunque se deja leer con cierto agrado, la sensación final es de decepción, sobre todo al hacer la comparación con las anteriores entregas. Esperemos que en lo que queda por venir Rowling sea capaz de retomar el pulso vibrante de las primeras novelas y cierre con la dignidad que se merece una serie que ya se ha hecho tan querida para tantos lectores.

Reseñas del resto de la serie:

Harry Potter y la piedra filosofal.

Harry Potter y la cámara secreta.

Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Harry Potter y el cáliz de fuego.

Harry Potter y el misterio del príncipe.

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte.

jueves, 9 de agosto de 2007

Reseña: Leyenda

Leyenda.
Ciclo de Drenai / 6.

David Gemmell.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Gigamesh. Col. Gigamesh ficción nº 39. Barcelona, 2007. Título original: Legend. Traducción: Antonio Rivas. 365 páginas.

Sexto libro del ciclo de Drenai, y tercero de los dedicados a Druss el Hachero, La Leyenda, aunque en realidad fue el primero de todos que originalmente se publicó. Lo cierto es que Gigamesh ha acertando plenamente ofreciendo a sus lectores este orden, ya que los dos libros anteriores de Druss, aunque posteriores en edición, son anteriores en cuanto a la cronología de su vida, y haber leído antes este Leyenda que aquellos habría motivado que prácticamente (debido a lo que aquí se va contando de la vida del héroe) no hubiese sorpresas que desvelar en ellos.

Leyenda, como los anteriores no nos engañemos, es pura fantasía heroica, acción desatada, así que aquellos lectores que no se vean atraídos por este género ya saben que estos no son sus libros. Sin embargo, si bien es cierto que casi toda la novela es una gran batalla, también lo es que el tono anti belicista y anti militarista que Gemmell imprime en toda la narración, unido a su buen oficio como “cronista”, hace enormemente atractivo el texto. Gemmell enfrenta la exaltación al héroe, a través de la profusa descripción de los combates y de los hechos de armas que describen el valor individual de los guerreros, contra las críticas nada veladas a la guerra y la inutilidad de las contiendas. A través de unos a veces demasiado grandilocuentes diálogos, normalmente en los pequeños recesos entre combate y combate, los protagonistas van describiendo los horrores de la lucha y lo vacío de unas conquistas que no perduraran en el tiempo (ejemplificadas en el propio Imperio Drenai, antaño conquistador de todos sus vecinos y ahora amenazado por el nuevo poder emergente, y que a pesar de su aparente inevitabilidad, lucha para no sucumbir y perder su identidad y orgullo dentro de un nuevo imperio).

Leyenda, aunque se refiera a Druss, el hachero, también como su nombre indica, es la narración de unos hechos que han de perdurar por siempre (aunque “siempre” sea demasiado tiempo) en las memorias de los hombres, unos hechos llamados a entrar por la puerta grande de la Historia y a convertirse en el referente en que los hombres medirán a partir de entonces el valor y el heroísmo: La defensa desesperada, ya que según todos los indicios se encuentra destinada al fracaso, de Dross Delnoch, la fortaleza de las seis murallas, el último baluarte de los Drenai ante la fuerza imparable de los tribus unidas de los Nadir que conquistan todas las tierras que se ponen a su paso. Una fortaleza defendida por un insuficiente número de mal preparados soldados y campesinos enrolados para la ocasión a la que acudirán los “héroes” para ofrecer una última batalla contra el destino inexorable, contra el mismo tiempo se podría decir.

Así, un crepuscular Druss, el Mensajero de la Muerte como lo llaman los nadir, casi al final de sus días y resistiéndose a morir como un hombre normal y corriente, empuñará de nuevo su hacha y se encaminará hacia Dross Delnoch dispuesto a ofrecer su sangre para retrasar un poco más la que se le antoja como inevitable caída de los Drenai y acrecentar de paso un poco más su propia Leyenda. Su simple presencia servirá como revulsivo para los desanimados defensores, pero ni siquiera eso se antoja suficiente para oponerse con éxito a las hordas invasoras. Gemmell une a la presencia del héroe la de otros muchos protagonistas, de uno y otro bando, convirtiendo el libro en una novela casi coral, donde todas las historias tienen cabida, desde la de los soldados profesionales hasta la de los proscritos que acuden a la llamada del deber o el interés propio. La profusión de personajes permite un buen número de diferentes visiones de la historia, de los enfoques, de las motivaciones. Es una historia de guerra, por encima de todo, pero también de amor, de honor, de amistad y de traición. Es una historia sobre el alma humana y sobre todo aquello que lleva a un hombre a defender lo que considera suyo aunque en el fondo sepa que es inútil, que nada perdura y que el triunfo de hoy puede no servir de nada mañana. Una cierta tristeza impregna las páginas del libro, al fin y al cabo esta es de alguna forma una historia trágica, el fin de una leyenda que de paso la convertirá en inmortal. El punto y final.

A lo largo de la novela se sucederán las escenas de luchas y batallas, profusa e imaginativamente descritas y detalladas, y donde Gemmell inserta hábilmente una serie de diálogos y reflexiones que de forma irónica parecen oponerse a la supuesta temática belicista de la obra. A través de los ojos y palabras de Druss el autor ofrece una visión negativa de la guerra, de los ejércitos y de los afanes territoriales de los gobernantes, oponiendo de forma gráfica el valor individual, digno de las mayores hazañas e ideales, contra el interés deshumanizador de las “naciones”.

Leyenda es fantasía heroica, sin duda, pero su agradable escritura, su hábil e interesante trama, sus atractivos y bien perfilados personajes rebosantes de humanidad, el conjunto en definitiva, la hacen una muy entretenida y recomendable novela, de acción trepidante, que no da tregua al lector y que atrapa de la primera a la última página. Con un tono crepuscular, de final de una era, el libro refleja perfectamente la construcción de un héroe (de varios, en realidad) que lucha contra la adversidad, contra el tiempo inmisericorde y contra su propia leyenda que le impide relajarse ni por un momento. Fantasía heroica, sí, ¿y qué? Realmente, y según mi particular opinión, merece la pena. Y es que muchas veces los géneros no sirven más que para poner fronteras absurdas.

lunes, 6 de agosto de 2007

Reseña: Código genético

Código genético.

Nick Sagan

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris ficción # 92. Madrid, 2007. Título original: Idlewild. Traducción: Noelia Martínez Mesones. 315 páginas.

Si hay algún adjetivo calificativo que me viene a la cabeza sobre este libro al terminar de leerlo es: soso. No es que Código genético sea una mala novela, es que es indiferente, una lectura que no aporta absolutamente nada al “humus” del lector. Los personajes son bastante “planitos”, con el mínimo de personalidad para poder llevar a duras penas adelante la historia. Una historia, además, que tampoco es precisamente para andar tirando cohetes.

Un muchacho se despierta después de haber sufrido alguna especie de shock (aparentemente producido por una descarga eléctrica) y se da cuenta de que sufre amnesia. A partir de ahí tendrá que ir redescubriendo lo que era su vida, sus amigos y sus objetivos en el seno de una exclusiva institución escolar, Idlewild (nombre original, por otra parte, de la novela, ¡qué manía la de cambiar los títulos por otros que tampoco es que sean más atractivos que el elegido por su autor!) que funciona dentro de una realidad virtual mientras que los cuerpos de los alumnos permanecen en unos tanques de privación sensorial. Pronto se dará cuenta de que las cosas son más complicadas de lo que parecen y que es muy posible que alguien esté atentando contra su vida; pero ¿por qué? Mientras investiga el “accidente” que causara su amnesia tendrá que ir lidiando también con la inteligencia artificial que rige los destinos de la escuela y que parece irse convirtiendo cada vez más en un problema y estar como una chota. Es evidente que el sistema empieza a fallar, pero ¿qué puede hacer este joven sin recuerdos para remediarlo? Eso es lo que él mismo debe descubrir.

Paralelamente, por medio de pequeños textos, se va mostrando al lector la existencia de unos desconocidos personajes, de los que poco se detalla, que están investigando y trabajando para encontrar la manera de vencer a una terrible plaga viral abocada a exterminar a la especie humana.

Y el problema de Código genético no es que la trama sea algo tópico y ya muy visto o leído, no es que las cosas estén un tanto tomadas por los pelos y que se abuse del deux ex machina sacándose demasiados conejos de la chistera cuando al autor le conviene, ni siquiera es que los personajes no lleguen a ser más que simples esbozos en dos dimensiones, meros vehículos para llevar la historia donde Sagan desea sin parecer importarle demasiado el cómo; no. El problema reside en que no hay una implicación emocional con lo narrado, no hay una atracción que sumerja en la lectura; suceden cosas, ¿y qué? El problema es que nos encontramos ante un libro soso, una aventurilla entre la realidad virtual y el mundo real, que juega al equívoco (engañando de paso de vez en cuando al lector, pecado mortal para cualquier escritor que se precie y que aprecie a sus lectores) y al despiste, mostrando sin mostrar, y conduciendo la trama hacia una supuesta sorpresa explosiva que se ve venir desde quilómetros de distancia.

Intenta jugar, además, a la reflexión grandilocuente sobre el futuro de la raza humana, sobre nuestros destinos si seguimos por las sendas tecnológicas y médicas por las que estamos actualmente transitando. Lo que sucede es que es una reflexión muy tibia, apenas esbozada y que no invita tampoco a detenerse demasiado en ella.

El problema es que después de leer este Código genético a uno le queda tan sólo decir aquello del sargento Arensibia: “po fale, po bueno, po ma’legro”. Sí, se ha pasado un ratito ocupado, sin darle demasiado a las neuronas, y se ha llenado una tarde en la que igual no se tenía nada mejor que hacer (no nos engañemos por las 315 páginas, el libro no da para más, es cortito, cortito); no lo hemos tirado por la ventana porque tampoco es desagradable, no ofende ni cansa especialmente. Como ya he dicho, es indiferente, de esos que unas semanas después de leídos te das cuenta de que estás olvidando (o lo has olvidado ya) sin demasiada pena.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Reseña: Interfaz

Interfaz.

Neal Stephenson y Frederick George.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ediciones B. Col. Nova # 203. Barcelona, 2007. Título original: Interface. Traducción: Pedro Jorge Romero. 623 páginas.

Si no te interesa la política y la carrera presidencial estadounidense este no es tu libro, pues esa es la parte del león en cuanto a la trama se refiere. Una vez más esta novela se dedica a retratar los entresijos, las manipulaciones, las puñaladas traperas, los tratos inconfesables y las mil y una perrerías que tienen que hacer los candidatos a ser presentados a las primarias a presidente de los EE.UU para lograr colocarse, al menos, en una buena posición de salida. Y la parte que casi podría (casi es la palabra clave) haber convertido este “tecnothriller” en algo parecido a la ciencia ficción, lo cierto es que suena más a excusa para extrapolar y criticar su sistema político, que a intentar dar una sólida base científica a la trama.

En este sentido Interfaz se me ha antojado más cercano a las excursiones seudo científicas de autores como (perdón por la comparación) Robin Cook que a la obra ya conocida traducida de Stephenson. Y es que, vale, es cierto que se dedica un buen número de páginas al hilo de la apoplejía del gobernador Cozzano, al desarrollo de los chips que le permitirán “recuperarse” y a la manipulación que van a motivar…, pero conforme se va leyendo se nota que eso no es lo importante, que es el motor que da inicio y mantiene en movimiento a este particular vehículo, pero que lo que importa a los autores es la carrocería y el interior, los complementos; y que mientras el motor suene ni siquiera necesitan levantar el capó para ver cómo funciona.

Y es que el resumen de la novela es excesivamente simple: al gobernador Cozzano, quien estaba pensándose el presentarse a las primarias, le da una apoplejía que le deja postrado con medio cuerpo paralizado, una misteriosa organización invierte por intereses particulares no demasiado ocultos millones de dólares en desarrollar un chip cerebral que muy posiblemente le saque de ese estado para que consiga presentarse, y entonces se produce al carrera hacia la presidencia (con Cozzano o no) dejando entrever entremedias al lector lo sucia y asquerosa que es la misma.

La novela cojea además por lo exagerado de sus planteamientos, desde la existencia de ese grupo supranacional que domina todos los destinos político-económicos del mundo, hasta la descripción casi barriobajera de algunos de los candidatos (increíble la imagen de uno de ellos rebajándose a pinchar la ruedas de una ambulancia para que no puedan hospitalizar a tiempo a otro; digo yo que para eso, según nos están describiendo también, tendrán sicarios que se encargan de las tareas “desagradables” y que no se dignarían a mancharse las manos ellos mismos) o la forma de selección de otros (¿una casi vagabunda y por reventar un mitin? Venga ya). Además, el problema de las teorías de la conspiración es que llegadas a cierto tamaño exagerado, como es el caso en Interfaz, uno llega a preguntarse cómo, si son tan poderosos, habrían de rebajarse a tratar y mezclarse con elementos tan incompetentes (y no me refiero en este caso a los científicos, sino a los “sicarios”).

En fin, por otra parte si en efecto te interesa el tema de las primarías estadounidenses y las conspiraciones para manipular al “pueblo” e incluso el débil barniz tecnológico, éste sí puede ser tu libro. Hay que reconocerle el oficio a los autores, la escritura sobrepasa en bastante a la de un “superventas” al uso; la acción está hábilmente dosificada; los personajes (casi todos) se encuentran bien retratados y no se escapan de sus motivaciones para introducirse en vericuetos fuera de sus capacidades (según se nos van mostrando); la trama está bien llevada, los entresijos de la política estadounidense que se van revelando resultan hasta en momentos interesantes (aunque tampoco aporten mucho a lo que ya se nos ha mostrado en multitud de libros y películas); y el libro, a pesar de sus más de 600 páginas, se deja leer sin esfuerzo y hasta con agrado si es que te interesa o sientes curiosidad por el tema. Si no es así, esta no es tu novela.