Jasper Fforde.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.
Duomo ediciones. Barcelona, 2011. Título original: The Last Dragonslayer. Traducción: Montse Triviño. 260 páginas.
A la espera de que Ediciones B retome la publicación de las aventuras de Thursday Next los lectores podemos amenizar la espera con otra de las obras más recientes del autor, la serie de la última cazadragones, con dos títulos publicados en origen hasta el momento. Con un enfoque más juvenil que la serie de la particular detective, dejando a un lado la erudición literaria que allí hiciera gala y con una trama algo menos «complicada», Fforde
no renuncia sin embargo a las características que hacen tan agradable
leer sus libros: un humor un tanto surrealista que a veces roza el
absurdo, una intrigante trama llena de giros que no da respiro, un gusto
por el enredo y la confusión —de los personajes, no de los lectores—,
una mascota sorprendente, un mundo alternativo basado en el nuestro pero
ciertamente diferente, un montón de idas y venidas arriba y abajo que
obligan a la protagonista a volver sobre sus propios pasos una y otra
vez, una protagonista femenina firme y decidida,
simpática y resolutiva, inteligente, valiente y algo obstinada,
determinada a no dejarse vencer por sus dudas ni por las dificultades
que salen a su encuentro, unos secundarios tiernamente humanos, llenos
de vida, y magia, mucha magia.