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sábado, 12 de junio de 2021

Reseña: El fénix en la espada

El fénix en la espada.
Las crónicas nemedias /3.

Robert E. Howard.

Reseña de: Consuelo Abellán Colodrón.

Sportula. Gijón, 2021. Edición digital (ePub). Traducción: Rodolfo Martínez y Antonio Rivas. Ilustración de portada: Breogán Álvarez. Ilustraciones interiores: Juan Alberto Hernández. Ensayo introductorio: Antonio Rivas. 412 páginas.

Sportula continúa la serie Crónicas Nemedias con esta tercera entrega, El fénix en la espada, en la que recopila los relatos originales de Robert E. Howard sobre Conan, no en el orden en que fueron publicados, sino según una posible biografía del personaje. Esta elección permite ir leyendo los relatos, en principio independientes y sin conexión entre ellos, como una historia con una continuidad temporal que los hace aún más disfrutables, en mi opinión.

El contar con todos los relatos originales de Conan, ordenados de acuerdo a su cronología interna y con nueva traducción en una colección homogénea en cuatro volúmenes ya es suficiente para hacer las delicias de cualquier aficionado al escritor o al personaje. Pero creo, como ya dije por aquí alguna vez, que el principal valor añadido de esta serie son los amplios y documentados ensayos que incluye cada tomo.

lunes, 31 de mayo de 2021

Reseña: Conan, nieto de Connacht

Conan, nieto de Connacht.

Timothy Truman / Richard Corben.

Reseña de: FJ Arcos Serrano.

Planeta Cómic. Barcelona, 2021. Título original: Conan The Cimmerian # 1-7. Traducción: Víctor Manuel García de Isusi. Cartoné. 80 páginas. Color.

De las páginas de Conan El cimmerio llega un recopilatorio exclusivo: la historia de Connath, abuelo de Conan, narrada por Timothy Truman y Richard Corben. Presencia y descubre la historia de su abuelo y de aquellos que poblaron Cimmeria antes que el Bárbaro.

Este tomo que acaba de publicar Planeta Cómic recupera la historia que dibujó el tristemente fallecido Richard Corben dentro de la serie Conan El cimmerio, completando así la colección Corben, en mismo formato y tamaño que otros títulos tales como "Espíritus de los muertos", "El Dios Rata", "Creepy Presenta" o "Sombras en la tumba".

sábado, 13 de junio de 2020

Reseña: Blood Song

Blood Song.
Saga de la sombra del Cuervo, libro I.

Anthony Ryan.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Orok Editorial. Barcelona, 2020. Título original: Blood Song. Traducción: Nil Gascón Mateu. Ilustración de portada e interiores: Israel A. Díaz. 669 páginas.

Siempre resulta grato dar la bienvenida a nuevas editoriales que se sumen a la oferta de Literatura Fantástica en español, y este es el caso de Orok y la novela que nos ocupa. La editorial empieza fuerte y apuesta a lo grande con este principio de trilogía y el par de interesantes novedades ya anunciadas para el resto del año. Blood Song ofrece una fantasía épica de corte tradicional con algún apunte grimdark —bastante moderado— que la adapta a los gustos actuales. Al modo de Rothfuss, la narración discurre al ritmo del relato que el protagonista realiza a un cronista mientras ambos se encuentran embarcados en una nave rumbo a un duelo a muerte. El pasado aflora y la aventura surge de forma emocionante, con una primera mitad dedicada a glosar el entrenamiento del protagonista adolescente junto al resto de sus compañeros, con los consabidos ejercicios, experiencias y pruebas mortales, y una segunda mitad donde el lector va a poder conocer los hechos que empedraron el camino hacia el citado duelo, que tiene lugar al final del volumen, dejando bastante cerrada la historia. Fantasía épica y heroica, pues, de corte clásico con un aire moderno, muy en la línea de un David Gemmell de quien el autor se declara rendido seguidor. No es mal referente, en absoluto.

jueves, 16 de mayo de 2019

Reseña: El diablo de hierro

El diablo de hierro.
Las crónicas nemedias /2.

Robert E. Howard.

Reseña de: Consuelo Abellán Colodrón.

Sportula. Gijón, 2019. Edición digital (ePub). Traducción: Rodolfo Martínez. Ilustración de portada: Breogán Álvarez. Ilustraciones interiores: Juan Alberto Hernández. Ensayo introductorio: “Torres resplandecientes y altares ensangrentados” de Armando Boix. 400 páginas.

Tras el primer volumen de Las crónicas nemedias: Nacerá una Bruja, Sportula publica este segundo tomo, El diablo de hierro, siguiendo con la línea que os comentaba en esta reseña. Si en aquella ocasión era el propio Rodolfo Martínez el autor del amplio ensayo introductorio, en esta nueva entrega es Armando Boix quien hace un recorrido por la vida y obra de Howard, en un alarde de profundos conocimientos sobre el tema.

domingo, 5 de mayo de 2019

Reseña: Las estepas de Avok

Las estepas de Avok.

Lola Basavilbaso Gotor / Luis Constante Luna.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Caligrama editorial. Barcelona, 2019. 357 páginas.

Basavilbaso y Constante han puesto sobre el papel en esta su segunda novela, con la que obtuvieron en el año 2017 el I Premio Caligrama en la categoría Promesa, un viaje convertido en epopeya, una desesperada búsqueda de rescate y una persecución sin descanso. Un western de fantasía heroica, con un ritmo de tensión continuada que no permite ni a los protagonistas ni al lector más que los mínimos altos en el camino, aquellos imprescindibles para recapitular y tomar fuerzas. Una prueba de perseverancia y de superación, de colaboración entre la desconfianza, de espíritu humano llevado al límite, de entrega y lealtad, de confianza traicionada. Seis personas muy diferentes se verán forzadas a emprender una misión que pondrá en riesgo sus vidas y de la que los que consigan volver lo harán cambiados de forma irrevocable. Situada en el mismo escenario de Êrhis:  La estrella se alza en el cielo, los autores han escrito una novela independiente, que no necesita de la lectura de aquella para su disfrute total, y con reconocidas influencias cinematográficas —aquí juego con ventaja, pues los autores las confesaron en una presentación— como los Centauros del desierto de John Ford, o Los siete samurais de Akira Kurosawa, que leído el libro resultan bastante evidentes tanto en la trama como en una prosa muy cinética y visual.

domingo, 10 de marzo de 2019

Reseña: La invocación del picto

La invocación del picto.

S.T. Prescott / Sergio Mars.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Cápside editorial. Valencia, 2018. 368 páginas.

Sean Thorgeir Prescott fue un autor muy poco prolífico, con tan sólo algo más de una docena de cuentos y novelas cortas en su haber, seis de los cuales, autoconclusivos pero enlazados, conforman a modo de fix-up La Saga de Nergal recopilada en este volumen. Bastante desconocido tanto en nuestro país como en su tierra natal, eclipsado quizá por algunas de las grandes figuras del pulp de las que fue contemporáneo, la obra del autor se puede enmarcar dentro de la Espada y brujería que hacia la primera mitad del siglo XX cultivaran autores como Robert E. Howard, Clark Asthon Smith, Abraham Merritt o, ya unos cuantos años después, pero con similar intensidad, Fritz Leiber, con cuya obra de fantasía heroica parece extrañamente hermanado. Con un cuidadoso y largo trabajo de compilación, que incluye la labor de completar un texto no finalizado y de corregir y homogeneizar los que se habían publicado de forma dispersa en diversas revistas estadounidenses como Weird Tales o Unknown, Sergio Mars ha cohesionado la saga, unificándola, dotándola de una mayor coherencia interna y adaptándola al español, ofreciendo a los lectores la oportunidad de disfrutar de las aventuras de un personaje tan atractivo como inexplicablemente desconocido. Todo un descubrimiento para los aficionados a la citada Espada y brujería y, me atrevería a decir, que a su actualización más de moda, el grimdark.

lunes, 23 de julio de 2018

Reseña: La canción de Bêlit

La canción de Bêlit.

Rodolfo Martínez / Robert E. Howard.

Reseña de: Matt Davies.

Spórtula. Gijón, 2017. Edición digital (ePub). Traducción de los textos de Howard: Rodolfo Martínez. 527 páginas.

Dio la casualidad de que el verano pasado me marqué como reto lector leerme “todo lo de Conan”. Y, con todo,  me refiero al completismo sin criterio ni cortapisa ningunos, que pretendía englobar tanto los originales de Howard como las creaciones más o menos bastardas de Sprague de Camp y Carter, la simpática trilogía de Andrew J. Offutt, los espantos de Steve Perry, la —en su mayoría— estimable contribución de Leonard Carpenter, que si Harry Turtledove, que si Robert Jordan o Karl Edward Wagner y su El camino de los reyes... Además, un alma generosa me había hecho llegar todo —ojo, TODO— Conan en cómic, desde La reina de la costa negra mexicana de 1952 hasta el 2003, cuando el personaje pasó a manos de Dark Horse, ordenado cronológicamente según la guía propuesta por Miller y Clark. Así pertrechado, me lancé de cabeza a la era hyboria, y aunque alternando todo esto con otras lecturas para descansar de tanta barbarie, todavía me quedan unos cuantos espadazos por leer.

sábado, 6 de junio de 2015

Reseña: Carroñero

Carroñero.

Guión: Ricardo Vilbor.

Dibujos: Vicente Montalbá.

Reseña de: Francisco José Arcos Serrano.

La Cúpula. Barcelona, 2015. 144 páginas, B/N.

Carroñero es el relato de un héroe crepuscular, de un guerrero que fue grande una vez, pero que enterró su grandeza en alcohol, errores y excusas baratas. Ambientada en un mundo medieval en guerra, en descomposición, la historia de Khanis Fhou y la batalla por Tarsis es una historia sobre la derrota y el dolor, sobre la pérdida y la imborrable huella del recuerdo.

Menuda sorpresa me he llevado con este Carroñero, una lectura que me ha devuelto ese aire épico  que todo aficionado al medio le pide a una obra de estas características.

miércoles, 14 de enero de 2015

Reseña: El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos

El Hobbit: la batalla de los cinco ejércitos.
 
Peter Jackson.

Reseña de: Amandil.

New Line Cinema, Metro Goldwyn Mayer, WingNut Films. 2014. Título original: The Hobbit: The battle of the Five Armies. Duración: 144 minutos.

Aviso: se cuentan cosas de la película que pueden ser consideradas espoileres salvajes, de esos de perder amigos y arrasar pequeños países desprotegidos.

Tras una imponente campaña de marketing centrada en recalcar por activa y por pasiva que la tercera parte de El Hobbit iba a ser la más épica de todas, se puede afirmar sin temor a equivocarse, que Peter Jackson ha logrado defraudar por completo. Prometiendo una película-batalla, con 45 minutos de combate y un subtítulo (La batalla de los cinco ejércitos) que remarcarse el carácter eminentemente bélico de la producción, el espectador espera ver como la trilogía remonta de algún modo el vuelo tras el inestable paso por la segunda parte. Sin embargo, la película convierte el final de la saga en una sucesión de despropósitos que parecen agitarse en una trama incoherente, mal hilada y llena de efectos especiales más cercanos al videojuego que al cine. De hecho todo parece quedar reducido a una partida al juego de miniaturas fantásticas Warhammer, sin emoción, sin épica, sin gracia.

lunes, 29 de abril de 2013

El Hobbit: un viaje inesperado

El Hobbit: un viaje inesperado.

Peter Jackson.

Reseña de: Amandil.

Metro-Goldwyn-Mayer, New Line Cinema, WingNut Films. 2012. Título original: The Hobbit: Un unexpected journey. Duración: 169 minutos.

Tras ver tres veces la película (en versión original pero pantalla pequeña, en 3D, 48fps y toda la pesca en español y ahora en el DVD) tengo una buena sensación.

Lo primero que hay que tener claro es que esta película NO es una "adaptación" de la novela El Hobbit ni pretende serlo realmente, es una precuela de las películas de El Señor de los Anillos. Para verla como realmente ha sido planteada por Peter Jackson hay que olvidarse por completo del libro y dejarse llevar. Sólo así es posible disfrutar por completo de las casi tres horas de metraje.

Uno de los puntos comunes de la crítica literaria es el que afirma que El Hobbit tiene un estilo literario, una público y una ambientación muy distintas de los que Tolkien presentó en El Señor de los Anillos. Por lo tanto, a la hora de dar el salto al lenguaje cinematográfico sería imposible vincular ambas tramas sin que las películas quedasen raras o pareciesen no tener realmente nada en común más allá de los personajes y el paisaje. Esta dificultad parece ser la que provocó en su momento, por ejemplo, que en la película La comunidad del Anillo se eliminase toda referencia a Tom Bombadil. Peter Jackson tuvo claro desde el principio que El Hobbit se movería en el mismo nivel de épica que la Trilogía.

jueves, 5 de enero de 2012

Reseña: La voz de las espadas

La voz de las espadas.
La Primera Ley: Libro I.

Joe Abercrombie.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Alianza editorial. Col. Runas. Madrid, 2007. Título original: The Blade Itself. Traducción: Borja García Bercero. 650 páginas.

Cuando el lector empieza a adentrarse en esta novela por un momento puede temer que se vaya a encontrar con una fantasía tirando a típica —e incluso a tópica— a pesar de las buenas críticas que ha ido escuchando por todos lados sobre la trilogía. La presentación de personajes retrotrae inmediatamente a lo más clásico del género: el bárbaro con un pasado marcado por la violencia y los enfrentamientos que quiere dejarlo todo atrás y empezar de nuevo; el mago misterioso y bonachón a pesar de tener un genio que se enciende fácilmente, en un mundo donde la magia parece estar retirándose; el aprendiz apocado y un poco inepto del anterior, dedicado a tareas que parecen superar sus capacidades; el noble oficial del ejército, supuesto gran duelista, que prefiere jugar a las cartas y cortejar a las mujeres antes que hacer frente a sus labores militares; la bella dama plebeya que enamora el corazón de alguno de los protagonistas; el personaje contrahecho y amargado —en esta caso el torturador que a su vez fue torturado en el pasado— que parece imprescindible desde Canción de Hielo y Fuego... Y en un segundo plano inevitable, el rey babeante, los consejeros aborregados, los militares complacientes, los salvajes expansionistas —incluida la unificación de las tribus en un conjunto imbatible—, los enemigos despiadados...

miércoles, 5 de enero de 2011

Reseña: El sueño de los dioses

El sueño de los dioses.
Tramórea 3.

Javier Negrete.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Minotauro. Barcelona, 2010. 486 páginas.

Después de un dilatado período de tiempo, más de cinco años, en que el autor se ha dedicado a otros menesteres literarios, por fin se ha editado la tercera parte ―de una anunciada tetralogía― de la serie de Tramórea iniciada con La Espada de Fuego y continuada con El espíritu del mago ―y que es imprescindible haber leído para disfrutar de la presente y que esta reseña no «chafe» ningún detalle―. El relato se retoma con la descripción de una arrasada ciudad de Narak a la que llegan Derguín y Mikhon Tiq volando a lomos de un terón. En seguida la acción se traslada a dos semanas antes, a la batalla de la Roca de la Sangre, justo al momento de la carga de las Atagairas y los Invictos de la Horda Roja contra el poderosísimo ejército del Martal, asistiendo el lector a nuevas escenas de la lucha y a los hechos acaecidos en sus postrimerías, siendo quizá el más importante de ellos, la desgraciada decisión de alguien muy cercano al Zelmalit de robarle la espada Zemal, decisión que acarreará funestas consecuencias no solo para los cercanamente implicados sino para toda la humanidad.

Negrete culmina aquí de forma perfecta y sin fisuras de coherencia la transición de la fantasía épica a la ciencia ficción iniciada en El espíritu del mago con la visita del protagonista Derguín a la Torre de Etemenanki y la muerte del Rey Gris, y que aquí da paso a la presencia de los dioses desde ese remedo del Olimpo que es el Bardaluit, la morada donde han permanecido durante años a la espera de que Tramórea fuera de nuevo accesible a ellos en un sueño del que ahora despiertan. Es así esta una novela de ciencia ficción ―incluso hard en momentos puntuales, con importante irrupción de la cuántica y otros detalles tecnológicos ya presentes que aquí se hacen evidentes― con un ropaje que bebe directamente de la fantasía épica más aventurera. El autor se permite, con uno entre varios guiños al espectador, utilizar la famosa frase de Arthur C. Clarke que afirma que cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia. Así, las revelaciones que se presentan en torno al pasado de los dioses irá conformando una imagen de la Historia de Tramórea que dota a la narración de una enorme consistencia al tiempo que se desvelan muchas claves para entender su presente. El autor aprovecha su profunda cultura clásica ―es licenciado en Filología Clásica y profesor de griego― ampliamente demostrada en obras como Señores del Olimpo, para presentar unos dioses muy cercanos a los griegos ―o romanos― con sus enfrentamientos, caprichos y poderes. Pero aquí lo hace respaldado por la existencia de un mundo tecnológico anterior a la actual Tramórea.

El autor hace gala de una prosa que aúna la sencillez y fluidez de su lectura con una erudición notable, de amplio vocabulario, incluidos muchos vocablos «técnicos» relativos tanto a armamento como a vestimentas u objetos cotidianos de la antigüedad, muy apropiado para la historia con resonancias míticas que está narrando. La grandilocuencia de los dioses y de algunos de los generales humanos se entrelaza perfectamente con los diálogos de aquellos que están por debajo de ellos, mostrando la zafiedad y el trato directo de las tropas frente a la altivez y distanciamiento de los poderosos. El acertado recurso de narrar las escenas en que aparecen los dioses en tiempo presente mientras el resto de la historia lo está hecho en pretérito transmite una idea de inmediatez que descoloca al lector, infundiéndole una sensación de temporalidad francamente interesante: los inmortales viven en el día de hoy mientras los mortales ven como sus vidas van quedando atrás. Es cierto que el autor se saca algunos inesperados trucos de la manga, con el retorno de personajes que difícilmente se esperaba volver a ver, pero lo hace de una forma tan natural y con unas explicaciones tan coherentes que al lector no le queda otro remedio que quitarse el sombrero ante la pericia narrativa e imaginativa del autor.

El sueño de los dioses es una novela enormemente coral, con gran número de personajes «heredados» de las novelas anteriores ―incluso, como ya he dicho, alguno que el lector podría haber sospechado no volver a ver― y otros que aparecen por primera vez para la ocasión, como los propios dioses, tanto los residentes en el Bardaluit como en Tramórea. Negrete hace uso a fondo del escenario y de todo lo planteado con anterioridad, para mover a sus personajes por toda la superficie conocida del continente, por encima y por debajo, con interesantes viajes bajo tierra, y ampliando el foco hacia las alturas, mostrando ocultos secretos en las tres lunas y en el hogar de los dioses, donde la asamblea de los treinta que perviven da un contrapunto y una nueva interpretación a los sucesos de la superficie. El destino del dios loco Tubilok, encerrado durante siglos en roca fundida, o las intrigas de Tarimán, el creador de Zemal y otros muchos inventos sorprendentes y mortíferos, se funden con los propósitos de los mortales, preparando todo para una guerra que estos últimos parecen abocados a perder.

Entre los humanos Kratos May, junto a su recuperado hijo y a su celosa novia, sueña con convertir las ruinas de la ciudad de Nikastu, en Pasonorte, en una fortaleza donde la Horda pueda asentarse y descansar, donde tras tanta batalla pueda encontrar algo de paz; pero sus planes parecen destinados a torcerse miserablemente. La nueva reina de las Atagairas, Ziyam, aún después de conseguir su principal objetivo va a seguir complotando para alcanzar todo lo que cree que se le niega, convirtiéndose sin embargo en peón de fuerzas que cree dominar y arrastrando en sus propósitos a inesperadas aliadas. Los tres kalagorinôr van a seguir actuando de forma intrigante, persiguiendo ignotos fines sin explicar demasiado de ellos a las personas a las que implican en sus planes. Togul Barok hará acto de presencia con mortífera y destructiva precisión. Ariel seguirá buscando cuál es exactamente su sitio en el orden de las cosas... Ante tal aluvión de personajes y situaciones, y tras el tiempo transcurrido desde la publicación de la anterior novela, sin duda hubiera sido de agradecer una pequeña introducción – resumen de todo lo transcurrido hasta el momento para refrescar la memoria del lector; aunque también es cierto que su inexistencia es una invitación certera a releerse esos libros, que siempre es una tarea grata.

La novela termina en un punto culminante de la acción, con las fuerzas preparadas para enfrentarse en la gran batalla que se avecina y que tendrá lugar en la cuarta, y última, entrega de la serie, El corazón de Tramórea, que será publicada en mayo de 2011. Precisamente de este hecho ha habido algunas «quejas» en los foros que, después de tan larga e impaciente espera, bullen de opiniones; obviando que, por palabras propias, la decisión de escribir esta continuación en dos partes fue una petición del autor aceptada por la editorial. Es cierto que la letra es más grande y las páginas menos que en el anterior (en eso se asemeja mucho más al primero), pero no que “pasen menos cosas” en este libro que en los previos ―de hecho, el nivel de acción es muy alto―. Sí puede existir una sensación, al terminar su lectura, de que el autor ha aprovechado para recolocar sus piezas dejándolas en posición para la inminente batalla que se vislumbra en el horizonte, un enfrentamiento titánico en el que muy posiblemente se decidirá el destino de todo un mundo y de las vidas de todos sus habitantes; pero, como el mismo Negrete ha reconocido, estos dos libros, El sueño de los dioses y El corazón de Tramórea, forman una unidad y como tal debe ser entendida, con lo que solo tras la lectura del último el tapiz podrá ser contemplado en su gloriosa plenitud. También es cierto que la espera hasta entonces se va a hacer muy, pero que muy larga.

Una lectura muy, muy recomendable que, sin embargo, puede decepcionar a aquellos a los que el giro de «género», de fantasía épica a ciencia ficción, no les convenza. Por mi parte estoy enormemente satisfecho y solo puedo esperar que la conclusión se encuentre a la altura de todo lo leído hasta el momento. Una gran novela dentro de una gran serie.


jueves, 9 de agosto de 2007

Reseña: Leyenda

Leyenda.
Ciclo de Drenai / 6.

David Gemmell.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Gigamesh. Col. Gigamesh ficción nº 39. Barcelona, 2007. Título original: Legend. Traducción: Antonio Rivas. 365 páginas.

Sexto libro del ciclo de Drenai, y tercero de los dedicados a Druss el Hachero, La Leyenda, aunque en realidad fue el primero de todos que originalmente se publicó. Lo cierto es que Gigamesh ha acertando plenamente ofreciendo a sus lectores este orden, ya que los dos libros anteriores de Druss, aunque posteriores en edición, son anteriores en cuanto a la cronología de su vida, y haber leído antes este Leyenda que aquellos habría motivado que prácticamente (debido a lo que aquí se va contando de la vida del héroe) no hubiese sorpresas que desvelar en ellos.

Leyenda, como los anteriores no nos engañemos, es pura fantasía heroica, acción desatada, así que aquellos lectores que no se vean atraídos por este género ya saben que estos no son sus libros. Sin embargo, si bien es cierto que casi toda la novela es una gran batalla, también lo es que el tono anti belicista y anti militarista que Gemmell imprime en toda la narración, unido a su buen oficio como “cronista”, hace enormemente atractivo el texto. Gemmell enfrenta la exaltación al héroe, a través de la profusa descripción de los combates y de los hechos de armas que describen el valor individual de los guerreros, contra las críticas nada veladas a la guerra y la inutilidad de las contiendas. A través de unos a veces demasiado grandilocuentes diálogos, normalmente en los pequeños recesos entre combate y combate, los protagonistas van describiendo los horrores de la lucha y lo vacío de unas conquistas que no perduraran en el tiempo (ejemplificadas en el propio Imperio Drenai, antaño conquistador de todos sus vecinos y ahora amenazado por el nuevo poder emergente, y que a pesar de su aparente inevitabilidad, lucha para no sucumbir y perder su identidad y orgullo dentro de un nuevo imperio).

Leyenda, aunque se refiera a Druss, el hachero, también como su nombre indica, es la narración de unos hechos que han de perdurar por siempre (aunque “siempre” sea demasiado tiempo) en las memorias de los hombres, unos hechos llamados a entrar por la puerta grande de la Historia y a convertirse en el referente en que los hombres medirán a partir de entonces el valor y el heroísmo: La defensa desesperada, ya que según todos los indicios se encuentra destinada al fracaso, de Dross Delnoch, la fortaleza de las seis murallas, el último baluarte de los Drenai ante la fuerza imparable de los tribus unidas de los Nadir que conquistan todas las tierras que se ponen a su paso. Una fortaleza defendida por un insuficiente número de mal preparados soldados y campesinos enrolados para la ocasión a la que acudirán los “héroes” para ofrecer una última batalla contra el destino inexorable, contra el mismo tiempo se podría decir.

Así, un crepuscular Druss, el Mensajero de la Muerte como lo llaman los nadir, casi al final de sus días y resistiéndose a morir como un hombre normal y corriente, empuñará de nuevo su hacha y se encaminará hacia Dross Delnoch dispuesto a ofrecer su sangre para retrasar un poco más la que se le antoja como inevitable caída de los Drenai y acrecentar de paso un poco más su propia Leyenda. Su simple presencia servirá como revulsivo para los desanimados defensores, pero ni siquiera eso se antoja suficiente para oponerse con éxito a las hordas invasoras. Gemmell une a la presencia del héroe la de otros muchos protagonistas, de uno y otro bando, convirtiendo el libro en una novela casi coral, donde todas las historias tienen cabida, desde la de los soldados profesionales hasta la de los proscritos que acuden a la llamada del deber o el interés propio. La profusión de personajes permite un buen número de diferentes visiones de la historia, de los enfoques, de las motivaciones. Es una historia de guerra, por encima de todo, pero también de amor, de honor, de amistad y de traición. Es una historia sobre el alma humana y sobre todo aquello que lleva a un hombre a defender lo que considera suyo aunque en el fondo sepa que es inútil, que nada perdura y que el triunfo de hoy puede no servir de nada mañana. Una cierta tristeza impregna las páginas del libro, al fin y al cabo esta es de alguna forma una historia trágica, el fin de una leyenda que de paso la convertirá en inmortal. El punto y final.

A lo largo de la novela se sucederán las escenas de luchas y batallas, profusa e imaginativamente descritas y detalladas, y donde Gemmell inserta hábilmente una serie de diálogos y reflexiones que de forma irónica parecen oponerse a la supuesta temática belicista de la obra. A través de los ojos y palabras de Druss el autor ofrece una visión negativa de la guerra, de los ejércitos y de los afanes territoriales de los gobernantes, oponiendo de forma gráfica el valor individual, digno de las mayores hazañas e ideales, contra el interés deshumanizador de las “naciones”.

Leyenda es fantasía heroica, sin duda, pero su agradable escritura, su hábil e interesante trama, sus atractivos y bien perfilados personajes rebosantes de humanidad, el conjunto en definitiva, la hacen una muy entretenida y recomendable novela, de acción trepidante, que no da tregua al lector y que atrapa de la primera a la última página. Con un tono crepuscular, de final de una era, el libro refleja perfectamente la construcción de un héroe (de varios, en realidad) que lucha contra la adversidad, contra el tiempo inmisericorde y contra su propia leyenda que le impide relajarse ni por un momento. Fantasía heroica, sí, ¿y qué? Realmente, y según mi particular opinión, merece la pena. Y es que muchas veces los géneros no sirven más que para poner fronteras absurdas.