martes, 27 de noviembre de 2007

Reseña: Las damas de Grace Adieu

Las damas de Grace Adieu.

Susanna Clarke.

Con ilustraciones de Charles Vess.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Salamandra. Col. Narrativa. Barcelona, 2007. Título original: The Ladies of Grace Adieu. Traducción: Ana María de la Fuente. 253 páginas.

Supongo que aprovechando el indudable éxito de Jonathan Strange y el señor Norrell (inspiración, desde luego, no le falta), su autora ha publicado una antología o recopilación de relatos cuya acción transcurre en la misma Inglaterra mágica, paralela a la de nuestro mundo, en que se situaba aquella. Cabe decir que al que suscribe, mientras se encontraba inmerso en la lectura, cada vez se le antojaba más que estos cuentos no son sino algunas de las “notas a pie de página” que se le quedaron fuera a Clarke de su magna y muy recomendable obra, ya sea por su extensión o porque tan sólo tenían una relación muy tangencial con lo narrado. Pero no nos engañemos, para muchos lectores son precisamente esos pies de página lo mejor de Jonathan Strange y el señor Norrell, así que se puede decir que están sin duda de enhorabuena.

La mayoría de estos relatos sirven, precisamente como las notas citadas, para ampliar los conocimientos sobre esa Inglaterra llena de magia y de sorprendentes seres, sobre su sociedad, sobre los diferentes tipos de hechizos y sobre el pueblo de los duendes, que ya se intuían en la primera novela, más que para ahondar en los personajes protagonistas allí retratados. De hecho, Jonathan Strange tan sólo tiene presencia, y ni siquiera principal, en el primero de los relatos, Las damas de Grace Adieu, que da nombre a todo el volumen, y el Señor Norrell no llega a aparecer en página alguna, sino como una mención de pasada a su singular figura y existencia.

Hay que decir que todas estas historias siguen bebiendo de la misma prosa rica y agradable de la que ya hiciera gala la autora en su anterior obra; así no falta el fino sentido de humor que invita a esbozar una alegre sonrisa ante muchas de las curiosas situaciones planteadas, a la vez que unas gotas de cruel sátira motivan a la reflexión sobre el papel de los aristócratas o las mujeres en una sociedad victoriana en la que empezaban a introducirse profundos cambios, mayores si caben aquí, puesto que están imbuidos de la magia que se filtra desde la Tierra de Duendes.

Es difícil destacar algún relato sobre los demás. Todos tienen algún detalle especial, ya sea el tema, los personajes o la simple anécdota (pues anécdotas vienen a ser todos) que los hermana como perlas en un collar. Sin ningún tipo de estridencias, sin apabullantes muestras de acción, sino con el tranquilo discurrir de la vida misma, de una forma casi costumbrista, los relatos atrapan la atención de una forma evocadora, poética a veces, a menudo amable, tierna, plena de humor y mostrando una mirada muy comprensiva sobre los defectos humanos. Sirven los relatos para mostrar la particular relación de las mujeres con la magia (“Las damas de Grace Adieu” o “En el monte Lickerish”) o de cómo el mundo mágico de Tierra de Duendes se adentraba en “nuestra” realidad (“El señor Simonelli o El viudo duende” o “John Uskglass y el carbonero de Cumbria”) o de la influencia de las obras de los sidhe sobre el mundo humano (“Tom Brigthwind o Cómo se construyó el puente mágico de Thoresby”) entre otros muchos temas más mundanos como las relaciones entre los diferentes estamentos y clases sociales victorianas o el poder del amor humano sobre los caprichos de los duendes (“La señora Mabb”) o los hechos y personajes de importancia histórica que también ven sus vidas trastocadas por la magia que se filtra desde la Tierra de Duendes (“El duque de Wellington extravía su caballo” o “Antickes y Frets”)

Es un libro, unos cuentos, para saborear con paciencia, lentamente, dejando un lapso de reflexión entre uno y otro para permitir que se aposente todo lo leído, disfrutándolo con calma y a la vez con fruición. Sin embargo, dada las especiales características de los cuentos y su obvia dependencia de Jonathan Strange y el señor Norrell, sin duda será disfrutado mucho más por quienes ya hayan tenido el placer de leer aquel que por aquellos que se enfrenten al libro sin el debido poso, vírgenes de su lectura (y entonces mi recomendación es que corran a hacerse con el primero antes de aventurarse en las historias del que ahora nos ocupa).

En la cuidada edición que en español nos ofrece Salamandra tan sólo he podido encontrar un muy pequeñito “pero”, y es que en el relato “El duque de Wellington extravía su caballo”, que la autora sitúa en el mundo creado por Neil Gaiman para su novela Stardust, y que se desarrolla en el pueblo de Muro (así traducido por lo menos en la edición de Norma, que es la que yo tengo; desconozco lo que hayan hecho en la más reciente edición de Roca), no se ha respetado la traducción anterior y el pueblo se ha quedado simplemente en el original Wall. Cuestión menor a todas luces, pero que, pienso, con una pequeñísima labor de investigación habría costado poco subsanar, manteniendo así la concordancia con lo ya publicado (aunque sea por otra editorial).

Y si alguien echa en falta algún comentario sobre las ilustraciones de Charles Vess que adornan el inicio de cada relato, es que son tan poquita cosa, tan normalitas para lo que nos suele acostumbrar Vess, que casi no merece la pena que se hable de ellas, salvando quizá la que se ha utilizado para dar portada al libro y que sirve de entrada para el cuento que da título a todo el volumen: un retrato de delicado trazo de las damas de Grace Adieu en actitud evocadora, muy acorde con lo que se nos va a narrar luego.

Sirvan estos cuentos para endulzar la espera de la anunciada continuación de Jonathan Strange y el señor Norrell, aunque ojala Clarke no tarde otros diez años en escribirla.


Actualización sobre el tema de la traducción (30/11/2007): compruebo, en efecto, que en la edición de la versión ilustrada de Stardust que acaba de publicar Planeta DeAgostini también han mantenido el nombre del pueblo de Wall en su original inglés, así que se encontraría bien "no traducido" aquí. Al César lo que es del César.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Reseña: Hijos de Mundo Anillo

Hijos de Mundo Anillo.

Larry Niven.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris ficción # 94. Madrid, 2007. Título original: Ringsworld’s Children. Traducción: Manuel Mata Álvarez-Santullano. 314 páginas.

La sensación que me ha quedado al terminar de leer esta novela, al igual que me sucediera con su predecesora, Trono de Mundo Anillo, es que a pesar de ser una lectura agradable es, desde luego, totalmente innecesaria. Larry Niven aprovecha el hecho de tener un escenario francamente interesante y de éxito reconocido para ofrecernos una cuarta entrega de la serie que poco o nada aporta, más allá de la aventura en si misma, al conjunto. El autor sentó las bases en Mundo Anillo, corrigió defectos en Ingenieros… y posteriormente se ha limitado a narrar un par de aventurillas no demasiado largas (eso sí que hay que agradecérselo) y de carácter menor usando la riqueza de lo ya descrito, calcando además prácticamente la misma estructura para ambas.

Una vez más Luis Wu despierta para encontrarse que el mundo que le rodea está de nuevo amenazado por la destrucción total y tendrá que ponerse a la faena de evitarlo. Una vez más las cartas que le han dado son bastante malas, pero tendrá que sacar el mejor provecho de ellas, jugando muchas veces de farol e incluso llegando a hacer trampas. En esta ocasión es la Guerra del Margen, ya nombrada en las anteriores entregas, la que se acerca inexorablemente a Mundo Anillo, amenazando a todos sus pobladores y a su misma estabilidad estructural, mientras en su superficie los enfrentamientos, rivalidades y envidias entre protectores de diferentes razas también crean su porción de caos. Una vez más en una carrera de obstáculos en la que el ganador ni siquiera va a tener un premio claro, pues los que compiten ni siquiera parecen saber por qué lo hacen, en un ir y venir a través de los discos de paso (a eso se llama abusar hasta la saciedad de un buen recurso), en una huida hacia delante en la que Wu se juega mucho más que su propio destino, Niven nos ofrece una algo embarullada narración sobre las consecuencias de los juegos de los poderosos sobre los habitantes de su más célebre creación. Y eso es todo lo que va a sacar el lector.

Lejos de las apabullantes descripciones con una firme base científica, de las conjeturas y adelantos tecnológicos, de las revelaciones de posibles ingenierías espaciales que nos fascinaron antaño, aquí se limita a jugar con su viejo juguete sin aportar nada nuevo y sin avanzar ninguna teoría innovadora (a pesar de todo el tiempo transcurrido desde la primera entrega que ha dejado desfasados algunos de los supuestos allí esbozados); eso sí, sacándose de la chistera un par de enormes deux ex machina que le sirven para taponar (y si alguien lee la novela verá que el verbo está perfectamente elegido) algunos de los berenjenales, o agujeros, en los que mete la trama y a sus personajes.

Y ahora aquí cabría hablar del mensaje del libro: de la herencia genética, de la descendencia, del amor por lo propio desdeñando lo ajeno, de la ambición desmesurada y de la entrega desinteresada, pero es que se trata de una capa de barniz tan fina, de una excusa tan endeble para facturar una space opera poco más que correctita, que quizá sería engañar al posible lector despistado. Y lo que en verdad hay son fuegos artificiales, muchos, sobre el viejo edificio ya conocido.

También cabría hablar sobre el continuo baile de traductores de un volumen a otro, pero es que en esta ocasión hasta me ha parecido adecuado y es que, a mi modesto entender, la traducción mejora y gana bastantes enteros en este Hijos de Mundo Anillo sobre la anterior de Trono de Mundo Anillo. Eso sí, pienso que se deberían haber respetado al menos los nombres ya traducidos con anterioridad antes que darles unas nuevas acepciones, más correctas tal vez, pero que rompen con lo ya conocido. De todas maneras son pocos casos y enseguida se les coge el tranquillo a los nuevos nombres, así que no es un tema que impida ¿disfrutar? de esta novela; novela que yo me animaría a recomendar tan sólo a acérrimos seguidores de Niven y/o Mundo Anillo, ya que muy posiblemente dejará indiferente al resto de sus lectores. Habiendo tantos libros, y aunque no sea aburrido ni estrictamente decepcionante, Hijos de Mundo Anillo sí que se me ha antojado totalmente innecesario.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Reseña: Amanecer de hierro

Amanecer de hierro.

Charles Stross.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris ficción # 93. Madrid, 2007. Título original: Iron Sunrise. Traducción: Manuel Mata Álvarez-Santullano. 348 páginas.

Compartiendo universo y algunos personajes con Cielo de singularidad, Amanecer de hierro es una frenética carrera contrarreloj de creciente intensidad. Un intenso space opera donde una amenaza que involucra a varios sistemas solares pondrá en jaque el futuro devenir de, quizá, todo el universo. Charles Stross propone una aventura de carácter épico y de proporciones descomunales, pero tiene el acierto de cargarla sobre los hombros de personajes que, a pesar de la distancia temporal y tecnológica, que los separan del lector, se hacen de alguna forma cercanos.

El autor maneja con facilidad la acción, dosificando con acierto los momentos de tensión con algunos de distensión, pero sin dejar decaer en ningún momento el ritmo, una cuenta atrás para evitar el desastre y salvar millones de vidas: Cuando una estrella G2 explota arrasando un mundo llamado Moscú y generando una onda de choque que engulle cuanto planeta, estación espacial, satélite o nave encuentra a su paso, Miércoles, una adolescente que está de vuelta de todo, evacuada de la última colonia moscovita, Nueva Terranova, es la única persona que podría demostrar que la explosión quizá no sea achacable a los sospechosos previsibles. Un desagradable incidente diplomático hace pensar en los vecinos del sistema de Nueva Dresde como los culpables más evidentes, pero quizá la evidencia se equivoque. La vida de Miércoles pronto se verá inmersa en un infierno de persecuciones, trampas e intentos de asesinato que la llevarán a un estado de paranoia en el que no sabrá a ciencia cierta de quienes puede fiarse. Por otra parte, a Rachel Mansour, agente de los intereses de la Vieja Tierra y a quien el lector ya conociera en Cielo de singularidad, recibirá el encargo de descubrir la verdadera autoría de la masacre planetaria y de evitar que la tragedia se repita, tratando de abortar la desmesurada venganza de los moscovitas supervivientes.

Navegando hábilmente entre el mundo de la diplomacia, de los espías, de los investigadores-reporteros, de los soldados y de los poderes ocultos, Stross va creando una narración fuertemente evocadora, no exenta de ciertas pinceladas “hard”, en la que el futuro que va mostrando se desvela, poco a poco pero sin escatimar detalles, en toda su riqueza y atractivo. Es un futuro fascinante, de profundos contrastes, pleno de matices y de pequeñas pistas que luego se revelarán imprescindibles para la comprensión final de lo narrado. Stross no deja nada al azar y el resultado, una vez que todas las piezas encajan en su sitio, es plenamente satisfactorio.

Así, el fin último de la novela es la resolución de un misterio, el descubrimiento de la mano que se encuentra tras la destrucción de Moscú y de los intereses que gobiernan sus actos para crear una mayor destrucción todavía. Pero Stross no se pierde en la investigación, sino que a las pìstas y revelaciones continuas une un ritmo endiablado, sin dar tregua a la acción, sin que decaiga el interés y consiguiendo atrapar la atención del lector de principio a fin.

En Amanecer de hierro el lector se encuentra con un space opera ágil y ameno, que trasciende la mera definición de aventura espacial en la que podría encuadrarse para entrar en los caminos de la novela negra y las historias bélicas. Ideal para quien no busque trascendencia, sino pura y simple diversión y entretenimiento.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Presentación: La marea del despertar

Hegemón ediciones, después de hacer lo propio en la Fnac de Donosti (ver fotos al final) y en el HispaCon de Sevilla, se complace en invitar a todos los interesados a acudir a las próximas presentaciones de su nuevo lanzamiento editorial: La marea del despertar, del escritor zaragozano Roberto Malo.

La presentación más cercana tendrá lugar en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza (Pº de la Independencia 11, 2ª planta) el próximo lunes día 12 a las 19:30 horas. Se contará con la presencia del autor y de Unai Herrán y Santiago Gª Soláns por parte de Hegemón.

Un poco más adelante, el sábado día 24 del presente, la novela será presentada en Madrid, en la librería Estudio en escarlata (Guzmán el Bueno, 46 [Esq. Fdez. de los Ríos]) donde a las 19:30 el autor representándose a sí mismo y Unai Herrán y David Sanz representando a la editorial harán los honores y agotarán sin duda las existencias de La marea del despertar, así que nos comentan que es conveniente reservar el libro.

Estáis todos invitados.

A continuación os damos los datos del libro:

Título:
La marea del despertar.

Autor:
Roberto Malo.

Sinopsis:
Jesús, un joven músico, descubre para su sorpresa que tiene la facultad de, al dormirse, ir al mundo de los sueños con las mismas ropas, o falta de ellas, con las que se ha acostado en la realidad. De semejante modo, pronto se dará cuenta de que si se adormece en nuestro mundo con cualquier tipo de objeto el mismo irá con él al universo onírico; e incluso, una vez allí, puede traerse de vuelta algo del ensueño…
Como la curiosidad mató al gato, Jesús enseguida empezará a experimentar con los límites de su insólita capacidad, viéndose envuelto en las situaciones más delirantes, peligrosas y divertidas que se pudiera imaginar.
La marea del despertar es una novela de fantasía y humor subyugantes, sembrada de imágenes fascinantes y situaciones surrealistas, donde el lirismo de Roberto Malo brilla en todo su esplendor.

El autor:
Roberto Malo (Zaragoza, 1970) es escritor, cuentacuentos y animador sociocultural. Ha publicado el libro de relatos Malos sueños (Certeza, 2006) y la novela Maldita novela (Mira, 2007). Asimismo, ha publicado más de cincuenta relatos en revistas, periódicos y diversas antologías.
La marea del despertar es su segunda novela.

Portada:
Xaifu / David Daza.

Formato:
14,5 x 23 cm.

Cubierta:
Papel: Cartulina estucada de 250 g/m2.
Tintas: 4 / 0 colores.
Acabado: PLASTIFICADO MATE.

Interior:
192 Págs.
Papel : OFFSET AHUESADO de 80 g/m2.
Tintas: 1 / 1 colores.

Encuadernación:
Rústica con solapas.

Y a continuación algunas fotos de la presentación de la novela en la Fnac de Donosti, donde se puede apreciar al autor, Roberto Malo, y a uno de los editores, Unai Herrán, hablando de lo humano y lo divino. El público asistente se lo pasó fenomenal, ya que Roberto, además de un excelente escritor, es un gran comunicador y todo un "showman" que anima cualquier cotarro:









lunes, 29 de octubre de 2007

Reseña: El hombre que fue Jueves

El hombre que fue Jueves.

G.K. Chesterton.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Valdemar. Col. El Club Diógenes # 140. Madrid, 2006 (4ª edición). Título original: The Man Who Was Thursday. Traducción: José Rafael Hernández Arias. 311 páginas.

Sin duda, una pequeña gran joya. Una obra por la que no han pasado en absoluto mal los años y cuyo mensaje sigue siendo igual de interesante hoy que en el momento en que fue escrita. Es cierto que, por lo que sé, a más de uno se le ha atragantado ese críptico capítulo final en que la historia se resuelve con una vuelta de tuerca más que metafísica; pero eso no impide que, leído con las debidas claves, su vigencia siga plenamente presente. Afortunadamente en la edición que nos ocupa (Valdemar, el Club Diógenes) la novela viene acompañada de un interesante y esclarecedor (quizá en exceso) prólogo a cargo de José Rafael Hernández Arias y de tres relatos/ensayos que sirven para ahondar en las motivaciones de Chesterton como persona y escritor, y que pueden proyectar algo de luz sobre muchas de las claves para entender correctamente el enfoque, la filosofía y el mensaje que se esconden dentro de la entretenida trama de El hombre que fue Jueves.

La novela, con una escritura brillante, detallista y llena de matices, parte de una trama policial en la que el personaje principal, Gabriel Syme, luego conocido como Jueves, tendrá que infiltrarse en una peligrosa conspiración anarquista y evitar los tenebrosos propósitos de su maquiavélico líder, un hombre tan sólo conocido como Domingo, verdadero protagonista en la sombra de la novela. Cargada de un humor cáustico y brillante, muchas veces irónico y no exento de cierta negrura, las aventuras, y desventuras, de Syme son una continua huida hacia adelante en un enfrentamiento de voluntades e inteligencias en el que no todo, o más bien nada, es realmente lo que parece.

La trama se lee en dos niveles, aunque es en todo momento (salvo quizá en ese sorprendente último capítulo) la trama policíaca la que prima sobre el resto de elementos de la narración. Jueves, con una suerte de dispares aliados que irán sumándosele, o abandonándolo, por el camino, habrá de perseguir y enfrentarse a las fuerzas del mal personificadas en la enorme figura de Domingo con todas las armas que encuentre a su paso, sin dar nunca nada por sentado, pues la perfidia de su adversario es capaz de confundir al más pintado. Muchas veces el lector asiste a lo narrado como si de una comedia de enredo se tratase, un juego de equívocos en el que el autor va colocando a los personajes en las situaciones más inverosímiles y difíciles para, muchas veces, tener que retroceder antes de poder avanzar. No se puede nunca dar nada por sentado, pues los giros se suceden con una lógica endemoniada y una coherencia muchas veces sorprendente.

En un segundo plano más profundo, camuflado casi hasta el final aunque siempre presente, el lector es testigo de una búsqueda sin duda metafísica en la que el autor vuelca todas sus creencias sin convertirse en dogmático en momento alguno, dejando en cada instante caer pinceladas y detalles que han de conducir al lector atento hasta esa revelación final contra la que algunos se estrellan, motivo por el cual reniegan de este libro. En ningún caso esta lectura, podríamos decir que religiosa, se sobrepone a la acción policíaca, a las peripecias detectivescas y a las aventuras llenas de humor en las que se encuentra embarcado Symes-Jueves, pero está presente en todo momento como un telón de fondo que nos muestra un tapiz más rico en cada página de la novela.

Entre medias de ambos planos, entremezclándose de manera intrincada, hay mucho más que descubrir: desde la crítica política y social contra los movimientos filosóficos que empezaban a extenderse por el mundo en aquel entonces, y que todavía hoy venimos arrastrando, hasta el eterno enfrentamiento entre el Bien y el Mal, curiosamente difusos a veces. No en vano el propio autor dio en llamar “comedia alegórica” a su obra.

Hace ya unos cuantos años, en el HispaCon de Barcelona de 1991, tuve la fortuna de compartir una comida con unos pocos amigos y con Terry Pratchett y su hija, comida en que, entre otras muchas cosas, Pratchett nos confesó que su novela favorita era precisamente esta que nos ocupa. No sé si seguirá siéndolo ahora, pero no me extrañaría. El humor que destila cada capítulo es algo que la hermana con el creador de Mundodisco, aunque sea un humor y una forma de narrar total, casi se podría decir que frontalmente, diferente. Confieso avergonzado que para mí Chesterton era una asignatura pendiente, a pesar de las muchas recomendaciones que me habían llegado, pero puedo asegurar que ahora que he comenzado con él no será ésta la última novela que lea del autor; en absoluto, creo que me queda mucho Chesterton en el futuro. El hombre que fue Jueves es, desde luego, una novela para disfrutar y para releer, para ir a la busca y captura de todos los matices que el autor supo imbuir en ella y que pienso es imposible captar en un primer vistazo. Una gozada, ya digo, ojala hubiese muchos más libros como este.

martes, 23 de octubre de 2007

Reseña: The Ultimates Vol. 2

The Ultimates Volumen 2

Mark Millar y Brian Hitch

Panini Cómics, 48 págs. Ocho números dobles mas dos anuales.

Reseña de: Matt Davies

Cuando a mediados de 2002 Marvel publicó el primer volumen de The Ultimates, compuesto por catorce números, la crítica y los lectores lo aclamaron rápidamente como mejor cómic del año. Y lo cierto es que el elaborado guión de Mark Millar y el dibujo detallista hasta casi ser obsesivo de Brian Hitch combinaron a la perfección, otorgándole a la serie un ritmo de película de gran presupuesto, con escenas espectaculares pero sin caer en el error de olvidarse de los personajes. Los autores jugaban con la nostalgia de los lectores, ofreciéndoles iconos clásicos convenientemente modernizados y actualizados, inmersos en la cotidianeidad, de manera que parecieran más “reales” que sus homónimos del universo Marvel tradicional, el que idearon Lee y Kirby hace ya más de cuarenta años.

El único "fallo" que se le puede achacar a este segundo volumen de The Ultimates es que ha perdido el factor sorpresa de la primera parte. El problema de crear escuela es que lo que has ideado pronto dejará de ser original. Así, durante los últimos años nos hemos acostumbrado tanto a la linea Ultimate y a su estilo narrativo que el regreso de los Ultimates ya no viene precedido por la emoción y el asombro de la primera parte. Da una sensación de ya leído, de repetición de esquemas, que en ningún momento lastra la lectura pero que ya no tiene la frescura del primer volumen.

Cuidado, que eso no quiere decir que Ultimates vol. 2 sea un mal cómic o sea aburrido. De hecho, los autores, conscientes de lo que hicieron en la primera parte y de que la serie que ellos crearon pasará a otras manos al finalizar este volumen, se esfuerzan porque no decaiga la acción. Introducen traidores en el grupo, juegan al despiste (de forma un poco tramposa, eso sí, pero perdonable) y, sobre todo, buscan la espectacularidad, tanto en las numerosas batallas como en los momentos de calma. El dibujo de Hitch sigue siendo brillante, quizás algo más sucio que en etapas anteriores, pero es un cambio que se adapta bien a la historia. Los dos anuales, dibujado el primero por Steve Dillon y el segundo por Deodato Jr., con guión de Charlie Huston, simplemente cumplen con su función de relleno, aunque Huston sabe dejar su impronta personal en la historia, con un ritmo y unos diálogos brillantes.

En mi opinión, un gran (en todos los sentidos) cómic de supergente, que, a pesar de haber perdido el brillo de la novedad, sigue siendo lo mejor de la linea Ultimate. Ahora solo nos queda esperar temerosos el volumen 3. Y es que las últimas páginas de estos Ultimates cierran de forma tan perfecta la historia comenzada hace años- con homenaje a Lee y Kirby incluidos- que Jeph Loeb y Joe Madureira, futuros autores de la continuación, lo van a tener difícil para estar a la altura.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Reseña: Blood Royale

Blood Royale

Derek Carver


Reseña de: Amandil

Games Workshop 1987

De 3 a 5 jugadores. Duración media de una partida: pactado al inicio por los jugadores hasta un máximo de 10 horas.

Blood Royale es un juego muy simple que nos traslada a la Europa del siglo XIV. Cada uno de los jugadores manejará una de las potencias (España, Inglaterra, Francia, Italia y Alemania) en su afán por conseguir ser el bando que más dinero consiga al final del juego. Para ello, además de recaudar impuestos, es necesario acumular los tres recursos "básicos" (grano, hierro y lana) que se producen en distintas casillas del tablero y trasladarlos a la capital de cada reino, allí se convierten en dinero. Si además de los tres recursos también se dispone de "Semi-lujos" o "Lujos" se ingresa una mayor cantidad de dinero en cada intercambio.

La gracia del juego (que lo eleva por encima de este aspecto más tipo monopoly) reside en que cada jugador tiene que gestionar, además, su propia familia real. De tal modo que habrá que ingeniárselas para engendrar herederos, concertar matrimonios con otros jugadores e intentar asegurar que la dinastía propia no se extinga (o, peor, ¡que herede el reino otro jugador!). Y es que la política matrimonial y la suerte con los nacimientos y defunciones de los distintos miembros de la familia real convierte las partidas en una especie de programa del corazón en plena Edad Media. De hecho es aconsejable que cada jugador a la vez que juega lleve el árbol genealógico de su familia para saber quienes son los herederos en cada momento y que enemigos potenciales, en manos de otros jugadores, pueden llegar a convertirse en pretendientes al trono fuera de nuestro control.

El sistema de Blood Royale es muy sencillo. La partida comienza en el año 1300, representando cada turno un periodo de cinco años, siendo el año 1400 el límite máximo de cada partida. Completar un turno suele llevar entre 20 y 30 minutos, con jugadores experimentados. Existen tres fases separadas que completan cada turno:

- La fase "dinástica", dónde se chequean los nacimientos y muertes de miembros de todas las familias reales, se concertan matrimonios entre jugadores y se pactan los "acuerdos de boda" (por escrito y plenamente vinculantes e inquebrantables).

- La interfase, en la que se cobran impuestos, surgen los recursos en las casillas dónde estén señalados y se alistan ejércitos y flotas.

- La fase de movimiento y combate, en la que se descubren los eventos de ese turno (plagas, rebeliones, hambrunas y tormentas en el juego básico, y muchas otras cosas en el avanzado) y se mueven los ejércitos y los recursos, pudiendo provocarse batallas entre jugadores.

Gana el juego quien haya reunido más dinero al final de último turno, aunque muchas veces lo divertido no es conseguir enriquecerse sino ver las distintas vicisitudes de cada familia real lo largo de la partida.

Con Blood Royale, Games Workshop hizo sus pinitos en el mundo de los juegos de tablero (Talismán fue su verdadero buque insignia en este mundillo), presentando un reglamento ágil y muy sencillo (lo más complicado y extenso es, precisamente, la parte que regula los matrimonios y las herencias dinásticas) que permite disfrutar tanto a los que prefieren la parte "estratégica" y militar del juego, como a los que se entretienen más con la parte "dinástica" y un tanto "rosa" de los matrimonios y nacimientos.

Fácil, sencillo y entretenido.

Descatalogado y relativamente sencillo de obtener, no obstante.

viernes, 5 de octubre de 2007

Reseña: Kingmaker

Kingmaker

Don Turnbull & Mick Uhl

Reseña de: Amandil

Avalon Hill 1976

De 2 a 6 jugadores. Duración media de una partida 4 horas.

Kingmaker es uno de los juegos clásicos de la primera etapa de la firma americana Avalon Hill. Aunque actualmente está descatalogado es relativamente fácil conseguir un ejemplar de cualquiera de sus cuatro ediciones (una de ellas británica y de bastante peor calidad) por un precio muy bajo.

El juego nos traslada al siglo XV inglés durante la conocida como Guerra de las Rosas entre los York y los Lancaster. Los jugadores representan facciones nobiliarias en su lucha por controlar a alguno de los miembros de las dos familias y conseguir que sea coronado único Rey de Inglaterra. Para ello no basta con la intención ya que hay que eliminar por completo a la familia rival (si apuestas por los York debes liquidar a los pretendientes Lancaster y viceversa) y además debes tener en tu poder al miembro de la familia de más edad ya que sólo él (o ella) puede ser coronado.

Para lograr este objetivo cada jugador recibe al principio de la partida una serie de cartas entre las que podrá obtener nobles, títulos, cargos públicos, vasallaje de ciudades, barcos, mercenarios y obispados. Cada turno recibirá otra carta de este grupo y podrá de ese modo ir reforzando su facción aunque también deberá revelar una carta de "evento" (distintas a las anteriores) en la que podrá tener lugar alguna circunstancia que puede ser beneficiosa o terriblemente perjudicial para cualquier jugador (desde tormentas en el mar, hasta embajadas del Papa, pasando por incursiones escocesas o por brotes de peste e diversas ciudades).

Las inevitables batallas se pueden resolver siguiendo dos sistemas (básico y avanzado) y son terriblemente sangrientas, pudiendo cambiar el rumbo de la partida en un solo enfrentamiento, además de ser caldo de cultivo para traiciones y engaños. Exactamente igual que cuando se convoca el Parlamento y se reparten los cargos, títulos y propiedades que nadie haya podido reclamar (o que haya perdido el bando derrotado en una batalla), las votaciones a dos vueltas (en las Cámaras de los Lores y los Comunes) consiguen extrañas alianzas que no suelen durar más allá del fin del propio Parlamento.

Kingmaker es un juego que no facilita en absoluto que se produzcan dos partidas iguales. Las puede haber muy cortas (si la fortuna se alía con un jugador) o muy largas si no existe ninguna fuerza hegemónica ni "alianzas inquebrantables". Además el sistema de juego es muy sencillo y simple (las reglas no superan las seis páginas en inglés) y permite combinar las reglas básicas con algunas o todas las reglas avanzadas. Obviamente las partidas ganan mucho al introducir las variantes avanzadas, tanto en realismo como en diversión.

Finalmente la presentación del juego apenas ha variado en los casi treinta años que ha estado en el mercado. Avalon Hill cambió la portada exterior tres veces pero mantuvo la calidad gráfica y material. No así con la versión británica del juego, en la que el mapa era un puzle de cartón muy fino y combado que se rompía al poco de empezar a darle uso.

Kingmaker, en defintiva, es un juego muy ameno, rápido y entretenido que, siguiendo el principio de Avalon Hill, instruye mientras divierte.

martes, 25 de septiembre de 2007

Reseña: La visigoda

La visigoda

Isabel San Sebastián

Reseña de: Amandil

La esfera de los libros, Madrid 2007. 393 páginas.


Entre los picos y los valles de Asturias transcurre buena parte de esta novelita ambientada en el siglo VIII y los primeros años de la Reconquista cristiana. Alana, la protagonista, nos cuenta en sus memorias de vejez la que ha sido su vida desde su infancia en un pequeño castro celta hasta su venerable madurez entre los muros de un monasterio del que es abadesa. Entre medio conoceremos aspectos de su vida que, en cierto modo, nos trasladará a algunos de los años más convulsos y menos conocidos de la Edad Media española. Visitaremos la Córdoba de los Omeyas y el Toledo recién sometido al islam. Asistiremos a algunos episodios relativos a conflictos religiosos y, sobre todo, seremos testigos de la mano de "la visigoda" de la formación del incipiente reino de Asturias de la mano del rey Alfonso y de su mano derecha, el caballero conocido como Índalo.

Y poco más, porque lo cierto es que la brevedad del relato se hace notar tanto en su extensión como en la falta absoluta de profundidad en sus tramas. De hecho no hay tramas sino una sucesión lineal de acontecimientos que buscan narrar algunos momentos históricos concretos que la autora quiere darnos a conocer. Quizá el sistema utilizado para presentar la narración (la transcripción literal de las memorias de Alana) anule en buena medida cualquier posibilidad de entrecruzar tramas y sorprender al lector con giros inesperados, pero lo cierto es que la linea cronológica está tan nitidamente marcada desde la primera página que impide que la sorpresa pueda anidar entre las páginas de la novela.


En la contraportada de la edición que he leído (en tapa blanda) hay una pequeña cita laudatoria de alguna crítica que Luis María Anson publicó sobre este libro. Dice así: "[es una obra cuya] escritura es transparente y eficaz, a ráfagas bellísima". Y no puedo estar más de acuerdo con el periodista en lo que escribe sobre su amiga, Isabel San Sebastián. Las descripciones son transparentes y sencillas, pero poco eficientes a la hora de evocar las imágenes que se nota que intenta transmitir una y otra vez al lector. Describe las escenas pero no las hace vívidas, no las hace cálidas y, en definitiva, no consigue crear una sensación realista. Es poco descriptivo, casi rácano, a la hora de afrontar los rasgos de los escenarios y de los personajes que pasan por las distintas páginas. Incluso, según pasan los capítulos, se incrementa la sensación de que la autora se ha ceñido a seguir un manual de Historia y a rellenarlo con escenas breves referidas a la protagonista y su familia. Y en un extraño giro de originalidad, Alana, o lo que es lo mismo, la narradora del relato adelanta acontecimientos clave que le restan intensidad (de la ya de por sí escasa de que está dotada la narración) y que encima luego resultan ser "claves" en el devenir de la protagonista.

Aún así el relato es ameno y entretenido, se atreve a describir una época que incluso hoy se encuentra sumida en un gran desconocimiento histórico debido a la falta de fuentes fidedignas. Además la autora, conscientemente, ha querido mostrar un periodo concreto sobre el que existen divergencias muy notables a la hora de interpretar los hechos que narra en el libro, ya que el modo de presentar a los distintos pueblos que habitaban las montañas del norte (desde los galaicos a los vascones, pasando por los astures, los cántabros y los últimos visigodos) pretende convertir todo el relato en una especie de loa al origen de España bajo el signo de la cruz y de la guerra al infiel.

En definitiva una novela histórica breve, amena y escasa en muchos aspectos de la que no se puede extraer mucho más de lo aquí expuesto.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Reseña: Las naves de la locura

Las naves de la locura.

Robin Hobb.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris fantasía # 60. Madrid, 2007. Título original: Mad Ship. Traducción: Raúl García Campos. 670 páginas.

Segundo volumen de Las leyes del mar y continuación directa del anterior Las naves de la magia. Volvemos donde se quedó aquella, a los mismos lugares y personajes que ya habían conseguido atrapar nuestra atención. Hobb ha creado un mundo complejo y lleno de detalles, tanto de su sociedad, su cultura, sus relaciones comerciales, su arte, sus costumbres... tanto en el Mitonar como en las Islas Piratas y aún más lejos... Ha creado un mundo tan completo que no ha podido sustraerse a la tentación de mostrárnoslo todo, cayendo en uno de los principales defectos de la novela, como ya le sucediera en la anterior: le cuesta demasiado entrar a fondo en la trama, ofreciendo un largo principio en que se van posicionando de nuevo los muchos protagonistas tras el explosivo final del anterior libro. Así páginas y páginas se van sucediendo conforme va adquiriendo forma la sociedad de mercaderes del Mitonar (demasiadas veces repitiendo situaciones ya explotadas en Las naves de la magia que poco aportan a la actual novela) y la autora avanza para colocar a sus personajes allí donde lo desea para, una vez conseguido, volver a facturar una interesante novela de aventuras llena de fantásticas revelaciones. El problema es que le cuesta demasiado llegar hasta allí, aunque tampoco sea en absoluto tiempo perdido.

Las naves de la locura, como ya sucediera con la anterior entrega, es una novela coral y va cambiando de punto de vista conforme pasa de un protagonista a otro, abriendo un buen número de tramas que avanzan paralelas, independientes unas de las otras, pero que, como cualquier pudiera sospechar, terminarán confluyendo en un crescendo de emoción hasta llegar a un final, a varios finales en verdad, de esos que mantienen la atención del lector sin poder soltar el libro y en los que se resuelven gran parte de los hilos abiertos en la narración, y dejando otros más generales para el cierre de la trilogía. Es, desde luego, una novela que va de menos a más, en la que quizá cuesta demasiado entrar y en la que su enorme extensión (más de 650 páginas de letra muy pequeñita) podría llevar a más de uno a echarse atrás en su lectura, aunque seguramente se equivocaría.

La fantasía de Hobb no es una fantasía al uso, no está llena de magos y de magia, de elfos o enanos u otras razas imaginarias, ni de guerreros y grandes batallas, aunque sí de unos seres extraños y fascinantes, de los que desentrañar su misterio será buena parte, si no el total, de la trama principal, pues todos los caminos parecen confluir para desvelar el secreto de la existencia de las serpientes marítimas que desde luego fueron, y pueden volver a ser, mucho más de lo que en la actualidad de la novela son: una especie que ha perdido la memoria de su pasado y que pocos de sus individuos luchan por recuperar. Si en la anterior novela no se sabía demasiado bien porque se incluía toda la trama de las serpientes, en Las naves de la locura queda mucho más clara la razón, convirtiéndose, como digo, casi en el tema troncal, aunque ocupe pocos capítulos en comparación con otras líneas, de la historia y sobre la que aparentemente se sustentarán al final el resto de tramas.

La fantasía de Hobb es, pues, algo más “mundano”, más cercano que la de otros escritores del género, aunque no por ello ni un ápice menos fascinante. Es la fantasía de barcos vivos que hablan con sus tripulantes, de civilizaciones perdidas que van desvelando sus secretos, de mercaderes que desean que todo permanezca inamovible, que nada cambie para poder seguir con sus ordenadas vidas, y de piratas que sueñan con convertirse en reyes entre los suyos. A ratos es una historia cruel, de esclavitud y emancipación, y de ambiciones equivovadas; a ratos es un viaje de revelación, de formación de la personalidad para los involucrados, de descubrimiento interior; es una aventura de piratas y una epopeya de superación personal; es un relato costumbrista, dado algunas veces al exceso descriptivo, y la narración de grandes pasiones (no necesariamente amorosas). Es en definitiva, un mundo bien construido, donde la emoción, al final, está garantizada.

Con la nao rediviva Vivacia robada por el pirata Kennit, la familia Vestrit, con Althea a la cabeza se pondrán a la tarea de recuperarla; pero desde luego no resultará en absoluto una misión sencilla. Mientras ven que toda la vida que conocen empieza a cambiar y a desmoronarse a su alrededor, pronto tendrán que descubrir quienes son sus aliados y quienes sus enemigos, viéndose inmersos en un destino que nunca sospecharon pudiera involucrarlos. Mientras tanto Kennit, manteniendo a Wintrow a su lado para poder manejar a la nave viviente, seguirá adelante con su ambicioso plan de unificar las Islas Piratas bajo su gobierno. Nuevos personajes se unen a la trama al tiempo que secundarios del anterior libro van adquiriendo un mayor protagonismo, caso de la hermana de Althea, Malta, que cobra vital importancia, o de la nao rediviva Dechado que parece destinado a cumplir un papel central en la búsqueda de Vivacia a pesar de sus reticencias y negativas. La novela irá avanzando, lentamente al principio y cada vez más rápido conforme se supera su ecuador hasta llegar a un final de impactantes revelaciones (aunque alguna de ellas se vea venir desde demasiado lejos como para causar estragos) que deja con las ganas de leer el tercer y último libro de Las leyes del mar. Es este un libro para leer con tiempo por delante, con reposo y tranquilidad, para poder disfrutar sin prisas de los muchos giros que se producen en sus, quizás, excesivamente numerosas páginas.

lunes, 10 de septiembre de 2007

I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción

Recibimos el siguiente comunicado:

I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción

Universidad Carlos III de Madrid
6 al 9 de Mayo de 2008


La Universidad Carlos III de Madrid, junto a la Asociación Cultural Xatafi para la profundización de la literatura fantástica y su difusión, invitan a reflexionar sobre lo fantástico en diversas áreas, géneros y disciplinas para generar un punto de encuentro entre especialistas del tema y un espacio académico desde el que trabajar conjuntamente sobre la literatura fantástica, de ciencia ficción y terror. La literatura fantástica funciona con una serie de mecanismos propios y exclusivos dignos de estudio. Por ello, se fomenta aquí un encuentro entre profesores, investigadores y escritores sobre literatura fantástica. Proponemos una línea interdisciplinar, a partir de la cual tener en cuenta los aspectos sociales, políticos y culturales que influyen en el género de lo fantástico. La Historia de la literatura, la Teoría de la Literatura y la Literatura Comparada serán el marco de este encuentro, para presentar una panorámica completa, rigurosa y multidisciplinar de un género de evidente interés actual y de escasa atención –hasta el momento– por parte del mundo universitario.

Las áreas temáticas sugeridas son las siguientes:

• La ciencia ficción y lo fantástico en el ámbito de la literatura latinoamericana y española.
• Ideología político-social en las literaturas fantástica y de ciencia ficción.
• Feminismo y literaturas de ciencia ficción y fantástica.
• Los discursos de lo fantástico y de la ciencia ficción desde las teorías literarias contemporáneas.
• Semiótica de lo fantástico y la ciencia ficción.
• La ciencia ficción y lo fantástico en el teatro.
• La ciencia ficción y lo fantástico en el cine.
• La ciencia ficción y lo fantástico en la cibercultura.
• Análisis de textos y de autores del género, estudios temáticos y de literatura comparada.

Condiciones de participación y plazos:

Aquellos interesados en presentar una comunicación tendrán que enviar por correo electrónico un resumen de su ponencia de entre 200 y 300 palabras, junto al cual se debe adjuntar el título, nombre del autor, institución a la que pertenece y datos personales. El plazo para el envío de los resúmenes termina el 15 de Febrero de 2008, y se enviarán a la siguiente dirección de correo electrónico:

congresoliteraturafantastica@xatafi.com

El comité organizador acusará recibo de las propuestas y antes del 15 de Marzo se notificará la aceptación de las mismas por parte del comité científico. La lectura de las comunicaciones no deberá exceder los 20 minutos y estas podrán presentarse en francés, inglés, italiano, portugués o español. Se publicarán unas actas con las comunicaciones aceptadas, cuyas normas de publicación y plazos se remitirán a los interesados por correo electrónico tras la celebración del congreso.

Inscripción:

La cuota de inscripción es de 50 euros para comunicantes y de 20 euros para asistentes sin comunicación. El ingreso se realizará tras la aceptación de la comunicación y antes de la asistencia al congreso en la siguiente cuenta bancaria:

La Caixa 2100 4116 19 2200074813

Para cualquier tipo de duda o consulta, los datos de la organización son los siguientes:

Universidad Carlos III de Madrid
Facultad de Humanidades, Comunicación y Documentación
Departamento de Humanidades: Lingüística, Literatura, Historia y Estética
Despacho: 14.02.01
Teléfono: 91-6249215
Calle Madrid nº 126 28903 Getafe (Madrid)

Coordinadores:

Teresa López Pellisa
Universidad Carlos III de Madrid
tlopez@hum.uc3m.es

Fernando Ángel Moreno
Presidente Asociación Cultural Xatafi
famoreno@xatafi.com

J. Fidel Insúa
Secretario Asociación Cultural Xatafi
jfinsua@xatafi.com

Guadalupe Soria Tomás
Universidad Carlos III de Madrid
gstomas@hum.uc3m.es

Iñaki Estella
Universidad Carlos III de Madrid
iestella@hum.uc3m.es

sábado, 1 de septiembre de 2007

Reseña: El séptimo velo

El séptimo velo

Juan Manuel de Prada

Reseña de: Amandil

Seix Barral, Barcelona. 2007. 644 páginas.

Esta novela, la primera que leo del autor, me ha dejado un regusto extraño. Confieso que me impuse esta lectura a raíz de leer algunas de las columnas que Juan Manuel de Prada escribe en el diario español ABC. Me gustó mucho la erudición y el elegante estilo del que hace gala en sus artículos y por eso decidí leer algo más largo y enrevesado que me mostrase hasta dónde podía llegar como escritor.

Y este libro, su último libro hasta el momento, me ha sorprendido en algunos aspectos mientras que en otros me ha decepcionado. Pero vayamos por partes y empezando por lo que me ha decepcionado, por decirlo de algún modo.

Juan Manuel de Prada maneja a su antojo el idioma español, no deja pasar la ocasión de demostrarlo y, en algunos momentos puntuales, llega a ponerse pesado. Reiteraciones innecesarias y repetición de metáforas hasta la saciedad ("aquella ciudad de un millón de muertos", "sus ojos de mosaico bizantino", "tenía una gota de asfalto en la mirada"...) hacen que el texto rechine y sea, por momentos, un poco cansino. Del mismo modo la búsqueda de profundidad en los pensamientos y sentimientos de los protagonistas (Julio y Julles) lleva a veces al tedio soporífero, hasta esa sensación de "esto ya lo ha dicho tres veces en las últimas dos páginas". Desconozco si con esto el autor pretendía enfatizar la interioridad de ambos personajes, pero en mi caso (y me confieso lector simplón y poco dotado) a ratos me aburría sobremanera.

Y hasta aquí lo malo.

Lo bueno, en cambio, me ha parecido doblemente atractivo por dos razones:

- El libro va de menos a más argumentalmente.
- Una vez superado el primer impacto del estilo hay momentos autenticamente memorables.

La historia, contada en tres partes desordenadas cronológicamente, nos lleva de la mano desde la Guerra Civil española hasta los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial y la caza de nazis que llevó a cabo Israel. La novela es la narración del descubrimiento del pasado de sus padres por parte de un hombre ya maduro, el tal Julio, al que sus padres ocultaron el hecho de que su verdadero padre era un francés que abandonó a su madre a los pocos meses de embarazo. Para descubrir la verdad que se oculta tras "el séptimo velo" (en honor al baile de los siete velos del mundo oriental y en concreto al baile de Salomé ante su tío, el rey Heródes), Julio emprenderá un viaje de conocimiento que le llevará a escarbar en los recuerdos de un viejo cura, de un psiquiatra de postín y de la hija de un antiguo amigo de su difunta madre. Y lo que descubrirá le pondrá contra las cuerdas, porque se entremezclará el heroísmo de un padre (Julles) que militó en la Resistencia francesa, de una madre que es hija de un republicano español exiliado y anticomunista y de los tejemanejes de la Gestapo en el París ocupado.

Juan Manuel de Prada despliega en las 600 páginas que dura el relato una historia entretenida, grave, emocionante y, por momentos, policiaca, en la que el lector se colocará finalmente en el sitio del protagonista y tendrá que decidir, para bien o para mal, si Julles merece o no el perdón y reconocimiento de su hijo.

El autor asegura en los agradecimientos que para documentarse sobre la época consultó un centenar largo de libros, artículos y monografías. Y lo cierto es que la sensación de realismo es una de las bazas que me hicieron valorar positivamente el libro. Hasta cierto punto leyéndolo se aprende, se descubre y, sobre todo, se reflexiona sobre nuestra propia naturaleza y como nos puede afectar el pasado de nuestros padres a la hora de situarnos en el presente.

Léanlo y disfruten... si consiguen superar las más de cuarenta páginas de "prólogo" que a mi (insisto que soy blando y débil) casi me dejan KO.

lunes, 27 de agosto de 2007

II Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas

Nos llega el siguiente comunicado:

El segundo encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas, este año bajo el título de "Caminantes de otros mundos", va a tener lugar el próximo 29 de septiembre.
La sede será la Biblioteca Pública Pedro Laín Entralgo.

El programa es el siguiente:

Programa:

Viernes 28
De 10.00 a 20.30 horas:
Recepción de participantes y reparto de credenciales y documentación en la Biblioteca.

Sábado 29
9.00 h.:
Reparto de credenciales y documentación.
10.00 h.:
Inauguración y palabras de bienvenida a cargo de la Delegada de Juventud y Cultura, Dª Rosario Sánchez Jiménez.
10:30 h.:
Conferencia de Rafael Marín: "No es la ramita de perejil: es Literatura"
11:45 h.:
Café.
12:15 h.:
Conferencia "Universos imaginarios de creación española" a cargo del escritor David Mateo (Tobías Grumm). El autor presentará su nueva novela Encrucijada; La Tierra del Dragón volumen 3, publicada por Sirius.
13:30 h.:
Presentación del libro "Fantástica Televisión" (AJEC) de Alfonso Merelo.
14.00 h.:
Almuerzo de convivencia par todos los participnates.
16:30 h. Sala 1:
Mesa redonda Literatura fantástica: "¿Qué se vende? ¿Qué se lee? Un binomio a debate". Modera Alfonso Merelo y participan Inés Martín, propietaria de la librería La Araña y los escritores Joaquín Revuelta y José María Carrasco.
18:00 h. Sala 1:
Conferencia Puentes al pasado: El arte de escribir fantasía histórica a cargo de los escritores Juan Miguel Aguilera y Javier Negrete.
19:00 h. Sala 1:
Conferencia Puentes a lo que pudo ser: Ucronías a dos voces a cargo de los escritores Juan Miguel Aguilera y Javier Negrete.
16.30 a 20.30 h. Sala 2:
I Taller de Fantasía (creación literaria) a cargo de David Mateo.

La inscripción es de 10 euros.

Para inscribirte, ponte en contacto con la biblioteca Pública Municipal "Pedro Laín Entralgo"
(Edificio Huerta palacios s/n, Dos Hermanas) a través del correo electrónico:
biblioteca@doshermanas.es o en el teléfono 954919579.

Para más información visita:
http://www.elautor.com/jornadasDDHH2.htm
http://www.doshermanas.es/bibliotecamunicipal/index.htm


jueves, 16 de agosto de 2007

Finalistas de los Premios Ignotus 2007

Desde la AEFCFT nos llega el siguiente comunicado:

Una vez hecho el recuento de los votos válidos en la primera fase de
votación para los Premios Ignotus del año 2007, promovidos por la
Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror, los
finalistas de cada categoría serían los siguientes (cada categoría
está ordenada por orden alfabético):

NOVELA

-Jitanjáfora, Sergio Parra (AJEC)
-Juglar, Rafael Marín (Minotauro)
-La silla, David Jasso (Equipo Sirius)
-Señores del Olimpo, Javier Negrete (Minotauro)
-Su cara frente a mí, Luis Ángel Cofiño (Ediciones Parnaso)

NOVELA CORTA

-Armada redentora, Ramón San Miguel (Silente)
-El estruendo del silencio, Bernardo Fernández (Ediciones Parnaso)
-Gel azul, Bernardo Fernández (Ediciones Parnaso)
-Kretacic Rap, Vladimir Hernández (Espiral)
-Semiótica para lobos, Vladimir Hernández (Ediciones B)

CUENTO

-Camino del cielo, Santiago Eximeno (Franco, una historia alternativa,
Minotauro)
-Lo que significa tu nombre, Victor Miguel Gallardo Barragán (Artifex,
Bibliópolis)
-Materia de sueños, Ramón San Miguel (Silente.net)
-Son de piedra, Rafael Marín (Artifex, Bibliópolis)
-Víctima y verdugo, Eduardo Vaquerizo (Artifex, Bibliópolis)

ANTOLOGÍA

-Axiomático, Greg Egan (AJEC)
-Fragmentos del futuro, VVAA (Espiral)
-Franco: una historia alternativa, VVAA (Minotauro)
-Paura 3, VVAA (Bibliópolis)
-Sueños nuevos por viejos, Mike Resnick (Alianza)

LIBRO DE ENSAYO

-Drácula vs Frankestein, Angel Gómez Rivero (Jaguar)
-El universo de la ciencia-ficción, Sergio Gaut vel Hartman (Círculo
Latino)
-Europa imaginaria: cinco miradas sobre lo fantástico en el viejo
continente, VVAA (Valdemar)
-Imágenes de la locura: la psicopatología en el cine, Beatriz Vera
Poseck (Calamar)
-La espada mágica. Cine fantástico de aventuras, Carlos Aguilar (Calamar)

ARTÍCULO

-Aprendiendo a ser Transyo, Sergio Mars (Rescepto)
-Azar, orden, método y caos en la obra de Stanislaw Lem, Juanma
Santiago (Vórtice en línea, Parnaso)
-Ciencia ficción ¿Qué es?, Alfonso Merelo (librodenotas.com)
-El otro cine europeo, Pablo Herranz (Rescepto)
-Sobre la crítica, Fernando Ángel Moreno (Hélice, A.C.Xatafi)

ILUSTRACIÓN

-El sueño de hierro, Manuel Calderón (AJEC)
-Factor psi, Alfonso Seijas (Silente)
-Hijos de la redención, Santiago Moro (Silente)
-Placeres prohibidos, Alejandro Terán (Gigamesh)
-Su cara frente a mí, Víctor Miguel Gallardo (Ediciones Parnaso)

PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL

-Anuncio Bancaja, Fran Torres (Publicidad)
-Carmen Celeste, Lagartija Nick (Música)
-El laberinto del fauno, Guillermo del Toro (Cine)
-La habitación del niño, Álex de la Iglesia (Telefilme)
-Trailer promocional de La Silla, David Jasso (Trailer)

TEBEO

-Cultistas SA, Alfredo Alamo y Fedde (Vórtice en línea, Parnaso)
-La legión del espacio, Alfredo Alamo y Fedde (Sitio de cf)
-La tira de la saga, Santiago Moro (Silente)

OBRA POÉTICA

-Mensaje Lumínico extra-láctea, Alberto García Teresa (Vórtice en
Línea, Parnaso)
-Poe, Alfredo Álamo (Vórtice en línea, Parnaso)

REVISTA

-Alfa Eridiani
-Miasma
-Rescepto
-Tierras de Acero MGZN
-Vórtice en línea

NOVELA EXTRANJERA

-El atlas de las nubes, David Mitchell (Tropismos)
-Leyes de mercado, Richard Morgan (Gigamesh)
-Kafka en la orilla, Haruki Murakami (Tusquets)

CUENTO EXTRANJERO

-Agenesia congénita de la ideación sexual, por K. N. Sirsi y Sandra
Botkin (Gigamesh)
-Aprendiendo a ser yo, Greg Egan (Axiomático, AJEC)
-El diario de cien años luz, Greg Egan (Axiomático, AJEC)
-En grupo, Robert Silverberg (Gigamesh)
-Infiltrado, Connie Willis (Omicron)

WEB

-Bemonline – www.bemonline.com
-Literatura Fantástica – literfan.cyberdark.net
-NGC 3660 – www.ccapitalia.net/ngc
-Sitio de Ciencia-Ficción – www.ciencia-ficcion.com
-Stardust – www.stardustcf.com

---

Nuestra enhorabuena a todos los finalistas. Podrán participar en la
segunda fase de los premios Ignotus todos los socios de la AEFCFT, así
como los inscritos en el Congreso Anual de Ciencia Ficción, Fantasía y
Terror de este año (XXV Hispacón/Ishbiliya-Con 2007), a celebrar los
días 2, 3 y 4 de noviembre en Sevilla (más información en
www.tresculturas.org).

La AEFCFT da las gracias asímismo a Ricardo Manzanaro, administrador
de los Premios Ignotus.

viernes, 10 de agosto de 2007

Reseña: Harry Potter y la Orden del Fénix

Harry Potter y la Orden del Fénix.

J.K. Rowling.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Salamandra. 2004. Título original: Harry Potter and the Order of the Phoenix. Traducción: Gemma Rovira Ortega. 893 páginas.

El más largo de todos los libros de Harry Potter y, para mí sin duda, el más flojo hasta el momento. De las casi novecientas páginas de la novela se podrían quitar fácilmente cuatrocientas (y seguramente me quedo corto) y la narración, con un poco de síntesis, no se resentiría demasiado; muy al contrario, casi con seguridad saldría ganando mucho. El exceso es innecesario.

Harry Potter sigue creciendo, pero ahora en un mundo que parece haberse puesto contra él. Lord Voldemort se ha “recorporizado”, pero pocos son los que parecen creerlo, lo que llena de amargura al joven mago. Para terminar de estropearlo todo, Harry realiza un acto de magia cerca de casa de sus tíos al ser atacado por un dementor y desde el Ministerio deciden hacerle una vista con la intención de expulsarlo de Hogwarts. Además, sus amigos parecen rehuirle y nadie le cuenta nada de todo lo que está sucediendo, con lo que poco a poco su carácter se va agriando todavía más. Finalmente podrá reunirse con sus amigos, quienes le informarán de la existencia de una secreta Orden del Fénix, compuesta por los escasos magos que creen en el retorno de Voldemort y están dispuestos a enfrentarse a su amenaza, defendiendo a Harry en el camino. Es en este ambiente opresivo en el que Harry comienza su quinto curso en el colegio de Magia, en medio de una intensa campaña de desprestigio contra él y contra Dumbledore y el rechazo del común de sus compañeros, cosas que no contribuyen precisamente a mejorar su humor taciturno. Humor que empeora al empezar a sospechar que la extraña unión que le ata a Voldemort y que hace que le duela su cicatriz cuando el mago tenebroso siente algo intensamente se está intensificando.

La vida de Harry no es fácil en absoluto (o eso le parece a él) y el que pocos parezcan creerle no ayuda a mejorarla.

A lo largo del libro, Rowling volverá a ofrecernos un recorrido por casi todos los lugares mágicos que ya habíamos ido conociendo en anteriores novelas (Hogsmeade, el callejón Diagon, el propio Hogwarts...) y nos conduce a otros nuevos que adquirirán una gran importancia en la trama (como el Ministerio de Magia o la casa ancestral de los Black), pero lejos de antojársenos estar ante algo novedoso, la cosa se hace más bien tediosa.

Es en los nuevos personajes, o en la revisitación de algunos antiguos, donde el libro podría haber remontado algo el interés, y sin embargo tampoco aquí lo consigue. Rowling crea unos personajes realmente atractivos en su concepción, pero que no lleva a buen término en la narración de sus acciones.

Interesantes, pero desaprovechados el demencial personaje de Luna Lovegood, una compañera de Hogwarts que podía haber dado mucho más de sí, y la también algo desquiciada Tonk, una joven maga perteneciente a la Orden. Odiosa, como era su cometido, la nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, quien parece estar allí tan sólo para amargar más aún la vida de Harry; lo que sucede es que a fuer de haberla hecho tan despreciable y asquerosa, el personaje es ciertamente repelente para el lector, pero en el sentido de no querer leer más de ella, no en el de un malo odioso que hace sufrir al protagonista y que supongo que era la intención de la autora. Intrascendente la historia del “enamoramiento” con Cho Chang, retrata bien el estado alterado de las hormonas de quince años de Harry y da algún momento interesante (¡Ah, la Navidad!), pero Rowling le ha puesto unas reacciones tan extremas que a veces va más allá incluso del esteriotipo del adolescente enamorado e indeciso. Acertado el nuevo protagonismo, el paso adelante, de Neville Longbotton, uno de los personajes cuya evolución me parece más acertada. Y el resto de secundarios se encuentran dentro de su papel, lo que en esta ocasión no es decir mucho; vuelven algunos como Lupin, Sirius o el auténtico Ojoloco Moody, y siguen los de siempre, como por supuesto Ron y Hermione, Snape o Hagrid (metiéndose en líos, como siempre). Fred y George Weasley volverán a hacer trastadas de las suyas, en alguna escena que quizá sea lo mejor de la novela.

Harry está probando el lado más amargo de la vida, el rechazo, la mentira, y después del fallecimiento de su compañero Cedric Diggory en el libro anterior, en este tendrá que asumir la muerte de alguien mucho más cercano (con una reacción no del todo verosímil, es el problema de llevar las cosas a los extremos, que o lo haces muy bien o no resulta creíble); lo que sucede es que es una muerte tan poco definitiva (como quien dice, no hay cadáver) que mucho me temo que es posible que volvamos a oír hablar del personaje. El carácter de harry se resiente de todo ello, y su estado mental parece instalarse de forma definitiva en el enfado, lo que de alguna manera pagarán los que le rodean.

El problema de Harry Potter y la Orden del Fénix es que todo se está volviendo un tanto repetitivo, todo suena a ya leído, y el abuso del tamaño del libro no contribuye a hacer más atractiva la lectura. Hay multitud de situaciones repetitivas; la reiteración de los sueños o visiones de Harry cansan en vez de crear tensión; la insistencia con los TIMOS llega a aburrir (además para que al final, después de casi novecientas páginas, Rowling no haya podido añadir dos más o quitar paja de otras para decirnos las notas obtenidas por Harry y sus amigos y no dejarnos con la duda de si habrán aprobado o no); las visitas a los lugares conocidos nos suenan a ya conocidas... Y no es que La Orden del Fénix expurgada de un buen número de páginas no fuese un buen libro (de hecho creo que lo sería), porque tiene dosis de emoción, de intriga, de misterio, de tensión amorosa, de odio, de traición y de muchas otras cosas que convertirían la narración, libre del lastre de su excesiva longitud, en una novela interesante y atractiva. Tal y como está el resultado es fallido, y aunque se deja leer con cierto agrado, la sensación final es de decepción, sobre todo al hacer la comparación con las anteriores entregas. Esperemos que en lo que queda por venir Rowling sea capaz de retomar el pulso vibrante de las primeras novelas y cierre con la dignidad que se merece una serie que ya se ha hecho tan querida para tantos lectores.

Reseñas del resto de la serie:

Harry Potter y la piedra filosofal.

Harry Potter y la cámara secreta.

Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Harry Potter y el cáliz de fuego.

Harry Potter y el misterio del príncipe.

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte.