Andy Weir.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Ediciones B. Col. Nova. Barcelona, 2017. Título original: Artemis. Traducción: Javier Guerrero. 384 páginas.
El marciano, una novela que emocionó a gran cantidad de personas —hasta el punto de haber sido objeto de una adaptación cinematográfica casi inmediata— al mismo tiempo que horrorizaba de desagrado a otras tantas, marcó para bien y para mal el devenir literario de Weir. Escribiese lo que escribiese era indudable que iba a ser analizado al detalle y resultaba muy difícil que alcanzara el éxito de su novela de debut. Entonces, ¿está Artemisa a la altura del fenómeno y la expectativa creados? Muy posiblemente no. ¿Se trata de una novela divertida, entretenida e interesante? Más bien sí. ¿Tiene sus fallos? Pues tampoco lo vamos a negar. Pero, en definitiva, ¿me lo he pasado bien leyéndola? Va a ser que sí. Weir repite en parte el mismo esquema con unos mimbres similares a los de El marciano, aunque con una trama mucho más local, más cercana a la novela negra o policial, con derivaciones corporativas, mafiosas y políticas. Con una importante carga científica, aunque sin caer realmente en el hard, hay una urgencia que recorre toda la narración, no tan a vida o muerte en esta ocasión, pero sí con mucho en juego, como poco para la protagonista, que hace que se lea de forma rápida, pero sin llegar a crear una implicación emocional en el lector.

















