Hablamos de todo aquello que nos interesa, sobre todo Literatura y sobre todo Fantástica. Lo nuestro son reseñas, no crítica literaria. Sólo razonamos nuestras opiniones, subjetivas y particulares, de lo que nos gusta y de lo que no.
lunes, 1 de junio de 2015
Reseña: Daredevil (serie de TV)
viernes, 11 de noviembre de 2011
Reseña: Thor
Thor.miércoles, 21 de septiembre de 2011
Reseña: Ojo de Halcón y Pájaro Burlón. Fantasmas
Ojo de Halcón y Pájaro Burlón:domingo, 13 de junio de 2010
Reseña: Iron Man 2
Iron Man 2.Jon Favreau.
Reseña de: Amandil
Paramount Pictures - Marvel Entertainment - Fairview Entertainment. 2010, 124 minutos.
En esta ocasión, Tony Stark (Robert Downey Jr.) se encuentra en una situación bastante difícil ya que su cuerpo está siendo envenenado por uno de los componentes que necesitan las baterías que le mantienen con vida. Sus abultados conocimientos científicos sólo pueden retrasar temporalmente el fin inevitable: la muerte. Como consecuencia de ello opta por la vía de "que me quiten lo bailado" y se dedica a dar rienda suelta a sus excesos más infantiles mientras transfiere el control de las Industrias Stark a Pepper Potts (Gwyneth Paltrow), su dulce y eficaz secretaria, que se las verá y deseará para controlar la cada vez más enloquecida vida de su jefe.
Paralelamente, en la lejana Rusia, Ivan Vanko (Mickey Rourke) decide vengar la muerte en la indigencia de su padre, un reputado científico ruso que en su juventud fue colega del padre de Tony Stark, creando una nueva arma basada en la misma tecnología que sustenta la armadura de Iron Man, y logrando destruir la reputación (y de paso aniquilando) al propio Tony. Los acontecimientos terminan por unir a Vanko con el enloquecido fabricante de armas Justin Hammer (Sam Rockwell), confluyendo ambos en el papel de "los malos de la película", sin quedar exentos ellos mismos de una serie de enfrentamientos un tanto peculiares.
Y, para terminar de liar las cosas, la agencia gubernamental conocida como Escudo (Shield) infiltra a una de sus mejores agentes, Natasha Romanoff, aka Viuda Negra (Scarlett Johansson) en el entorno de Tony Stark para controlar sus actividades, protegerle y asegurarse de que termina de desarrollar un nuevo avance tecnológico que le permita mejorar su armadura y hacerla más estable.La cosa se complica porque, según cuentan, la mera existencia de Iron Man ha provocado una especie de "paz armada" a nivel mundial puesto que él sólo es capaz de contrarrestar cualquier amenaza contra los EE.UU. Eso, en vez de ayudar, es percibido por algunos políticos como un problema ya que supone poner la seguridad del país (y del mundo) en manos de una persona que no responde necesariamente a los intereses estratégicos de Washington y que, además, es conocida por sus excentricidades (y veremos muchas a lo largo de la película). Además, se sabe que los enemigos del país (China, Corea del Norte, Irán) están intentando copiar el modelo de armadura y que, en cualquier momento, podrían dotarse de un arma tan eficiente como esa...
- Amor: se comienza a resolver esa tensión emocional entre el mujeriego Tony Stark y la eficiente Pepper, al que se añade la tremenda carga erótica que añade el personaje (y los volúmenes) de Johansson, que estoy seguro que darán que hablar en próximas entregas de la franquicia.
todos los públicos por medio del sencillo mecanismo de crear personajes amables y simpáticos que, en diversos momentos (el ataque en Montecarlo o el asalto a la instalaciones Hammer), permiten rebajar un poco el nivel de desmadre ambiental. Ya se sabe, un chistecillo o comentario jocoso(a repartir los "gags" entre el personaje del guardaespaldas superado por los acontecimientos, Happy Hogan -que interpreta el director, Jon Favreau-, el propio Iron Man).- Acción: el motor de toda la parafernalia fílmica relacionada con los superhéroes. La acertada combinación de los efectos especiales (hoy ya sólo nos sorprenden cuando están mal hechos) con unos planos que no son mareantes ni apabullantes (aún me duele la cabeza al recordar las escenas de combates en la decepcionante La Liga de los Hombres Extraordinarios).
- Moralina: Los buenos (ricos y guapos) ganan y se quedan con la chica. Los malos mueren por su enfermizo exceso de confianza. Nada nuevo por aquí.
En definitiva, Iron Man 2 es una secuela predecible y entretenida de la primera parte. Siguen existiendo vínculos entre las líneas argumentales que marcó el cómic. Así, por ejemplo, vemos al Tony Stark [levemente] alcohólico, a Jim Rhodes (ahora interpretado por Don Cheadle) enfundado en la "Armadura B" -War Machine-, comienza el romance Tony-Pepper, se acerca aún más el inicio de la saga de "Los Vengadores"). Todo ello, con una adaptación a los nuevos tiempos y con un personaje principal mucho más cercano a los estándares actuales del cine de acción en el que la vis cómica tiene un acento mucho más marcado que en el cómic (en ocasiones Robert Downey Jr. recuerda al Jack Sparrow moldeado por Johnny Deep).
lunes, 17 de agosto de 2009
Reseña: Vengadores / Invasores 1
Viejos soldados, nuevas guerras.
Guión: Alex Ross, Jim Krueger.
Dibujo: Steve Sadowski.
Reseña de: Matt Davies.
Panini Cómics. Barcelona, 2009. 176 páginas color. Formato 100% Marvel (contiene Avengers Invaders, 1-6 USA).Retrocontinuidad. Seguro que Roy Thomas y Sal Buscema no tenían la palabreja en mente cuando crearon a los Invasores, allá por el año 69. Pero de eso se trataba, de cambiar el presente de algunos personajes introduciendo elementos nuevos en su pasado, datos y hechos que "siempre habían estado ahí", pero que los lectores desconocían. A ellos- al contrario que en la Marvel actual- el invento les salió bien, y los Invasores se consolidaron rápidamente como uno de los grupos superheroicos "clásicos", reciclando personajes de la antigua Marvel, cuando la editorial era conocida como Timely Comics. Así, el Capitán América, Namor, la Antorcha Humana, Toro y Bucky unían fuerzas contra el Eje, zurraban a los nazis y acababan definitivamente con la amenaza de Hitler (quien, en el universo Marvel, muere a manos de la Antorcha Humana, y no pegándose un tiro en un bunker)
Y después...Finalizada la guerra, los héroes se unían a otros grupos y seguían con sus vidas, y los lectores del 69 ya sabían de sobra como el Capitán America era despertado por los Vengadores o como Namor gobernaba en Atlantis. El tiempo pasó, la generación de lectores que leyó a los Invasores creció y el universo Marvel sufrió todos los cambios que puede sufrir un mundo de ficción al que cientos de guionistas y dibujantes enriquecen (o empobrecen) con sus ideas.Y ahora nos situamos en 2008. Marvel ve cerca su 70 aniversario y decide relanzar a sus personajes más ancianos, aquellos que llevan con la compañía desde su nacimiento. Así que, para regocijo de lectores veteranos y noveles, vuelven los Invasores.
El tomo Vengadores/Invasores (no entiendo por qué los Invasores no van delante de los Vengadores, siendo estos últimos meros comparsas en el comic), recién publicado por Panini en nuestro país, no es, y se agradece, un nuevo ejercicio de retrocontinuidad. En lugar de eso, Jim Krueger y Alex Ross utilizan algo tan recurrente y simple como los viajes en el tiempo. Los Invasores están luchando contra las fuerzas alemanas en 1941 y de golpe, ¡zas!, aparecen en el Nueva York de nuestros días. Por supuesto, y en la mejor tradición del comic de supers, no tardan ni dos páginas en enzarzarse en una nueva pelea.
¿Qué lo hemos visto mil veces? Cierto, y decir mil serían pocas. Pero, como siempre, la gracia radica en como contarlo, y se nota que Krueger y Ross tienen devoción por los héroes de la Segunda Guerra Mundial, así que un argumento sencillo se convierte en la excusa para retratar a sus personajes favoritos y enfrentarlos a los miles de cambios sucedidos desde entonces. Por supuesto, alguno de los Invasores se enterará de que no llegó a viejo. Por supuesto, el clásico enfrentamiento yo-del pasado contra yo-del presente estará servido. Pero mientras los tópicos se acumulan uno tras otro la historia avanza con buen ritmo, los protagonistas tienen algunos momentos de reflexión entre batalla y batalla que son lo mejor del comic (impresionante la reacción de la Antorcha Humana al descubrir el trato que SHIELD les da a sus androides), y el ambiente a aventura clásica lo llena todo. El dibujante, Steve Sadowski, también cumple su tarea, con unos lápices correctos y varias escenas de acción muy bien narradas, aunque alguna postura resulta un tanto forzada y las tintas no siempre le favorecen.Falta por ver si el final de la historia, que Panini publicará en diciembre, estará a la altura de esta primera parte, y si la trama del viaje en el tiempo acabará siendo algo más que una simple herramienta argumental. Pero de momento, Vengadores/Invasores 1 es un comic muy entretenido, con personajes cuidados y un ambiente que mezcla la diversión de los Vengadores de los años 80 con el tono oscuro y conspiratorio de la Marvel actual.
miércoles, 1 de julio de 2009
Reseña: Los Eternos 1. Matar a un dios
Guión: Daniel y Charles Knauf.
Dibujo: Daniel Acuña.
Reseña de: Matt Davies.
Panini Cómics. Barcelona, 2009. 144 páginas. Formato 100% Marvel (contiene Eternals, 2008 series, 1-6 USA).
Los Eternos del título forman parte de ese curioso grupo de personajes de Marvel con un gran potencial ─como los Inhumanos, como Puño de Hierro─, pero que, por un motivo u otro, nunca han conseguido convertirse en primeras espadas del universo al que pertenecen. En la mayoría de los casos, permanecen en el Limbo unos cuantos años, son reflotados puntualmente con mayor o menor éxito y vuelven a su cajón. Pero esto también tiene como resultado el que dichos personajes sean diamantes en bruto en manos de autores competentes, pues sus apariciones esporádicas los han mantenido al margen de imposiciones y caprichos editoriales (el gran mal que sufren los personajes de las grandes compañías de cómic americano).Por un lado tenemos, una vez mas (y van...) a dos guionistas ─padre e hijo─ importados de la televisión. Los Knauf, Charles y Daniel, tampoco son novatos en esto de escribir cómics, habiendo entrado en Marvel con buen pie gracias a la serie regular de Iron Man, y tanto sus guiones para televisión como aquellos para la colección del Vengador Dorado se caracterizan por su tono oscuro, con algunos toques de humor negro, y una dosificación del ritmo adecuada. Precisamente este último punto es su mayor debilidad: la trama es interesante y expone a los personajes a situaciones difíciles sin buscar el cliffanger y el golpe de efecto ─de hecho, constantemente ironiza al respecto, con llamadas al lector al más puro estilo Stan Lee─, pero se echa en falta algo mas de inmediatez, de acción una vez que las piezas ya están situadas. No llega a ser aburrido en ningún momento, pero sí podrían eliminarse algunas páginas sin que el argumento se resintiera demasiado.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Reseña:El Encapuchado.El Origen.
Brian K.Vaughan, Kyle Hotz y Eric Powell
Reseña de: Matt Davies
Panini Cómics. 156 páginas. Linea Max. Formato 100% Marvel
La linea Max de Marvel es el equivalente a Vértigo en DC: autores solventes que dan a personajes más o menos clásicos de las editoriales un toque más oscuro y adulto. La calidad es, en general, bastante elevada, sea porque los autores tienen mayor libertad para desarrollar sus historias o porque el formato de serie limitada evita el inevitable baile de equipo creativo que sufren la inmensa mayoría de series regulares. Es, desde luego, una linea minoritaria, y Marvel no publica –sin contar con el sempiterno Punisher de Garth Ennis- mas que dos o tres series al año bajo el sello Max, pero lo poco que aparece bien merece un vistazo, como en este caso.
El Encapuchado es una nueva vuelta de tuerca al concepto del supervillano comiquero y sus orígenes. Durante uno de sus trabajos habituales, Parker Robbins, ladrón de medio pelo, acaba casi por accidente con un extraño ser. Parker, para no marcharse con las manos vacías, le roba la capa y las botas, descubriendo que la capa le otorga invisibilidad mientras aguante la respiración y que las botas le permiten caminar por el aire. Con esta premisa, Brian K. Vaughan realizó uno de sus primeros trabajos para Marvel, y el resultado es un cómic divertido, emocionante y, sobre todo, con unos personajes magníficamente definidos. Parker Robbins es un personaje que se gana la simpatía del lector al instante; no por sus elevados valores morales o por sus acciones sin tacha sino por el aire de normalidad con el que se convierte en un supercriminal, obligado por la necesidad y, basicamente, tampoco se le ocurre nada mejor. Lo más acertado de El Encapuchado es precisamente esa nueva reescritura de lo que supone ser el villano en un cómic; alejándose de los tópicos del género sobre la venganza, el ansia de poder o las infancias traumáticas, Vaughan le da a su protagonista una vulgaridad cotidiana que lo hace brillar. En el momento en el que Parker obtiene sus poderes, queda claro que aquí no habrá una “gran responsabilidad” que le ponga control, solo la necesidad de sobrevivir un día más en las calles, de sacar a su primo de las drogas o de que su novia embarazada no conozca sus tropelías. Su mismo atuendo y sus poderes son tanto una parodia como un homenaje a multitud de personajes, con una capa roja y enorme que parece dotada de vida y un par de pistolas automáticas que le dan un toque nostálgico, casi pulp.
Acerca de los autores poco se puede decir que no esté ya dicho. Brian K. Vaughan se ha convertido en uno de los guionistas mas prestigiosos y solicitados, con obras de calidad sobresaliente como Runaways, Y El Ultimo Hombre o Ex Machina, y Kile Hotz y Eric Powell, el primero al lápiz y el segundo encargado de las tintas, son dos profesionales conocidos de sobra por los lectores, y ambos aportan un dibujo expresivo, oscuro y dinámico, lleno de sombras pero rico en detalles.
El Encapuchado. El Origen es sobre todo una obra entretenida, llena de acción y de humor negro, con un guionista y un dibujante cuyos estilos se combinan a la perfección. Recomendada a todos los que quieran un tebeo de superhéroes que se salga de lo habitual y que enseñe el "otro lado", donde los villanos tienen que ganarse el pan de cada día. Porque, al final, los malos siempre molan más.
martes, 23 de octubre de 2007
Reseña: The Ultimates Vol. 2
Cuando a mediados de 2002 Marvel publicó el primer volumen de The Ultimates, compuesto por catorce números, la crítica y los lectores lo aclamaron rápidamente como mejor cómic del año. Y lo cierto es que el elaborado guión de Mark Millar y el dibujo detallista hasta casi ser obsesivo de Brian Hitch combinaron a la perfección, otorgándole a la serie un ritmo de película de gran presupuesto, con escenas espectaculares pero sin caer en el error de olvidarse de los personajes. Los autores jugaban con la nostalgia de los lectores, ofreciéndoles iconos clásicos convenientemente modernizados y actualizados, inmersos en la cotidianeidad, de manera que parecieran más “reales” que sus homónimos del universo Marvel tradicional, el que idearon Lee y Kirby hace ya más de cuarenta años.jueves, 12 de julio de 2007
Reseña: Ms. Marvel 1. Lo mejor de lo mejor
Panini comics. 120 páginas. Rústica.
Reseña de: Matt Davies
Panini editó hace un par de meses el primer tomo de la nueva serie regular de Ms. Marvel, guionizado por Brian Reed -según Marvel, digno discípulo de Brian Michael Bendis- y dibujado por el compatriota Roberto de la Torre. La premisa no era mala: una nueva colección con una heroína que lleva dando tumbos por el universo Marvel los últimos treinta años pero que nunca ha sido demasiado popular ascendiendo a primera categoría, mostrando sus intentos por conjugar una vida personal de superestrella mediática y su carrera superheroica. Sin embargo, Brian Reed abusa de tópicos y de situaciones comunes y olvida hacer de Carol Danvers un personaje atractivo. Porque, en un universo en el que hay féminas tan notables-y con colecciones tan bien escritas- como Hulka o Jessica Jones, Carol/Ms. Marvel, o cualquier otro héroe con pijama que se limite a liarse a guantazos con alienígenas, resulta aburrido.Es cierto, eso sí, que Reed da algunas pinceladas de humor de vez en cuando (donde más se nota la influencia Bendis), y también es loable el que se esfuerce por mantener la continuidad de la historia y de los personajes, trayendo villanos del pasado y utilizando sucesos como el crossover Dinastia de M para enriquecer la historia. Pero el resultado final, sin ser completamente negativo, no aporta absolutamente nada al cómic de superhéroes, y se lee con una permanente sensación de déjà vu. Es probable que si Reed hubiera optado por hacer más hincapie en la dualidad estrella de la tele/heroína de la protagonista la obra hubiese ganado en interés y evitado situaciones previsibles.
El dibujo de Roberto de la Torre es similar al guión de Reed: no es malo- de hecho, en algunas páginas es bastante espectacular, recordando a Alan Davis, y en general resulta agradable- pero le falta definición a la hora de dibujar rostros y escenas de acción. A pesar de esto último, parece apuntar maneras y resulta lo suficientemente prometedor para prestar atención a sus futuros trabajos.
Dos últimos detalles: la molesta sensación de que falta una de las páginas finales (o es eso, o no hay pelea final contra el maloso) y las maravillosas portadas de Frank Cho (sí, yo soy uno de esos inocentes que ven una portada espectacular y piensan "Eh, si la portada es bonita el interior no puede ser malo" Luego pasa lo que pasa...)
En resumen, un cómic flojo que solo entretendrá al lector menos exigente.
jueves, 22 de marzo de 2007
Reseña: Caballero Luna 1. El fondo
Caballero Luna: El fondo.
Charles Hudson y David Finch.
Reseña de: Matt Davies.
Panini comics. 152 páginas. Colección 100% Marvel.
Cuando leí en la contraportada del tomo que acaba de editar Panini con los seis primeros números de la nueva colección del Caballero Luna “escrito por el famoso novelista Charlie Hudson” me invadió la desconfianza. Me vinieron a la mente Joss Whedon o Allan Heinberg, autores ajenos al mundo del cómic que luego han realizado trabajos magníficos; pero también me acordé de Orson Scott Card o Reginald Hudlin y sus desastrosos Ultimate Iron Man o Spiderman. Hudson bien podía ser uno de estos últimos, y el que estuviera acompañado por el dibujante David Finch − cuyos últimos trabajos en Marvel están llenos de tintas innecesarias y rostros forzados hasta resultar casi grotescos− tampoco auguraba nada bueno.
Pero, afortunadamente, me equivocaba de nuevo.
Lo primero que llama la atención de estos números es el tratamiento brutal y directo del personaje. El Caballero Luna apareció en 1972 como antagonista de Werewolf by Night, y durante años vagó por ese limbo al que están destinados los superhéroes de segunda fila: un par de series regulares de discreto éxito y una lista más o menos extensa de cameos en el resto de títulos de la editorial. Y es que el aire a Batman de todo a 100 que poseía no lo convertía precisamente en un personaje atractivo ni fácil de escribir, de manera que tan pronto se convertía en un investigador de lo sobrenatural como en un luchador urbano como entraba a formar parte de los Vengadores. Tantos fueron los cambios que sufrió que durante un tiempo el mismo Caballero Luna tuvo varias identidades civiles, que en el fondo no hacían sino reflejar su personalidad esquizoide. Sin embargo, la nueva serie deja bien claro quien es el Caballero Luna: un sociópata, un individuo que necesita causar dolor para sentirse realizado, que elige descargar toda esa rabia en los criminales por el simple hecho de que puede hacerlo, y que si por algún motivo− como las lesiones que sufre en el cómic− no puede vestir la capa y las mallas, se convierte en un ser autodestructivo y peligroso para los que le rodean, como su novia Marlene y su amigo Frenchie, que aquí, lejos de ser los sidekiks de historias anteriores, se nos muestran como dos personajes complejos, con mucho que ocultar y cuyas vidas han quedado definidas (para mal) por su relación con Marc Spector.
La narración está llevada con acierto y fuerza, construyendo una historia aparentemente sencilla (la vuelta a la acción del personaje) poco a poco, tomándose más tiempo para mostrar los horrores que esconde la mente de Spector que para hacer un comic de acción. Pero eso sí, cuando llega el momento de la acción, David Finch se luce como nunca, realizando su mejor trabajo hasta la fecha. Lástima que solo lo vayamos a disfrutar dos números más, porque su estilo se adaptaba perfectamente al tono de la obra.
Un cómic de superhéroes con un toque de novela negra contemporánea, bien dibujado y mejor escrito. Sin duda, una colección a seguir.

