Binti 2.
Nnedi Okorafor.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Crononauta. Sevilla, 2018. Título original: Binti Home. Traducción: Carla Bataller Estruch. 195 páginas.
En esta segunda entrega de la trilogía Okorafor ofrece una nueva etapa en el crecimiento de Binti, una joven con una prodigiosa mente matemática destinada a convertirse en una armonizadora. En cada entrega la protagonista avanza hacia un nuevo estado, despojándose de algo del anterior y adquiriendo nuevos dones para alcanzar su verdadera naturaleza. No es esta precisamente una novela de acción, sino de reflexión sobre los prejuicios y la naturaleza humana. Una novela que, mediante lo alienígena, pone un espejo ante el lector para que contemple sus propias contradicciones y se enfrente a ellas. Y vaya si lo consigue. La identidad cultural, el desarraigo, el racismo, la desconfianza ante el desconocido, los resentimientos a los que no se da salida, las ideas preconcebidas tan interiorizadas que ya ni se cuestionan, el peso de la tradición y la necesidad de integrarla con los avances tecnológicos… Mucho para una novela que se hace tan corta —y sí, aunque esta reseña no va a contener especiales destripes de Binti: Hogar, si es muy posible que haya alguno de su predecesora, así que cuidado para quien no haya leído aquella—.

















