Tim Pratt.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
La máquina que hace Ping! Col. Hormonita loca. Castellón, 2021. Título original: Heirs of Grace. Traducción: Roberto Pino Botella. Ilustración de cubierta: Thierry Torres Rubio. 297 páginas.
Esta es la historia de una joven que descubre quién es en realidad mientras se enfrenta con la inesperada e indeseada irrupción de la magia en su vida. Una mujer fuerte que recibe una herencia, se podría decir que envenenada, y que va a lidiar con todo lo que se le echa encima con inteligencia, decisión y empatía. Originalmente publicada de forma serializada en cinco partes, Pratt ofrece en esta obra una nueva muestra de su buen hacer literario, con una historia de fantasía urbana —o más bien rural en este caso, pero el género es el género— con reminiscencias mitológicas, un humor inocente desatado y grandes dosis de aventura y peligros mundanos y sobrenaturales. El autor echa mano de un tema recurrente en la fantasía, la herencia inesperada, la mansión misteriosa y la irrupción de la magia en una vida anodina, y lo imbuye de personalidad y estilo propios para ofrecer una narración fresca y atractiva. Una casa llena de magia, objetos sobrenaturales cargados de poder, portales a otros mundos, criaturas fantásticas, seres casi divinos, una familia desestructurada —por decirlo de alguna manera suave—, una antagonista de armas tomar, continuas referencias al acervo popular, humor amable y una protagonista que no se va dejar doblegar hacen de su lectura, autoconclusiva además, todo un disfrute.

















