martes, 29 de mayo de 2007

Reseña: Thorgal. El sacrificio

Thorgal. El sacrificio.

Guión: Van Hamme.

Dibujo: Rosinski.

Reseña de: Jamie M.

Norma Editorial. Barcelona, 2007. Título original: Le Sacrifice. 48 páginas.

Hace algún tiempo que Van Hamme anunció que iba a ir dejando paulatinamente sus series más largas (como XIII o este mismo Thorgal) a favor de historias autocloncusivas o de corto recorrido (dos o tres álbumes como mucho). Y desde luego esta entrega, la número 29, da toda la sensación de, como poco, ser el final de un ciclo. Nos ofrece el guionista aquí una aventura crepuscular, con un héroe cansado, enfermo en cuerpo y alma, sin fuerzas casi para seguir peleando contra las adversidades que continuamente salen a su paso, agotado de tanta batalla infructuosa, enfadado con el destino que tan a menudo juega con él y con los suyos, un Thorgal casi derrotado, que en más de una ocasión parece a punto de rendirse y que si sigue adelante es por el apoyo de los suyos, de Jolan sobre todo en este álbum donde el joven tendrá que tomar alguna de las decisiones más difíciles por su propia cuenta, y por la promesa de conseguir algo mejor para su familia.

Recupera Van Hamme para la ocasión, como hiciera en la entrega anterior con Kriss de Valnor, a viejos conocidos como el dios menor Vigrid (a quien conociéramos en Aaricia) o a la Guardiana de las llaves (del álbum del mismo título) quienes trataran de ayudar, con los límites de sus posibilidades, al protagonista a superar las pruebas que de nuevo los dioses de Asgard ponen en su camino.

La sensación de final de ciclo se intensifica, además, por el cierre de algunos hilos de la historia que habían comenzado mucho antes, como en La fortaleza invisible o en La marca de los desterrados, y que aquí reciben su debido final.

Siendo una buena historia, tal vez más por su propia emotividad y retroalimentación con todo lo anterior que por lo que en sí ofrece, da la impresión de que Van Hamme cada vez cuenta menos cosas en sus guiones, hay poca chicha en el asador, o al menos esa es la sensación que le queda a uno tras finalizar la lectura, que en las aventuras de antes contaba mucho más, pasaban muchas más cosas, en el mismo número de páginas.

Mención aparte se merece el dibujo de Rosinski, que en este álbum se encuentra en estado de gracia, apoyándose de forma magistral en el color directo, con una espléndida paleta, y en unos pocos trazos de negro en el contorneo, da una sensación casi pictórica (que no de cuadro) a la par que infunde en cada página un gran dinamismo y expresividad, allí donde el guión de Van Hamme se lo permite.

Si Thorgal, como serie, es una lectura imprescindible para cualquier buen amante de los comics, este álbum en concreto, es un buen broche para cerrar alguno de los muchos caminos por los que han discurrido los azarosos caminos de nuestro héroe.

Se cierra un ciclo, ¿se abre quizá otro, tal vez con Jolan de protagonista y otro guionista para narrárnoslo? El tiempo lo dirá.

jueves, 24 de mayo de 2007

Reseña: Surf bélico

Surf bélico.

M.M. Buckner.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris ficción # 88. Madrid, 2007. Título original: War Surf. Traducción: Lorenzo Luengo. 347 páginas.

En la Tierra, tras una inmensa catástrofe ecológica que produjo a su vez un enorme colapso económico, unos cuantos emprendedores dedicaron todos sus esfuerzos a levantar de nuevo todo un entramado empresarial que posibilitara la supervivencia del ser humano, convirtiéndose por el camino en la élite dirigente de todo el planeta. Ayudados por los nanocitos que navegan su torrente sanguíneo reparando todas sus dolencias, apoyados por toda clase de adelantos y prótesis médicas, se han perpetuado en el poder alargando su vida por encima de los dos siglos de existencia. Así, con todo resuelto y la Tierra firmemente encauzada hacia una especie de utopía productiva donde ninguna persona carece de trabajo (aunque los trabajadores no sean más que fuerza bruta sin demasiados derechos, pero amplias satisfacciones), el único enemigo de estos dirigentes es el cruel aburrimiento. Para luchar contra el mismo se han inventado un popular deporte; se dedican a hacer incursiones en las zonas de conflicto entre las fuerzas productivas o en las zonas prohibidas por el alto riesgo de desastres naturales (dada la delicada situación en que quedó el planeta) y colgar sus “aventuras” en la red, donde son consumidas por infinidad de seguidores, produciendo una encarnizada competición entre los diferentes equipos que se dedican al Surf bélico.

Uno de estos surfistas es Nasir, que con 248 años, descubrirá de pronto dentro de si las pasiones de un adolescente, enamorándose de su fisioterapeuta, la joven Sheeba, quien no le corresponderá en sus anhelos y quien será la razón que le llevará a aceptar riesgos que nunca se hubiera planteado.

De este modo la novela empieza de forma bastante curiosa, dando a conocer en primera persona la arriesgada tesitura en que se encuentra el protagonista, aparentemente a punto de morir, y sumergiendo al lector, a través de los flash backs de sus recuerdos, de lleno en uno de esos Surf bélicos, aprovechando para presentar a los compañeros de Nasir en medio del fragor de la incursión. Poco a poco la autora irá introduciendo al lector en ese mundo futuro, dejando caer aquí y allá algunas pinceladas para retratar un rico trasfondo, al tiempo que los compañeros van acometiendo algunas aventuras en una espiral que inevitablemente, y en contra de las reticencias de Nasir, les llevará a realizar un Surf bélico sobre Paraíso (nombre irónico donde los haya) ,una fábrica orbital cuyos trabajadores se han rebelado y se han aislado del resto del mundo, y que ha sido calificada con la más alta nota dentro de la clasificación de riesgo de los “surfs”. Una incursión, como queda bien remarcado, totalmente ilegal y que puede terminar con todos sus privilegios en caso de salir mal.

Y es a partir de la llegada a Paraíso cuando la novela se dispara, el ambiente se hace opresivo en la estación orbital, revelándose todas las carencias de mantenimiento de la misma y el terrible asedio al que le somete la compañía propietaria en busca de la rendición de sus trabajadores. Se nos muestra una extraña sociedad creada por los habitantes del satélite, afectados por una todavía más extraña epidemia, motivo real que llevó al aislamiento de la fábrica, y donde nuestro protagonista deberá bregar contra sus miedos y sobreponerse con la única idea en la cabeza de la supervivencia de Sheeba, mientras la joven va a lo suyo desvelando una no tan insospechada vena de buena samaritana que les causará no pocos problemas. Mientras el lector asiste impotente al desmoronamiento de la estación orbital, la autora se permite el lujo de incluir flash backs en los flash backs, retratando la manera en que ese mundo futuro llegó a ser como es e incluyendo sin falsa moralina una buena dosis de crítica al actual estado del planeta que parece abocado, si no se le pone remedio, al inevitable cambio climático y a la catástrofe ecológica; al tiempo que aprovecha para lanzar unos cuantos buenos torpedos al capitalismo y al neo liberalismo que deshumaniza al individuo para convertirlo en un simple “productor”, una herramienta más de la máquina del dinero.

La emoción, con la particular, aunque sin especificar su naturaleza, Espada de Damocles que pende sobre el destino de Nasir, crece conforme avanzan las páginas, consiguiendo un crescendo de tensión que conduce de forma ineludible hacia un final que se permite la sorpresa, sin hacer en ningún momento “trampa”. El toma y daca continuo entre los habitantes de la estación orbital y los surfistas retenidos en ella contra su voluntad (al menos en el caso de Nasir), y el continuo ataque exterior, permite unas situaciones realmente apasionantes, haciendo que el libro se lea con interés y agrado.

Falla en algunos momentos un tanto, quizás, la personalidad de Nasir, quien con toda la experiencia acumulada a sus espaldas en esos 248 años, tiene a veces comportamientos difícilmente justificables y demasiado “adolescentes”; a la par que la autora demuestra unas ideas sobre los hombres (como sexo en contraposición a las mujeres) un tanto ingenuas y prejuiciosas, pero, en fin, de vez en cuando también es refrescante ver las cosas desde la óptica de ellas, ¿no?

Aventura con unas ligeras dosis de crítica social. Para pasar un buen rato.

sábado, 19 de mayo de 2007

Reseña: Las ovejas de Glennkill

Las ovejas de Glennkill.

Leonie Swann.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Salamandra. Col. Narrativa. Barcelona, 2007. Título original: Glennkill. Traducción: María José Diéz y Diego Friera. 317 páginas.

Nos encontramos ante una historia de intriga y misterio como podrían existir otras muchas: en el aparentemente apacible pueblo de Glennkill ha sucedido un asesinato; un pastor ha sido hallado muerto con una pala clavada en el cuerpo, las circunstancias son de lo más extrañas y pronto alguien se pondrá a la tarea de descubrir el cómo, el porqué y el quién de tan macabro suceso. Lo original del tema es que ese “alguien” serán las ovejas del propio rebaño del pastor muerto. Un rebaño heterogéneo, donde todas las clases de ovejas parecen estar bien representadas: desde la más inteligente a la más audaz pasando por la “memoriosa” y la soñadora.

No son ovejas antropomorfizadas, en absoluto; no pueden hablar en el idioma de los humanos, ni realizar tareas que requieran una habilidad manual fuera del alcance de una oveja normal. A parte de la capacidad de comunicarse entre ellas, lo único que se sale de la “norma” es que su pastor les leía libros todas las noches y a partir de esas lecturas (sobre todo novelas románticas, pero también algún tratado sobre ganado lanar y sus enfermedades, algún cuento de hadas y una novela policíaca que no llegó a terminar) ellas se han creado unas muy peculiares ideas sobre el mundo de esos seres tan extraños y enigmáticos que son los humanos.

Y es cuando comienza su investigación cuando empezamos a atisbar que hay mucho más de lo que se podría pensar tras el asesinato de aquel pastor que rehuía el contacto con sus congéneres, prefiriendo con mucho la convivencia con su rebaño. Pronto empezamos a ver que no todo es tan pacífico ni tan tranquilo en el pintoresco pueblo de Glennkill, que todos los habitantes guardan secretos que no quieren que salgan a la luz y que su pastor se encontraba en el epicentro de muchos de ellos. Sirviéndose del humor y de la ironía, Swann aprovecha la mirada inocente, sorprendida y extrañada de las ovejas para retratar a los humanos por sus actos y palabras, más allá de las ideas preconcebidas que toda persona arrastra sobre si mismo en su contacto con el resto de individuos. El lector irá descubriendo un mundo que es el nuestro, pero que resulta sorprendente en la mirada analítica de unas ovejas que quizá tan sólo quieren recuperar su idílica existencia anterior para no tener que preocuparse más que del sabor de la hierba.

Poco a poco la historia se va complicando y las ovejas se encontrarán en el meollo de un misterio que va mucho más allá del simple asesinato, con hechos que se remontan a muchos años atrás y que revolverán las tranquilas aguas en las que discurren las vidas de los ciudadanos de Glennkill.

La autora juega hábilmente a mostrar al lector las pistas de la historia a través de la distorsionada mirada de las ovejas, mostrando sorprendentemente en toda su humanidad a unos hombres y mujeres que han mantenido durante mucho tiempo, quizá demasiado, atadas sus pasiones y misterios. Las sorpresas se suceden y la trama va avanzando con mucho humor y algo de tragedia hacia su sorprendente final. No falta tampoco algo de poesía y algo de épica, e incluso algo de filosofía, de conocimiento del alma humana y de sus miedos y anhelos. Al final, uno se pregunta si no sería mejor ser oveja en el mundo que se retrata, y es que detrás del fino sentido de humor que exhibe la autora se esconde un pozo de amargura, de crítica contra los comportamientos del ser humano en general, de la hipocresía, de la falsedad de las relaciones, de la mediocridad de los sueños de la que hacen gala los aldeanos, de sus bajas pasiones, de la vacía existencia de sus vidas y de la falta de objetivos más allá de la vulgaridad que empaña el triste discurrir de su día a día. Una crítica, de todas maneras, que está hecha de forma tan amable, divertida incluso, que no se hace pesada ni dogmática en momento alguno.

Las ovejas de Glennkill es una novela de secretos, sí, los que los humanos guardan de y sobre los demás, pero también de los que ocultan para sí mismos; y es tarea de las ovejas, aunque bastante desintencionadamente, sacarlos todos a la luz y patear el avispero que se oculta bajo la pacífica superficie de su aldea, destrozando por el camino su bucólica placidez.

Ha sido una delicia leer este libro, que a pesar de estar protagonizado por ovejas en realidad trata de la naturaleza del ser humano. Muy, muy agradable.

Como acotación última, indicar que, como cualquiera podrá observar, antes de comenzar la narración propiamente dicha, la autora ofrece una “Dramatis oves”, con el nombre y una pequeña descripción de las ovejas protagonistas; mi recomendación es que se posponga su lectura al momento en que va apareciendo cada una de ellas o pasar directamente del mismo. Tampoco es que aporte nada a la narración en sí, pero sí que, leído anticipadamente, chafa una de las grandes sorpresas de la novela. Así que advertidos quedan, queridos lectores, en sus manos está.

martes, 15 de mayo de 2007

Reseña: Evenmere, la Gran Mansión

Evenmere: La gran mansión.

James Stoddard.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Bibliópolis. Col. Bibliópolis Fantástica # 53. Madrid, 2007. Título original: The High House. Traducción: Manuel de los Reyes. 255 páginas.

La Gran Mansión es tan inmensa que contiene reinos en su interior. Y esto, que dicho así podría llegar hasta a sonar un tanto ridículo, da lugar sin embargo a una novela fantástica, llena de emoción y poesía y aventura y muchas sorpresas e impregnada desde la primera página con la esencia de un tipo de literatura evocadora y algo transgresora que se hizo popular en la primera mitad del siglo pasado. Adentrarse en los corredores y pasillos de Evenmere es dejar atrás el territorio conocido de nuestra propia existencia y recuperar las sensaciones de nuestra infancia y adolescencia, cuando todo era posible y detrás de cada esquina podía esconderse un reino fantástico presto a mostrarnos sus maravillas.

Con Evenmere he recuperado el sabor de unos libros que creía perdidos, de una época en que devoraba a los “clásicos” y me sentía auténticamente transportado a otros mundos. Quizá para las nuevas generaciones o para los que no hayan disfrutado de los obras de Clark Ashton Smith, de William Hope Hodgson, de C.S. Lewis, de Burroughs, de Dunsany, de Howard (más allá de su afamado Conan), de Lovecraft y toda su camarilla… este libro no les toque la fibra sensible tanto como me la ha tocado a mí, pero no dudo que también disfrutarán de la lectura del mismo por sus propios valores más allá de las referencias que en él se pueden ir rastreando y capturando.

Sin duda esta novela es un gran homenaje a toda una forma de escribir y de entender la Literatura Fantástica, cuando el mundo y la vida eran aparentemente más sencillos y la capacidad de maravillar y de maravillarse no estaba tan saturada como lo está en la actualidad, y cuando todavía quedaban territorios inexplorados donde era posible encontrarse con tribus desconocidas o seres fantásticos conviviendo con los humanos en extrañas simbiosis. Sin embargo, las referencias a obras anteriores se limitan a jugar con la complicidad del lector a través de pequeños guiños como puedan ser los nombres de los protagonistas o de los lugares donde vivirán sus extraordinarias aventuras, sin que se vea afectada en absoluto la trama en sí y sin que sea necesario tener ningún conocimiento previo para disfrutar al cien por cien de lo narrado. No es tanto que se tome como base lo anterior sino que la atmósfera general que Stoddard ha sabido imprimir en la novela evoca a todas aquellas lecturas, a las sensaciones que causaban en nuestra mente.

Evenmere, la Gran Mansión, es mucho más que un conjunto de habitaciones y salas, de pasillos y jardines. Es un punto de encuentro, un centro espiritual en un conglomerado de reinos a cual más llamativo que viven bajo la sombra protectora del Señor de la casa. Pero he aquí que se avecinan malos tiempos y que los enemigos se aprestan a preparar sus malvados planes desde fuera y desde dentro de la casa. Es en esta tesitura que Carter Anderson —hijo del señor y causante semi involuntario de la pérdida de las llaves maestras, excusa que forzó su exilio para su propia protección—, ante la desaparición de su padre deberá volver a su hogar para enfrentarse a una gran amenaza y a unos grandes misterios. Sin estar en absoluto preparado, desconociéndolo prácticamente todo sobre lo que auténticamente es Evenmere, deberá asumir unas responsabilidades que siente que trascienden sus propias capacidades, pero ante las que en ningún momento se dará por vencido. Deberá enfrentarse a sus más grandes miedos para triunfar en la difícil tarea que recae sobre sus hombros, y para hacerlo deberá adentrarse en el Círculo Blanco, y a través de sus estancias, de sus habitaciones, de sus enormes salones o de sus interminables tejados, cruzando países y reinos, luchando todo el rato contra los que se le oponen, recuperar aquello que le fue robado y tratar de encontrar a su padre por el camino.

Un libro magnífico, con el sabor de los clásicos pero con la frescura de lo nuevo. Stoddard ha sabido recrear el tono, aunque sin tanto barroquismo en su escritura, de las novelas que dieron origen a la moderna Fantasía, sin renunciar en el intento ni a un ápice de su voz propia, escribiendo por igual para los nostálgicos y para los neófitos. Una gran aventura.

domingo, 13 de mayo de 2007

Reseña: La historia de España que no pudo ser

La historia de España que no pudo ser.

Joan María Thomàs (ed.)

Reseña de: Amandil

Ediciones B. Col. Crónica actual. Barcelona, 2007. 292 páginas.

El profesor Joan María Thomàs dirige en este libro a un grupo de doce historiadores expertos en Historia Contemporánea de España encargados de "imaginar" una serie de hechos contrafactuales (las conocidas como ucronías) de mayor o menor interés. Lo cierto es que la portada es mucho más sugestiva que el contenido de la mayor parte del libro, aunque no por ello el conjunto desmerece el resultado.

Las ucronías suelen ser atractivas por lo que tienen de imaginativo y evocador. Todo el mundo ha pensado más de una vez como sería el mundo si un acontecimiento se hubiese desarrollado de otra manera. Y aunque existen multitud de novelas que abordan esta cuestión muchas de ellas adolecen de una falta de rigor histórico previo al momento de "ruptura" con nuestro pasado real, lo que conlleva que el desarrollo contrafactual quede cojo o simplemente se convierta en algo poco creíble (si se busca que parezca creíble, claro). Por eso cuando es un historiador el que propone este "juego" a otros expertos como en determinados acontecimientos, es de esperar que el resultado sea especialmente atractivo e interesante. Y en este caso el resultado es desigual.

De los doce momentos contrafactuales seleccionados sólo tres están medianamente "historiados". El resto se limitan a ser una serie de comentarios sobre lo que sucedió realmente y algunas divagaciones más o menos interesantes sobre las distintas opciones que se presentaron en su momento y no fueron elegidas. Los autores, sencillamente, no se quieren mojar lo más mínimo. E intuyo que eso sucede porque en el mundillo de los historiadores universitarios está muy mal visto todo lo relacionado con los estudios de índole "ucrónico" al considerarlos poco serio. Y ante la tesitura de ser señalado supongo que prefieren no mojarse mucho. Lástima, porque algunas de las preguntas planteadas podrían dar mucho juego.

Entre los doce "supuestos" destacan los siguientes:

- ¿Qué habría pasado si el alzamiento del 18 de julio hubiera fracasado?
- ¿Y si la República hubiera desechado el cruce del Ebro para poner en marcha el "Plan B" del general Vicente Rojo?
- Una hipótesis: la entrada de España en la Segunda Mundial junto a Hitler y Mussolini en 1940.
- De españoles a alemanes: Himmler, la Falange y el ideal visigótico.
- Mucho más probable de lo que se ha creído: Alfonso de Borbón Dampierre y María del Carmen Martínez-Bordiú Franco, reyes de España.
- España después del triunfo de Tejero y los golpistas del 23-F.

Todos ellos, novelados o no, explican de mejor o peor manera la situación previa al momento de ruptura y las diversas opciones que se barajaron pero fueron descartadas. Sólo en un par de casos se nos lleva a un futuro distinto con un cierto grado de compromiso del autor, aunque en todos los casos, prevalece ese temor a mojarse que harían de este libro algo mucho más atractivo de lo que en el fondo es.

Aún así se agradece la labor divulgativa que los doce historiadores pretenden a través de plantear al lector una serie de "enigmas ucrónicos" que darían para doce novelas interesantísimas. Tras leer el libro, al menos, queda la sensación de haber obtenido algunas respuestas (pocas, eso sí) profesionales a uno de los entretenimientos favoritos del que esto escribe...

¿Qué hubiera pasado si...?

jueves, 10 de mayo de 2007

Reseña: El Códice Rosetta

El Códice Rosetta.

Richard Paul Russo.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris ficción # 86. Madrid, 2007. Título original: The Rosetta Codex.. Traducción: Alicia Moreno Delgado y Marta García Martínez. 316 páginas.

Una cápsula de salvamento de una nave espacial se estrella sobre la superficie de un inhóspito planeta. A bordo van Cale, un niño pequeño descendiente de una rica familia, y su niñera-guardaespaldas. Tras sobrevivir al brutal aterrizaje, ella es salvajemente violada, apaleada y dada por muerta, y a él lo arrastran a una existencia de esclavitud sin ninguna esperanza. Tras lograr huir deberá emprender un largo camino para conseguir recuperar aquello que le corresponde por herencia.

El Códice Rosetta está dividido en tres “libros”, cada uno diferenciado claramente por el contexto en el que se mueve Cale, el protagonista principal, atravesando el continente prisión sin civilizar del Mundo de Conrad; cruzando luego al otro lado de la Línea Divisoria, donde en la ciudad de los canales llamada Karadum encontrará sus primeros atisbos de civilización y tecnología; y llegando finalmente a Lágrima, donde reencontrará sus raices, aunque no la paz. Entre “libro” y “libro” se produce un salto temporal que hace avanzar la trama hacia su desenlace sin permitirle demorarse en episodios supérfluos.

Precisamente una de las virtudes de El Códice Rosetta es la concreción con la que Russo parece buscar su final. Tiene una historia de contar y no se separa de ella. No hay tramas paralelas, narraciones secundarias o hilos que se separen de la hebra principal; todo está supeditado al viaje iniciático que llevará al protagonista a encontrar un objeto de gran valor, aunque él mismo desconozca ese detalle, y a la misión en la que se verá envuelto a consecuencia de ello. Es una historia breve, a pesar de las 300 y poco páginas, con el tamaño de letra usado la verdad es que se hace corta. Hay veces que, al contrario de lo que sucede en muchas de las novedades de la actual ciencia ficción, casi se hubiera agradecido que el autor profundizase algo más en ciertos parajes, en ciertas descripciones, en ciertos sentimientos o en ciertas motivaciones. Hay algunos momentos en que la narración queda algo coja al querer el autor avanzar demasiado rápido hacia la consecución de sus objetivos, hacia el punto donde quiere llevar la historia. El contrario de la queja más habitual en muchas reseñas, la del exceso de páginas de muchos “tochos” de los últimos años, aquí casi se habría agradecido un pequeño (tampoco hay que abusar) alargamiento.

De todas maneras, tal y como está, es una lectura interesante, pero algo intrascendente, con lo cual la longitud es la suficiente para que no “moleste”. La mayoría de las “sorpresas” se las ve venir desde la distancia. La caracterización de los protagonistas, más allá del propio Cale, es casi nula, siendo lo mejor de la novela la ambientación en la que se mueven los diversos personajes, con el marcado contraste entre el inhóspito y duro mundo del principio de la novela, lugar donde son desterrados los criminales para que vivan en un estado de semi salvajismo y que casi nos trae a la memoria las tierras fronterizas de la colonización del Oeste norteamericano, y el hipertecnológico mundo natal de Cale, sede de las grandes corporaciones comerciales galácticas a una de las cuales pertenece su familia; pasando por la a veces idílica y muchas veces cruel ciudad de Karadum, en el propio Mundo de Conrad aunque en el lado “bueno” de la civilización y donde nuestro protagonista, luchando por sobrevivir, encontrará tanto el amor como el destino, un destino que no está escrito pero que se empeña en jugar con las vidas de las gentes sin tener en cuenta sus sueños y que muchas veces fuerza la mano para llevarlos donde nunca pensaron ir; así le ocurre a Cale, cuando todo se conjura para forzarle a ir tras lo que esconde el Códice Rosetta, obligándole a enfrentarse contra aquellos que se le oponen porque también ansían dominar un secreto ciertamente llamado a cambiar la galaxia.

Pues eso: un libro entretenido, pero de los que dejan poco poso.

Y después de la reseña en sí, aquí me apetecía mucho diseccionar la sinopsis de contraportada que parece escrita por alguien que ha oído rumores sobre de lo que trata el libro y da palos de ciego al agua acertando por casualidad a algunas cosas; pero la verdad es que no merece siquiera el esfuerzo. Si se quiere conseguir una sonrisa mi recomendación es que se lea la sinopsis después de haber leído el libro, si es que se va a leer el libro, claro.

Noticia: Candidatos al Premio Xatafi-Cyberdark de la crítica de literatura fantástica 2007

Nos llega la siguiente nota de prensa:

CANDIDATOS AL PREMIO XATAFI-CYBERDARK DE LA CRÍTICA DE LITERATURA FANTÁSTICA 2007

La Asociación Cultural Xatafi anuncia el listado de candidatos a los Premios Xatafi-Cyberdark de la crítica de literatura fantástica 2007, concedido a las mejores obras de literatura fantástica, ciencia ficción y terror editadas el año anterior, según el criterio de un jurado compuesto por Ignacio Illarregui Gárate, J. Fidel Insúa, Cristobal Pérez-Castejón, Juan Manuel Santiago, Javier Vidiella, Mariano Villarreal y Arturo Villarrubia.

LIBRO DE FICCIÓN ESPAÑOL:
- El sueño de la razón, de Juan Miguel Aguilera (Minotauro).
- Franco. Una historia alternativa, de Julián Díez (selecc.) (Minotauro)
- Parientes pobres del diablo, de Cristina Fernández Cubas (Tusquets).
- Juglar, de Rafael Marín (Minotauro).
- Señores del Olimpo, de Javier Negrete (Minotauro).
- Jitanjáfora, de Sergio Parra (AJEC).

RELATO NACIONAL:
- "La fiebre azul", de Cristina Fernández Cubas (Parientes pobres del
diablo, Tusquets).
- "Camino del cielo", de Santiago Eximeno (Franco. Una historia
alternativa, Minotauro).
- "Huerto de cruces", de Santiago Eximeno (Paura 3, Bibliópolis).
- "Arquitectura fascista", de Ramón Muñoz (Franco. Una historia alternativa, Minotauro).
- "Víctima y verdugo", de Eduardo Vaquerizo (Artifex Tercera Época 3, Bibliópolis).

LIBRO DE FICCIÓN EXTRANJERO:
- Axiomático, de Greg Egan (AJEC).
- Las mentiras de Locke Lamora, de Scott Lynch (Alianza).
- El río de los dioses, de Ian McDonald (La Factoría).
- El atlas de las nubes, de David Mitchell (Tropismos).
- Kafka en la orilla, de Haruki Murakami (Tusquets).
- Sueños nuevos por viejos, de Mike Resnick (Alianza).

RELATO EXTRANJERO:
- "Agnesia congénita de la ideación sexual, por K.N. Sirsi y Sandra Otkin", de Raphael Carter (Gigamesh nº 43, Gigamesh).
- "El diario de cien años luz ", de Greg Egan (Axiomático, AJEC).
- "Aprendiendo a ser yo", de Greg Egan (Axiomático, AJEC).
- "Mwalimu en el cuadrilátero", de Mike Resnick (Sueños nuevos por viejos, Alianza).
- "En grupo", de Robert Silverberg (Gigamesh nº 43, Gigamesh).
- "Una experiencia", de Banana Yoshimoto (Sueño profundo, Tusquets).

INICIATIVA EDITORIAL:
- La Biblioteca del Laberinto, por su recuperación de obras.
- Cátedra, por Cuentos fantásticos de la España del realismo (Juan Molina Porras, ed.)
- Espasa-Calpe, en conjunto, por varios libros anotados y críticos.
- Fundación José Antonio de Castro, por Obras literarias en castellano, en dos volúmenes, de Álvaro Cunqueiro.
- Planeta-De Agostini, por «Biblioteca de Ciencia Ficción», de distribución en quioscos.
- Valdemar, por Danza Macabra, de Stephen King.

Los ganadores se harán públicos durante la cena de la AsturCon, el 7 de julio de 2007. Los premios están dotados de una remuneración económica aportada por la librería virtual Cyberdark (http://tienda.cyberdark.net), y consistente en 350 € para el libro de ficción español y 150 € para el relato español.

lunes, 7 de mayo de 2007

Noticias: ¡siente la fuerza con scifi.es!

ESTE MES ¡SIENTE LA FUERZA CON SCIFI.ES!

La saga creada por George Lucas en 1977 cumple 30 años y para celebrarlo el magazine SciFi.es edita un espectacular número especial, con más de 200 páginas, dedicado a la Guerra de las Galaxias en el que repasan la creación de la primera película y los cambios sufridos en las diversas etapas del guión; la colección de cómics "Imperio Carmesí"; el merchandising relacionado; entrevistas en exclusiva con Anthony Daniels (C3PO), Jeremy Bulloch (Bobba Fett), Peter Mayhew (Chewbacca), Ewan McGregor (Obi Wan Kenobi) y Shannon McRandle, la modelo que prestó su rostro a Mara Jade, la esposa de Luke Skywalker en el universo expandido. Además a lo largo de la revista encontrareis las opiniones de diversas personalidades del género fantástico que nos cuentan como fue su primera vez con Star Wars.

Pero como existe vida tras Star Wars, en el magazine de mayo podemos encontrar un exhaustivo análisis de "Spiderman 3", con contenidos exclusivos como un detrás de las cámaras o una entrevista con el mítico Stan Lee; las reseñas de los estrenos cinematográficos de género como "Zodiac", "Piratas del Caribe 3: En el fin del mundo" ó "El retorno de los malditos"; una completa entrevista con Nacho Cerdá ("Los abandonados"), junto a las de Danny Boyle y Brian Cox ("Sunshine"); el Salón del Cómic de Barcelona; "La Zona Muerta"; los lanzamientos en DVD; y un completo repaso a las novedades editoriales tanto de libros como de cómics.

Y por si todo lo anterior te parece poco sortean pósters firmados por Sam Raimi y camisetas exclusivas de "Spiderman 3", gorras de "Sunshine", una espectacular figura de un AT-AT imperial como los vistos en "El Imperio Contraataca", cómics de Star Wars y entradas para la SW Celebration Europe que se celebrará en Londres del 13 al 15 de julio.

Nadie te da más por menos. Descárgatelo completamente gratis desde http://magazine.scifi.es y...

¡Siente la Fuerza con SciFi.es Magazine!

Reseña: La lista sangrienta.

La lista sangrienta. Archivos vampíricos 1

P.N. Elrod.

Reseña de: Jamie M.

La Factoría de Ideas. Col. Ventana abierta # 19. Madrid, 2007. Título original: Bloodlist. Traducción: Belén Aguilera Fierro. 298 páginas.

Chicago años 30, justo tras la época de dominio de Al Capone. Jack Fleming, de profesión periodista en busca de aires nuevos, despierta empapado al borde del lago Michigan y enseguida alguien intenta matarlo atropellándole con una furgoneta. No sabe qué está ocurriendo, de hecho no recuerda nada de lo sucedido o de lo que ha hecho en los últimos días, aunque pronto descubrirá, y no para su total sorpresa, que se ha convertido en un vampiro, después de haber sido asesinado por un o unos desconocidos.

Desde este punto de partida, P.N. Elrod construye en La lista sangrienta una historia policíaca de serie negra, donde el protagonista tendrá que investigar las causas y el agente de su muerte, mientras intenta reconciliarse con su nueva condición, a la vez que necesita descubrir qué es o qué contiene esa misteriosa lista que sus perseguidores parecen desear y que todos aparentemente creen que el posee. En una especie de carrera contra el reloj Fleming irá recuperando fragmentos de su pasado reciente mientras se ve envuelto en una espiral de violencia y muerte que amenazan con destruir su nueva existencia.

La novela pertenece obviamente a una rama de la Literatura que se podría llamar de “consumo rápido”: con una prosa ágil pero un tanto plana y con una historia emocionante pero un tanto simplona, es ideal para consumir sin preocupaciones, disfrutar sin problemas durante el tiempo que dure su lectura, y pasar a otra cosa despreocupadamente sin necesidad de mirar atrás, reflexionar o buscarle otros significados aparte de la pura aventura.

El libro es indudablemente un “pasapáginas”, con las dosis necesarias de misterio, emoción, acción y romance para que la trama no decaiga; pero que analizado en profundidad queda bastante cojo, con unos personajes más bien planos y con un trasfondo desdibujado en el que el interesante escenario del Chicago post Capone está tan difuminado que apenas sirve como telón de fondo, intuyendo más que asistiendo al rico e interesante mundo de los gangsters y los clubes, ya que las escasas descripciones son tan esquemáticas que dan para bien poco.

Y sobre el tema del vampirismo en sí, tema que se supone es el que marca la diferencia con las demás series de detectives o investigadores al uso, hay que decir que la autora es bastante clásica en su concepción de los vampiros, estando mucho más cerca de Stoker que de Rice o Hamilton (por nombrar tan sólo a dos autoras que también han escrito sobre esta temática aunque desde diferentes enfoques). Utiliza, como no podría ser de otra manera, todos aquellos mitos que le convienen para desechar el resto sin complejos y con algo de ironía, aunque a veces se hace un tanto difícil comprender el porqué ha conservado alguno (como el de que el vampiro tiene que dormir sobre o con tierra de su hogar natal) que a la postre es tan absurdo como otros (como lo de la fobia a los ajos) que rechaza por ridículos.

Indicar que, al contrario de lo que sucede en las obras de las otras autoras citadas, esta no es una novela sobre seres sobrenaturales en ninguno de sus sentidos. El único ser perteneciente a la familia de los muertos vivientes que aparece de “cuerpo presente” es el propio Fleming, y la trama gira sobre una investigación de lo más mundano en torno a las flaquezas del ser humano normal y corriente, al poder, la violencia y la corrupción.

Novela negra, pues, en toda su extensión, femme fatale incluida, con la salvedad de que está vez el investigador es un ser de la noche, detalle que, para su consternación, sus enemigos desconocen y que él no dudara en explotar a su favor.

Para pasar el rato, se lee volando.

domingo, 6 de mayo de 2007

Reseña: Hellblazer. Todas sus máquinas.

Hellblazer. Todas sus máquinas.

Guión: Mike Carey.

Dibujo: Leonardo Manco.

Reseña de: Jamie M.

Planeta DeAgostini. Barcelona, 2007. Título original: John Constantine. Hellblazer. All His Engines. 128 páginas.

En esta historia autoconclusiva, Carey lleva a Constantine a una aventura que nos transporta poderosamente a los principios de su serie regular. Se produce una misteriosa enfermedad a nivel mundial que sume en un profundo coma clínico a millones de personas, siendo una de ellas Tricia, la sobrina de Chas Chandler, eterno conductor (chofer más bien) y acompañante de Constantine, por lo que este se embarcará en un nuevo viaje hacia la oscuridad para intentar encontrar la cura a la misteriosa plaga. Muy pronto descubrirá su origen demoníaco y se sumergirá a fondo en un juego de engaños con las almas de todos los enfermos, pero especialmente la de Tricia, como premio para el ganador.

El guión tiene todo el sabor de las historias clásicas de Hellblazer, lo que siendo algo por un lado positivo por otro igual le resta algo de aliciente, ya que lo que vamos viendo suena a ya leído. Hay varios demonios, a cual más cruel, a los que Constantine deberá burlar para conseguir su objetivo utilizando sus armas habituales: la astucia, el engaño y el más absoluto cinismo. Así el interés reside en las vueltas y giros que va dando la trama con la aparición de nuevos demonios o fuerzas primigenias, ocasión que Carey utiliza para mezclar sin rubor (y con alguna patada que otra al rigor histórico, pero eso es otra historia) a las fuerzas del infierno cristiano con deidades de origen azteca; y en el seguimiento de las trampas que Constantine va tendiendo o en las que va cayendo de vez en cuando. Como siempre, no todo es lo que parece y el resultado final nunca es tan limpio como debería.

El guión está en esta ocasión muy bien apoyado por el sombrío dibujo de Leonardo Manco y, sobre todo, por el oscuro colorido de Lee Loughridge y su Zylonol Studio, que con unos colores pastel de tonalidad apagada acompañan a la perfección los juegos de sombras del artista argentino, capaz de retratar en toda su crudeza la descarnada fuerza del mal desatado sobre la tierra, con toda la repugnancia y violencia que habitualmente lleva asociada.

En definitiva un tebeo que se deja leer con agrado, que se disfruta por sus dibujos, pero que no aporta demasiado a la ya dilatada carrera de John Constantine.

martes, 1 de mayo de 2007

Reseña: El caso Jane Eyre

El caso Jane Eyre.

Jasper Fforde.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ediciones B. Col. Nova # 199. Barcelona, 2007. Título original: The Eyre Affair. Traducción: Pedro Jorge Romero. 338 páginas.

El caso Jane Eyre es una ucronía, cuando menos, diferente de lo habitual. Thursday Next se mueve en un mundo muy parecido al nuestro en algunos aspectos, pero radicalmente diferente en otros muchos. Un mundo donde la gente se toma muy en serio la Literatura, hasta el punto de formarse bandos antagónicos capaces de llegar a la violencia para defender a sus autores favoritos. En este ambiente la existencia de los detectives literarios es una imperiosa necesidad, agentes que se ocupan, entre otras muchas tareas, de evitar los robos de manuscritos, atajar los intentos de plagios, detener la venta de falsos originales o dilucidar la auténtica autoría de ciertos libros adjudicados a autores de renombre.

El mundo de Thursday Next es ciertamente extraño a nuestros ojos y es que cuanto más se va profundizando y avanzando en la novela el trasfondo se nos va antojando más chocante cada vez, extravagante incluso. Comenzando por esa Guerra de Crimea que dura ya 130 años (aunque pocos de ellos de combates reales) y donde la carga de la brigada ligera se realizó con vehículos motorizados y mucho después de cuando en nuestra realidad sucedió, y siguiendo con los transportes aéreos donde los dirigibles siguen en funcionamiento, hasta llegar a la insólita familia de la protagonista cuyo padre es un viajero en el tiempo fugado de la cronopolicía (aunque su única intención es evitar que la corriente temporal, los hechos históricos, sean alterados) y cuyo tío es el típico genio despistado capaz de las más curiosas invenciones como la de poder introducir a alguien en un poema.

A todo ello se une un estrafalario villano, un tanto de opereta, con poderes tales como el de poder sentir si alguien menciona en voz alta su nombre a una buena distancia, junto con algunos otros que es mejor ir descubriendo conforme aparecen en la trama. Un villano que busca la maldad como fin en si misma, sin desear otra recompensa que el placer que le causa y la emoción de saber que puede hacer lo que hace. Acheron Hades, rodeado de otra serie de a cuál más estrambótico sicario, tiene el punto más débil de su caracterización (y yo creo que de la novela en sí misma) en los discursos o monólogos que sobre su maldad e intenciones se embarca en un par de ocasiones y que rozan lo esperpéntico.

Más allá de este detalle, la novela se lee volando. Utiliza Fforde un estilo que por momentos se me antojaba muy similar al de Connie Willis en Por no mencionar al perro, salvando las evidentes distancias (a favor de Willis): rápido, frenético, lleno de giros inesperados, con ciertas paradojas temporales vitales para la trama, con un humor sutil que no surge tanto de los chistes en sí sino de las situaciones en las que se ven envueltos los protagonistas, con acción bien dosificada, con algo de enredo… Humor de todas maneras en este caso mucho más centrado en los juegos de palabras y en los nombres con doble significado (¿es que alguien podía no ver venir las gracias a costa del nombre de la propia protagonista?) y que seguramente pierda algo, como es inevitable, al ser traducido a nuestro idioma.

Demuestra Fforde además un gran amor y conocimiento por la Literatura, por los autores británicos sobre todo. No podía ser de otro modo en una serie dedicada a las investigaciones de una detective literaria; y es un aliciente más el ir observando dónde se introducen los cambios en los libros comentados y cómo se pueden resolver las discrepancias con los libros que conocemos en nuestra realidad. A su vez las distintas discusiones académicas entre los expertos (que en el mundo de Next es prácticamente cada hijo de vecino) resultan ciertamente atractivas, abundando sobre todo en el trillado tema de la existencia real o no y la autoría propiamente dicha de las obras de William Shakespeare, atribuidas a varios coetáneos del bardo y hábilmente resuelta en la novela.

Como handicap precisamente del tema literario, El caso Jane Eyre es una de esas novelas en que página tras página da la sensación de estar perdiéndose algo. Son tantas las referencias, los homenajes, los datos tanto históricos como literarios que se dan por conocidos (y con cuya modificación o alteración se juega contando con la complicidad del lector), que es inevitable pensar que no se puede captar todo lo que el autor ha intentado meter en el texto. Sin duda no es necesario conocerlos todos para disfrutar de su lectura, pero si están puestos es por algo y creo que tener que acudir a otras fuentes (como la página web del autor) para poder desentrañar todos esos detalles es un fallo de la obra en sí y es que, al fin y al cabo, no todos pueden disponer del mismo acervo cultural de referencia.

A pesar de ello, es una muy buena novela para pasar el rato, entretenida y con suficiente emoción como para que no quieras soltar sus páginas hasta haberla terminado.

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Otras reseñas de obras del autor:

Perdida en un buen libro. Thursday Next 2.

El pozo de las tramas perdidas. Thursday Next 3.

Algo huele a podrido. Thursday Next 4.



viernes, 27 de abril de 2007

Reseña: El Mesías. El niño judío.

El Mesías. El niño judío.

Anne Rice

Reseña de: Amandil

Ediciones B - Círculo de Lectores. 2006. Título original: Christ the Lord: Out of Egypt. Traducción: Luis Murillo Fort. 293 páginas.

Para los que conozcan de Anne Rice su vasta producción literaria vinculada a las series de vampiros y brujas, este libro supondrá un verdadero apocalipsis literario. El giro que la autora ha dado a su producción literaria como consecuencia de la muerte de su marido y de su retorno al catolicismo la ha llevado a abandonar (y casi renegar) todo lo relacionado con su etapa anterior.

Por eso este libro viene a ser una especie de renacer al cristianismo de una escritora ya consagrada y muy conocida por algo radicalmente opuesto. Pero este nuevo rumbo no es a traición o sin avisar. Anne Rice, al menos en Estados Unidos, ha avisado del cambio en su registro literario y ha invitado a sus lectores y fans a dar unos pasos en este camino que ha decidido recorrer desde el año 2002.

Dicho esto, y avisado este cambio en la autora y su obra, paso al libro en sí.

Anne Rice nos cuenta en esta novela un año en la infancia de Jesús. En concreto sus últimos días en Alejandría y su retorno a Palestina para vivir entre sus parientes y la tribu de su madre en Nazaret. Jesús, el Hijo de Dios, no es consciente de su especial naturaleza ya que su madre, la Virgen María, y José han evitado siempre hablar del tema y se lo han prohibido a sus parientes. Pero eso no impide que el pequeño Yosua sospeche que tiene peculiaridades que los distinguen del resto de los niños de ocho años que viven en su entorno. Finalmente su familia decide volver a Nazaret y el jovencísimo Jesús descubre las realidades de la tierra de sus ancestros con un rey Heródes despótico, una ocupación romana sangrante y una convulsa guerra civil entre diversas facciones judías. Y encima comienza a tener sueños extraños y sensaciones inquietantes que parecen estar señalándole un camino que sólo él puede recorrer.

Aunque el relato abarca poco más de un año de la vida de el Mesías, describe su paso de una infancia relativamente normal al descubrimiento pleno y abrumador de sus orígenes divinos, dejando el camino preparado para una segunda novela que desarrolle una adolescencia previa a los años más conocidos de Jesucristo.

El relato se abarca desde el punto de vista del propio Jesús. Sus miedos, temores, alegrías y sospechas se convierten en el recursos que usa la autora para describirnos los cruciales descubrimientos que el Hijo de Dios debe afrontar desde la perspectiva de un niño de ocho años.
Hay que reconocer que el reto que Anne Rice se ha propuesto en esta novela es doblemente difícil. Por un lado asumir y describir el mundo desde el punto de vista de un niño judío cuyo nacimiento y muerte habrán de marcar un cambio radical en el mundo. Y por otra parte ser capaz de conectar al lector con ese niño que es, ni más ni menos, que Dios encarnado.

La autora consigue ambos objetivos. Se nota que es una escritora experimentada y que se ha documentado profusamente para evitar, en la medida de los posible, errores de carácter histórico que puedan debilitar el desarrollo del argumento y le resten credibilidad a la narración. Sus fuentes además de ser historiográficas son canónicas y muy avanzadas en los aspectos relativos tanto a la parte religiosa (datos sobre como vivían los judíos de la época, sus divisiones, sus celebraciones y rituales, etc.) como a la meramente histórica.

Todo este sólido armazón de base, pese a todo, no consigue enganchar durante todos los capítulos al lector. Diversas partes parecen más una simple acumulación de datos eruditos que una sección de la novela y aunque siempre queden enlazados con el personaje principal en algunos momentos se nota que han sido añadidos para aportar información adicional no relevante. Pese a ello no suelen desmerecer en conjunto y además aportan una especie de sección de "curiosidades históricas" que a un lector con inquietudes históricas le puede parecer hasta un regalo añadido.

El libro se queda corto aunque tampoco avanza mucho en el tiempo. Engancha por momentos pero no es capaz de mantener la tensión in crescendo que se podría esperar de un relato sobre el propio Jesús. Pese a ello su amenidad y facilidad para contar las cosas (no olvidemos que la narración se produce desde el punto de vista del mismo Cristo) acercan de un modo más "humano" la terrible complejidad de un asunto meramente teológico.

Al final uno quiere más. Aunque ya sepa como va a terminar (o empezar) la historia de Cristo.

jueves, 26 de abril de 2007

Reseña: Harry Potter y la cámara secreta

Harry Potter y la cámara secreta.

J.K. Rowling.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Salamandra. 2006 (38ª edición). Título original: Harry Potter and the Chamber of Secrets Traducción: Adolfo Muñoz García y Nieves Martín Azofra. 286 páginas.

Harry Potter, después de pasar un horrible verano con sus tíos y ser rescatado de su infortunio por Ron y sus hermanos, se dispone a asistir a su segundo curso en Hogwarts a pesar de las advertencias en contra que ha recibido. Durante el curso se producirán importantes hechos que llenarán de temor a los estudiantes, pondrán a Harry en el disparadero de los rumores y las sospechas de sus compañeros, y le forzarán a embarcarse junto a sus amigos en un intento de desbaratar los malévolos planes de quienes (o de quien) desean perjudicar a la escuela de magia.

Como ya sucediera en la primera entrega poco hay de original en lo que nos ofrece este Harry Potter y la cámara secreta, pero es en la forma en que se cuenta, el cómo se cuenta lo que importa. ¿Un coche volador, un árbol consciente, arañas gigantes, un libro que se escribe a sí mismo, personas que se transforman en otras, serpientes parlanchinas…? No, me parece que poco hay de original; pero los elementos están espléndidamente presentados para que su público natural, los niños y adolescentes, mucho menos “resabiados” (o leídos) que sus mayores, disfruten a rabiar con las aventuras del trío protagonista. La coctelera vuelve a funcionar y, aunque el resultado no está a la altura de su predecesor, quizá porque ya no llama tanto a la sorpresa, lo cierto es que se lee con mucho agrado.

Rowling va poco a poco dando mayor consistencia al mundo en que se mueve Harry, dotándolo de nuevos y reveladores detalles, de nuevos recodos, de nuevos personajes que van dando más entidad al conjunto, al tiempo que va caracterizando con una mayor profundidad (no demasiada eso es cierto, pero algo más al menos) a los que ya conocíamos.

Se intuyen, además, ciertos temas o ideas que podríamos considerar más de adultos y que nunca sobran en un libro juvenil. Sigue adelante, como en el primer libro, con su particular exaltación de la amistad, del compañerismo, del trabajo en equipo como la mejor forma para solventar los problemas; pero además, se puede entresacar en la narración una lectura muy interesante contra el racismo en esa división que se intenta fomentar por parte de los “malos” dentro de la escuela entre los alumnos “puros” (aquellos cuyos padres son ambos magos, al igual que el resto de su antepasados) y los de “sangre sucia” (los que tienen algún muggle entre sus progenitores y ancestros). División a la que Harry, por supuesto, se opondrá (al fin y al cabo, su mejor amiga Hermione es una sangre sucia), aunque él mismo se verá envuelto en problemas por ese tema. Siempre es bueno que los jóvenes vayan de alguna forma reflexionando sobre unas problemáticas que afectan de manera importante a la sociedad que les rodea y que por tanto de alguna manera les afecta a ellos mismos.

Por ello la lectura, aunque muy lejos de dar lecciones morales, sí que sirve para ir concienciando a los jóvenes en aspectos concretos más allá de la lucha algo genérica contra el mal, personificada en Lord Voldemort, en la que está embarcado Harry, presentándoles ejemplos más específicos de donde extraer la lección de que no es inteligente el odiar o descalificar al que es diferente tan sólo por el hecho de serlo. La cooperación siempre es mejor que la confrontación, y Harry y sus amigos son el mejor ejemplo para que los Voldemort y Malfoy del mundo no triunfen sobre los corazones limpios.

Es sólo literatura infantil/juvenil, sin duda, pero con contenido y mensaje, y sin tomar por estúpidos a sus lectores. Y hasta los adultos pueden aprender algo del libro. No está mal en el mundo en que vivimos.

Reseñas del resto de la serie:

Harry Potter y la piedra filosofal.

Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Harry Potter y el cáliz de fuego.

Harry Potter y la Orden del Fénix.

Harry Potter y el misterio del príncipe.

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte.

miércoles, 25 de abril de 2007

Convocatorias: Premios Gandalf 2007

Nos han llegado las bases para los Premios Gandalf 2007, el certamen literario convocado anualmente por la Sociedad Tolkien Española:


“PREMIOS GANDALF 2007”

La Sociedad Tolkien Española, fiel al cumplimiento de sus fines (art. 5 de sus Estatutos) y animada porque la consolidación de su Concurso Literario, que con ésta llega a su XIII Edición, es un hecho, por medio de su Comisión de Literatura, convoca los “Premios Gandalf 2007”, que se regirán por las siguientes Bases:


Primera.- Puede participar cualquier persona de cualquier nacionalidad, sea o no miembro de la Sociedad Tolkien Española, a no ser que forme parte del jurado de la presente edición.


Segunda.- Los relatos, escritos en castellano, deberán ser inéditos y estar ambientados en la Tierra Media. El jurado será, en último término, quien decida si cumplen este requisito, de acuerdo con la Base Undécima.


Tercera.- Los relatos contarán con una extensión máxima de 10.000 palabras y se presentarán escritos a doble espacio y a una sola cara, con tamaño de letra de 12 puntos.


Cuarta.- Cada participante podrá enviar cuantos relatos desee bajo un mismo seudónimo, aunque sólo podrá optar a un premio.


Quinta.- Los textos deberán presentarse bajo seudónimo no reconocible. Se tendrá que remitir el relato impreso, acompañado de un CD-ROM con el relato en formato electrónico. Se aceptarán únicamente archivos en formato DOC o RTF. Los archivos podrán enviarse, opcionalmente, comprimidos en formato ZIP. En un sobre cerrado deberán adjuntarse los datos personales del autor: nombre y apellidos, domicilio, teléfono y dirección de correo electrónico si se dispone de ella. Alternativamente, se podrá optar por el envío mediante correo electrónico, bajo las condiciones especificadas en la Base Decimotercera.


Sexta.- La fecha límite de entrega de los trabajos será el 15 de julio del 2007.


Séptima.- El resultado se fallará el 9 de septiembre del 2007 en la Estelcón, a celebrarse en Uclés (Cuenca), y será comunicado con la debida antelación a los ganadores.


Octava.- Los premios serán los siguientes:

- Primer Premio, 150 euros, diploma acreditativo y una estatuilla de Gandalf;

- Segundo Premio, 75 euros y diploma acreditativo;

- Tercer Premio, una suscripción gratuita a la Sociedad Tolkien Española durante un año y diploma acreditativo.


Novena.- El jurado podrá declarar los premios desiertos.


Décima.- La Sociedad Tolkien Española se reserva el derecho de publicar los relatos ganadores. Podrá, igualmente, publicar los relatos no premiados, solicitando siempre y en todo caso el consentimiento previo y por escrito del autor.


Undécima.- El Jurado estará formado por Adela Torres Calatayud “Morwen”, Francisco José Sánchez-Monge Alonso “Mornalome Avaesse”, Delia Martin Garwood "Narya-Mithrandir", Pablo Ruiz Múzquiz “Aranarth”, y Sonia Morales Caballero “Altáriel”, y se reserva el derecho a resolver cualquier situación no prevista en estas bases, siendo su decisión inapelable.


Duodécima.- Los relatos deben enviarse a la siguiente dirección:

PREMIOS GANDALF

Antonio Rodríguez

C/ San Atilano 10, 2º

49003 Zamora


Decimotercera.- Podrán enviarse igualmente a través de correo electrónico desde una dirección no identificativa, a la dirección premiosgandalf@sociedadtolkien.org. El cuerpo del mensaje estará vacío y se incluirán los siguientes adjuntos (no se admiten otros formatos):

"seudónimo"-"título del relato".DOC/RTF

"seudónimo"-datos.DOC/RTF

EJEMPLO:

Relato aislado: Celebrinnir-De la Pena en los Caminos.rtf

Relato (de varios): Celebrinnir-01.rtf (01 o número que proceda).

Datos: Celebrinnir-datos.rtf


Decimocuarta.- A esa misma dirección de correo electrónico, premiosgandalf@sociedadtolkien.org, podrán enviarse dudas relacionadas con el funcionamiento de este concurso. En ese caso, deberá especificarse en el Asunto del mensaje de la siguiente forma:

"Gandalf: Duda".


Decimoquinta.- La participación en el concurso implica la aceptación de todas estas bases.


martes, 24 de abril de 2007

Reseña: Wicked

Wicked. Memorias de una bruja mala.

Gregory Maguire.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Planeta Internacional. Barcelona, 2007. Título original: Wicked, the life and times of the wicked witch of the west. Traducción: Claudia Conde. 508 páginas.

Antes que nada, para los que no estén advertidos, como fue mi caso, y para los que después de leer la sinopsis de contraportada no hayan caído en el detalle (hay muy pocas pistas, la verdad), este es un libro que se desarrolla en el mágico mundo de Oz y que prepara de algún modo la llegada de Dorothy al mismo para su crucial enfrentamiento con la Malvada Bruja del Oeste.

La narración se enmarca dentro de una corriente, que últimamente se está poniendo de moda, de revisar la historia previa para tratar de demostrar que no todo es como se nos ha contado, reivindicando muchas veces las figuras de los “malos” como las víctimas inocentes de quienes escriben la Historia. En este caso, la obra en cuestión a revisar es El mago de Oz y la figura a ensalzar es la Malvada Bruja del Oeste. Asistiremos al desarrollo de toda su vida, desde su nacimiento, su dura infancia, su aleccionadora juventud, su combativa madurez y su desgraciada muerte (no destripo nada, al fin y al cabo quien más quien menos ha visto la película, ¿no?). El caso es que la figura de Elphaba, la niña que más tarde será llamada a convertirse en la Bruja, se nos presenta como un juguete en manos del destino, predestinada a convertirse en el arquetipo malvado por el que es mundialmente conocida gracias a los libros de L. Frank Baum, a pesar de su buen corazón y sus acciones a favor de la justicia y el bien social.

En una azarosa vida que la llevará de una punta a la otra del país de Oz, a través de sus muy diferentes regiones y conociendo a multitud de gentes a cual más especial, asistiremos a su crecimiento como persona, a los momentos decisivos que irán conformando su imagen y a los actos que terminarán colocándola en el lugar en el que todos la conocimos. El autor no parece dar oportunidad al libre albedrío y mediante las figuras de un enano y una vieja que aparecen recurrentemente en la trama conduce a la protagonista hasta su inevitable final. No se puede luchar contra un destino que ya está escrito, parece decirnos Maguire, pero sí matizar la visión que historias anteriores han dado sobre los caídos.

Y es que la Malvada Bruja no era tan malvada. Todo lo contrario. Las circunstancias se confabularon para que el mundo tuviera esa visión de ella, pero nada más lejos de la realidad. A lo largo de las páginas iremos conociendo la verdadera personalidad de Elphaba, miembro de una familia cuando menos disfuncional, aislada y ridiculizada por los demás debido al tono verde de su piel, activista por los derechos de los Animales (animales dotados de conciencia y habla), defensora de la justicia, contraria al régimen dictatorial del Mago y empujada al fin por las circunstancias a asumir el rol que la Historia le tenía reservado desde un principio como la mala del cuento.

Dejando de lado lo que pueda parecernos esta corriente de reescritura de los clásicos (¿es que estos autores no tienen acaso ideas nuevas?) la novela se deja leer bastante bien, aunque peca de cierta pesadez en algunas ocasiones. El intento de convertir el enfrentamiento entre la bruja y el mago en una cuestión política, lleva a Maguire a perderse en divagaciones morales, sociales y políticas de escasa entidad dentro del contexto en el que son narradas y que poco ayudan en la trama dada la imposibilidad de modificar lo que ha de venir. Sean cuales sean las acciones de Elphaba tan sólo servirán para acercarla más a su papel de bruja malvada, así que toda discusión se antoja superflua, además de a veces tediosa.

El mundo es el que ya conocemos, con su Camino de Baldosas Amarillas, su Ciudad Esmeralda, sus Munchkins, sus Animales parlantes y sus hombres mecánicos entre otras maravillas. Las peripecias serán muchas y variadas y tratarán de cambiar la percepción previa que el lector podría llevar consigo sobre la protagonista. Lo que sucede es que el autor la pinta por un lado demasiado ambigua, demasiado cambiante y, por otro, la existencia de un destino que se nos muestra inevitable lastra en exceso el desarrollo de la trama. Hay demasiados elementos forzados, demasiados personajes que tan sólo llevan a justificar que se cumpla lo escrito. En ningún momento da la impresión de que Elphaba pueda escapar a su “maldición”, de que ni siquiera lo desee, y así la cosa no termina de resultar “creíble”. ¿Otra ocasión desperdiciada? ¿Quién lo sabe?