Fuego y sangre.
George R.R. Martin.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Fantascy / Plaza & Janés. Barcelona, 2018. Título original: Fire & Blood. Traducción: Natalia Cervera / Adela Ibáñez / Virginia Pérez / Antonio Rivas / Virginia Sáenz / Paco Vara / Juan Zuriaga. Ilustraciones: Doug Wheatley. 879 páginas.
Durante unos trescientos años antes de los sucesos narrados en Juego de tronos, los Targaryen reinaron sobre los Siete Reinos de Poniente—o sobre seis en todo caso— con sus dragones. Esta es la historia de cerca de los primeros ciento cincuenta de ellos, empezando, no podía ser de otra manera, con la historia de la Conquista de Aegon el Conquistador y continuando con la dinastía que reinaría, de forma bastante convulsa, a partir de entonces a fuego y sangre, hasta llegar por el momento hasta la regencia de Aegon III. Hay quien ha dicho, el propio Martin ha bromeado con ello, que esta obra vendría a ser el equivalente del Silmarillion para CdHyF, el antecedente y trasfondo para su gran serie, pero quizá no sea acertado del todo. Cierto es que no se trata de una novela tradicional al uso—algo importante de remarcar y tener muy presente antes de aventurarse en su lectura—, sino de un tratado de Historia que se alarga durante un centenar y medio de años —faltaría una segunda entrega con el resto de la dinastía—, una crónica cronológica o unos anales con el devenir de la estirpe de los Targaryen, con sus guerras y conquistas, sus luchas por el trono, sus traiciones y sus bailes de dragones, aunque le falta la amplitud de todo un mundo, un universo, de aquel. El texto se centra en la dinastía familiar, careciendo de la enorme dimensión mitológica, temporal y geográfica de aquella, pero no es algo que le reste ni un ápice de interés ni mucho menos. Se podría considerar más bien una precuela de la saga original, en la que van a aparecer buena parte de las casas nobiliarias y los antepasados de los protagonistas de aquella, mostrando de hecho la construcción del Poniente que el lector ha llegado a conocer, con sus estructuras políticas y sus equilibrios de poder, sus tensiones bélicas y sus muchas muertes violentas, ya sea en batalla o no.

















